September 26, 2022
De parte de Paco Salud
90 puntos de vista

HISTORIA DE VIDA: FLORA SANHUEZA REBOLLEDO

Historia de vida: Flora Sanhueza Rebolledo

Su lucha Social en Iquique (1942 – 1974)

Gaspar Garc铆a N. y Leyla Morales M.

Universidad Arcis 2007

CONTENIDO:

 鈥淟os caminos que
recorre la memoria para ser parte de la historia鈥 Presentaci贸n de Flora en
鈥淪ociedad鈥

 鈥淓scuelas
Libertarias鈥

 Louise Michelle, la
inspiradora. Iquique su tierra

 Flora Sanhueza una
mujer con rostro y coraz贸n en nuestra Historia Bibliograf铆a

鈥淟os caminos que recorre la memoria para ser parte de la
historia鈥

La memoria nos conduce a lugares y situaciones que unen y
entremezclan sentimientos, sensaciones, pasiones, recuerdos, amores y odios,
que a su vez le dan una connotaci贸n subjetiva a la historia que parece no
serlo. Es en este fr谩gil camino en donde la memoria se hace historia y la
historia memoria,formando un todo permanente que le otorga el privilegio de
鈥渉acer historia鈥 a miles de hombres y mujeres que hasta hoy se nos presentan
como ausentes, como an贸nimos trozos de la historia de su pueblo.

Este es el caso de Flora Sanhueza Rebolledo, quien a trav茅s
del testimonio oral de uno de sus hijos, revive, para 鈥渞elatarnos鈥 y revelarnos
su historia, que es la historia de muchas mujeres que como ella, forman parte
sustancial de nuestro pasado, presente y futuro. Este trabajo es el digno
intento de un hijo por transmitir la vida de su madre, tomando como fuente los
recuerdos que alberga su memoria y utilizando como medio y don la palabra, es as铆,
de esta manera como H茅ctor Pavelic Sanhueza, hace patente y nos ayuda a
reforzar la idea de que cada pedazo de historia individual, cada subjetividad
contribuye en la construcci贸n de lo que llamamos memoria hist贸rica de un
pueblo, ya que, es imposible disociar al sujeto de su pueblo, de las relaciones
sociales que en el se dan y que lo golpean, lo hacen participe de procesos,
rupturas, cambios, coyunturas, etc., en suma afirmamos que Flora es uno de los
miles de sujetos an贸nimos insertos al interior de la disputa, por la
construcci贸n de una conciencia nacional hist贸rica y representativa.

Ahora bien, 驴c贸mo historiar, como hacer historia de vida de
quien ha muerto? 驴 Es viable o nos conduce a un sin numero de errores,
pretender rescatar los recuerdos de otro? 驴Qu茅 tan fidedigno es el testimonio
de ese otro?. Creemos que es un tarea compleja, pero 驴qu茅 rescate de recuerdos,
olvidos y testimonios orales no lo son?, ya sabemos de sobra la compleja
relaci贸n que ha existido desde siempre entre la historia y la memoria y como
no, los cuestionamientos y prejuicios con los cuales se ha tratado al
testimonio oral, hasta hace poco. Por lo mismo en este trabajo intentaremos dar
una mirada desprejuiciada a las problem谩ticas tradicionalmente planteadas, en
consecuencia, validamos el testimonio que hemos recogido en los recuerdos de un
hijo hacia su madre, adem谩s de no olvidarnos de contar, con el consiguiente
apoyo y refuerzo de las tan 鈥渜ueridas鈥 fuentes escritas.

Apuntamos con esta entrevista al rescate de la memoria hist贸rica
de Tito, reconociendo e identificando algunas de las limitantes que poseen la
oralidad y la memoria como fuentes para la historia, como son la
reinterpretaci贸n de los recuerdos a trav茅s del tiempo y como consecuencia de
esto, identificamos que existe en muchos de estos casos una tendencia asociada
al fen贸meno de la idealizaci贸n de los seres queridos post mortem, sin embargo,
no son estos los elementos que ser谩n objeto de nuestro an谩lisis, considerando
que la connotaci贸n que a nuestro juicio posee el valor testimonial de Tito,
esta relacionado a la importancia de Flora como un sujeto social vivo, con
ideales y convicciones propias en un contexto muchas veces adverso y de que
manera es posible 鈥渞eivindicar鈥 su rol como mujer, madre, esposa, hija, compa帽era
y libertaria, en nombre de un pueblo an贸nimo que 鈥渞eclama鈥 su lugar como
creadores de la Historia que se escribe con MAY脷SCULA.

Presentaci贸n de Flora en 鈥淪ociedad鈥

Esta entrevista se enmarca dentro de encuadres metodol贸gicos
que sugieren una entrevista en profundidad, semi-estructurada, en donde se
centra la atenci贸n en el relato que el sujeto hist贸rico realiza sobre su madre
en un contexto socio-hist贸rico en donde es posible mantener un recuerdo mas

鈥渄efinido y claro鈥, a partir de la d茅cada del 40麓 o 50麓. Si
bien se establecen tres grandes 谩reas para abordar en la entrevista
(鈥淧resentaci贸n en sociedad鈥,

鈥淓scuelas Libertarias鈥 Y 鈥淓l Quiebre鈥), se pone el 茅nfasis
en las dos ultimas, ya que, a nuestro juicio engloban la tem谩tica planteada en
la presentaci贸n de este trabajo, en cuanto el rescate de la memoria hist贸rica
en Flora y su identificaci贸n con el devenir hist贸rico de Chile.

鈥 Flora para mi鈥 es un poco todo, es la mujer que me ha dado
la vida, que me impregno de una moral, de un deseo de libertad de amar al  pr贸jimo no en el sentido cristiano que antes
se hablaba, sino en el sentido del respeto por el ser humano, bajo esos
principios fundamentales que son el apoyo mutuo y el respeto mutuo, que han
sido dos de los elementos fundamentales en mi vida y en mi conducta.鈥

Flora Sanhueza Rebolledo, nacida en el a帽o 1911 en el seno
de una familia que abrazaba el pensamiento libertario, llega a Chile desde
Espa帽a a la edad de 7 a帽os. Ella y su familia se instalan en Iquique, mas
espec铆ficamente en Pisagua y es aqu铆 en este retirado lugar del norte de Chile
en donde se comienza a forjar la personalidad dulce, decidida, con convicci贸n e
ideales de emancipaci贸n social que posteriormente llevar铆an a Flora por la
senda del anarquismo. Son las palabras de su hijo las que nos permiten recoger
parte de su historia.

鈥淓h鈥 no se mi vieja en los albores,  en su juventud tuvo mucha participaci贸n
social  con juventudes libertarias,
grupos de j贸venes libertarios que se reun铆an bajo el alero de algunos viejos
destacados del movimiento obrero chileno, 
eh entre ellos por ejemplo no se, compa帽eros de mi madre Ernesto
Miranda, el huaso Vega, Martell, bueno y otros mas鈥  Clotario Blest con el cual tenia muy buena
relaci贸n y otros pol铆ticos destacados como por ejemplo Salvador Allende que
entre par茅ntesis fue educado por un anarquista, un viejo zapatero y  ese viejo zapatero era uno de los amigos que
hab铆a en Valpara铆so…鈥

Para la 茅poca en que Flora Sanhueza llega a Chile y en los
primeros a帽os de su vida en Iquique el panorama anarquista se esta recuperando
con nuevos br铆os, hacia 1915, de los sucesos que culminaron con la terrible
masacre en la Escuela Santa Maria de Iquique (1907). De este per铆odo son
peri贸dicos como 鈥淟a Acci贸n obrera鈥 y 鈥淟a Defensa鈥. (Vitale, 1998, p 31)

Ahora bien para Tito, hijo de Flora, es importante el viaje
de regreso a Espa帽a que emprende su madre, ya que gracias a este, la conciencia
social y el accionar de Flora se van a complementar y potenciar en fundamentos
ideol贸gicos como el combate, la critica social y la rebeld铆a solidaria, entre
otros, situaci贸n que va a determinar muchos de sus esfuerzos libertarios y su
trabajo como mujer y madre libertaria, en Chile:

鈥淢i madre en el a帽o 35 decide regresar a Espa帽a decide
recorrer lo andado por mis abuelos y un poco por b煤squeda de identidad, de
identidad propia rescate hist贸rico…鈥

Justo cuando Flora se encuentra en Espa帽a estalla el
conflicto que genera la Guerra Civil espa帽ola, conflicto que por lo dem谩s es
parte de la memoria hist贸rica universal, y es un recuerdo del mayor
enfrentamiento entre el fascismo y quienes serian sus principales opositores a
trav茅s del desarrollo y la evoluci贸n en la configuraci贸n de una hegemon铆a
mundial a partir del siglo XX.

鈥…el 18 de julio es la celebraci贸n que hacen los
fachos,  los fascistas en Espa帽a. El 19
de julio es un poco la respuesta obrera la respuesta sindical, la respuesta de
la gente con dignidad y con ganas de libertad que es cuando da inicio realmente
la guerra civil y鈥 mi madre se encontraba en Barcelona y toda la noche entre el
18 y  el 19 la hab铆a pasado con los
distintos sindicatos y federaciones escuchando los distintos m铆tines y
discursos y las asambleas varias que hab铆an entre la rambla santa M贸nica, las
calles del puerto, el barrio chino,  y
ella por ejemplo el d铆a 19 sale  con el
grupo que iba con uno de los hermanos Ascaso hacia la Pedrable, Pedrable
es  uno de los regimientos mas connotados
de Barcelona que queda en una subida y鈥 van asalto de la Pedrable…鈥

H茅ctor nos relata los acontecimientos hist贸ricos en los que
su madre participa, con total claridad y convencimiento, producto esto de las
largas conversaciones que con ella sosten铆a, adem谩s del profundo conocimiento
que el posee, sobre estos temas, que son el legado y la obra que su madre ha
dejado en el y en la historia. A continuaci贸n Tito describe la participaci贸n de
su madre en las columnas 鈥済uerreras鈥 de Durruti, donde Flora fue combatiente
Tito tambi茅n se refiere al momento en que se pretende desplazar a las mujeres
del frente de combate.

鈥…mi madre estuvo en la columna de Durruti y
posteriormente mi madre fue combatiente en la guerra y fue, y cuando trataron
de crear las columnas militares, los regimientos alineados a la republica y
trataron de ejercer toda su presi贸n en decir: las mujeres a la retaguardia, las
mujeres a la cocina, las mujeres a la enfermer铆a,  estas mujeres se revelaron y continuaron en
combate .Esa era la columna de Durruti que fue destruida a la entrada de
Madrid鈥.

La participaci贸n de Flora en este conflicto se transforma en
un aliciente de lucha y cuando las filas opositoras al fascismo son derrotadas
definitivamente, ella junto a su esposo, 
un dirigente comunista y padre de Tito, 
se refugian en Francia, en lo que r谩pidamente se transformar铆an en los
campos de concentraci贸n nazis y para ponerlo en palabras del mismo H茅ctor:
鈥…a帽o 39 cuando salen a Francia y permanecen hasta el 42 en los campos de
pr贸fugos que en ese momento ya pasaban a ser campos de concentraci贸n y
liberaron gracias a no se que, y vinieron de inmediato a Chile鈥. Con esto nos
interesa dar por sentado de que manera Flora vuelve de Espa帽a triste por la
derrota, pero dispuesta a trabajar por sus ideales, educando a sus hijos seg煤n
sus ideas libertarias y de amor por una sociedad justa y liberadora. Ahora
bien, Tito nos cuenta que la posici贸n de su madre dentro de la gama anarquista
esta orientada, sobre todo en un principio, en la l铆nea de acci贸n directa, muy
propia de su etapa mas radical:

鈥… 驴Tu tienes alg煤n recuerdo de las bases ideol贸gicas de
Flora?

驴Qu茅 posici贸n tenia dentro del anarquismo por ejemplo?

Claro

Bueno,  mi vieja era
de acci贸n directa, mi vieja fue expropiadora por mucho tiempo

驴Expropiadora?

Expropiadora, asaltante de banco, a lo Durruti, si ella
estuvo aqu铆 con ellos cuando pasaron…鈥

Por otro lado Flora siempre estuvo interesada en la
emancipaci贸n social, no solo por la 鈥渧铆a armada o violenta鈥, ella fue una mujer
que tambi茅n cre铆a en el amor, en las personas y por ende se relacionaba con
ellas de una manera generosa, fuerte, vital, pero generosa, es por ello que su
quehacer como sujeto hist贸rico la centra principalmente, al menos en Chile, en
una labor educadora, seguidora de la metodolog铆a de la escuela Libertaria
fundada en Espa帽a por Ferrer y Guardia, en donde ella se educo.

鈥淓scuelas Libertarias鈥

Louise Michelle, la inspiradora.

En el transcurso de la entrevista, y por antecedentes
previos, aparece el nombre de Luisa Michell, destacada combatiente de la comuna
de Par铆s. Antiguas historias que H茅ctor escuchaba de ni帽o, eran el reflejo de
los sue帽os de mundo que albergaba su madre y que le quiso transmitir a trav茅s
del ejemplo de 茅sta libertaria. Louisie Michelle fue, en principio, profesora
en escuelas populares Francesas. Una vez que estall贸 la guerra Franco Prusiana,
parte al frente, como enfermera voluntaria auxilio heridos en el campo de
batalla Posterior a su participaci贸n en la guerra, estuvo en la revoluci贸n de
la 鈥淐omuna de Paris鈥 en 1871 fusil en mano. Una vez terminada la revoluci贸n,
Luisa fue juzgada y deportada a Caledonia , como a muchos de los comuneros de
Paris. Transcurridos algunos a帽os, se les otorga el indulto del perd贸n, el que
en reiteradas ocasiones Luisa rechaz贸, declarando que 鈥淣o querr铆a mendigar su
libertad con esa justicia Burguesa鈥. H茅ctor recuerda con nostalgia 茅stas
historias que se relacionan directamente con la aparici贸n del Ateneo Luisa
Michell en Iquique. Al igual que Luisa, Flora era de la idea de hacer de la
educaci贸n, una herramienta fundamental para que el hombre pudiese vivir su
libertad. En lo referente al hombre, H茅ctor recuerda el ideal de su madre:

鈥淛am谩s debe ser sacado de su entorno natural, y oj谩la,
pudiese entregar el todo, dentro de su entorno natural. Entonces esas son las
cosas por las que uno, es capaz de brindarlo todo. Y esa era mi vieja, eso era
lo que ella  hacia. Y creo que por eso,
tambi茅n, a ella la exterminaron, porque mi madre muri贸 a consecuencia de la
tortura.鈥.

En 1947, y una vez asentados definitivamente los Pavelic en
Chile, Flora decide seguir el camino de la ayuda social, e instala el Ateneo
Luisa Michell en Iquique. En un principio 茅ste Ateneo Libertario ten铆a como fin
la ense帽anza para adultos de escasos recursos. Flora recibi贸 desde su m谩s
tierna infancia una ense帽anza tambi茅n libertaria, en la que la educaci贸n no se
conceb铆a como la tradicional y, por lo dem谩s, era para todos:

鈥淣ace para los adultos, nace como escuela, o sea no como
escuela, nace como el ateneo para poder entregar un acercamiento a la cultura,
a los trabajadores de Iquique y a estas mujeres. fundamentalmente mujeres
trabajadoras de la pesca que eran las tejedoras de red las chanavallitas鈥.

En los a帽os 50, la situaci贸n para la clase obrera chilena se
hac铆a cada vez m谩s dif铆cil y las grandes manifestaciones gremiales adquir铆an
gran n煤mero de adherentes. Parte de los problemas m谩s recurrentes en la
historia del movimiento proletario ha sido la inmensa necesidad al acceso a una
educaci贸n digna en la que la brecha entre la educaci贸n de ricos y pobres no sea
tan evidente. En relaci贸n a este problema Flora tuvo que soportar y superar
numerosas trabas que intentaron ahogar su proyecto de trabajo social con la
comunidad iquique帽a.

La persecuci贸n desgobierno de Gabriel Gonzalez Videla, que
objetaba y persegu铆a a cualquier nueva entidad dedicada a ense帽ar de una manera
distinta, y que no tuviese el respaldo del ministerio de educaci贸n, cualquier
tipo de instituci贸n no gubernamental, era clausurada sin posibilidad de
objeci贸n. El esp铆ritu libertario de Flora no decay贸 por esto y empez贸 a
trabajar con el Ateneo clandestinamente. Esto hasta que a principios de los
a帽os 60 tuvo que cerrar definitivamente. Esta postura fascista de los nuevos
gobiernos neoliberales ya eran ampliamente conocidas desde mediados de los a帽os
50, y se ve铆an claramente reflejados en los discursos del honorable Se帽or
Videla. Aqu铆 presentamos uno llevado a cabo en el exclusivo Club de La Uni贸n,
citado por Oscar Ortiz en su libro 鈥淐r贸nica anarquista de la sublevaci贸n
olvidada鈥, en el que relata las revueltas de los Gremialistas de principios de
los 50, que inquietaban sobremanera a la clase pol铆tica dominante de aquella
茅poca: 鈥淣o nos intranquilizan esas amenazas de esos dirigentes sirvientes del
partido comunista. Uds. saben porque lo han estudiado que este proyecto de
estabilizaci贸n es la viga maestra que har谩 de Chile un pa铆s prospero e
industrializado, y donde la conducci贸n central de este proyecto ser谩 ejecutado
por Ustedes鈥 (1950, 21 de enero). El Diario Ilustrado, pp 16.

Entre la existencia del Ateneo y el retiro de Flora Sanhueza
del mundo de la ense帽anza semi 鈥渇ormal鈥, 茅ste adquiri贸 el car谩cter de escuela
dentro de su comunidad, producto de la dif铆cil situaci贸n que era para las
mujeres obreras de nuestro pa铆s el trabajar y ser madre al mismo tiempo. Un
poco de eso y del fin primero de la escuela se refiere Tito en el siguiente
fragmento de nuestra entrevista.

Flora, 驴no tenia como principal fin alfabetizar a la gente?

鈥淪i,  tambi茅n, mucho,
mucho, mucho,  o sea pero entregar
cultura fundamentalmente Mi vieja combinaba las cosas y entre ese combinar las
cosas combino el hecho de qu茅  es una
escuela…鈥

驴Fue posterior y en el mismo lugar del Ateneo?

鈥淓xacto,  la cosa es
que esa escuela nace por necesidad, porque las mujeres llevan sus hijos a
trabajar, entonces los hijos entre el trabajo y el juego no hab铆a nada m谩s ,
entonces la necesidad estaba en poder brindarle educaci贸n o sea ya no era
alfabetizar sino educar, entonces el crear un espacio en donde por ejemplo el
ni帽o aprendiese a leer escribir y se llenase de otros contenidos y no de cosas
muertas que no sirven de nada que son las escuelas tradicionales las  que te entregan鈥,  como te ense帽an las matem谩ticas, por
ejemplo,  te dicen ya Pedrito a ver dime
si tienes 9 manzanas y viene Juanito y te quita 1 驴cuantas manzanas te
quedan?,  y el cabro chico se queda
mirando y dice ninguna, claro porque el cabro chico no tiene las 9 manzanas en
la mano, y claro y tampoco tiene las 8 restantes.  Entonces cuando te responde ninguna,  la profesora 
dice no poh Pedrito, estai equivocado tienes 8, no poh,  no tengo nada, entonces esas son las
matem谩ticas que no hay que entregar jam谩s鈥

Todo este intento de educaci贸n digna de Flora pasa por u
periodo de decadencia, desde finales de los a帽os 50 hasta principios de los 60.
Durante este periodo el proyecto de educaci贸n que Flora intento establecer en
Iquique, poco a poco llego a su fin.

Los Gobiernos de G. G. Videla, Carlos Ib谩帽ez del Campo y
Jorge Alessandri Rodr铆guez, comprendidos entre 1946 y 1964, contribuyeron a la
progresiva decadencia que sufri贸 el movimiento anarquista en Chile, durante la
segunda d茅cada del siglo XX. Estos gobiernos, de clara tendencia neoliberal, se
desarrollaron a la par con le fortalecimiento del PS y el PC, que entre las
muchas actividades que emprendieron en conjunto, ambos partidos, la que mas destaco
y marco el desarrollo del movimiento obrero posterior, fue la fundaci贸n de la
CUT (Central Unitaria de Trabajadores), donde militaban los que despu茅s
marcar铆an el desarrollo pol铆tico de este pa铆s.

Iquique su tierra

Posterior a su retiro 鈥渁ctivo鈥 dentro de la comunidad, ya
desde hace mucho, y a principios de los 70, la familia Pavelic Sanhueza, ya era
reconocida por la comunidad iquique帽a. De hecho, exist铆an lazos que un铆an a la
familia Pavelic con la familia Allende.

鈥溍塺amos como una relaci贸n familiar, para mi el chicho era mi
t铆o, la Atencia era mi t铆a, bueno no se poh los hijos de ellos eran mis primos,
a ese nivel, claro con Pascal tambi茅n cachai, con toda esa gente. Bueno, pero
la cosa es que con esta situaci贸n en el momento del golpe toda esta cuesti贸n se
revierte contra nosotros鈥.

Y se vuelve contra ellos, porque desde el mismo d铆a 11,
Flora permanece con arresto domiciliario por orden de las autoridades
militares. Posteriormente, es arrestada y llevada a Pisagua, donde tambi茅n
llevaron a Tito. Sobre el encuentro en dicho campo de concentraci贸n, se refiere
Tito. Con estrellas en los ojos, nos cuenta:

鈥淵o estaba en tortura cuando me sacaron de ah铆 y me llevaron
a un sitio bald铆o. Hab铆an unos pilares altos, y hab铆a una persona al medio,
colgada y un milico estaba jugando al tiro al blanco. Y yo, cuando enfoco bien,
porque cuando estas mucho tiempo con vendas, te cuesta ver, te cuesta enfocar,
y veo que es mi vieja, que estaba con el comandante R.L., y yo le digo, mire
pare, b谩jela y todo lo que usted quiera saber me lo pregunta, no tengo ning煤n
problema, se lo digo todo, tr谩igame un caf茅 y cigarrillos鈥 yo me quiebro en la
forma mas jodida que puede haber, yo estaba dispuesto a decir todo, pero que no
tocaran a mi vieja.鈥

Sorprende lo desgarrador de este testimonio, protagonista y
testigo de la de gradacion llevada a cabo por los militares hacia su madre, que
en es entonces tenia 62 a帽os, nos revela lo mas perverso de la dictadura, en
palabras del propio Tito, el verdadero rostro de la bestia:

鈥淣osotros le d谩bamos a los compa帽eros 3 meses de
resistencia, y a los que ten铆an un pocotas de responsabilidad, un poco mas,
pero tres meses es  mas que suficiente y
hab铆an pasado mas de 3 meses, porque era febrero. Ah铆 v铆 posprimera vez el
verdadero rostro de la bestia, porque ya no es humano aquel que ordena y hace
lo que se hizo, lo que se convirti贸 en una conducta casi normal en todo el
proceso dictatorial, la represi贸n brutal a miles de compa帽eros y compa帽eras.
Orden贸 la violaci贸n de mi madre en mi presencia, posmilitares en acto de
servicio, cabros menores que yo.鈥

Es incre铆ble, el descubrir como en base a una experiencia
tan traum谩tica, como la anteriormente testimoniada, Tito aprendi贸 como deb铆a
ser la verdadera lucha en contra de la opresi贸n burguesa. A trav茅s de esto
logramos confirmar el discurso y la consecuencia de esta mujer que hasta el
final resisti贸 鈥渟in mendigar clemencia ante esa sociedad burguesa鈥. Aqu铆 Tito
nos relata que aprendizajes rescato de este hecho tan doloroso para el:

鈥淵 despu茅s me toca el turno a mi, si no bastando con eso con
el tema de la tortura, yo ah铆 empec茅 a aprender muchas cosas de mi mismo,
empec茅 a aprender la otra parte, que es la parte en c贸mo te enfrentas a tu
enemigo, como te enfrentas a ese tipo, que tu para el  no vales nada, ese para el que tu eres la
lacra social, ese para el que tu eres el traidor a la patria, porque el esta
imbuido en ese contexto moral de la patria que es lo que le da la fuerza moral
para hacer y deshacer con su enemigo, para fregar el piso con el si es
posible鈥.

La 煤ltima vez que Tito vio con vida a su madre, fue en el
Hospital San Juan de Dios en Santiago, el 6 de agosto de 1974. Estaba a poco de
refugiarse en la embajada de Italia y esperaba en poco tiempo salir del pa铆s,
entre la los carabineros que resguardaban el lugar, Tito desde lejos obtuvo la
ultima mirada de su madre, postrada en una cama, casi sin remedio, por el
maltrato sufrido a causa de la tortura.

Flora Sanhueza una mujer con rostro y coraz贸n en nuestra
Historia

La obra de Flora debe ser entendida como los trozos de un
pasado que deben necesariamente entenderse como trozos de un presente y un
futuro para nuestra memoria emblem谩tica鈥 (Stern, 2000) como pueblo trastocado
por estas historias que trascienden en su subjetividad a una interpretaci贸n
colectiva que presupone identidad, hablamos aqu铆 鈥渄e la utop铆a urgente de
mujeres libertarias de anteayer y precisamente por eso de nuestro futuro
presente, el de nuestro gritos hoy, tan iguales y distintos a los suyos鈥
(Palomera y Pinto comp., 2006, pp 12) y esto es precisamente lo que esta mujer
representa: una huella imborrable de lo somos, hemos sido y seguiremos siendo a
trav茅s del devenir hist贸rico de nuestro pueblo.

H茅ctor es por entonces cuerpo y esp铆ritu de lo que Flora fue
en vida y de lo que significa la memoria como legado y aprendizajes hist贸ricos
que su madre plasmo en las conciencias de quienes la rodearon. Esta experiencia
investigativa ha sido 煤til en cuanto reivindicaci贸n de historias de personajes
an贸nimos, que han contribuido con su vida en la figura de nuestra historia,
pero sobre todo nos ha servido para establecer par谩metros, no solo
metodol贸gicos en cuanto trabajo historiogr谩fico del testimonio oral, sino que
adem谩s del significado de la interpretaci贸n de acciones, gestos y palabras y de
c贸mo estos inciden en los recuerdos potenciando ciertos aspectos y
contribuyendo al olvido de otros. Es todo esto lo que descubrimos durante los
episodios de entrevista a H茅ctor, reconocimos en el, en su vida, sus
pensamientos y acciones a Flora:

鈥淵 yo empec茅 a comprender cosas, comenc茅 a entender que no
es necesario meter mano a un fusil, que mas fuerte que una bala es la palabra,
que la dignidad no se mide si t煤 lloras o no lloras, si no q la dignidad se
mide mediante acciones de tu vida, como te has comportado, como has sido. El
respeto que tu tengas con los dem谩s, y que sepas diferenciar por ejemplo entre
lo que son los valores que esta sociedad entrega, y  la diferencia de los valores que tu has
adquirido de tu familia por un lado.鈥

En pos del desarrollo de una memoria emblem谩tica m谩s justa,
creemos que es posible e imprescindible rescatar el relato de Tito, sus
recuerdos, evocaciones y hasta idealizaciones de un movimiento: el libertario.
Esto nos ayuda a comprender la complejidad de fen贸menos que nos parecen oscuros
o difusos en el campo del quehacer hist贸rico, como son el amor o la pasi贸n, que
son tratados 鈥渞acional y cient铆ficamente鈥 por el historiador. Ante esto
nosotros nos preguntamos 驴Qu茅 es la historia, si no un c煤mulo de subjetividades,
de hombres y mujeres que la construyen a base de amor, odio y pasi贸n? Esto nos
revela la importancia de acudir a este llamado y de incorporar estas
significaciones al interior de nuestro trabajo, es posible que se nos acuse de
llevar el campo del estudio historiogr谩fico a otras lides fuera de su curso,
sin embargo, gracias a Flora afirmamos que la historia debe ser capaz, de un
manera lo mas seria y fidedigna posible, de abrazar estas realidades partes
importantes de lo que supone ser la nueva Historia Social.

鈥溾 yo cre铆 much铆simo en la lucha armada, pele茅 en distintas
partes del continente y en otros sitios, hasta que me di cuenta que peleaba y
peleaba y no constru铆a nada, las manos vac铆as, 
siempre. Mientras que en espacios chiquititos, el hecho de querer
construir tu propio jard铆n de acracias en donde aquellos ni帽os que juegan en el
columpio jueguen sin miedo de que nadie los har谩 desparecer, que puedan
disfrutar de una ida al circo, que es l o que no pudo hacer mi hijo, es ese
pedacito de jard铆n de acracias que uno quiere, yo en este momento  peleo por ese peque帽o jard铆n, en el que la
gente pueda disfrutar feliz de las cosas que hacemos, hacerlas sin miedo,
aunque eso nos cueste la vida pero yo estoy dispuesto a dar la vida en ese
aspecto

Y esa era mi vieja, eso era lo que hacia. Y creo que por
eso, tambi茅n, a ella la exterminaron, porque mi madre muere a consecuencia de
la tortura.

驴Tu madre esta ac谩 o la expatriaron a Espa帽a?

No, ella esta ac谩, su tierra es Iquique, Iquique y nada m谩s.

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Bibliograf铆a

1)     Vitale, Luis
(1998) 鈥淐ontribuci贸n a una Historia del Anarquismo en Am茅rica Latina鈥.Santiago.

2)     Ortiz, O.
(2002). 鈥淐ronica Anarquista de la subersion olvidada鈥. Santiago.

3)     Hutchinson, E
(2006). 鈥淟abores propias de su sexo: Genero, politicas y trabajo en Chile
urbano 1900-1930鈥. Santiago.

4)     Stern, S.
(2000). 鈥淒e la memoria suelta a la memoria emblematica: hacia el recordar y el
olvidar como proceso hist贸rico (Chile 1973-1978)鈥. Santiago.

5)     Brignardelo, A. (2006). 鈥淰alpara铆so
anarquista鈥. Valpara铆so.

6)     Goicovich, I.
(1997). 鈥淒e la dura infancia, de la ardiente vida, de la esperanza, un
testimonio popular para la reconstrucci贸n de nuestra memoria reciente鈥. Vi帽a
del mar.

7)     Palomera, A y
Pinto, A. Comp. (2006). 鈥淢ujeres y prensa anarquista en Chile 1897-1931鈥.




Fuente: Pacosalud.blogspot.com