February 22, 2021
De parte de Portal Libertario OACA
227 puntos de vista


Dicen que la estupidez es peor que la maldad. La humanidad es compleja no por  su naturaleza, si acaso por la naturaleza que nos hace en serie v铆rgenes y en blanco como patr贸n. Una vez aqu铆 es cosa del titular y de su entorno que seamos lo que somos. Hace millones de a帽os que la evoluci贸n est谩 perfeccionando nuestro modelo, cuando se queda obsoleto y ya no sirve, para afrontar la existencia como quedan al descubierto las decisiones que adopta ante los desaf铆os y  estos le superan. Es muy probable que est茅 cerca a unas decenas de miles de a帽os vista otro momentazo en que estemos actualizados como acostumbra a hacer la naturaleza, que transforme nuestra especie y el Homo Sapiens ser谩 entonces, un objeto de museo que la ciencia y la historia recuerden en los libros. Ya lo presinti贸 Nietzsche, aquello de que el humano es un puente no el fini. La cuesti贸n es si seremos relevados por otro humano mejor, no s贸lo m谩s preparado que cometer谩 sus propios errores que ya no ser谩n heredados. Esa impotencia es la frustraci贸n que lo empeora todo. Creo que ese mal perder que humanizamos con sentimientos destructivos es otra de las consecuencias que provoca el miedo; la herramienta actual que todas las sociedades imponen a las voluntades que contradicen, pero esa tendencia en los 煤ltimos tiempos ha ido perdiendo eficacia. La agitaci贸n social que estamos viviendo ha existido siempre, pero nunca se recuerda que surge sin proclamas, banderas ni l铆deres. No es una agitaci贸n motivada por cuestiones territoriales y aunque mantiene su estatus predominante el poder pol铆tico, 茅ste desciende en todas ellas; su validez ya no goza de la credibilidad que tuvo. Por el contrario y contrapunto, aumenta m谩s r谩pidamente la respuesta social como la fiebre aparece cuando nuestro cuerpo enferma. Ese s铆ntoma social, a diferencia de los conflictos habidos entre humanos por las guerras, incluso las dos mundiales mal llamadas as铆. Fueron potencias quienes las provocaron y materializaron. Espa帽a no intervino en ninguna, en las dos se mantuvo neutral. No se enga帽en creyendo que por pacifismo, sino porque no pudo. Es como el por qu茅 se acaban apagando todas las revoluciones de la historia, que creo fue, por ejemplo, no haber estado antes revolucionados los individuos, a que llegue el d铆a despu茅s y saber qu茅 es lo siguiente que se debe hacer. La revoluci贸n no te hace revolucionario de la noche a la ma帽ana, eso lo consigue cualquiera que en ese momento pase por ah铆 y por eso se acaba oyendo, -驴Y ahora, qu茅?-. mirando a los l铆deres visibles e ic贸nicos, que les decepcionan sin remedio pasado ma帽ana. Desilusionados, una y otra vez, porque los pol铆ticos faltan a la palabra dada, a su compromiso despu茅s de ser elegidos.. L铆deres que nunca hacen lo que dicen, que  se aprovechan de su cargo en su propio beneficio, malversando, incurriendo en cohechos; robando en efecto y en efectivo.  Como para que no se erice el coraz贸n, 驴no creen? No se queden en las tapas del libro, profundicen.

Estamos tan acostumbrados a la traici贸n, tan insensibilizados a las tragedias, que en este momento de pandemia con centenares de muertes diarias, de personas, s贸lo preocupa lo mal que est谩 la econom铆a, los bienes. Lo peor no es morir, es  arruinarse y no salvar las fiestas ni los muebles. Pues nada, a ver si este verano se pueden levantar las restricciones鈥 隆Es terrible! Siento asco de lo que a estas bajezas se tiene que ver, pero no se olviden que es por culpa del rapero que haya tanto malparido y digan que son representantes de los ciudadanos, servidores, pero de ellos mismos, que durante toda la pandemia nos han representado como en un vergonzoso circo. Lo que ven con espanto y no comprendo por qu茅 se extra帽an y echan espuma por la boca y los sobacos, es a una juventud resentida que odia, seguramente, a su sociedad donde se puede morir en vida con total normalidad, vieja o nueva. No me extiendo por no enfermar antes de tiempo.

La pandemia no es una amenaza. Ante un espejo desnudos descubrimos cu谩n fr谩giles somos, con el problem贸n que envuelve todo lo dem谩s, el del cambio clim谩tico que hemos obviado antes y despu茅s que es ahora. Ya no hay margen para debates ni turno de r茅plica.  Negar lo evidente s贸lo obedece a la estupidez porque se est谩 viviendo en riguroso directo.  Somos responsables de que se propague la enfermedad si se lo ponemos f谩cil al bicho y tambi茅n, teng谩moslo muy presente, de las muertes debidas al comportamiento est煤pido de otro. Porque ahora sabemos, adem谩s, que la pandemia que sufrimos viene de largo, de mucho antes que apareciera el virus, en este progreso que sin embargo retrocede. Virus que eran end茅micos y que en condiciones naturales viven dentro de otros animales en perfecta simbiosis en sus espacios vitales que hemos invadido por la codicia humana que siempre antepone la econom铆a a la vida. Menudo trueque m谩s est煤pido y suicida; los virus est谩n saltando a otros animales, entre ellos nosotros, como nuevos hu茅spedes para mudarse y sobrevivir porque hemos alterado los ecosistemas seg煤n opinan los que saben no yo.

HOMO FUTURUS

La 煤ltima teor铆a por la cual evolucionamos, la defiende la paleoantrop贸loga francesa Anne Dambricourt Malass茅 que ha revolucionado esa cuesti贸n con un argumento original que sucede por un hueso pilar y clave que nace en el cuarto mes de embarazo, el primer hueso, justo en la frontera en la que el embri贸n se hace feto. Es la piedra angular sobre la que se edifica nuestro esqueleto. Un hueso con vida propia que se dobla un poco m谩s cada vez que damos un paso evolutivo: Esfenoides, tambi茅n conocido como la silla turca est谩 debajo de nuestro cr谩neo, encajado donde nace la columna vertebral y se une a la base craneal. Durante treinta a帽os se ha mantenido que nuestro bipedismo por el que nos erguimos para caminar se atribuye al entorno de la sabana donde la vegetaci贸n es alta, para poder otear, se pensaba que este era este motivo que los oblig贸 a erguirse y as铆 se produjo, pero estudios recientes han demostrado que ya comenzaron a erguirse estando en el bosque, aleda帽o a la sabana y que no abandonaron si no que alternaron ambos lugares, pues segu铆an haciendo vida en 茅l para comer sus frutos y dormir fuera del peligro de las fieras. La relaci贸n que tiene la evoluci贸n a trav茅s del esfenoides se produce  al doblarse y es esta la raz贸n por la cual somos b铆pedos. Otra prueba visible que se suma al descubrimiento lo expone tras haber observado que la mayor铆a de los ni帽os tienen desalineados los dientes por el desajuste en la posici贸n de la mand铆bula que est谩 cambiando su posici贸n como consecuencia del 煤ltimo movimiento del esfenoides, que se dobl贸 la 煤ltima vez este peculiar hueso. La paleoantrop贸loga Dambricourt sostiene que empez贸 en la edad media y para ello comprob贸 calibrando los cr谩neos de ese periodo  compar谩ndolos con actuales en colaboraci贸n de la ortodoncista infantil, Marie-Joshepe Deshayes, que tambi茅n se hab铆a percatado de esta anomal铆a que llam贸 su atenci贸n por el alto porcentaje de ni帽os que ten铆an problemas de alineaci贸n que atendi贸 en su consult谩 sin imaginar qu茅 era la causa, hasta que conoci贸 el descubrimiento de la doctora Dambricoert a trav茅s de un reportaje publicado en una revista cient铆fica. Se puso en contacto con ella explicando su inquietud y ofreciendo su experiencia en el campo de la ortodoncia. Su aportaci贸n fue muy importante en la investigaci贸n.

Esfenoides

La teor铆a del entorno se desestima por el hecho de ser una causa indirecta la que supuestamente interviene, un elemento externo no es suficiente para modificar f铆sicamente esta conducta de bipedismo en el humano y que dedujo en su d铆a el paleont贸logo estadounidense Donald Johanson, que descubri贸 el esqueleto de Luci, perteneciente al g茅nero homo afarensis en Etiop铆a en 1974. El esqueleto est谩 casi completo y corresponde al de una mujer que yac铆a en el cauce seco de un r铆o, casi desenterrado, posiblemente por la erosi贸n de tres millones ciento dieciocho mil a帽os que ya caminaba erguida y se observa 茅sta facultad en la forma de su pelvis; se cree que su manera de caminar no era tan desenvuelta como la nuestra, con un paso inseguro, menos estable y algo torpe, quiz谩s por ser el principio del bipedismo humano.

驴Edad Media en el siglo XXI?

Hace unos a帽os le铆 un libro que hoy refleja este presente, Entre el fracaso y la utop铆a. Los pr贸ximos veinte a帽os, editado por Bellaterra en 2010, del profesor de Historia Antigua de la Universidad de Burgos, arque贸logo y paisano, el burgal茅s ,Jos茅 David Sacrist谩n que reflexiona sobre lo acaecido en  la 煤ltima d茅cada que hemos vivido y de la d茅cada reci茅n estrenada. La cruda realidad cient铆fica del cambio clim谩tico y la gravedad que se deriva de la situaci贸n l铆mite en la que nos encontramos, ya sin margen para la reflexi贸n. Tampoco hay tiempo que perder en m谩s cumbres sobre el asunto ya patente y evidente, que la comunidad cient铆fica mundial nos ha estado alertando de la urgencia  de hacer algo sin demora, advirtiendo en todas ellas con informes cada vez m谩s cr铆ticos lo grave que era ya entonces la situaci贸n. Haciendo hincapi茅 en la sobrecarga demogr谩fica que ha ido acumulando el planeta, muy preocupante por la desproporci贸n existente entre habitantes y recursos disponibles, insistiendo en que ya se han rebasado todos los l铆mites. Es como sacrificar a las moscas para matar de hambre a la ara帽a. Nos recuerda el profesor que nuestro planeta es finito, como sus recursos que de manera est煤pida e irresponsable a煤n explotamos sin medida, desoyendo cada aviso de los cient铆ficos al igual que hacemos en esta pandemia del coronavirus que toman las decisiones los pol铆ticos y sus intereses como si no hubiera un ma帽ana y eso ocurri贸 mientras tuvimos margen y ahora sin 茅l. En lugar de no empeorar la mala salud del planeta d谩ndole un respiro, seguimos ajenos a 茅l. Dice Jos茅 David Sacrist谩n en su libro que estamos caminando por el filo de la navaja. A un lado, depende de nosotros una reacci贸n de manera inmediata que al menos suavice todo lo posible el impacto y podamos sobrevivir. Al otro lado del filo, est谩 envuelta en una espesa niebla algo que acojona de verdad; como nueva y oscura edad media que es posible que suceda si no reaccionamos a tiempo y en alg煤n momento quedarnos a la deriva y perder todo. Como se despide en el libro su autor bajando el tel贸n. Se acab贸 la comedia, fin de la funci贸n.

Benjam铆n Lajo Cosido

memorialista




Fuente: Portaloaca.com