June 27, 2021
De parte de Lobo Suelto
2,090 puntos de vista

   La creaci贸n del mundo como parte de una hoja de fresno que se ausenta, una falta que deja la memoria de la sombra que le pertenec铆a y  que perdura como palabra, dice en el hermoso profundo pr贸logo que Horacio Gonz谩lez escribi贸 para el libro 鈥淕uardianes de Piatock ( Miradas sobre Alberto Szpunberg)鈥 y que  comenz贸 a trabajarse a partir de una idea original de Judith Said. En aquel momento, nos cuenta Judith: 鈥淪ebasti谩n Scolnik coordina las publicaciones de  la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, Horacio Gonz谩lez es el editor invitado y y todos y todas (entreg谩bamos nuestros textos) bajo la luminosa batuta de Juan Sasturain鈥, quien empezaba  su funci贸n como director de la Biblioteca.

Judith tambi茅n nos acerca a 鈥渓os guardianes鈥 la nota de Sebasti谩n Scolnik sobre la (imposible/inagotable) despedida a Horacio Gonz谩lez.

Cada una, cada uno va mandando otra nota  y otra y, aunque no se pueda, logramos de esta  manera, amontonarnos.

Mar铆a P铆a L贸pez  que hab铆a sido directora del 鈥淢useo del libro y de la lengua鈥 dice (鈥)Porque la vida de Horacio Gonz谩lez no fue la de un individuo que traz贸 un surco solitario. Fue la del conspirador, la del conjurado, la del revolucionario, la del que no dej贸 un segundo de intentar construir una sociedad m谩s vivible. Fue el intelectual m谩s potente de estas tierras, el escritor de obras preciosas y el funcionario m谩s osado que dirigi贸 una instituci贸n p煤blica. Lo suyo fue la imaginaci贸n pol铆tica, capaz de abrir, sin cesar, posibilidades para todxs.

La coordinadora del programa de muestras itinerantes , Margarita Ardengo, dice: 鈥淐reo que la marca general es que 芦fuimos parte de algo trascendental y lo sab铆amos. Horacio nos hizo sentir que la BNMM era NUESTRA y que 茅ramos responsables por eso. 脡ramos parte de una revoluci贸n cultural; cada uno que trabajaba all铆, desde un director hasta el bibliotecario y el operario de calderas.  Y tambi茅n en el marco de la revalorizaci贸n del empleado estatal en la gestion K.鈥 Despu茅s Margarita pareciera cambiar de  campo sem谩ntico y sigue diciendo: 鈥淗ay estrellas que son por su brillo y otras porque hacen brillar a las dem谩s. Horacio fue/es las dos鈥.

Voy diciendo las cosas que otrxs dijeron. Lo que fui encontrando en los diarios, en las redes, en el wasap, en los caf茅s de tres a cuatro juntos en las veredas, sac谩ndonos los barbijos. En el caf茅 donde nos encontr谩bamos con Horacio.

El mi茅rcoles 23 a las 16 horas estoy en la Biblioteca. En ese lugar donde durante a帽os he dado un taller. (Lxs de los talleres 铆bamos una vez por semana. Nos cruz谩bamos poco con los otros compa帽erxs pero hab铆a un reconocerse). (Y siempre, entonces,  ese 鈥渃lima鈥 de sentir que ese lugar nos pertenec铆a. Est谩bamos en casa.)

El mi茅rcoles 23 a las 16 horas van acerc谩ndose las compa帽eras y compa帽eros  de la Biblioteca de Horacio Gonz谩lez.  Van hablando, van diciendo: compa帽ero,  tesoro,  refucilo,  voz singular铆sima .  Borgeano-peronista-de izquierda.  Alguien trae a Fernando Pessoa que tambi茅n acompa帽a a Horacio Gonz谩lez y los tres tienen todos los sue帽os del mundo. (Agradezco a los compa帽erxs a quienes  pude escuchar en la explanada y que fueron contando de esas huellas de transmisi贸n amorosa, grandiosa que nos fue donando Horacio Gonz谩lez) .

Tenemos sus pr贸logos en nuestros libros, sus propios libros para leer una y otra vez, su arte (de viajar no solamente en taxi), y sobre todo esa forma de presentar libros, ese tiempo hacia-con los otros, esa forma singular de hilar y deshilar el discurso, de ayudar a re-pensar,  a re-leer, a descubrir que lo aparentemente naturalizado no es tan natural y que es posible mutarlo, transformarlo.  Mientras,  iba escribiendo en voz alta.

Podemos decir, parafraseando una respuesta de Marx en la seriedad de un juego,  que para Horacio Gonz谩lez  鈥渘ada de lo humano le ha sido ajeno鈥.  Y si bien la tierra queda profundamente herida con su ausencia, ese -su modo de estar en continuo reconocimiento  de los otrxs-,  nos deja vislumbrar que un mundo mejor es posible.




Fuente: Lobosuelto.com