May 13, 2021
De parte de Centro De Medios Libres
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Por Javier Hern谩ndez Alp铆zar

De Colombia a Palestina, asistimos al ejercicio de la real politik. Se ha insistido en que la pandemia abri贸 m谩s posibilidades para el ejercicio totalitario del poder, la pr谩ctica de formas de control, disciplinamiento y vigilancia m谩s sofisticadas. Pero eso no excluye el uso letal de las armas y de las formas de represi贸n violentas y las pr谩cticas de guerra 鈥渃onvencionales鈥.

El apartheid en Palestina es un espejo en el que podemos ver reflejado el mundo: la asimetr铆a, el colonialismo, el despojo y la divisi贸n de la poblaci贸n en una zona de inclusi贸n que otorga las garant铆as del sistema y, del otro lado del muro, la exclusi贸n y la violencia nuda como imperio de la fuerza. El contraste entre la alta vacunaci贸n contra covid en Israel y la situaci贸n colonial y exclusi贸n de los palestinos despojados de su territorio es la ilustraci贸n patente del biopoder y el necropoder. Con matices diversos, as铆 opera en el planeta.

La represi贸n polic铆aca en Colombia y los ataques paramilitares en Chiapas y Guerrero son la confirmaci贸n de que, adem谩s de las nuevas formas de control totalitario, la represi贸n 鈥渃l谩sica鈥 no cae en desuso.

Lo que sigue siendo una sofisticaci贸n paralela a la guerra y el control social es el sutil encanto de la propaganda ideol贸gica.

Ya nos hab铆a mostrado Frances Stonor Saunders, en La CIA y la guerra fr铆a cultural, que los libros, las revistas, los coloquios, las c谩tedras, orquestas y pel铆culas fueron armas de una batalla por las mentes y los corazones. Hoy que Palestina es sometida por la maquinaria b茅lica de Israel, no es trivial la propaganda en el cine.

Me hab铆a parecido muy clara la dicotom铆a: 鈥渟i no eres feminista, entonces eres sexista鈥, dicha por la estrella de Hollywood Gal Gadot. La cit茅 en una red digital y el comentario de otro usuario me dio la pista del uso ideol贸gico del trabajo de la actriz. El comentario me informaba de la ciudadan铆a israel铆 de Gal Gadot y del hecho de que cumpli贸 su servicio militar en su pa铆s.

Eso cambi贸 totalmente mi percepci贸n del papel pol铆tico de la estrella. En efecto, en Wikipedia se informa de ambas cosas, la ciudadan铆a israel铆 y su servicio militar cumplido.

Lo primero que cuestionan esos hechos es el alcance del feminismo de la estrella hollywoodense: 驴d贸nde deja la defensa de los derechos de las mujeres palestinas?

Adem谩s, esos datos arrojan luz sobre su papel ideol贸gico como 鈥淢ujer Maravilla鈥. Aclaremos: no se trata de que sea jud铆a, sino de que sea sionista. No todos los jud铆os son sionistas, ni todos los sionistas son jud铆os. Donald Trump no es jud铆o, pero es sionista. El sionismo es un imperialismo del dinero y de la guerra, no es cosa de religi贸n, cultura o etnia.

En El profesor Marston y la Mujer Maravilla (2017), dirigida y escrita por Angela Robinson, se muestra la g茅nesis del personaje de c贸mic, llevado luego a la televisi贸n y el cine, en un intento de liberaci贸n er贸tica de un acad茅mico que se inspira en la psicolog铆a y en su propia vida amorosa. Como personaje elaborado por un hombre, la Mujer Maravilla nace con rasgos de objeto sexual para la imaginaci贸n masculina.

La pel铆cula, de 2017, La Mujer Maravilla, dirigida por Patty Jenkins y estelarizada por Gal Gadot, sin romper con el estereotipo de objeto erotizado para una mirada masculina, parece dar a la hero铆na rasgos de inteligencia y de cr铆tica que remontan en parte el clich茅 del sex symbol.

Sobre todo destaca el pacifismo del personaje: destruye a Ares para tratar de acabar con las guerras fratricidas, solo para descubrir que el causante no es solamente Ares, sino que son los hombres mismos quienes hacen la guerra. La historia est谩 f铆lmicamente bien narrada, para convencer incluso a cin茅filos no aficionados a los superh茅roes.

Adem谩s del pacifismo de la hero铆na, la pel铆cula regala la sutil iron铆a de que Ares no sea el militar nazi que en principio Diana cree, sino el brit谩nico que habla de paz.

El papel de la actriz como hero铆na pacifista que enfrenta a los nazis parecer铆a complementarse con sus declaraciones feministas. Pero la lectura da otro giro cuando se le ve como ciudadana israel铆 que hace su servicio militar y orgullosamente lo exhibe en Wikipedia. As铆 como Ares es el que m谩s habla de paz, la hero铆na pacifista resulta militante de la opresi贸n b茅lica de los palestinos. En efecto, no es Ares, son las ambiciones imperiales de ciertos Estados quienes hacen la guerra de despojo. Y la violencia es sutilmente cubierta por propaganda ideol贸gica, incluso por el cine, que puede contar las historias para la desublimaci贸n represiva.

Ni la Mujer Maravilla es feminista, ni Gal Gadot pacifista. Pero hablar de paz puede ser el manto propagand铆stico de una postura guerrerista. Y vuelve a la carga, con La Mujer Maravilla 1984.

De Los 脕ngeles se sabe poco que su econom铆a no gira alrededor del cine de Hollywood o las ventas de Silicon Valley, sino de la industria militar. De la Mujer Maravilla, se podr铆a pensar en una hero铆na pacifista encarnada por una estrella hollywoodense feminista, pero la militancia pol铆tica de Gal Gadot es por otra de las industrias militares m谩s grandes del mundo. Una cortina de cine, como Hollywood.




Fuente: Centrodemedioslibres.org