September 22, 2021
De parte de Centro De Medios Libres
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Por Javier Hern谩ndez Alp铆zar

A la memoria de la Dra. Mar铆a del Carmen Rovira

Los tiempos que vivimos son apocal铆pticos en toda la extensi贸n de la palabra. No es meramente imaginaria la posibilidad de acabar con la vida humana en la Tierra o, por lo menos, de reducirla a un nivel de vida tan precario y brutal como si el trabajo cultural de siglos hubiera sido en vano.

Son tiempos apocal铆pticos, en los dos sentidos de la palabra. El m谩s com煤nmente usado, como imagen del fin del mundo. Y el sentido etimol贸gico, pues tanto en griego como en lat铆n significa: revelaci贸n.

Revelar es lo contrario de velar, es desocultar, mostrar, es el momento del descubrimiento de algo. 驴Qu茅 se muestra en esta revelaci贸n? Se muestra que el sistema industrial capitalista, en su af谩n de crecer sin l铆mites, provoca masivamente destrucci贸n y muerte.

Como dijera Jean Robert, en uno de los seminarios de reflexi贸n convocados por los zapatistas actuales: Se nos dijo que el capitalismo es un modo de producci贸n, pero hoy tenemos que comenzar a reconocerlo como un modo de destrucci贸n.

Esta situaci贸n, la posibilidad real y actual de la destrucci贸n de la poblaci贸n humana, y de mucho de la vida, incluso quiz谩 toda la vida en el planeta, se hizo presente al menos desde 1945, con las bombas nucleares con las que los Estados Unidos cometieron los genocidios de Hiroshima y Nagasaki. Hoy el club nuclear es m谩s amplio, no solamente los Estados Unidos y los fragmentos de la ex Uni贸n Sovi茅tica o Israel, sino incluso pa铆ses que a煤n padecen miseria y hambre como la India.

Sin embargo, hoy la vida peligra no solo por la industria de la guerra y la muerte, sino por la producci贸n de las industrias 鈥減ac铆ficas鈥: la industria de producci贸n de bienes y servicios, edificios, ropa, calzado, alimentos, especialmente carnes y l谩cteos, medicamentos, autos, electrodom茅sticos, infraestructuras, turismo, adem谩s de la industria de muerte: armas, drogas鈥

El extractivismo de combustibles f贸siles (petr贸leo, gas, carb贸n) y de minerales, lo mismo que la agricultura y la ganader铆a, todo el sistema de producci贸n industrial produce gases de efecto invernadero que alteran el clima.

Hoy toda defensa del sistema capitalista es negacionista de la crisis clim谩tica, que ya no es el futuro: es el presente en ciudades, costas, islas, pa铆ses, territorios de los cinco continentes.

Erich Fromm, en casi todas sus obras, discuti贸 que el car谩cter humano, 鈥渆l coraz贸n del hombre鈥, p煤ede desarrollarse en uno de dos sentidos opuestos: al amor a la vida, la biofilia, o el patol贸gico amor a la muerte, la necrofilia. Fromm se comprometi贸 pol铆ticamente por la biofilia, al menos en las elecciones que gan贸 en Estados Unidos Nixon: Contra la candidatura de Nixon participaron, entre otros, Erich Fromm y John Lennon.

Estos conceptos de biofilia y necrofilia vinieron a mi mente al leer o escuchar palabras de los zapatistas actuales. El concepto de biofilia lo record茅 al escuchar las palabras del subcomandante Mois茅s en Viena (la ciudad donde vivi贸 Freud, uno de los te贸ricos que retom贸 Erich Fromm). Mois茅s dijo que los zapatistas hoy no quieren matar ni morir, quieren vivir. Esa es biofilia, esa defensa de la vida, esa militancia por la vida, con palabras y con sus autonom铆as, el hecho zapatista m谩s subversivo, como lo llamara alguna vez Laura Castellanos.

Y la necrofilia le record茅 en el momento en que el subcomandante Galeano llama a movilizarse en la Europa insumisa y en todo el mundo para exigir que pare la contrainsurgencia paramilitar, y que el gobierno chiapaneco, encabezado por Rutilio Escand贸n, abandone su culto a la muerte. Esa es la necrofilia, el culto a la muerte de los grupos paramilitares como la ORCAO o los paramilitares de Chenalh贸, o los grupos paramilitares y criminales que asolan los territorios ind铆genas, lo mismo a los yaquis en el norte que al CIPOG-EZ en Guerrero, o los que act煤an en Colombia o en otras naciones.

Es tambi茅n necr贸filo el culto al dinero, a la bolsa de valores, a los mercados y los tratados de libre comercio y a los megaproyectos desarrollistas y extractivistas, algunos de los cuales son deseados por el capital desde hace siglos: el corredor interoce谩nico en el Istmo de Tehuantepec lo deseaban los Estados Unidos del frustrado Tratado McLane-Ocampo, pero tambi茅n el dictador franc茅s Luis Bonaparte, quien apoy贸 el imperio de Maximiliano y proyectaba ese corredor en el Istmo, como el Canal de Suez que efectivamente abri贸.

Hoy es momento de tomar partido. O con el sistema de destrucci贸n que amenaza la vida en el planeta o con quienes defienden la vida y a la Madre Tierra. Hoy ser de izquierda, en t茅rminos frommeanos, es biofilia, amor a la vida, militancia en defensa de la vida. No es romanticismo ni poes铆a ni met谩fora: es una tarea urgente. El capitalismo ya produce m谩s muerte que vida, no es 鈥渆xtremista鈥 querer otro camino. Lo ciegamente fan谩tico es seguir defendiendo el desarrollismo necr贸filo del industrialismo y el extractivismo capitalista.




Fuente: Centrodemedioslibres.org