March 4, 2022
De parte de Centro De Medios Libres
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Por Javier Hern谩ndez Alp铆zar

Si tuviera religi贸n, me pondr铆a a analizar. Si tuviera ideolog铆a, pondr铆ame a rezar.

Jaime L贸pez.

Las religiones, con su pensamiento m铆tico y teol贸gico, explicaban a los creyentes qu茅 era el mundo y cu谩l era el destino de los seres humanos en 茅l. Despu茅s las sustituyeron, parcialmente, las ideolog铆as, sistemas de pensamiento, de ideas, que pretenden ser la explicaci贸n de 鈥渓a verdadera naturaleza de las cosas鈥.

Hoy, en el pensamiento dominante, hegem贸nico, se mezclan, como aguas lodosas, ideas y pasiones (fanatizantes), tanto religiosas como ideol贸gicas. Tratar de abrirse paso cr铆ticamente en medio de ese pensamiento dominante implica un esfuerzo por derribar 铆dolos.

Francis Bacon dec铆a que hab铆a cuatro clases de 铆dolos: de la caverna, de la tribu, del foro y del teatro. Los de la caverna (figura inspirada en la alegor铆a plat贸nica, pero con sentido individual) son nuestra idiosincrasia, nuestro narcisismo: Mis ideas son buenas porque son m铆as. Por ejemplo 鈥淵o no creo en el covid鈥. Los de la tribu son los de mi grupo, mi horda, mi colectivo, mi partido: 鈥淣osotros, los de tal ismo, creemos que鈥濃 Los del foro son los de la vida p煤blica, cristalizada en el lenguaje: 鈥渆l enemigo es fascista, nosotros defendemos la libertad鈥濃 Y los del teatro, los de las grandes teor铆as, vueltas autoridad venerable y dogmatizada: el aristotelismo, el marxismo-leninismo, el neoliberalismo, el positivismo鈥

Probablemente hay m谩s. De hecho, el pensamiento de Bacon aliment贸, aunque no fuera su deseo, nuevos 铆dolos: el empirismo, el positivismo, la tecnocracia.

El problema es que las ideas se tomen por la realidad misma., como productos ya elaborados que nos ahorran el esfuerzo de pensar. Se trata solo de repetir, citar, glosar y usar el 铆dolo como arma contra quien quiere pensar por su propia cabeza: el hereje, el heterodoxo.

Las ideas recibidas, nos dice Klaus Held, explicando a Husserl, se interponen entre nosotros y el mundo, las cosas, la experiencia cotidiana, como un mantel que la cubre. No vemos las cosas sino sus bultos cubiertos por el mantel de ideas.

Adem谩s del des-conocimiento del mundo que esto implica, el problema es que ideas muy queridas nos pueden llevar a pasiones como el odio. Recordemos que los discursos de odio son el caldo de cultivo de los cr铆menes de odio.

Cuando las religiones eran el pensamiento dominante, hab铆a guerras de religi贸n. A pesar de que, por ejemplo, jud铆os, cristianos y musulmanes creen en el mismo Dios, se persegu铆an, y se mataban. Teocracias como la mexica ten铆an un sistema geo-pol铆tico de guerras floridas y sacrificios humanos.

Pensamientos que en un principio fueron cr铆ticos, que dieron aliento a los oprimidos, como el cristianismo, el liberalismo o el comunismo, al llegar al poder se volvieron tir谩nicos, ideolog铆as de sistemas opresores como el Imperio Romano, el feudalismo, el capitalismo, el colonialismo y el socialismo real.

Las grandes religiones fueron los partidos pol铆ticos de su tiempo: decid铆an el ascenso y ca铆da de imperios, aglutinaban masas para la guerra. Luego las ideolog铆as impulsaron revoluciones y contrarrevoluciones, terror, purgas, guerras fr铆as y no tan fr铆as.

Anteponer al mundo en que vivimos, a nuestra experiencia humana hist贸rica, al v铆nculo que nos une con todos los seres humanos y todos los seres vivos, nuestro mantel de ideas favorito, o el que por inercia portamos, es negarnos a conocer y reconocer el mundo, la vida, a los otros.

Con nuestros 铆dolos-ideas m谩s queridos, apasionadamente fetichizados, podemos generar discursos de odio contra quienes ven con otros manteles de ideas, y as铆 podemos condenar a la violencia, al linchamiento, o al genocidio, a seres humanos como nosotros: ni帽as, ni帽os, adolescentes, j贸venes, adultos, ancianos y ancianas, hombres y mujeres a quienes despu茅s de esconder bajo una etiqueta ideol贸gica, nacional, religiosa, pol铆tica, partidista, de g茅nero, los dejamos de ver como humanos y los convertimos en seres sacrificables en el altar de la Idea-fetiche o del L铆der-fetiche o del Partido-fetiche.

No podemos cambiar el mundo solo con un debate de ideas, pero sin un debate libre de ideas, sin odios, con honestidad, todo supuesto movimiento de cambio termina en un nuevo autoritarismo de tendencia totalitaria.

Dice Franz Hinkelammert que el mito del poder consiste en decir que 鈥渢enemos que sacrificar vidas para salvar vidas.鈥 De ese modo pretende justificar los asesinatos en masa, las guerras, los genocidios, las armas de destrucci贸n masiva, en el nombre de 鈥渟alvar vidas鈥. La mentira es un recurso muy querido del poder opresivo.

Cuando todos los pueblos del mundo necesitar铆amos unirnos para enfrentar pandemias y la crisis clim谩tica, hay guerra. 驴As铆 o m谩s irracional?

Estamos, en todo el planeta, en una situaci贸n que nos exige pensar. Pero el sistema, productivista y explotador, nos exige actuar, no pensar, producir. No es extra帽o que una industria as铆 termine por producir, en cantidades industriales, cad谩veres.

En lugar de clasificar los cad谩veres en buenos y malos, correctos o incorrectos, tenemos que detener esa maquinaria de muerte.

Abandonar los discursos de odio, detenernos y pensar no es suficiente, pero es necesario. Urgente.




Fuente: Centrodemedioslibres.org