September 7, 2021
De parte de Centro De Medios Libres
2,050 puntos de vista

Por Javier Hern谩ndez Alp铆zar

La crisis humanitaria, es decir, la violaci贸n masiva, estructural y sist茅mica de los derechos humanos de los trabajadores y ciudadanos migrantes, principalmente haitianos y centroamericanos, contenidos militarmente por la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migraci贸n en la frontera sur, es apenas un s铆ntoma del mundo que tendremos que vivir de ahora en adelante. Un mundo de cambio clim谩tico y migraciones masivas desde los pa铆ses que el 鈥渄esarrollo鈥 capitalista destruy贸 hacia los pa铆ses metr贸poli.

La imagen de La Bestia, el tren de carga en el que intentan viajar los migrantes, es un retrato de la esencia del sistema capitalista. En el tren de carga van, dentro de los contenedores, aseguradas y cuidadosamente embaladas, protegidas por las leyes y por militares, polic铆as y funcionarios, las mercanc铆as. Y encima del tren, como 鈥減olizones鈥, sin papeles, expuestos a caer y morir o a perder extremidades de su cuerpo, a ser vejados, violados, asesinados, reclutados por leva forzosa por el crimen organizado o expuestos a ser 鈥渃ontenidos鈥 violentamente por los brazos armados del Estado y el capital, viajan los seres humanos, integrantes de la clase trabajadora, despojados de su ciudadan铆a y criminalizados.

Los tratados de libre comercio, como el firmado con Estados Unidos y Canad谩 por el gobierno de Salinas de Gortari y el firmado m谩s recientemente por el gobierno de Pe帽a Nieto, con el aval del gobierno electo de L贸pez Obrador, garantizan el libre flujo de mercanc铆as, pero no el de ciudadanos y trabajadores.

En los pa铆ses que fueron metr贸poli de las colonias, como los Estados Unidos y Europa, o los que han jugado un papel estrat茅gico en las relaciones coloniales y capitalistas, como M茅xico, se genera una reacci贸n muy peligrosa de animadversi贸n, odio y rechazo a los migrantes. No a los extranjeros blancos del norte y el occidente que llegan con d贸lares o euros a vacacionar o incluso a comprar propiedades para residir durante el periodo de fr铆o en su pa铆s de origen; es un rechazo a los migrantes pobres (aporofobia), expulsados de su lugar de origen por el hambruna, la violencia, las dictaduras civiles o militares y los desastres 鈥渘aturales鈥 agudizados por el cambio clim谩tico.

Una reacci贸n posible de los gobiernos y de algunos sectores de la sociedad es pretender encerrarse y negar el paso a estas migraciones masivas. Un gobierno que recibe con hoteles de lujo a los turistas adinerados, recibe con operativos policiacos o militares a los emigrantes pobres. Un gobierno que ofrece asilo a refugiados insignes (ex gobernantes, periodistas o activistas de renombre) da trato de criminales a los pobres que piden refugio y asilo.

Una tentaci贸n para gobiernos y sociedades 鈥渘acionalistas鈥 es usar a los migrantes pobres como chivos expiatorios o brujas para distraer de los verdaderos problemas: los cientos de miles de muertos por la pandemia y las, al menos, decenas de miles de asesinados y desaparecidos por la epidemia de violencia y represi贸n.

En un pasaje del Antiguo Testamento, el pueblo hebreo que camina por el desierto buscando la Tierra Prometida realiza un ritual por el que deposita en una cabra macho los pecados del pueblo para expiarlos, y luego deja perder el animal en el desierto como sacrificio expiatorio. Se acostumbraban sacrificios en la antig眉edad para expiar los pecados, las faltas o los males. Dice Franz Hinkelammert que cuando se evit贸 el sacrificio de Isaac en manos de su padre, se abri贸 la posibilidad de una nueva sociedad sin sacrificios. Pero en el capitalismo se sacrifica a millones de pobres en aras de la ganancia capitalista.

Marvin Harris explica que las brujas eran cazadas y linchadas, en su mayor铆a por creyentes en el cristianismo de la Reforma, en Europa y los Estados Unidos, no s贸lo para despojarlas de sus bienes, sino para ocultar que los verdaderos responsables de los males sociales eran la 茅lite pol铆tica y econ贸mica.

El sacrificio de chivos expiatorios y las cacer铆as de brujas sirven para ocultar la verdadera fractura y el antagonismo de la sociedad entre opresores y oprimidos.

Los gobiernos y reg铆menes 鈥渘acionalistas鈥 pueden encontrar un enemigo interno o externo a quien culpar de los problemas econ贸micos y pol铆ticos. La cacer铆a de esos enemigos distrae de los verdaderos responsables. Arthur Miller expres贸 el macartismo anticomunista en los Estados Unidos de la guerra fr铆a en el paralelismo con la quema de brujas en Las brujas de Salem.

Un r茅gimen que necesita distraer y desviar los odios, resentimientos y las bajas pasiones de una sociedad, encuentra a un sector a quien linchar simb贸lica o realmente: jud铆os, comunistas, gitanos, negros, ind铆genas, extranjeros, j贸venes rebeldes, brujas, el que sea, con tal de desviar la mirada de los responsables de los problemas y descargar la fuerza punitiva en un grupo que sirve de chivo expiatorio.

Ya deber铆amos tener memoria hist贸rica de lo mal que terminan estos operativos xen贸fobos, racistas y apor贸fobos. La Alemania nazi y el sur racista de los Estados Unidos se deslizaron cuesta abajo por esa pendiente de los discursos y las pr谩cticas de odio.

Quiz谩 todav铆a es tiempo de evitar que nuestro pa铆s, ya v铆ctima de tanta muerte, violencia y crimen, se deslice a煤n m谩s abajo.




Fuente: Centrodemedioslibres.org