November 23, 2021
De parte de Centro De Medios Libres
179 puntos de vista


Por Javier Hern谩ndez Alp铆zar

Es la misma mano la que est谩 detr谩s de los ataques paramilitares de la ORCAO a la comunidad aut贸noma zapatista de Mois茅s y Gandhi y la que est谩 detr谩s de la campa帽a de calumnias contra el EZLN: son recursos del amplio espectro de la contrainsurgencia.

El EZLN es la 煤nica organizaci贸n que le declar贸 (y le hizo) la guerra al Estado mexicano, el 1 de enero de 1994, con el prop贸sito inicial de deponer a Salinas de Gortari, cuya imagen dej贸 desprestigiada para siempre. Tras la presi贸n de la sociedad civil mexicana se hizo un alto al fuego, sin embargo la guerra ha quedado 鈥渟uspendida鈥 en t茅rminos formales, pero convertida en guerra irregular, contrainsurgente, paramilitar, siguiendo al pie de la letra los manuales estadounidenses1, con el paramilitarismo que inici贸 en el periodo de Ernesto Zedillo y que han continuado todos los gobiernos, de todos los partidos, hasta el actual.

La guerra irregular, contrainsurgente y paramilitar contra el EZLN es parte de una guerra mundial contra los pueblos, especialmente contra los pueblos ind铆genas, por despojarlos del territorio y para proletarizarlos o exterminarlos. Los zapatistas actuales le han llamado la Cuarta Guerra Mundial.2

En el caso concreto de Chiapas, estado al que deliberadamente han dejado podrir, llegar a un estado de descomposici贸n y violencia que lo tiene al borde de la guerra civil3, porque la violencia criminal, la paramilitar y la de la delincuencia a secas, y la respuesta de las comunidades en su autodefensa dar铆a el pretexto ideal para incrementar y hacer m谩s beligerante la militarizaci贸n para 鈥減acificarlos鈥, como el porfirismo 鈥減acificaba鈥 en su guerra de despojo y exterminio contra los yaquis, o como el virreinato 鈥減acificaba鈥 las insurrecciones ind铆genas mediante campa帽as b茅licas.

Pero la guerra contrainsurgente de hoy no puede ser la misma que en tiempos de los romanos, de Napole贸n ni siquiera de Vietnam. Hoy la guerra es de IV Generaci贸n: una guerra que adem谩s de en el campo de batalla se libra en las mentes de los ciudadanos-consumidores. Ah铆 perdi贸 Washington su guerra contra el pueblo vietnamita, cuando la juventud de Estados Unidos protest贸 contra la guerra, y no olvid贸 la lecci贸n. Robert McNamara pas贸 de la secretar铆a de la Defensa yanqui en la guerra de Vietnam a la presidencia Banco Mundial: es el art铆fice de las campa帽as de 鈥渃ombate a la pobreza鈥, el reparto de dineros o 鈥減rogramas sociales鈥 que no han acabado (ni combatido) la pobreza en ning煤n pa铆s del mundo, pero han servido para desmovilizar, desmoralizar, cooptar, dividir y muchas veces comprar ciudadanos sobre todo como clientela electoral. (Ra煤l Zibechi, Miseria y contrainsurgencia4) En el M茅xico reciente, esos programas llegaron con Salinas de Gortari y han continuado hasta hoy, solo cambiando el color del partido.

Adem谩s de los repartos de d谩divas, la contrainsurgencia incluye guerra psicol贸gica, sembrar desinformaci贸n, maniobras de distracci贸n y cuando se ataca a un enemigo, un grupo insurgente, no solamente se le acosa militarmente y se le ataca paramilitarmente, tambi茅n se le combate psicol贸gicamente, ideol贸gicamente, mediante todos los recursos de la desinformaci贸n, la propaganda negra, la calumnia. Cooptar a quienes eran aliados y luego volverlos grupo de choque paramilitar o 鈥渋deol贸gico鈥 es parte de esos recursos de contrainsurgencia.

La ORCAO5 es un ejemplo t铆pico, son ind铆genas, campesinos, pero hoy con paramilitares antizapatistas contrainsurgentes, esa monstruosa mutaci贸n es trabajo de la contrainsurgencia del Estado mexicano y sigue el manual yanqui.

Utilizar a reales o supuestos 鈥渆x combatientes鈥, desertores que se convierten en delatores y calumniadores no es nuevo. Lo hizo Zedillo financiando y produciendo 鈥淢arcos, la genial impostura鈥 y 鈥淟a rebeli贸n de las ca帽adas鈥, firmados por 鈥渋nvestigadores鈥 de paja.

Y cada vez que el EZLN lanza e inicia una nueva iniciativa civil, el Estado mexicano hace lo mismo: recrudecer los ataques paramilitares y volver a la carga con libros y prensa de calumnias antizapatistas.

La propaganda siempre funciona igual: repetir una mentira por todos lados, instalarla en la mente de todas las personas desinformadas que sea posible. Esa es la guerra psicol贸gica, la propaganda contrainsurgente. Se combate en las mentes de las personas y los medios de comunicaci贸n no son neutrales sino protag贸nicos y parte del conflicto. Los medios que investigan y tratan de publicar verdades, verificadas y verificables, suelen tener menos penetraci贸n que los de chismes y amarillismo.

Tener un gobierno popular es excelente para la contrainsurgencia, porque le permite militarizar y operar impunemente 鈥渆n nombre del pueblo鈥. Y para pueblos que viven tratando de sobrevivir (hoy a la pandemia y a la crisis econ贸mica) muchas veces no es f谩cil verificar informaci贸n. Basta con que el partido hegem贸nico atice pasiones y puede tener resultados. Tienen expertos trabajando todo el tiempo en esas estrategias: en Estados Unidos pasaron de la generaci贸n que luch贸 por los derechos civiles de los negros a generaciones que viven criminalizadas y peleando entre s铆, no contra el estatus sino contra otros grupos 鈥渞aciales鈥; y de la generaci贸n que derrot贸 la guerra en Vietnam a generaciones que apoyan a Trump por prejuicios supremacistas y fascistoides. La guerra por las mentes usa tambi茅n la cacer铆a de brujas contra los grupos inc贸modos.

En M茅xico el nivel de informaci贸n y de opini贸n libre e informada se ve seriamente amenazado por la hegemon铆a del 鈥渘eocapitalismo鈥 en el poder: progre de imagen pero, en los hechos, contrainsurgente, y no solo contra los zapatistas, contra todo defensor del territorio, contra la defensa de derechos humanos, el periodismo independiente, las mujeres que luchan, contra todo lo que no se deje fagocitar y subordinar. T谩cticas contrainsurgentes las ha empleado contra el movimiento feminista, al que ha acusado de 鈥渋mportar鈥 conceptos como el de pacto patriarcal o de ser creaci贸n del 鈥渘eoliberalismo鈥.

Hoy todas esas luchas tendr铆an que confluir para defenderse, pero la contrainsurgencia trata de dividirlas cooptando a algunos grupos y us谩ndolos de grupo de choque contra quienes no han claudicado.




Fuente: Centrodemedioslibres.org