November 23, 2020
De parte de Voices In Movement
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Noviembre 13. Escrito por Ryan Fatica, traducido por Lucia Parsons.

En la parte sur del Valle Central de California, a medio camino entre Bakersfield y Fresno, se encuentra Corcoran, California, una peque帽a ciudad agr铆cola rodeada de hect谩reas de campos de algod贸n y tomates.

En el extremo sur de la ciudad se sit煤an dos de las prisiones m谩s grandes del estado. Juntas, sus habitantes constituyen alrededor del 33% de la poblaci贸n de Corcoran. Una de las instalaciones, el Centro de Tratamiento de Abuso de Sustancias de California (CSATF), es la m谩s grande del estado, albergando 4.481 prisioneros, cerca del 130% de su capacidad prevista.

A finales de octubre, en medio de una epidemia de COVID-19 que se extiende r谩pidamente en la instalaci贸n, un peque帽o grupo de presos del patio D ha anunciado un paro laboral y una huelga de hambre en protesta, de lo que consideran, un fracaso de la instituci贸n para protegerlos de la propagaci贸n de un virus del que no tienen medios para protegerse.

鈥淗e perdido toda esperanza en la humanidad debido a la forma en que California y el Departamento de Correcci贸n y Rehabilitaci贸n (CDCR) de California han fracasado en la protecci贸n de individuos como yo鈥, escribi贸 David S. Cauthen, Jr. de 32 a帽os, un prisionero de CSATF quien dice que, actualmente est谩 en el d铆a 14 de su huelga de hambre.

En un correo electr贸nico a Perilous, Cauthen explic贸 que el prop贸sito de la protesta es llamar la atenci贸n sobre la propagaci贸n de COVID-19 en el centro y protestar por la mala conducta del personal.

鈥淓l objetivo principal es establecer una norma constitucional sobre el CDCR y todos sus oficiales, miembros del personal y personal m茅dico鈥, escribi贸 Cauthen. 鈥淐alifornia y el CDCR no pueden esperar que los reclusos cumplan la ley, en lo que se refiere a los oficiales correccionales que dan las 贸rdenes, mientras que los oficiales est谩n rompiendo las reglas que dicen que el CDCR debe proteger a los reclusos contra cualquier da帽o a la vida de ellos mismos鈥.

El centro de tratamiento Corcoran es el hogar del mayor brote activo de COVID-19 del sistema penitenciario de California, con 502 casos activos y contando. El mi茅rcoles, el n煤mero de casos positivos en la instalaci贸n aument贸 en casi un centenar en un solo d铆a. Del total de casos de COVID-19 en la instalaci贸n, 482 han sido diagnosticados en los 煤ltimos 14 d铆as, de acuerdo con las estad铆sticas del Departamento de Rehabilitaci贸n y Correcci贸n de California.

Hay razones para temer que la verdadera magnitud del brote de la prisi贸n no se refleje en estas estad铆sticas. Estimaciones de falsos negativos producidos por las pruebas de PCR oscilan entre el 20% y el 67%, dependiendo de la etapa de la enfermedad en la que los pacientes son examinados. En un estudio, los investigadores llamaron a las tasas de falsos negativos que encontraron 鈥渆scandalosamente altas鈥. Dada esta realidad, es estad铆sticamente probable que al menos 764, o el 20%, de los 3,823 prisioneros en el CSATF probados en los 煤ltimos 14 d铆as hayan recibido falsos negativos. Si es as铆, es probable que al menos el 28% de los prisioneros en la instalaci贸n est茅n actualmente infectados con COVID-19 y el n煤mero verdadero podr铆a ser mucho m谩s alto.

A finales de la semana pasada, los huelguistas publicaron su lista de demandas a trav茅s del grupo de apoyo a los prisioneros Abolici贸n y Solidaridad de Oakland.  Sus demandas incluyen:

1. Pruebas voluntarias disponibles para todos en el centro con resultados inmediatos.
2. Restablecer programas y las necesidades b谩sicas, como una biblioteca de leyes, acceso a tel茅fonos, duchas, suministros de limpieza para los dormitorios, comidas calientes y centros de intercambio.
3. Crear mecanismos de rendici贸n de cuentas por los cuales las familias y partidarios en el exterior tengan visibilidad sobre los planes y acciones del CDCR durante y despu茅s de un brote como este.

Seg煤n Cauthen, los funcionarios del CSATF han visitado a los huelguistas para resolver sus demandas pero, se han negado a reconocer oficialmente la huelga, ni respondieron con prontitud a las solicitudes que exig铆an sus comentarios al respecto.

Al entrar la huelga en su tercera semana, la seguridad y la salud de los huelguistas pueden estar en peligro si no hay esfuerzos serios para su resoluci贸n por parte del personal de la prisi贸n. 鈥淟a huelga de hambre durar谩 hasta que notemos que nuestra salud f铆sica empeora鈥, escribi贸 Cauthen. 鈥淧ero incluso, una vez que comencemos a comer, nuestra huelga de trabajo continuar谩 y los miembros dejar谩n de realizar el trabajo para las correcciones.鈥

Linda Osby, la madre de Cauthen, s贸lo recibe actualizaciones espor谩dicas sobre la huelga de hambre desde su casa en Texas. Aunque aprecia que Cauthen est茅 haciendo algo para mejorar las condiciones de la prisi贸n para todos, ve la huelga de hambre con cierta inquietud. 鈥淟leva 18 a帽os all铆鈥, dijo Osby, 鈥淓stoy lista para tenerlo en casa鈥. Est谩 nerviosa de ver a su hijo correr estos riesgos, pero tambi茅n est谩 rezando por 茅l. Al final, tiene fe en que 茅l lo superar谩: 鈥淒ios lo tiene cubierto en todo lo que hace鈥.


Para mas informaci贸n sobre la huelga  Oakland Abolition and Solidarity.

Este art铆culo apareci贸 en ingl茅s en Perilous Chronicle.




Fuente: Esp.voicesinmovement.org