November 4, 2020
De parte de La Haine
197 puntos de vista


Queremos abordar con este art铆culo un tema de vital importancia para combatir la represi贸n en sus m谩s extremas consecuencias; la 煤ltima herramienta de lucha que les queda a los presos pol铆ticos para defender su dignidad y sus ideas. La huelga de hambre.

Se trata de una decisi贸n que el preso asume conociendo el terrible riesgo que corre, enarbolando su propia vida y salud como arma contra un Estado y una pol铆tica penitenciaria que buscan doblegarle y destruir su integridad pol铆tica, haci茅ndole renegar de su lucha. La reacci贸n de los estados siempre es la misma: lavarse las manos, afirmar que los presos que ejercen esta lucha lo hacen obligados por sus organizaciones o que son un fraude. Y, cuando la situaci贸n se pone cr铆tica, bien acometen la alimentaci贸n forzosa, terrible forma de tortura que prorroga la agon铆a del preso, o le echan toda la culpa de su exterminio a la propia v铆ctima.

Hay m煤ltiples ejemplos de presos pol铆ticos que han recurrido a esta v铆a de acci贸n a lo largo de la historia: los republicanos norirlandeses que en 1981 lucharon as铆 para recuperar su Estatus de Categor铆a Especial dentro de las c谩rceles que el gobierno brit谩nico les hab铆a eliminado, los militantes de la RAF que protestaron contra las condiciones de aislamiento que sufr铆an en la Alemania Occidental, etc; pero queremos centrarnos en las de los presos turcos del Partido-Frente Revolucionario de Liberaci贸n del Pueblo (DHKP-C) y los presos antifascistas espa帽oles del PCE(r) y los GRAPO.

En octubre del 2000 los presos del DHKP-C inician una huelga de hambre para protestar por la nueva pol铆tica penitenciaria de aislamiento. Lleg贸 a haber hasta 2000 presos en huelga, 400 a tumba abierta. Una terrible decisi贸n que acometieron sabiendo que “nuestro cuerpo morir谩, pero nunca entraremos en este tipo de celdas. Hasta que no podamos vivir dignamente, seguiremos麓麓. Pero el Estado turco no se limit贸 solamente a dejarlos morir. A finales de diciembre del 2000 asalt贸 numerosas c谩rceles a sangre y fuego para acabar con la huelga. Asesin贸 32 presos revolucionarios, seis de ellas quemadas vivas en sus celdas. Otros quince presos desaparecieron.

Pero la situaci贸n no ha mejorado. Helin Bolek e Ibrahim Gorcek, miembros del grupo musical Grup Yorum, han muerto este a帽o tras largas huelgas de hambre con las que demandaban sencillamente el final de la persecuci贸n contra esta banda de m煤sica combativa, duramente reprimida por el Estado turco dado el mensaje de sus canciones. Y el pasado 27 de agosto Ebru Timtik, abogada encarcelada por defender a los propios presos pol铆ticos, corr铆a la misma suerte tras una larga agon铆a pidiendo un juicio justo.

El Estado espa帽ol ha sido culpable de situaciones muy parecidas. El 14 de marzo de 1981, el militante del PCE(r) preso Juan Jos茅 Crespo Galende, 鈥淜epa鈥, inicia una huelga de hambre a la que se unir谩n varios compa帽eros suyos con la sencilla reivindicaci贸n de salir de la c谩rcel de Herrera de la Mancha y recibir un trato digno. Kepa muri贸 el 19 de junio de ese mismo a帽o, tras m谩s de tres meses en huelga. Con arduas luchas como esta, los presos pol铆ticos antifascistas lograron ser agrupados en “comunas麓麓 dentro de la c谩rcel. As铆, pod铆an organizarse colectivamente la vida diaria en prisi贸n, seguir form谩ndose, realizar artesan铆as para recaudar fondos, etc. Pero en julio de 1987, un a帽o despu茅s de que se dispersase a los presos vascos, se procede de igual manera con ellos, a pesar de su ejemplar comportamiento. La intenci贸n del Estado es destruir a los militantes. Les a铆sla, sin salir apenas media hora diaria de la celda, sin poder hacer ninguna actividad, sin nada, con dos libros m谩ximo. Se busca romper el colectivo y acabar con las ventajas de vida en comuna, lo 煤nico que les defiende de la c谩rcel. El objetivo final estaba claro: acabar con su resistencia para que se arrepintieran de su lucha.

El 30 de noviembre del 1989 los presos comienzan simult谩neamente la huelga de hambre para reconquistar los derechos arrebatados. Ante la relevancia y el apoyo en la calle que tuvieron los presos en huelga, el gobierno del PSOE lleg贸 a intentar crear un GAL dentro de las c谩rceles, ofreciendo beneficios a presos sociales a cambio de asesinar a presos pol铆ticos. El mensaje de los socialfascistas era claro: o te arrepientes o te liquidamos. En ello (como en todo lo dem谩s) no se diferenciaban nada de sus antecesores.

Los presos y presas con su huelga de hambre respondieron: ni nos arrepentimos ni nos vamos a dejar asesinar en silencio. En muchas ocasiones el gobierno ced铆a a las huelgas de hambre, pero luego quitaban de nuevo los derechos conquistados. Y la situaci贸n era aun peor como represalia. Y llegamos a la alimentaci贸n forzosa, una brutal tortura que alarga la agon铆a de los presos, el arma del gobierno para rendirles y acabar con su resistencia. Se les trasladaba constantemente hasta encontrar m茅dicos dispuestos a alimentarles forzosamente, ascend铆an a los m茅dicos que se prestaban a ello, etc. Esta pr谩ctica se us贸, adem谩s, para deslegitimar la huelga tach谩ndola de fraude, negando el car谩cter forzoso de dicha alimentaci贸n. Tras 435 d铆as en huelga de hambre, durante la que muri贸 Jos茅 Manuel Sevillano, 鈥淪evi鈥, (que llevaba 176 d铆as), y ante la criminal postura del PSOE, los presos abandonan la huelga, algunos con secuelas irreversibles.

Queremos con este art铆culo tener un especial recuerdo para Kepa y Sevi, para Ebru Timtik, Bobby Sands, Holger Meins y todos aquellos presos y presas pol铆ticas que han sido exterminados en prisi贸n llevando hasta el final la lucha por sus condiciones y derechos en la propia c谩rcel. No podemos olvidarles.




Fuente: Lahaine.org