July 25, 2022
De parte de Nodo50
200 puntos de vista

Fotos: Pablo Cantador. Fot贸grafo e integrante del Paran谩 NO Se Toca

Durante la pandemia se alcanz贸 una mayor conciencia social de los dramas ambientales. Este fue el caso de los enormes incendios que azotaron y hoy vuelven a asolar a los humedales de la cuenca del R铆o Paran谩. Para entender los incendios en la zona de humedales no podemos dejar de lado la bajante del R铆o Paran谩 y una sequ铆a de casi tres a帽os del fen贸meno ni帽a seguidos. Exploramos esta crisis por medio de un viaje fotogr谩fico que se sumerge por el interior de las islas entrerrianas. Las im谩genes y relatos fueron obtenidos en el sector de islas entre Rosario (S.F) y Victoria (E.R.). 

Este buque se encuentra frente a la localidad de Puerto San Mart铆n Santa Fe, algunos metros aguas abajo est谩 la boca llamada La primera, entrada legendaria a una comunidad de isle帽os. Este a帽o por la bajante se cerr贸 su ingreso y ning煤n lugare帽o recuerda haber visto algo as铆. Verlo de esta forma y con sus anclas enterradas en la arena, nos recuerda a los filmes del g茅nero dist贸pico.

El drama de la bajante

En agosto del 2019 el hidr贸metro marc贸 menos de 3 m (puerto Rosario), continu贸 bajando en forma abrupta perforando los 2m en septiembre del 2019, en marzo del 2020 comenz贸 a bajar nuevamente el caudal llegando al 22 de mayo a 0,1 m. En 2021 la bajante del Paran谩 empeor贸 llegando a mediciones negativas de -0,33 en agosto. Este a帽o, lejos de mejorar, perforamos esa marca llegando a -0,49 en enero. Si bien la altura media del r铆o en Rosario est谩 entre 3 y 3,5m,  para ver una altura similar a la de estos a帽os hay que retroceder en los registros unos 50 a帽os (1970), esta baja provoc贸 que incluso se cerraran las entradas de los arroyos que alimentan de agua al humedal. Sumado a la falta de lluvias y los meses acumulados, la bajante provoc贸 que la mayor铆a de las lagunas y madrejones quedar谩n totalmente secos. Estamos hablando de una superficie de 300 km. del largo del valle de inundaci贸n de Diamante a Tigre por 60 km de ancho como el caso de la zona entre Rosario y Victoria. La prolongada bajante y sequ铆a del humedal tuvo un impacto muy negativo en su flora y fauna.

Camin茅 algo m谩s de 3 kil贸metros para llegar a este lugar, algo impensado si el r铆o tuviera su altura promedio. Resulta muy raro ver estos paisajes sin agua y la total ausencia de fauna. este arroyo se sol铆a utilizar para llegar a unos bellos albardones isla adentro, en 茅l supe filmar card煤menes de peces y en sus orillas ver escurridizos carpinchos, hoy cuesta reconocerlo.

La Naturaleza en di谩spora

La flora acu谩tica del interior desapareci贸 totalmente en las zonas secas, la palustre tambi茅n a simple vista se ve reducida en su mayor铆a sin entrar en detalle de especies. La fauna ict铆cola (peces) que no sali贸 a tiempo de los ba帽ados y lagunas menores perecieron, s贸lo quedaron en lagunas principales donde los pescadores comerciales de los frigor铆ficos se encargaron de depredarlos. Contra el sentido com煤n y la advertencia de especialistas, las provincias de Santa Fe y Entre R铆os no se adhirieron a la veda de otras provincias manteniendo el cupo extractivista de exportaci贸n, lo que termin贸 beneficiando a unos diez empresarios en perjuicio de toda la comunidad.

Los escasos yacar茅s que se encontraban en zonas de dif铆cil acceso al quedarse sin agua fueron los primeros en ser exterminados por cazadores.
Tambi茅n en el interior del humedal se observ贸 una gran mortandad de tortugas de R铆o.

En los mam铆feros m谩s vinculados al agua como los coipos (falsa nutria) se observ贸 una gran mortandad y se lo encontr贸 hacinados en los pocos espejos de agua que se van secando poco a poco. Los capibaras (carpinchos) se vieron empujados a los cauces principales, esto los dej贸 expuestos a la caza furtiva que diezm贸 su poblaci贸n, pudi茅ndose observar adem谩s la venta de carne de esta especie en toda la zona costera de Santa Fe. Es dif铆cil de medir el impacto en las aves, muchas de las especies vinculadas a las lagunas desaparecieron, probablemente otras se fueron a otras zonas. Algunas de ellas como gallinetas y caraos terminaron en medio de las ciudades. Las garzas tambi茅n se mudaron a arboledas urbanas para pasar la noche, esto estuvo m谩s asociado a los incendios. Si bien estas quemas se producen todo el a帽o, se intensifican entrando el invierno llegando a su mayor magnitud en los meses de julio y agosto.

Contrastes: entre una foto del 2018 con el humedal con un buen r茅gimen de agua, y otra de  septiembre del 2020 con una sequ铆a hist贸rica y despu茅s del paso del fuego. Presiento que estamos en el inicio del s铆ndrome de la rana hervida. Si nos vamos acomodando y acostumbrando a los cambios que llegan sin reflexionar sobre ellos, puede que perdamos la visi贸n de la realidad y termine afectando a nuestra calidad de vida.

驴Qui茅n inici贸 el fuego?

El fuego en los humedales es una mecha que se encendi贸 hace muchos a帽os atr谩s, algunos de sus componentes son la ausencia de controles  estatales en el territorio, falta de pol铆ticas de protecci贸n de los humedales, una justicia que mira para otro lado cuando las ONG denuncian m谩quinas y cortes de arroyos, un espacio natural librado a la usurpaci贸n y el saqueo. Para prender ese fuego hace falta m谩s que un f贸sforo.

Algo que no cambia es el impacto que me producen, ayer me impresion贸 con la velocidad que avanzaba, el sonido. Como un gran monstruo formaba extra帽as y gigantescas figuras, en minutos devoraba cientos de metros.

Testigos directos de estos incendios.

Durante el a帽o 2020 el fuego arras贸 todo: un joven ceibo, uno de tantos que termin贸 calcinado tras el paso del fuego. Miles de 谩rboles se quemaron y se siguen quemando, miles de reto帽os, tambi茅n el banco de semillas al quedar la tierra calcinada, muchas de las islas que conocimos ya no ser谩n las mismas.
Peque帽os en un principio por lo que no se act煤a, luego con la ayuda del viento se transforman en incontrolables y avanzan arrasando todo a su paso, en pocas horas desaparece todo un ecosistema entero que tarda a帽os en formarse.

El fuego mata muchos animales y plantas que se ven a simple vista, pero tambi茅n microorganismos esenciales para la vida, miles de hect谩reas donde el suelo estaba protegido por el manto vegetal queda calcinado y a merced de la erosi贸n. Sus consecuencias pueden resultar ser devastadoras a los recursos naturales (ambiente), los costos econ贸micos de restauraci贸n son cada vez mayores y sus efectos a la salud humana se evidencian con un alza en problemas respiratorios. Toda la biomasa de los seres que viv铆an en este ecosistema se transforma en cenizas, solo pocos parches aislados se suelen salvar del fuego, lugares donde la fauna silvestre intenta refugiarse, sin la protecci贸n que le brindaba el monte y pastizales 驴cu谩nto m谩s podr谩 sobrevivir?

Hoy julio 2022 nada en concreto se realiz贸 para que esto cambie, 鈥減ara prevenirlos鈥. Todo parece indicar que no estamos preparados para afrontar el Cambio Clim谩tico.

Corriendo tras el fuego

El costo tentativo es de diez millones de pesos por d铆a para combatir el fuego, esto es lo que  cuesta no haber invertido en su momento para cuidar este territorio. Cuantos equipos, puestos, personal y lanchas se podr铆an comprar con solo una semana de combatir incendios. El fuego en el sector PIECAS es la evidencia del fracaso de las acciones preventivas, durante junio y julio se contabilizan m谩s de 500 focos. Ante la falta de datos de quienes est谩n detr谩s del fuego buscan culpables en datos catastrales, el fuego en las islas de Victoria (E.R.) frente a Rosario no tiene el mismo origen que Buenos Aires, de estas 376.000 hect谩reas, 130.000 son fiscales y tambi茅n se queman.  驴La justicia tambi茅n citar谩 al estado como culpable?

Los mismos que acusan tendr铆an que ser los primeros en sentarse en el banquillo, Los gobernadores que vaciaron la delegaci贸n de islas y las comisar铆as durante d茅cadas. Despu茅s no olvidemos a los que cajonean la 芦ley de humedales禄 en cada ocasi贸n que pudieron, de a uno tendr铆an que ir pasando. Ahora todos ellos parecen amar los humedales y se hacen los defensores de este ambiente, cada uno presenta su proyecto dej谩ndonos con n煤mero que supera al d铆a de hoy a m谩s de veinte. Solo hay un proyecto consensuado por las organizaciones que duerme en el caj贸n del olvido. Mientras se persiguen fantasmas a ciegas los humedales se queman, sus montes, su fauna. Hay cifras de hect谩reas quemadas y cantidad de incendios, pero no hay un estudio y n煤meros de los animales que est谩n muriendo tras el paso del fuego.

驴Qu茅 futuro nos espera?

Lamentablemente las condiciones actuales de sequ铆a no pronostican una mejora, el R铆o Paran谩 no recupera caudal, el humedal sus lagunas y arroyos en su mayor铆a siguen secos. Sin los cortafuegos naturales es un polvor铆n. Cualquier m铆nimo fuego accidental o intencional pasa a tener proporciones dantescas, potenciado si se le suma el viento, las brigadas pueden llegar a controlar algunos, pero solo pueden ser sofocados en su totalidad si se presenta la lluvia. Estamos en invierno y tenemos como ejemplo lo que est谩 sucediendo con las altas temperaturas en Europa, un anticipo de lo que nos puede suceder dentro de unos meses.

驴Qu茅 es lo que se quema?

驴Que desaparece cuando arden nuestros humedales?

Los sauzales, los primeros bosques.

Muchos animales que quedan encerrados en el fuego con sus cr铆as. Coipos, carpinchos, serpientes, peque帽os reptiles, etc.

La belleza del sen de campo.

La orqu铆dea del humedal (Cyanaeorchis arundinae) que vive junto con los pajonales que aman quemar.

El monte de isla, con sus nidos, su sombra, su verde, sus senderos, sus habitantes.

Al Cachilo canela, que ya no tiene pajonales para usar de perchas ni alimentarse.

La Passiflora de la isla (Passiflora misera) que hospeda mariposas y alimenta aves.

Los Chaj谩, que se van con su griter铆o a otro lado donde haya vegetaci贸n para alimentarse y anidar.

El bicher铆o que muere, c贸mo la mariposa mulata (Lymnas aegates) que ve como los espinillos d贸nde sus larvas se alimentan est谩n carbonizados.

Las aves que se van, cisnes de cuello negro, esp谩tulas, patos. O las que se quedan todas juntas, a merced de los cazadores.

No es solo el humo, es vida que se pierde. Cad谩veres calcinados. Cenizas de madera y paja. Suelo cocinado. Hormigueros petrificados. Mucha destrucci贸n.

La vida en crisis.




Fuente: Revistazoom.com.ar