June 17, 2022
De parte de Biblioteca Anarquista
1,015 puntos de vista

Este es casi mi cap铆tulo en la antolog铆a Bloodstained: Cien a帽os de contrarrevoluci贸n leninista (Oakland/Edimburgo: AK Press, 2017). Se hicieron algunas revisiones durante el proceso de edici贸n que no se incluyen aqu铆. Adem谩s, las referencias a la edici贸n francesa de 1913 de La ciencia moderna y la anarqu铆a de Kropotkin se han sustituido por las de la traducci贸n al ingl茅s de 2018. Sin embargo, el grueso del texto es el mismo, as铆 como el mensaje y su llamamiento a aprender de la historia en lugar de repetirla. Por supuesto, les insto a que compren el libro.

En 1917 se produjeron tres revoluciones: la de febrero, que comenz贸 de forma espont谩nea con las huelgas del D铆a Internacional de la Mujer; la de octubre, cuando la mayor铆a del Segundo Congreso de los Soviets de toda Rusia vot贸 a favor de la elecci贸n de un gobierno bolchevique; y lo que el anarquista ruso Voline denomin贸 La Revoluci贸n Desconocida, entre medias, cuando los obreros y los campesinos empezaron a hacer que la revoluci贸n pasara de ser un mero cambio pol铆tico a una transformaci贸n social.

Esta Revoluci贸n Desconocida vio la recreaci贸n de los soviets que se vieron por primera vez durante la revoluci贸n de 1905, basados en delegados elegidos en los lugares de trabajo y sujetos a revocaci贸n, los trabajadores crearon sindicatos y comit茅s de f谩brica y los campesinos recuperaron las tierras de los terratenientes mientras se daban por sentadas unas libertades pol铆ticas sin precedentes tras la tiran铆a del zarismo. La esperanza de un futuro mejor se extendi贸 por todo el mundo y la Revoluci贸n de Octubre fue acogida por muchos en la izquierda revolucionaria 鈥攊ncluidos los anarquistas鈥 como la culminaci贸n de este proceso.

Sin embargo, en 1921 los anarquistas hab铆an roto con el r茅gimen al aplastar la rebeli贸n de Kronstadt por la libertad sovi茅tica. El Estado bolchevique fue denunciado, con raz贸n, por ser pol铆ticamente una dictadura de partido y econ贸micamente un capitalismo de Estado. 驴C贸mo ocurri贸 esto?

Ser铆a imposible abarcar todos los aspectos de la ideolog铆a y la pr谩ctica leninista, as铆 como la alternativa anarquista, as铆 que aqu铆 indicamos los principales factores en juego en el proceso. El Estado y la Revoluci贸n de Lenin se toma como centro de atenci贸n ya que, escrito durante 1917, expresa las aspiraciones del bolchevismo en su mejor forma 鈥攃omo lo demuestra el hecho de que a煤n hoy los leninistas recomiendan que lo leamos para ver por qu茅 debemos unirnos a su partido. Compararemos la ret贸rica de la obra de Lenin con la realidad del r茅gimen que se cre贸, la teor铆a con la pr谩ctica. Haciendo eso podemos ver por qu茅 la revoluci贸n degener贸 y entender mejor 鈥攑ara usar la expresi贸n de Alexander Berkman鈥 El Mito Bolchevique para aprender de la historia en lugar de repetirla.

Teor铆a

Cuando Lenin regres贸 a Rusia en abril de 1917, r谩pidamente entr贸 en conflicto con sus colegas al adoptar una posici贸n radical. En lugar de argumentar 鈥攅n l铆nea con la ortodoxia marxista鈥 que Rusia se enfrentaba a una revoluci贸n burguesa y que, por lo tanto, requer铆a la creaci贸n de una rep煤blica y del capitalismo, argument贸 que la revoluci贸n deb铆a intensificarse e impulsarse hacia la transformaci贸n social mediante la creaci贸n de un nuevo Estado basado en los soviets. Esto y la continua oposici贸n a la guerra imperialista hicieron que los bolcheviques ganaran cada vez m谩s influencia, pasando de ser una peque帽a secta a un partido de masas en el espacio de unos pocos meses.

Durante este per铆odo de euforia escribi贸 El Estado y la Revoluci贸n, cuyo objetivo era justificar te贸ricamente este cambio de perspectiva. Se dirig铆a principalmente a los que, dentro del movimiento marxista, estaban en desacuerdo con Lenin, as铆 como, en menor medida, a los anarquistas. Ambos est谩n relacionados, ya que las posiciones de Lenin sobre la necesidad de la transformaci贸n social y la oposici贸n a ambos bandos en los conflictos capitalistas hab铆an sido defendidas anteriormente solo por los anarquistas.

La 芦burgues铆a y los oportunistas en el seno del movimiento obrero coinciden en esta adulteraci贸n del marxismo. Omiten, oscurecen o distorsionan el lado revolucionario de esta teor铆a, su alma revolucionaria禄, por lo que 芦nuestra tarea principal es restablecer lo que Marx realmente ense帽贸 sobre el tema del Estado禄. Lenin, como prometi贸, proporciona 芦una serie de largas citas de las obras de los propios Marx y Engels禄 (313), pero tiene que proporcionar un comentario para asegurarse de que el lector las interpreta correctamente. Esto se debe a que Marx y Engels no argumentaron exactamente como Lenin sugiere que lo hicieron. Del mismo modo, sus comentarios sobre el anarquismo 鈥攁dem谩s de distorsionarlo鈥 no abordan las verdaderas cuestiones entre 茅ste y el marxismo.

Lenin argument贸 que 芦solo es marxista quien extiende el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado禄. (334) La revoluci贸n requiere 芦que la 鈥榝uerza coercitiva especial鈥 para la supresi贸n del proletariado por la burgues铆a, de millones de trabajadores por pu帽ados de ricos, sea sustituida por una 鈥榝uerza coercitiva especial鈥 para la supresi贸n de la burgues铆a por el proletariado (la dictadura del proletariado)禄. (322) El objetivo era 芦derrocar a la burgues铆a, destruir el parlamentarismo burgu茅s, por una rep煤blica democr谩tica seg煤n el tipo de la Comuna [de Par铆s], o una rep煤blica de Soviets de Diputados Obreros y Soldados, por la dictadura revolucionaria del proletariado禄. (396) Porque el 芦proletariado necesita el poder del Estado, una organizaci贸n centralizada de la fuerza, una organizaci贸n de la violencia, tanto para aplastar la resistencia de los explotadores como para dirigir a la enorme masa de la poblaci贸n 鈥攍os campesinos, la peque帽a burgues铆a y los semiproletarios鈥 en el trabajo de organizar una econom铆a socialista.禄 (328)

El Estado actual era un Estado burgu茅s y deb铆a ser aplastado y reemplazado por un nuevo tipo de Estado y 芦es precisamente este punto fundamental el que ha sido completamente ignorado por los partidos socialdem贸cratas oficiales dominantes y, de hecho, distorsionado […] por el te贸rico m谩s importante de la Segunda Internacional, Karl Kautsky禄. (329) Los anarquistas no comprenden que este nuevo Estado es necesario, como tampoco comprenden que el 芦贸rgano de represi贸n禄 es 芦la mayor铆a de la poblaci贸n, y no una minor铆a, como siempre fue el caso bajo la esclavitud, la servidumbre y la esclavitud asalariada. Y como la propia mayor铆a de la poblaci贸n reprime a sus opresores, 隆ya no es necesaria una 芦fuerza especial禄 para la represi贸n! En este sentido, el Estado comienza a marchitarse禄. (340) El Estado no puede ser abolido, como pretenden los anarquistas, pero puede desaparecer y lo har谩.

La pr谩ctica del r茅gimen bolchevique no coincidi贸 con la teor铆a, pero primero tenemos que discutir los problemas te贸ricos del argumento de Lenin para entender por qu茅 ocurri贸 esto, ya que una mala teor铆a produce una mala pr谩ctica.

La Comuna de Par铆s

El n煤cleo del argumento de Lenin se basa en la Comuna de Par铆s de 1871 y en las lecciones que Marx y Engels extrajeron de ella. Sin embargo, no menciona aspectos clave de este acontecimiento y, al igual que Marx y Engels, proporciona un an谩lisis superficial del mismo. Esto contrasta con los anarquistas; por ejemplo, Kropotkin escribi贸 mucho m谩s sobre la Comuna que Marx o Engels.

El aspecto clave de la Comuna para Lenin se resume en esta cita de Marx: 芦La Comuna demostr贸 especialmente una cosa, a saber, que 鈥榣a clase obrera no puede simplemente apoderarse de la maquinaria estatal ya hecha y manejarla para sus propios fines鈥…禄 (336) Tambi茅n se cita a Marx sobre c贸mo 芦deb铆a ser un organismo obrero, no parlamentario, ejecutivo y legislativo al mismo tiempo禄 (341). Lenin resumi贸 que 芦sustituy贸 la m谩quina estatal aplastada 鈥榮olo鈥 por una democracia m谩s completa: abolici贸n del ej茅rcito permanente; todos los funcionarios deb铆an ser elegidos y estar sujetos a la revocaci贸n禄 (339) y 芦dejaba de ser un Estado, ya que ten铆a que reprimir, no a la mayor铆a de la poblaci贸n, sino a una minor铆a (los explotadores). Se hab铆a destruido la maquinaria estatal burguesa. En lugar de una fuerza coercitiva especial entr贸 en escena la propia poblaci贸n. Todo esto fue un abandono del Estado en el sentido propio de la palabra禄. (357)

Sin embargo, la Comuna de Par铆s no era en absoluto una nueva estructura estatal, sino que era un consejo municipal transformado. De hecho, Lenin cita a Marx sobre c贸mo la Comuna 芦estaba formada por los concejales municipales, elegidos por sufragio universal en los distintos distritos de la ciudad, responsables y revocables en cualquier momento禄. (339) Tras la insurrecci贸n inicial (espont谩nea) del 18 de marzo, el Comit茅 Central de la Guardia Nacional de Par铆s se neg贸 a tomar el poder por s铆 mismo y, en su lugar, convoc贸 elecciones al consejo municipal existente con sus miembros elegidos entre los distritos municipales existentes por medio del sufragio universal (masculino). La Comuna, pues, no era un soviet.

Las conclusiones pr谩cticas que sacaron Marx y Engels fueron 鈥攃omo antes鈥 que los trabajadores deb铆an organizarse en partidos pol铆ticos y participar en la 芦acci贸n pol铆tica禄 para capturar al Estado a nivel nacional de la misma manera que lo hab铆an hecho los comuneros a nivel local. Lenin confunde el aplastamiento de la m谩quina del Estado con el aplastamiento del propio Estado.

Tambi茅n es importante se帽alar que La guerra civil en Francia de Marx es su obra m谩s atractiva porque est谩 informando sobre todo lo que hab铆a sucedido durante una revoluci贸n inspirada por las ideas anarquistas. Aunque Marx no lo menciona, la fuerza motriz de las proclamas de la Comuna eran internacionalistas influenciados por Proudhon. Para ver esto basta con comparar la posici贸n de Proudhon durante la Revoluci贸n de 1848 con la aplicada 鈥攜 alabada por Marx鈥 en 1871:

芦No queremos el gobierno del hombre por el hombre m谩s que la explotaci贸n del hombre por el hombre […] Corresponde a la Asamblea Nacional, a trav茅s de la organizaci贸n de sus comisiones, ejercer el poder ejecutivo, del mismo modo que ejerce el poder legislativo a trav茅s de sus deliberaciones y votaciones conjuntas. […] el socialismo es lo contrario del gubernamentalismo. […]

芦Adem谩s del sufragio universal y como consecuencia del mismo, queremos la aplicaci贸n del mandato imperativo [mandat imp茅ratif]. Los pol铆ticos lo rechazan. Lo que significa que, a sus ojos, el pueblo, al elegir a los representantes, no nombra a los mandatarios, 隆sino que abjura de su soberan铆a!… Eso no es ciertamente socialismo: ni siquiera es democracia禄.

Lenin 鈥攁l igual que Marx鈥 olvida mencionar que los comuneros se llamaban a s铆 mismos F茅d茅r茅s (芦Federales禄). As铆, su queja 芦de que el renegado [Eduard] Bernstein禄 sugiri贸 que 芦en cuanto a su contenido pol铆tico禄 el programa de Marx 芦presenta, en todos sus rasgos esenciales, la mayor similitud con el federalismo de Proudhon禄 ignora el hecho inc贸modo de que, en la medida en que Marx informa con precisi贸n sobre la revuelta, no puede evitar parecer un federalista.

Lenin parece ignorar lo que significa el federalismo. El objetivo del federalismo es coordinar la actividad al nivel apropiado (y por lo tanto no puede ser otra cosa que ascendente). El centralismo, por el contrario, coordina todo en el centro (y por tanto no puede ser otra cosa que descendente). Por eso, cuando Lenin proclama que cuando Marx 芦utiliz贸 a prop贸sito禄 ciertas palabras (como 芦La unidad nacional deb铆a… organizarse禄) para 芦oponer el centralismo consciente, democr谩tico y proletario al centralismo burgu茅s, militar y burocr谩tico禄 (348), no entend铆a nada.

Del mismo modo, Proudhon escribi贸 sobre c贸mo 芦crear la unidad nacional […] desde abajo hacia arriba, desde la circunferencia hacia el centro禄 y c贸mo bajo el federalismo 芦las atribuciones de la autoridad central se especializan y se limitan禄 a 芦lo que concierne a los servicios federales禄 As铆 que los comuneros hablaban de organizar la unidad nacional y (citando a Marx) de c贸mo 芦unas pocas pero importantes funciones que a煤n le quedar铆an a un gobierno central no deb铆an ser suprimidas, como se hab铆a dicho deliberadamente de forma err贸nea, sino que deb铆an ser transferidas a funcionarios comunales, es decir, estrictamente responsables禄 (346) es una expresi贸n del federalismo y no su negaci贸n. El hecho de que Marx confunda el m谩ximo 贸rgano federal con 芦un gobierno central禄 no cambia esto.

Del mismo modo, Proudhon tambi茅n argument贸 que era 芦necesario desarmar a los poderes禄 poniendo fin al reclutamiento militar y 芦organizando un ej茅rcito de ciudadanos禄. Es 芦el derecho de los ciudadanos a designar la jerarqu铆a de sus jefes militares, los simples soldados y los guardias nacionales nombran a los rangos inferiores de oficiales, los oficiales nombran a sus superiores禄. De este modo, 芦el ej茅rcito conserva sus sentimientos c铆vicos禄 mientras que el Pueblo 芦organiza su ej茅rcito de manera que garantice simult谩neamente su defensa y sus libertades禄. Adem谩s, se adelant贸 a Lenin en 芦la sustituci贸n de la democracia burguesa por la democracia proletaria禄 (388) al contraponer la 芦democracia del trabajo禄 a las formas existentes.

Dada esta influencia obvia, no es el caso que 芦confundir la visi贸n de Marx sobre la 鈥榙estrucci贸n del poder estatal, una excrecencia parasitaria鈥, con el federalismo de Proudhon es positivamente monstruoso禄. (347) Porque los comuneros eran federalistas y, aunque Lenin proclam贸 que no hay 芦ni un rastro de federalismo en la citada observaci贸n de Marx sobre la experiencia de la Comuna禄 (347), ten铆a que haberlo si su relato era remotamente exacto. El hecho de que antes y despu茅s de la Comuna Marx fuera un centralista no desvirt煤a su informe sobre los comuneros, pero s铆 significa que no podemos, como desea Lenin, tomar La guerra civil en Francia como el relato definitivo de sus ideas sobre la transformaci贸n social.

Mientras que para Lenin Marx hab铆a 芦intentado sacar lecciones pr谩cticas禄 de la Comuna y as铆 芦鈥榓prender鈥 de ella禄, (344) de hecho los anarquistas aportaron un an谩lisis m谩s profundo de la revuelta. Para Kropotkin, al 芦proclamar la Comuna libre, el pueblo de Par铆s proclam贸 un principio anarquista esencial禄, pero 芦se detuvo a mitad de camino禄 y se dio 芦un Consejo Comunal copiado de los antiguos consejos municipales禄. As铆, la Comuna de Par铆s no 芦rompi贸 con la tradici贸n del Estado, del gobierno representativo, y no trat贸 de lograr dentro de la Comuna esa organizaci贸n de lo simple a lo complejo que inaugur贸 al proclamar la independencia y la libre federaci贸n de las Comunas.禄 Los revolucionarios elegidos se aislaron de las masas y se encerraron en el ayuntamiento, lo que condujo al desastre, ya que el consejo de la Comuna se 芦inmoviliz贸, en medio del papeleo禄, perdi贸 芦la inspiraci贸n que proviene del contacto continuo con las masas禄 y as铆 芦ellos mismos paralizaron la iniciativa popular禄. Esto lo confirma un relato marxista de la Comuna que admiti贸 (隆de pasada!) que el consejo comunal estaba 芦abrumado禄 por las sugerencias de otros organismos, cuyo 芦mero volumen禄 芦creaba dificultades禄 y le 芦resultaba dif铆cil hacer frente al flujo de personas que se agolpaban en las oficinas禄.

Independientemente de las afirmaciones de Lenin, los anarquistas ten铆an raz贸n 芦al reivindicar la Comuna de Par铆s como […] una colaboraci贸n de su doctrina禄 y son los marxistas quienes han 芦malinterpretado completamente sus lecciones禄. (385)

Oportunismo

El trabajo de Lenin se dirigi贸 contra dos oponentes principales en el movimiento marxista, los oportunistas y los kautskianos. Los primeros eran el ala reformista de los partidos socialdem贸cratas y estaban m谩s asociados a Eduard Bernstein. Los segundos eran sus principales oponentes en la Segunda Internacional y estaban m谩s asociados a Karl Kautsky. Hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial, Lenin se consideraba un seguidor de Kautsky e invocaba repetidamente sus escritos para mostrar su ortodoxia marxista (el m谩s infame en 驴Qu茅 hacer? sobre c贸mo 芦la conciencia socialista es algo introducido en la lucha de clases proletaria desde fuera禄 por 芦la intelectualidad burguesa禄).

Incluso en 1913 elogi贸 los 芦fundamentos de la t谩ctica parlamentaria禄 de la socialdemocracia alemana, que era 芦implacable en cuestiones de principio y siempre dirigida al logro del objetivo final禄. Como es bien sabido, Lenin originalmente no crey贸 en los informes de noticias sobre los pol铆ticos socialdem贸cratas alemanes que votaron por los cr茅ditos de guerra en 1914, tal era su fe en ese partido.

As铆, aunque se sorprendi贸 de que 芦resultara que, en realidad, el Partido Socialdem贸crata alem谩n era mucho m谩s moderado y oportunista de lo que parec铆a禄 (390), los anarquistas no lo eran, ya que hab铆amos predicho y denunciado repetidamente el reformismo obvio de la socialdemocracia durante d茅cadas. Tampoco discute Lenin por qu茅 se desarroll贸 el 芦oportunismo禄 en primer lugar, a saber, la t谩ctica marxista de la acci贸n pol铆tica de los partidos en las elecciones en lugar de la anarquista de la acci贸n directa de los sindicatos de trabajadores. Como tal, fue una sorprendente confirmaci贸n de las advertencias de Bakunin de que cuando los 芦trabajadores comunes禄 son enviados 芦a las Asambleas Legislativas禄 el resultado es que los 芦diputados-obreros, trasplantados a un ambiente burgu茅s, a una atm贸sfera de ideas puramente burguesas, dejar谩n de hecho de ser trabajadores y, convirti茅ndose en hombres de Estado, se convertir谩n en burgueses禄 ya que 芦los hombres no hacen sus situaciones; por el contrario, los hombres son hechos por ellas禄. De hecho, el 芦oportunismo禄 existi贸 en la socialdemocracia desde el principio 鈥攃omo puede verse en la admisi贸n de Lenin de que los ataques de Bakunin estaban 芦justificados禄, ya que el 芦Estado popular禄 era como 芦un absurdo禄 y 芦una desviaci贸n del socialismo禄, por lo que Engels trat贸 de 芦librar禄 a la socialdemocracia alemana 芦de los prejuicios oportunistas禄 (357) relativos al Estado… 隆en 1875!

As铆, aunque gran parte del libro de Lenin es un comentario sobre numerosas citas de Marx y Engels y un contraste de su interpretaci贸n con la posici贸n ortodoxa de entonces, no menciona que 茅l, como todos los marxistas antes de 1917, eran 芦oportunistas禄 en el sentido de que despu茅s de haber le铆do a Marx y Engels llegaron a la conclusi贸n de que la 芦acci贸n pol铆tica禄 se utilizar铆a para capturar el 芦poder pol铆tico禄 que luego, a su vez, se utilizar铆a para transformar tanto el Estado como la sociedad.

La raz贸n de esto es obvia, ya que Lenin confunde el aplastamiento de la m谩quina del Estado con el aplastamiento del Estado mismo. Tiene raz贸n en que 芦fue Marx quien ense帽贸 que el proletariado no puede simplemente conquistar el poder estatal en el sentido de que el viejo aparato estatal pase a nuevas manos, sino que debe aplastar este aparato, debe romperlo y sustituirlo por uno nuevo禄. (392) Se equivoca en cuanto a que Marx pensaba que esto se lograr铆a sin asegurar primero el sufragio universal y luego la mayor铆a en la legislatura. Por lo tanto, cuando Lenin afirma que Kautsky 芦habla de la conquista del poder estatal 鈥攜 no m谩s鈥斅 y que, por lo tanto, 芦ha elegido una f贸rmula que hace una concesi贸n a los oportunistas, en la medida en que admite la posibilidad de tomar el poder sin destruir la m谩quina estatal禄 (387), se equivoca. Esto puede verse en las citas de Marx y Engels que el propio Lenin proporciona y a las que siente la necesidad de a帽adir comentarios a lo que deber铆a ser evidente.

As铆, despu茅s de proporcionar una larga cita de Engels, Lenin tiene que a帽adir 芦Engels habla aqu铆 de la revoluci贸n del proletariado 鈥榓boliendo鈥 el Estado burgu茅s, mientras que las palabras sobre el Estado que se marchita se refieren a los restos del Estado proletario despu茅s de la revoluci贸n socialista禄 (322) cuando el propio Engels no hace tal distinci贸n y solo habla del Estado. Igualmente, cita a Engels sobre c贸mo 芦una cosa es cierta: nuestro partido y la clase obrera solo pueden llegar al poder bajo la forma de la rep煤blica democr谩tica禄 y que 茅sta 芦es incluso la forma espec铆fica para la dictadura del proletariado, como ya demostr贸 la Gran Revoluci贸n Francesa禄 antes de sentir la necesidad de a帽adir 鈥攕upuestamente con la esperanza de que sus lectores no se dieran cuenta de que Engels no dijo tal cosa鈥 que 芦Engels realiz贸 aqu铆 de forma particularmente llamativa la idea fundamental que recorre toda la obra de Marx, a saber, que la rep煤blica democr谩tica es la aproximaci贸n m谩s cercana a la dictadura del proletariado禄. 禄 (360). As铆, 芦la forma espec铆fica禄 se convierte en 芦la aproximaci贸n m谩s cercana禄.

Engels sugiri贸 repetidamente que 芦la rep煤blica禄 es 芦la forma pol铆tica preparada para el futuro gobierno del proletariado禄 que en Francia 芦ya est谩 en marcha禄 y lo hizo en el texto que cita Lenin:

芦As铆 pues, una rep煤blica unificada […] De 1792 a 1798 cada departamento franc茅s, cada comuna [Gemeinde], disfrut贸 de un autogobierno completo seg煤n el modelo americano, y esto es lo que nosotros tambi茅n debemos tener. C贸mo debe organizarse el autogobierno y c贸mo podemos gestionarlo, sin una burocracia, nos lo han mostrado Am茅rica y la primera Rep煤blica Francesa, y nos lo muestran a煤n hoy Australia, Canad谩 y las dem谩s colonias inglesas禄. (362)

No hay ninguna menci贸n a la Comuna de Par铆s en la cr铆tica de Engels al borrador del Programa de Erfurt, lo cual es significativo dado que Lenin proclama que 芦no puede ser ignorada; pues es con las opiniones oportunistas de los socialdem贸cratas sobre cuestiones de organizaci贸n estatal que esta cr铆tica se ocupa principalmente.禄 (358)

Esta posici贸n es coherente con los comentarios de Marx sobre el 芦aplastamiento禄 de la m谩quina estatal que Lenin considera tan importante. Esto se debe a que es posible argumentar que la acci贸n pol铆tica puede usarse para capturar el poder pol铆tico y que la primera acci贸n del partido victorioso es aplastar a la burocracia del Estado 鈥攃omo confirm贸 Engels en una carta de 1884 cuando se le pidi贸 que aclarara este punto preciso por Bernstein:

芦Se trata simplemente de demostrar que el proletariado vencedor debe primero remodelar el viejo poder estatal burocr谩tico y administrativo centralizado antes de poder utilizarlo para sus propios fines: mientras que todos los republicanos burgueses desde 1848 denostaban esta maquinaria mientras estaban en la oposici贸n, pero una vez en el gobierno la asum铆an sin modificarla y la utilizaban en parte contra la reacci贸n, pero a煤n m谩s contra el proletariado禄.

Lo que refleja el comentario anterior de Marx (citado por Lenin) sobre el 芦poder ejecutivo con su enorme organizaci贸n burocr谩tica y militar, con su vasta e ingeniosa maquinaria estatal, con una hueste de funcionarios que asciende a medio mill贸n, adem谩s de un ej茅rcito de otro medio mill贸n, este espantoso cuerpo parasitario […] Todas las revoluciones perfeccionaron esta m谩quina en lugar de aplastarla禄. (329) As铆 que, a diferencia de los anarquistas 鈥攓ue, desde Proudhon en adelante, hab铆an argumentado que estaba 芦inevitablemente encadenado al capital y dirigido contra el proletariado禄鈥 los marxistas hab铆an considerado que el Estado burgu茅s no solo pod铆a ser capturado, sino reformado en inter茅s de la clase obrera.

La diferencia fundamental entre los oportunistas y los kautskianos era que los primeros simplemente deseaban que el partido revisara la ret贸rica utilizada para ajustarla a la pr谩ctica (reformista) del partido, mientras que los segundos insist铆an en que la ret贸rica siguiera siendo revolucionaria. Sin embargo, ambos utilizaban las mismas t谩cticas y aspiraban a lo mismo: una mayor铆a socialdem贸crata. Los primeros quer铆an utilizar la maquinaria estatal existente para aplicar las reformas del sistema y no ve铆an la necesidad de destrozar esa maquinaria ni de transformar r谩pidamente el sistema. Los segundos se mantuvieron fieles a Marx y argumentaron que para asegurar al proletariado como clase dominante, el parlamento tendr铆a que destrozar esa maquinaria para sustituir el capitalismo por el socialismo.

Dado que la Comuna de Par铆s hab铆a utilizado una parte del Estado actual 鈥攅l consejo municipal parisino鈥 para abolir la m谩quina del Estado, es f谩cil ver por qu茅 la interpretaci贸n de Lenin de Marx y Engels tard贸 hasta 1917 en formularse, sobre todo teniendo en cuenta su conocido apoyo al electoralismo y su oposici贸n a los llamamientos anarquistas para aplastar el Estado y sustituirlo por una nueva forma de organizaci贸n social basada en federaciones de agrupaciones obreras.

Antes de pasar a esto, debemos notar que mientras encuentra el tiempo para reprender a Bernstein por haber 芦repetido m谩s de una vez las vulgares burlas burguesas a la democracia 鈥榩rimitiva鈥櫬 (340) y c贸mo 芦combate las ideas de la democracia 鈥榩rimitiva鈥櫬 鈥斅玬andatos vinculantes, funcionarios no remunerados, 贸rganos representativos centrales impotentes, etc.禄鈥 para 芦demostrar禄 que esto 芦no es s贸lido禄 y 芦se refiere a la experiencia de los sindicatos brit谩nicos, tal y como la interpretan los Webbs禄 (394), omiti贸 se帽alar c贸mo se refiere al mismo libro en 驴Qu茅 hacer? para demostrar tambi茅n 芦lo absurdo de tal concepci贸n de la democracia禄.

Anarquismo

Si el relato de Lenin sobre el marxismo deja mucho que desear, esto no es nada comparado con los disparates que inflige al anarquismo. Describir la comprensi贸n de Lenin del anarquismo como superficial ser铆a generoso. Resume lo que considera las diferencias entre marxistas y anarquistas:

芦(1) Los primeros, aunque aspiran a la abolici贸n completa del Estado, reconocen que este objetivo solo puede alcanzarse despu茅s de que las clases hayan sido abolidas por la revoluci贸n socialista, como resultado del establecimiento del socialismo, que lleva a la desaparici贸n del Estado. Los segundos quieren abolir el Estado por completo de la noche a la ma帽ana, sin entender las condiciones en las que el Estado puede ser abolido. (2) Los primeros reconocen que, una vez que el proletariado ha conquistado el poder pol铆tico, debe destruir por completo la vieja m谩quina estatal y sustituirla por una nueva que consista en una organizaci贸n de los trabajadores armados, al estilo de la Comuna. Estos 煤ltimos, aunque insisten en la destrucci贸n de la m谩quina estatal, tienen una idea muy vaga de lo que el proletariado pondr谩 en su lugar y de c贸mo utilizar谩 su poder revolucionario. Los anarquistas niegan incluso que el proletariado revolucionario deba utilizar el poder del Estado, rechazan su dictadura revolucionaria. (3) Los primeros exigen que el proletariado sea entrenado para la revoluci贸n utilizando el Estado actual. Los anarquistas rechazan esto禄. (392)

En primer lugar, independientemente de las sugerencias de Lenin sobre las revoluciones 芦de la noche a la ma帽ana禄, los anarquistas nunca han visto la revoluci贸n social de esa manera. M谩s bien al contrario, ya que los anarquistas siempre han subrayado que las revoluciones son dif铆ciles y llevan tiempo, adem谩s de rechazar expl铆citamente la noci贸n de revoluciones de 芦un d铆a禄. Kropotkin argumentaba que mientras que puede ser posible 芦derrocar y cambiar un gobierno en un d铆a禄, una revoluci贸n, 芦si ha de lograr un resultado tangible […] requiere tres o cuatro a帽os de agitaci贸n revolucionaria禄 Entonces la clase obrera estar铆a en posici贸n de aplastar finalmente el Estado y el capitalismo que su revuelta hab铆a debilitado y as铆 ser libre para empezar a construir una nueva sociedad.

El elemento de verdad en la declaraci贸n de Lenin es que los anarquistas rechazan la noci贸n marxista de que necesitamos un Estado para reconstruir y defender la sociedad despu茅s de una revoluci贸n exitosa. Esto se debe a nuestros diferentes an谩lisis de lo que es el Estado. Ambos est谩n de acuerdo en que el Estado actual y todos los anteriores son instrumentos de dominio de clase, siendo esa clase la minor铆a de opresores y explotadores que han monopolizado la riqueza social. Los marxistas piensan que un Estado 鈥攜a sea una rep煤blica convenientemente transformada (Kautsky, Lenin antes de 1917) o un nuevo Estado-sovi茅tico (Lenin en 1917)鈥 puede ser el instrumento de la mayor铆a, de la clase obrera, pues es simplemente 芦una fuerza especial para la supresi贸n de una clase particular禄. (340) Los anarquistas rechazan este an谩lisis y sostienen que la instituci贸n del Estado est谩 marcada por ciertas estructuras que le permiten realizar su tarea y que el Estado desarrolla sus propios intereses. La 芦dictadura del proletariado禄 pronto se convertir铆a en la 芦dictadura sobre el proletariado禄.

Esto se debe a que el Estado es una 芦organizaci贸n de centralizaci贸n jer谩rquica禄 y es 芦necesariamente jer谩rquico, autoritario 鈥 o deja de ser el Estado禄. Es 芦la absorci贸n de toda la vida nacional, concentrada en una pir谩mide de funcionarios禄 Esta estructura no apareci贸 por accidente. Lo que llama la atenci贸n del relato de Lenin sobre el Estado es que nunca, nunca se pregunta por qu茅 esta estructura social ha tomado la forma que tiene. El Estado burgu茅s est谩 centralizado y el Estado proletario tambi茅n lo estar谩 鈥攜 cualquier intento de sugerir que Marx era un federalista es desechado (隆aunque, correctamente!) ya que 芦defend铆a el centralismo democr谩tico, la rep煤blica鈥 una e indivisible禄. (361)

Sin embargo, las estructuras jer谩rquicas y centralizadas son necesarias para que una minor铆a gobierne. Excluyen a las masas de la participaci贸n en la vida social. Como argument贸 Proudhon:

芦驴Y qui茅n se beneficia de este r茅gimen de unidad? 驴Al pueblo? No, a las clases altas […] La unidad […] es simplemente una forma de explotaci贸n burguesa bajo la protecci贸n de las bayonetas. S铆, la unidad pol铆tica, en los grandes Estados, es burguesa: las posiciones que crea, las intrigas que provoca, las influencias que acaricia, todo eso es burgu茅s y va a favor del burgu茅s禄.

El Estado centralizado y jer谩rquico es 芦la piedra angular del despotismo y de la explotaci贸n burguesa禄. Bajo la burgues铆a ascendente, se帽al贸 Kropotkin, 芦el Estado era el 煤nico juez禄, lo que significaba que 芦todas las disputas locales e insignificantes […] se acumulaban en forma de documentos en las oficinas禄 y 芦el parlamento estaba literalmente inundado por miles de estas peque帽as disputas locales. Se necesitaban entonces miles de funcionarios en la capital 鈥攍a mayor铆a de ellos corruptibles鈥 para leer, clasificar, evaluar todo esto, para pronunciarse sobre el m谩s m铆nimo detalle禄 y 芦隆la avalancha [de asuntos] siempre aumentaba!禄. El mismo proceso estar铆a en funcionamiento en el nuevo llamado semiestado, ya que tambi茅n estaba centralizado y por lo tanto ten铆a 芦toda una nueva red administrativa para extender su mandato y hacer cumplir la obediencia禄. Por eso los anarquistas buscaban descentralizar la toma de decisiones de un organismo central a federaciones de asociaciones laborales y comunitarias y se preguntaban por qu茅 los marxistas hab铆an 芦adoptado el ideal del Estado jacobino cuando este ideal hab铆a sido dise帽ado desde el punto de vista de los burgueses, en oposici贸n directa a las tendencias igualitarias y comunistas del pueblo que hab铆an surgido durante la Revoluci贸n [francesa]禄.

Lenin confunde la organizaci贸n social con el Estado y se equivoca al decir que 芦no podemos imaginar la democracia, ni siquiera la democracia proletaria, sin instituciones representativas, pero podemos y debemos imaginar la democracia sin el parlamentarismo禄 (343-4), ya que si bien cualquier organizaci贸n requiere delegados para coordinar las decisiones, es un error confundir esto con el gobierno representativo 鈥攜 por tanto centralizado鈥. As铆, si 芦en el socialismo todos gobernar谩n por turnos y pronto se acostumbrar谩n a que nadie gobierne禄 (395) en el anarquismo, en lugar de tener una serie de gobernantes, todos participar谩n en la toma de decisiones y la 芦organizaci贸n centralista, burocr谩tica y militar禄 del Estado que funciona 芦de arriba abajo y del centro a la periferia禄 ser谩 sustituida 芦por una organizaci贸n federal禄 de asociaciones y comunas 芦de abajo arriba, de la periferia al centro禄 con 芦funcionarios electivos responsables ante el pueblo, y con armamento de la naci贸n禄.

La cuesti贸n es si estos 贸rganos electivos se centran en tareas espec铆ficas en los niveles adecuados o si, como los Parlamentos, abarcan todos los asuntos sociales en el centro. En ambos casos las instituciones 芦representativas禄 permanecen en el sentido de que individuos espec铆ficos son elegidos para 贸rganos espec铆ficos, pero Lenin confundi贸 el asunto al decir que la 芦salida del parlamentarismo no es, por supuesto, la abolici贸n de las instituciones representativas y del principio electivo, sino la conversi贸n de las instituciones representativas de tertulias en 贸rganos 芦de trabajo禄禄. (342) Esto es solo una parte de lo que se necesita, ya que la cuesti贸n de la centralizaci贸n es clave porque disminuye enormemente la participaci贸n popular y aumenta enormemente las tendencias burocr谩ticas.

Para Lenin, las 芦clases explotadoras necesitan el gobierno pol铆tico para mantener la explotaci贸n, es decir, en los intereses ego铆stas de una minor铆a insignificante contra la gran mayor铆a de todo el pueblo禄 mientras que las 芦clases explotadas necesitan el gobierno pol铆tico para abolir completamente toda la explotaci贸n禄 (327) los anarquistas est谩n de acuerdo con la primera parte pero no con la segunda. El gobierno pol铆tico 鈥攗n Estado鈥 es necesario para que una clase minoritaria domine la sociedad y est茅 estructurado adecuadamente (jer谩rquico, centralizado, de arriba abajo). No es necesario 鈥攄e hecho, es contrario al objetivo鈥 cuando se trata de clases anteriormente explotadas (芦la gran mayor铆a禄) que dirigen la sociedad, simplemente porque no est谩 estructurada para permitirlo. Al crear una nueva estructura social centralizada, los marxistas crean las condiciones para el nacimiento de una nueva clase dominante: la burocracia. Por eso los anarquistas rechazan la idea de utilizar un Estado para construir el socialismo:

芦el Estado, con su jerarqu铆a de funcionarios y el peso de sus tradiciones hist贸ricas, solo podr铆a retrasar el amanecer de una nueva sociedad liberada de los monopolios y de la explotaci贸n […] 驴qu茅 medios puede proporcionar el Estado para abolir este monopolio que la clase obrera no podr铆a encontrar en sus propias fuerzas y grupos? […] 驴qu茅 ventajas podr铆a proporcionar el Estado para abolir estos mismos privilegios [de clase]? 驴Podr铆a su maquinaria gubernamental, desarrollada para la creaci贸n y el mantenimiento de estos privilegios, ser utilizada ahora para abolirlos? 驴No requerir铆a la nueva funci贸n nuevos 贸rganos? 驴Y estos nuevos 贸rganos no tendr铆an que ser creados por los propios trabajadores, en sus sindicatos, en sus federaciones, completamente fuera del Estado?禄.

Lenin tambi茅n se empe帽a en confundir la necesidad de defender una revoluci贸n con el Estado y cita una pol茅mica que Marx dirigi贸 a los mutualistas reformistas, generaliz谩ndola a todos los anarquistas:

芦Marx elige la forma m谩s aguda y clara de exponer su caso contra los anarquistas: Despu茅s de derrocar el yugo de los capitalistas, 驴deben los obreros 鈥榙eponer las armas鈥 o utilizarlas contra los capitalistas para aplastar su resistencia? Pero, 驴qu茅 es el uso sistem谩tico de las armas por parte de una clase contra otra sino una 鈥榝orma transitoria鈥 de Estado?禄 (353)

Entonces, seg煤n Marx y Engels, los anarquistas instaban a la clase obrera a levantarse en insurrecci贸n contra la burgues铆a y su Estado y, una vez victoriosa, a deponer simplemente las armas? Es dif铆cil tomar esto en serio, sobre todo porque confunde la defensa de una revoluci贸n (de la libertad) con el Estado. Lenin, al igual que Marx y Engels, se une a los que 芦creen que despu茅s de haber derribado el gobierno y la propiedad privada permitir铆amos que ambos se construyeran tranquilamente de nuevo, por respeto a la libertad de los que pudieran sentir la necesidad de ser gobernantes y propietarios禄. Una forma realmente curiosa de interpretar nuestras ideas禄.

Lenin sugiere que los 芦obreros armados que proceden a formar una milicia que involucra a toda la poblaci贸n禄 es 芦una m谩quina estatal m谩s democr谩tica禄. (383) Sin embargo, si el Estado fuera simplemente esto, entonces no habr铆a desacuerdo entre el anarquismo y el marxismo:

芦Inmediatamente despu茅s de que los gobiernos establecidos hayan sido derrocados, las comunas tendr谩n que reorganizarse seg煤n las l铆neas revolucionarias […] Para defender la revoluci贸n, sus voluntarios formar谩n al mismo tiempo una milicia comunal. Pero ninguna comuna puede defenderse aisladamente. Por lo tanto, ser谩 necesario irradiar la revoluci贸n hacia fuera, levantar a todas sus comunas vecinas en revuelta […] y federarse con ellas para la defensa com煤n禄.

La innovaci贸n de Lenin fue alejarse de la posici贸n marxista ortodoxa sobre el Estado hacia la posici贸n anarquista de que el socialismo debe ser construido por los propios trabajadores utilizando las organizaciones que ellos mismos crean en la lucha contra el capitalismo. Sin embargo, vincul贸 esto a un prejuicio marxista continuado a favor de las estructuras centralizadas, por lo que su afirmaci贸n de que el nuevo r茅gimen 芦ya no es el Estado propiamente dicho禄 (340) simplemente no era cierta, ya que en una estructura centralizada el poder descansa en la cima, en manos de una minor铆a, con sus propios intereses (de clase). As铆 que cuando Lenin argument贸 que 芦lucharemos por la completa destrucci贸n de la vieja m谩quina estatal, para que el propio proletariado armado se convierta en el gobierno (396) los anarquistas simplemente observan que en una estructura centralizada ser铆a la direcci贸n del partido marxista quien se convertir铆a en el gobierno, no el proletariado armado:

芦Por gobierno popular los marxianos entienden el gobierno del pueblo por medio de un peque帽o n煤mero de representantes elegidos por sufragio universal […] el gobierno de la gran mayor铆a de las masas populares por una minor铆a privilegiada. Pero esta minor铆a, argumentan los marxianos, estar谩 formada por trabajadores. S铆, por supuesto, de antiguos obreros que, en cuanto se conviertan en gobernantes y representantes del pueblo, dejar谩n de ser obreros y empezar谩n a contemplar el mundo proletario desde las alturas del Estado: entonces no representar谩n al pueblo, sino a s铆 mismos y a sus ambiciones de gobernarlo. Quien se pregunte eso no conoce la naturaleza humana禄.

En una rep煤blica centralizada, 芦una e indivisible禄, elegir, mandar y destituir carecen cada vez m谩s de sentido: se necesitar铆a que millones de electores en la base de todo el pa铆s actuaran simult谩neamente de la misma manera para tener alg煤n impacto. Esto significa que hay un espacio sustancial para que los intereses del Estado se desv铆en del pueblo y, como advirti贸 Bakunin, 芦el Estado no puede estar seguro de su propia autopreservaci贸n sin una fuerza armada que lo defienda de sus propios enemigos internos, del descontento de su propio pueblo禄.

Por eso, aunque reconocen la necesidad de la insurrecci贸n y de la defensa de la revoluci贸n, los anarquistas pretenden abolir el Estado y sustituirlo por una estructura social m谩s adecuada para la construcci贸n del socialismo, ya que 芦siempre que surge una nueva forma econ贸mica en la vida de una naci贸n 鈥攃uando la servidumbre, por ejemplo, vino a sustituir a la esclavitud, y m谩s tarde el trabajo asalariado a la servidumbre鈥, siempre tuvo que desarrollarse una nueva forma de agrupaci贸n pol铆tica禄, por lo que 芦la emancipaci贸n econ贸mica se llevar谩 a cabo destruyendo las viejas formas pol铆ticas representadas por el Estado. El hombre se ver谩 obligado a encontrar nuevas formas de organizaci贸n para las funciones sociales que el Estado repart铆a entre sus funcionarios禄.

En segundo lugar, la afirmaci贸n de que los anarquistas solo tienen una noci贸n 芦vaga禄 de con qu茅 reemplazar el Estado es simplemente err贸nea. Afirmar que los anarquistas sostienen que 芦debemos pensar solo en destruir la vieja m谩quina estatal禄 y que 芦no sirve de nada indagar en las lecciones concretas de las revoluciones proletarias anteriores y analizar qu茅 poner en lugar de lo destruido, y c贸mo禄, (395) se contradice con los muchos art铆culos y libros en los que los anarquistas hicieron precisamente eso. Citando a Bakunin

芦Trabajadores, no cont茅is ya con nadie m谩s que con vosotros mismos […] Absteneos de toda participaci贸n en el radicalismo burgu茅s y organizad fuera de 茅l las fuerzas del proletariado. La base de esa organizaci贸n est谩 totalmente dada: los talleres y la federaci贸n de los talleres; la creaci贸n de fondos de resistencia, instrumentos de lucha contra la burgues铆a, y su federaci贸n no solo nacional, sino internacional. La creaci贸n de C谩maras del Trabajo […] la liquidaci贸n del Estado y de la sociedad burguesa […] La anarqu铆a, es decir la verdadera, la revoluci贸n popular abierta […] la organizaci贸n, de arriba abajo y de la circunferencia al centro禄.

Las 芦C谩maras del Trabajo禄 eran federaciones de sindicatos locales agrupados por territorios y las visiones de Bakunin sobre la revoluci贸n predec铆an los consejos obreros de 1905 y 1917. Asimismo, Kropotkin sosten铆a que 芦las Comunas independientes para las agrupaciones territoriales, y las vastas federaciones de sindicatos para las agrupaciones por funciones sociales 鈥攍as dos entrelazadas y apoy谩ndose mutuamente para satisfacer las necesidades de la sociedad鈥 permit铆an a los anarquistas conceptualizar de forma real y concreta la posible organizaci贸n de una sociedad liberada禄 鈥攂as谩ndose en un an谩lisis tanto del movimiento obrero y la Comuna de Par铆s como de la historia del Estado

Sin embargo, Lenin afirmaba que 芦los anarquistas desechaban por completo la cuesti贸n de las formas pol铆ticas禄. (349)

De igual manera, se equivoc贸 al proclamar que si los obreros y campesinos 芦se organizan libremente en comunas y unen la acci贸n de todas las comunas para golpear al capital, aplastar la resistencia de los capitalistas y transferir los ferrocarriles, las f谩bricas, la tierra, etc., de propiedad privada a toda la naci贸n, a toda la sociedad禄, eso ser铆a 芦el centralismo democr谩tico m谩s consecuente禄. (348) De hecho ser铆a federalismo:

芦Todo el capital productivo y los instrumentos de trabajo ser谩n confiscados en beneficio de las asociaciones de trabajadores […] la Alianza de todas las asociaciones de trabajadores […] constituir谩 la Comuna […] habr谩 una federaci贸n permanente de las barricadas y un Consejo Comunal Revolucionario [… compuesto por] delegados […] investidos de mandatos vinculantes y responsables y revocables en todo momento […] todas las provincias, comunas y asociaciones […] delegar谩n diputados en un lugar de asamblea acordado (todos […] investidos de mandatos vinculantes y responsables y revocables), para fundar la federaci贸n de asociaciones, comunas y provincias insurgentes禄.

No es de extra帽ar, pues, que fuera Kropotkin y no Lenin quien, en 1905, viera en los soviets el medio para combatir y sustituir al Estado y los comparara con la Comuna de Par铆s. As铆, 芦el Consejo de los trabajadores […] fue nombrado por los propios trabajadores 鈥 al igual que la Comuna insurreccional del 10 de agosto de 1792禄. El consejo 芦recuerda completamente […] al Comit茅 Central que precedi贸 a la Comuna de Par铆s en 1871 y es cierto que los trabajadores de todo el pa铆s deben organizarse seg煤n este modelo […] estos consejos representan la fuerza revolucionaria de la clase obrera. […] Que nadie venga a proclamarnos que los trabajadores de los pueblos latinos, al predicar la huelga general y la acci贸n directa, iban por el camino equivocado. […] Una nueva fuerza se constituye as铆 con la huelga: la fuerza de los trabajadores que se afirman por primera vez y ponen en movimiento la palanca de toda revoluci贸n: la acci贸n directa禄. A los 芦trabajadores urbanos […] imitando a los campesinos rebeldes […] se les pedir谩 probablemente que pongan sus manos en todo lo necesario para vivir y producir. Entonces podr谩n sentar en las ciudades las bases iniciales de la comuna comunista禄.

Por el contrario, los bolcheviques en 1905 no pudieron 芦encontrar nada mejor que hacer que presentar al Soviet un ultim谩tum: adoptar inmediatamente un programa socialdem贸crata o disolverse禄. Los bolcheviques tampoco trataron de transformar o ampliar la revoluci贸n de los objetivos burgueses a los socialistas, a diferencia de los anarquistas. Teniendo en cuenta esto, quiz谩s fue mejor que la Revoluci贸n de Octubre significara que Lenin nunca escribiera la segunda parte de El Estado y la Revoluci贸n, que deb铆a tratar los acontecimientos de 1905. (397)

Todo lo cual ridiculiza la afirmaci贸n de Lenin de que 芦el anarquismo no ha dado nada que se aproxime a las verdaderas respuestas a las cuestiones pol铆ticas concretas: 驴Debe destruirse la vieja m谩quina estatal? 驴Y qu茅 debe ponerse en su lugar?禄. (385) El anarquismo hab铆a defendido los consejos obreros como medio tanto para combatir como para sustituir al capitalismo y al Estado desde que Bakunin se enfrent贸 a Marx en la Internacional.

En tercer lugar, los que prestan atenci贸n habr铆an concluido que el destino de la socialdemocracia y su degeneraci贸n en 芦oportunismo禄 habr铆an demostrado por qu茅 los anarquistas rechazan participar en el Estado concurriendo a las elecciones. Esto solo 芦entrena禄 a los trabajadores a dejar que otros act煤en por ellos y as铆 芦desacostumbra al pueblo al cuidado directo de sus propios intereses y educa a los unos en el servilismo y a los otros en las intrigas y las mentiras禄 Como subray贸 Kropotkin:

芦Vemos en la incapacidad del socialista estatista para comprender el verdadero problema hist贸rico del socialismo un craso error de apreciaci贸n […] Decir a los trabajadores que podr谩n introducir el sistema socialista conservando la m谩quina del Estado y cambiando 煤nicamente a los hombres en el poder; impedir, en lugar de ayudar, que la mente de los trabajadores progrese hacia la b煤squeda de nuevas formas de vida que les sean propias, eso es a nuestros ojos un error hist贸rico que raya en lo criminal禄.

En lugar de hacer campa帽a electoral, 芦los anarquistas, desde los inicios de la Internacional hasta el presente, han tomado parte activa en las organizaciones obreras formadas para la lucha directa del Trabajo contra el Capital. Esta lucha, al mismo tiempo que sirve mucho m谩s poderosamente que cualquier acci贸n indirecta para asegurar algunas mejoras en la vida del trabajador y abrir los ojos de los trabajadores al mal hecho a la sociedad por la organizaci贸n capitalista y por el Estado que la sostiene, esta lucha tambi茅n despierta en el trabajador pensamientos relativos a las formas de consumo, producci贸n e intercambio directo entre los interesados, sin la intervenci贸n del capitalista y el Estado禄.

Finalmente, la obra de Lenin es la fuente de la afirmaci贸n com煤n de los marxistas de que la mayor铆a de los anarquistas apoyaron a su clase dominante durante la Primera Guerra Mundial. Independientemente de su comentario sobre 芦los pocos anarquistas禄 que 芦conservaron el sentido del honor y la conciencia禄 (380) al oponerse a la guerra, en realidad los anarquistas proguerra, a pesar de tener 芦entre ellos a los camaradas que m谩s amamos y respetamos禄, 芦no eran numerosos禄 y 芦casi todos禄 los anarquistas 芦han permanecido fieles a sus convicciones禄. Lenin tampoco menciona que estos pocos 鈥攅ntre los que, lamentablemente, se encontraba Kropotkin鈥 hab铆an rechazado la posici贸n de Bakunin (convertir la guerra imperialista en una revoluci贸n) en favor de la defensa de la patria de Engels, mientras que, ir贸nicamente, Lenin iba en sentido contrario.

Socialismo

El Estado y la Revoluci贸n es principalmente una obra sobre estructuras pol铆ticas y una defensa ideol贸gica de las nuevas posiciones de Lenin. Hay muy poco en ella sobre el socialismo o, m谩s correctamente, sobre los pasos iniciales que dar铆a el Estado socialista una vez tomado el poder, pero esas pocas palabras son significativas.

El factor clave para Lenin no es qui茅n gestiona la producci贸n sino qui茅n posee la propiedad. 芦Los medios de producci贸n ya no son propiedad privada de los individuos禄 sino que 芦pertenecer铆an a toda la sociedad禄 (376) y aunque inicialmente habr铆a diferencias de riqueza 芦la explotaci贸n del hombre por el hombre se habr谩 hecho imposible porque ser谩 imposible apoderarse de los medios de producci贸n 鈥攍as f谩bricas, las m谩quinas, la tierra, etc.鈥 y convertirlos en propiedad privada禄. (377)

Sin embargo, es perfectamente posible que la explotaci贸n exista sin propiedad privada 鈥 depende de c贸mo la sociedad 芦posea禄 los medios de producci贸n. 驴Gestionan los trabajadores su propio trabajo o lo hace otro 鈥攅l Estado鈥? La visi贸n del socialismo de Lenin establece esta 煤ltima posibilidad al equiparar el socialismo con el trabajo asalariado universal en lugar de su abolici贸n:

芦Todos los ciudadanos se transforman en empleados contratados por el Estado […] Todos los ciudadanos se convierten en empleados y trabajadores de un 煤nico 鈥榮indicato鈥 estatal de todo el pa铆s […] Toda la sociedad se habr谩 convertido en una 煤nica oficina y una 煤nica f谩brica, con igualdad de trabajo y salario禄. (383)

Se habla de que 芦hay que empezar con la expropiaci贸n de los capitalistas, con el establecimiento del control obrero sobre los capitalistas禄, pero no es inmediatamente evidente por qu茅 los trabajadores necesitar铆an controlar a los capitalistas a los que se les ha expropiado su propiedad. Una lectura m谩s atenta muestra que Lenin no ten铆a ning煤n deseo de expropiar inmediatamente a los capitalistas e introducir la gesti贸n obrera de la producci贸n. En cambio, los capitalistas permanecer铆an y el control 芦debe ser ejercido no por un estado de bur贸cratas, sino por un estado de trabajadores armados禄 (380).

Mientras que las estructuras pol铆ticas creadas por el capitalismo deb铆an ser aplastadas, las econ贸micas deb铆an servir de 芦base econ贸mica禄 (346) para el socialismo:

芦Un ingenioso socialdem贸crata alem谩n […] llam贸 al servicio postal un ejemplo del sistema econ贸mico socialista. Esto es muy cierto. En la actualidad, el servicio postal es una empresa organizada seg煤n el modelo del monopolio estatal-capitalista. El imperialismo est谩 transformando gradualmente todos los trusts en organizaciones de tipo similar, en las que […] se encuentra la misma burocracia burguesa. Pero el mecanismo de gesti贸n social ya est谩 aqu铆 a mano. Una vez que hayamos derrocado a los capitalistas […] y destruido la maquinaria burocr谩tica del Estado moderno, tendremos un mecanismo espl茅ndidamente equipado, liberado del 芦par谩sito禄, un mecanismo que puede muy bien ser puesto en marcha por los propios trabajadores unidos, que contratar谩n a t茅cnicos, capataces y contables, y les pagar谩n a todos ellos, como a todos los funcionarios 芦estatales禄 en general, salarios de trabajadores. He aqu铆 una tarea concreta y pr谩ctica que puede cumplirse inmediatamente en relaci贸n con todos los consorcios, una tarea cuyo cumplimiento librar谩 al pueblo trabajador de la explotaci贸n禄 (345)

El 芦objetivo inmediato禄 de los bolcheviques era 芦organizar toda la econom铆a sobre la base del servicio postal禄 y 芦sobre la base de lo que el capitalismo ya ha creado禄. (345) As铆, las estructuras creadas por los capitalistas y su Estado 鈥攁daptadas a sus prioridades e intereses鈥 se ampliar铆an con 芦la conversi贸n de todos los ciudadanos en obreros y otros empleados de un inmenso 鈥榮indicato鈥 鈥攅l Estado entero鈥 y la subordinaci贸n completa de todo el trabajo de este sindicato a un Estado aut茅nticamente democr谩tico, el Estado de los Soviets de Diputados Obreros y Soldados禄. (380)

El control, entonces, ser铆a por parte del Estado 鈥 inicialmente sobre los capitalistas pero eventualmente de los empleados del Estado. Lenin conoce bien el infame art铆culo de Engels 芦Sobre la autoridad禄 en el que 芦ridiculiza las ideas confusas de los proudhonistas, que se autodenominan 鈥榓ntiautoritarios鈥, es decir, que repudian toda autoridad, toda subordinaci贸n, todo poder. Tomemos una f谩brica, un ferrocarril, un barco en alta mar, dec铆a Engels: 驴no est谩 claro que ninguno de estos complejos establecimientos t茅cnicos, basados en el uso de maquinaria y en la cooperaci贸n sistem谩tica de muchas personas, podr铆a funcionar sin una cierta subordinaci贸n y, en consecuencia, sin una cierta autoridad o poder?禄. (353) Sin embargo, Engels argumenta mucho m谩s que eso:

芦la organizaci贸n […] significa que las cuestiones se resuelven de forma autoritaria. La maquinaria autom谩tica de la gran f谩brica es mucho m谩s desp贸tica de lo que jam谩s lo han sido los peque帽os capitalistas que emplean a los obreros […] Si el hombre, a fuerza de sus conocimientos y de su genio inventivo, ha sometido a las fuerzas de la naturaleza, 茅stas se vengan de 茅l someti茅ndolo, en la medida en que las emplea, a un verdadero despotismo independiente de toda organizaci贸n social禄.

El objetivo de Lenin era convertir la nueva econom铆a en una f谩brica 煤nica bajo el control del Estado y, sin embargo, no lleg贸 a la conclusi贸n de que esto ser铆a 芦m谩s desp贸tico禄 que el capitalismo. No se da cuenta en absoluto de que, sin la gesti贸n obrera de la producci贸n, cuando 芦se consigue la igualdad de todos los miembros de la sociedad en relaci贸n con la propiedad de los medios de producci贸n, es decir, la igualdad de trabajo y de salarios禄 (381), solo se les convierte en esclavos asalariados de la burocracia estatal. El capitalismo 鈥攑ropiedad individual de unos pocos鈥 se convierte en capitalismo de Estado 鈥攑ropiedad colectiva de unos pocos en las nuevas estructuras centralizadas del Estado y las instituciones heredadas del capitalismo.

No hay nada en la obra de Lenin que sugiera algo parecido a la visi贸n de Proudhon del socialismo construido por los propios trabajadores utilizando sus propias organizaciones:

芦bajo la asociaci贸n universal, la propiedad de la tierra y de los instrumentos de trabajo es la propiedad social […] No queremos la expropiaci贸n por el Estado […] sigue siendo mon谩rquico, sigue siendo asalariado. Queremos […] asociaciones de trabajadores organizadas democr谩ticamente […] el n煤cleo pionero de esa vasta federaci贸n de empresas y sociedades tejidas en el pa帽o com煤n de la Rep煤blica democr谩tica y social禄.

Del mismo modo, la idea de que un 芦gobierno fuertemente centralizado禄 pueda 芦ordenar que una cantidad prescrita禄 de un bien 芦sea enviada a tal lugar en tal d铆a禄 y sea 芦recibida en un d铆a determinado por un funcionario espec铆fico y almacenada en almacenes particulares禄 no solo era 芦indeseable禄 sino tambi茅n 芦salvajemente ut贸pica禄, entre otras cosas porque no pod铆a utilizar 芦la cooperaci贸n, el entusiasmo, el conocimiento local禄 del pueblo. De ah铆 la predicci贸n anarquista de que 芦entregar al Estado todas las fuentes principales de la vida econ贸mica禄 y 芦tambi茅n la gesti贸n de todas las ramas principales de la industria禄 crear铆a 芦un nuevo instrumento de tiran铆a禄. El capitalismo de Estado solo aumentar铆a los poderes de la burocracia y el capitalismo禄. Esta 芦nueva burocracia terminar铆a por hacer odiosa la expropiaci贸n a los ojos de todos禄.

El Partido

La diferencia m谩s obvia entre la teor铆a de El Estado y la Revoluci贸n y la pr谩ctica del nuevo r茅gimen es que el libro casi no menciona al partido de vanguardia y su papel. La menci贸n m谩s significativa es ambigua:

芦Al educar al partido obrero, el marxismo educa a la vanguardia del proletariado, capaz de asumir el poder y conducir a todo el pueblo al socialismo, de dirigir y organizar el nuevo sistema, de ser el maestro, el gu铆a, el l铆der de todo el pueblo trabajador y explotado en la organizaci贸n de su vida social sin la burgues铆a y contra la burgues铆a禄. (328)

驴Es el proletariado o su vanguardia quien asume el poder? Los dem谩s escritos de Lenin durante 1917 lo dejan claro: es la vanguardia, el partido, el que asume el poder. Teniendo en cuenta esto, tenemos que entender la naturaleza del partido que Lenin pas贸 su vida construyendo y cuya ideolog铆a necesariamente dar铆a forma a las decisiones que se tomaran y a las estructuras que se construyeran.

Lo primero que hay que se帽alar sobre la vanguardia es su importancia para el socialismo. Sin el tipo de partido adecuado, el socialismo ser铆a imposible. Como subray贸 Lenin en 1902, 芦no podr铆a haber una conciencia socialdem贸crata entre los trabajadores禄, ya que debe 芦ser llevada a ellos desde fuera禄. La historia de todos los pa铆ses muestra que la clase obrera, exclusivamente por su propio esfuerzo, es capaz de desarrollar solo la conciencia sindical禄 mientras que la 芦teor铆a del socialismo, sin embargo, surgi贸 de las teor铆as filos贸ficas, hist贸ricas y econ贸micas elaboradas por los representantes educados de las clases propietarias, por los intelectuales禄. El partido era necesario para educar a una clase que nunca podr铆a desarrollar las ideas socialistas por s铆 misma:

芦No se puede hablar de una ideolog铆a independiente formulada por las propias masas trabajadoras en el proceso de su movimiento, la 煤nica opci贸n es: o la ideolog铆a burguesa o la socialista. No hay un camino intermedio […] Por lo tanto, menospreciar la ideolog铆a socialista de cualquier manera, apartarse de ella en el m谩s m铆nimo grado significa fortalecer la ideolog铆a burguesa. Se habla mucho de espontaneidad. Pero el desarrollo espont谩neo del movimiento obrero conduce a su subordinaci贸n a la ideolog铆a burguesa […] Por lo tanto, nuestra tarea, la tarea de la socialdemocracia, es combatir el espontane铆smo, desviar el movimiento obrero de este esfuerzo espont谩neo y sindicalista por caer bajo el ala de la burgues铆a, y ponerlo bajo el ala de la socialdemocracia revolucionaria禄.

Ignorando el punto obvio de que la 芦historia禄 no muestra tal cosa 鈥 como un contraejemplo obvio, en 1917 芦las masas eran incomparablemente m谩s revolucionarias que el Partido, que a su vez era m谩s revolucionario que sus comit茅s禄 鈥 esta perspectiva no puede ayudar a dar al partido y m谩s particularmente a su liderazgo una posici贸n privilegiada. La conclusi贸n obvia es que estar en desacuerdo con el partido y su direcci贸n era mostrar la ausencia de conciencia socialista. El partido, entonces, se sustituye a la clase obrera. Esta perspectiva ayuda a explicar uno de los comentarios m谩s extra帽os de Lenin en El Estado y la Revoluci贸n:

芦No somos ut贸picos, no 鈥榮o帽amos鈥 con prescindir de una vez de toda administraci贸n, de toda subordinaci贸n. Estos sue帽os anarquistas, basados en la incomprensi贸n de las tareas de la dictadura proletaria, son totalmente ajenos al marxismo y, de hecho, solo sirven para posponer la revoluci贸n socialista hasta que la gente sea diferente. No, queremos la revoluci贸n socialista con la gente tal como es ahora, con la gente que no puede prescindir de la subordinaci贸n, del control y de los 芦capataces y contables禄禄. (344)

Ignorando el inc贸modo hecho de que la administraci贸n no equivale m谩s a la subordinaci贸n que la organizaci贸n a la autoridad y que, por lo tanto, estos 芦sue帽os anarquistas禄 solo exist铆an en la cabeza de Lenin, esta afirmaci贸n fluye naturalmente de la perspectiva de que el pueblo de la clase obrera no puede, por sus propias luchas, cambiarse a s铆 mismo. En el mejor de los casos, la mayor铆a puede reconocer que el partido encarna sus intereses y votar por 茅l (e incluso unirse a 茅l, si el partido los considera adecuados). Tal vez se objetar谩 que Lenin a帽ade que esta 芦subordinaci贸n, sin embargo, debe ser a la vanguardia armada de todos los explotados y trabajadores, es decir, al proletariado禄 (345), pero esto es una pregunta que no tiene sentido, pues seguramente el proletariado tambi茅n es un pueblo. 驴C贸mo puede esa clase prescindir tambi茅n 芦de una vez de toda administraci贸n, de toda subordinaci贸n禄? Pero luego habla de 芦establecer una disciplina estricta y f茅rrea respaldada por el poder estatal de los trabajadores armados禄. (345)

Esto es significativo porque durante la revoluci贸n de 1905 se burl贸 de los mencheviques por querer solo 芦presi贸n desde abajo禄, que era 芦la presi贸n de los ciudadanos sobre el gobierno revolucionario禄. En cambio, abog贸 por la presi贸n 芦tanto desde arriba como desde abajo禄, donde la 芦presi贸n desde arriba禄 era 芦la presi贸n del gobierno revolucionario sobre los ciudadanos禄. Se帽ala que Engels 芦apreciaba la importancia de la acci贸n desde arriba禄 y que ve铆a la necesidad de 芦la utilizaci贸n del poder gubernamental revolucionario禄 ya que 芦[l]a imitaci贸n, en principio, de la acci贸n revolucionaria a la presi贸n desde abajo y la renuncia a la presi贸n tambi茅n desde arriba es anarquismo禄.

La revoluci贸n de 1905 tambi茅n vio aflorar esta profunda sospecha de la autoactividad de la clase obrera en la posici贸n de los bolcheviques de San Petersburgo, que estaban convencidos de que 芦solo un partido fuerte seg煤n las l铆neas de clase puede guiar el movimiento pol铆tico proletario y preservar la integridad de su programa, en lugar de una mezcla pol铆tica de este tipo, una organizaci贸n pol铆tica indeterminada y vacilante como la que representa y no puede dejar de representar el consejo obrero禄, por lo que los soviets no pod铆an reflejar los intereses de los trabajadores porque eran elegidos por 茅stos. Lenin, para su cr茅dito, luch贸 contra esta posici贸n cuando regres贸 del exilio, pero el apoyo a los soviets fue visto simplemente, como dijo en 1907, 芦con el prop贸sito de desarrollar y fortalecer el Partido Laborista Socialdem贸crata禄 y 芦si las actividades socialdem贸cratas entre las masas proletarias son organizadas de manera apropiada, efectiva y amplia, tales instituciones pueden llegar a ser superfluas禄 La construcci贸n del partido sigue siendo el fin y la autoorganizaci贸n de la clase obrera simplemente un medio.

Adem谩s de privilegiar al partido sobre la clase, dentro del partido privilegia a la direcci贸n sobre los miembros. La direcci贸n se sustituye naturalmente por la militancia, como exige 芦la transformaci贸n del poder de las ideas en poder de la autoridad, la subordinaci贸n de los 贸rganos inferiores del partido a los superiores禄 Una perspectiva centralizada y descendente se convierte en una necesidad:

芦es el principio organizativo de la socialdemocracia revolucionaria frente al principio organizativo de la socialdemocracia oportunista. Esta 煤ltima se esfuerza por proceder desde abajo hacia arriba […] La primera se esfuerza por proceder desde arriba hacia abajo禄.

La necesidad de la centralizaci贸n se deriva de los supuestos del vanguardismo, ya que si la conciencia socialista viene de fuera de la clase obrera, eso tambi茅n se aplica dentro del partido. De ah铆 la necesidad de un control centralizado m谩s all谩 de los prejuicios de que es m谩s eficiente y eficaz que el federalismo. As铆 que el partido de vanguardia est谩 centralizado como el sistema capitalista al que dice oponerse. Los anarquistas han argumentado durante mucho tiempo que la centralizaci贸n de la estructura del Estado produjo a su alrededor una burocracia y, como era de esperar, el partido bolchevique tambi茅n produjo una casta de funcionarios. Hablando de los bolcheviques en 1905, Trotsky se帽ala que esta tendencia existi贸 desde el principio:

芦Los h谩bitos propios de una m谩quina pol铆tica ya se estaban formando en la clandestinidad. El joven bur贸crata revolucionario ya se perfilaba como un tipo. Las condiciones de la conspiraci贸n, es cierto, ofrec铆an un margen m谩s bien escaso para las formalidades de la democracia como la elecci贸n, la responsabilidad y el control. Sin embargo, no cabe duda de que los miembros del comit茅 redujeron estas limitaciones mucho m谩s de lo que exig铆a la necesidad y fueron mucho m谩s intransigentes y severos con los obreros revolucionarios que con ellos mismos, prefiriendo dominar incluso en las ocasiones en que se requer铆a prestar atenci贸n a la voz de las masas禄.

No es de extra帽ar que Lenin tambi茅n gastara mucha energ铆a en luchar contra la burocracia de su propio partido en 1917 para impulsar la revoluci贸n. Como inform贸 Trotsky:

芦Como sucede a menudo, se desarroll贸 una aguda escisi贸n entre las clases en movimiento y los intereses de las m谩quinas del partido. Incluso los cuadros del Partido Bolchevique, que gozaban del beneficio de una excepcional formaci贸n revolucionaria, se inclinaron definitivamente a prescindir de las masas y a identificar sus propios intereses particulares y los intereses de la m谩quina el mismo d铆a despu茅s del derrocamiento de la monarqu铆a. 驴Qu茅 se pod铆a esperar entonces de estos cuadros cuando se convirtieron en una burocracia estatal todopoderosa?禄.

Y es ahora a esa pregunta, a la realidad del r茅gimen bolchevique, a la que nos dirigimos.

Pr谩ctica

Por supuesto, la posici贸n anarquista puede estar equivocada y Lenin tener raz贸n. Lo descubrimos a trav茅s de la pr谩ctica, as铆 que tenemos que mirar lo que ocurri贸 despu茅s de que el partido bolchevique tomara el poder y empezara a implementar su visi贸n del socialismo.

Aunque a menudo se presenta como un golpe de estado, en realidad los bolcheviques contaban con un importante apoyo popular en los principales centros industriales y la Revoluci贸n de Octubre solo tuvo lugar cuando el partido obtuvo la mayor铆a en los soviets de Petrogrado y Mosc煤. Entonces obtuvieron una mayor铆a de votos en el Segundo Congreso de los Soviets de toda Rusia para ratificar el derrocamiento del gobierno provisional y su sustituci贸n por alg煤n tipo de sistema de soviets. La pregunta es: 驴qu茅 pas贸 despu茅s?

Nos concentramos en las relaciones de los bolcheviques con la clase obrera urbana, ya que 茅sta era su clase favorecida y la clase que el nuevo Estado deb铆a garantizar como clase dominante. No podemos abarcarlo todo y nos centraremos necesariamente en ciertos acontecimientos clave que el historiador S.A. Smith resume bien:

芦Los bolcheviques establecieron su poder en las localidades a trav茅s de los soviets, los comit茅s de soldados, los comit茅s de f谩brica y los guardias rojos. Al contar con menos de 350.000 personas en octubre de 1917, el partido no ten铆a m谩s remedio que dejar un amplio margen de maniobra a estas organizaciones independientes. Sin embargo, los mismos problemas desesperados de desempleo y falta de alimentos y combustible que ayudaron a poner a los trabajadores en contra del Gobierno Provisional, pronto comenzaron a poner a los trabajadores en contra de los bolcheviques. En la primera mitad de 1918, entre 100.000 y 150.000 trabajadores de toda Rusia participaron en huelgas, disturbios por alimentos y otras protestas, m谩s o menos al mismo nivel que los disturbios laborales de la v铆spera de la Revoluci贸n de Febrero. En este contexto, los bolcheviques lucharon por concentrar la autoridad en manos del partido y de los 贸rganos del Estado. […] En la primavera de 1918, el descontento de los trabajadores se tradujo en una renovaci贸n del apoyo a los mencheviques y, en menor medida, a los eseristas, lo que hizo que los bolcheviques cancelaran las elecciones a los soviets y cerraran los soviets que se mostraron poco cooperativos, iniciando as铆 el proceso por el que los soviets y los sindicatos se convirtieron en adjuntos de un estado unipartidista. Sin embargo, cuando los blancos se hicieron con el liderazgo del movimiento antibolchevique en los 煤ltimos meses de 1918, la mayor铆a de los trabajadores volvieron a apoyar al gobierno. Durante la guerra civil, los disturbios obreros continuaron […] los bolcheviques reaccionaron, por lo general, apurando los suministros de emergencia y arrestando a los l铆deres de la protesta, que a menudo eran mencheviques o eseristas de izquierda […] no tuvieron escr煤pulos cuando consideraron necesario desplegar la fuerza armada para reprimir las huelgas, confiscar las cartillas de racionamiento o incluso despedir a los huelguistas en masa y luego recontratarlos selectivamente. Los bolcheviques esperaban que la clase obrera hablara con una sola voz 鈥攁 favor del r茅gimen鈥 y cuando no lo hac铆an, ellos, que en su d铆a hab铆an excoriado a los mencheviques por su negativa a aceptar que existiera un verdadero proletariado en Rusia, acusaban a la clase obrera de no ser m谩s que una masa de campesinos desarraigados con una psicolog铆a completamente peque帽oburguesa禄.

Estos acontecimientos no surgieron de la nada. Reflejaron el choque de la ideolog铆a y los prejuicios bolcheviques con la realidad, un choque en el que la primera empeor贸 la segunda. Tambi茅n reflejaron el cambio de perspectivas de quienes se encontraban en posiciones de poder dentro de una organizaci贸n social centralizada, jer谩rquica y vertical: el Estado.

Mientras que factores como la crisis econ贸mica, la guerra civil, la invenci贸n imperialista, una clase obrera 芦desclasada禄 o 芦desaparecida禄 fueron invocados m谩s tarde por los leninistas (empezando por Trotsky en los a帽os 30) para racionalizar y justificar las decisiones antisocialistas de los bolcheviques que tan evidentemente allanaron el camino al estalinismo, Como mostraremos, fue principalmente la combinaci贸n de ideolog铆a y las realidades de las estructuras pol铆ticas y econ贸micas centralizadas que los bolcheviques favorecieron lo que demostr贸 que la posici贸n anarquista era correcta y mostr贸 la natividad de El Estado y la Revoluci贸n.

El Estado y los Soviets

Lenin hab铆a insistido en la necesidad de 芦贸rganos de trabajo禄 y en la fusi贸n de los 贸rganos legislativos y ejecutivos, pero el II Congreso Panruso de los Soviets eligi贸 un nuevo Comit茅 Ejecutivo Central (VTsIK, con 101 miembros) y cre贸 el Consejo de Comisarios del Pueblo (Sovnarkom, con 16 miembros). Como este 煤ltimo actu贸 como ejecutivo del ejecutivo sovi茅tico, las promesas de Lenin en El Estado y la Revoluci贸n no duraron toda la noche. Peor a煤n, apenas cuatro d铆as despu茅s, el Sovnarkom se otorg贸 unilateralmente el poder legislativo simplemente emitiendo un decreto a tal efecto. Esto no solo era lo contrario del ejemplo dado por la Comuna de Par铆s, sino que dejaba clara la preeminencia del partido sobre los soviets.

Sin embargo, esto solo ser铆a una sorpresa si solo se leyera El Estado y la Revoluci贸n, ya que Lenin hab铆a sostenido a lo largo de 1917 que los 芦bolcheviques deben asumir el poder禄 y 芦pueden y deben tomar el poder del Estado en sus propias manos禄 Esto lo hicieron, como admiti贸 el Comit茅 Central bolchevique justo despu茅s de la Revoluci贸n de Octubre: 芦es imposible rechazar un gobierno puramente bolchevique sin traicionar la consigna del poder de los soviets, ya que la mayor铆a del II Congreso Panruso de los Soviets […] entreg贸 el poder a este gobierno禄 As铆, en el 芦nuevo禄 Estado, no era el pueblo ni los soviets los que gobernaban, sino los bolcheviques.

As铆, la VTsIK, en teor铆a el 贸rgano superior del poder sovi茅tico, se convirti贸 en poco m谩s que un sello de goma para un ejecutivo bolchevique. A ello contribuyeron las actividades de su presidium, dominado por los bolcheviques, que elud铆a las reuniones generales, pospon铆a las sesiones ordinarias y le presentaba pol铆ticas que ya hab铆an sido aplicadas por el Sovnarkom. Adem谩s, 芦el poder efectivo en los soviets locales gravit贸 implacablemente sobre los comit茅s ejecutivos, y especialmente sobre sus presidiums. Las sesiones plenarias se volvieron cada vez m谩s simb贸licas e ineficaces禄.

Junto con el aumento del poder ejecutivo, el 芦nuevo禄 Estado tambi茅n vio un aumento de la burocracia que comenz贸 inmediatamente con la toma del poder por los bolcheviques:

芦El aparato pol铆tico del viejo Estado fue 鈥榙estrozado鈥, pero en su lugar surgi贸 con extraordinaria rapidez un nuevo sistema burocr谩tico y centralizado. Despu茅s de la transferencia del gobierno a Mosc煤 en marzo de 1918, continu贸 expandi茅ndose […] A medida que las funciones del Estado se ampliaban, tambi茅n lo hac铆a la burocracia, y en agosto de 1918 casi un tercio de la poblaci贸n trabajadora de Mosc煤 estaba empleada en oficinas. El gran aumento del n煤mero de empleados […] tuvo lugar entre principios y mediados de 1918 y, a partir de entonces, a pesar de las numerosas campa帽as para reducir su n煤mero, siguieron siendo una proporci贸n constante de la poblaci贸n en descenso禄.

La burocracia 芦creci贸 a pasos agigantados. El control sobre la nueva burocracia disminu铆a constantemente禄, mientras que 芦la alienaci贸n entre 鈥榩ueblo鈥 y 鈥榝uncionarios鈥, que el sistema sovi茅tico deb铆a eliminar, volv铆a a aparecer. A partir de 1918, las quejas sobre los 鈥榚xcesos burocr谩ticos鈥, la falta de contacto con los votantes y los nuevos bur贸cratas proletarios se hicieron cada vez m谩s fuertes禄 En marcado contraste con la promesa de 芦tomar medidas inmediatas para cortar la burocracia de ra铆z禄 (389), 茅sta aument贸 r谩pida y dram谩ticamente. Tal vez Lenin ten铆a raz贸n al afirmar que la noci贸n de 芦acabar con la burocracia de una vez, en todas partes y por completo, est谩 fuera de lugar禄 y es 芦una utop铆a禄 (344), pero aumentar masivamente esa burocracia es otra cosa, particularmente cuando se hab铆a proclamado lo contrario con tanta confianza.

Adem谩s de una burocracia cada vez mayor, el nuevo 芦semi-Estado禄 se dot贸 tambi茅n de 芦cuerpos especiales禄 de fuerzas armadas. El 20 de diciembre de 1917 el Sovnarkom decret贸 la formaci贸n de una fuerza de polic铆a pol铆tica, la Cheka. A pesar de todo lo que se dijo sobre la 芦destrucci贸n禄 de la antigua maquinaria del Estado, el primer cuartel general de la Cheka se encontraba en Gorokhovaia 2, que hab铆a albergado el notorio servicio de seguridad del zar, la Okhrana. En marzo de 1918, Trotsky sustituy贸 la milicia por un ej茅rcito regular eliminando los comit茅s de soldados y los oficiales elegidos: 芦el principio de la elecci贸n es pol铆ticamente in煤til y t茅cnicamente inoportuno, y ha sido, en la pr谩ctica, abolido por decreto禄.

Este desplazamiento del poder territorialmente al centro y funcionalmente a los ejecutivos, el surgimiento de una 芦nueva禄 burocracia y unas fuerzas armadas especializadas 鈥攁unque todo ello era esperado por los anarquistas鈥 no significaba autom谩ticamente la dictadura, ya que otros partidos pod铆an, en teor铆a, ganar las elecciones a los soviets, convertirse en mayor铆a y sustituir a los ejecutivos. Esto es precisamente lo que los mencheviques decidieron hacer y lograron un 茅xito significativo en la primavera de 1918, ya que la clase obrera estaba 芦cada vez m谩s desilusionada con el r茅gimen bolchevique, hasta el punto de que en muchos lugares los bolcheviques se sintieron obligados a disolver los soviets o a impedir las reelecciones en las que los mencheviques y los revolucionarios socialistas hab铆an obtenido mayor铆as禄.

Adem谩s de retrasar las elecciones y disolver por la fuerza los soviets elegidos con mayor铆as no bolcheviques, los bolcheviques tambi茅n se dedicaron a llenar los soviets con representantes de las organizaciones que controlaban. As铆, por ejemplo, en Petrogrado el soviet bolchevique confirm贸 nuevos reglamentos 芦para ayudar a compensar posibles debilidades禄 en su 芦fuerza electoral en las f谩bricas禄. El 芦cambio m谩s significativo禄 fue la 芦representaci贸n num茅ricamente decisiva禄 otorgada 芦a los organismos en los que los bolcheviques ten铆an una fuerza abrumadora, entre ellos el Consejo Sindical de Petrogrado, los sindicatos individuales, los comit茅s de f谩brica en las empresas cerradas, los soviets de distrito y las conferencias obreras no partidistas de distrito禄. Esto aseguraba que 芦solo 260 de los aproximadamente 700 diputados del nuevo soviet deb铆an ser elegidos en las f谩bricas, lo que garantizaba de antemano una amplia mayor铆a bolchevique禄, por lo que los bolcheviques 芦se inventaron una mayor铆a禄 en el nuevo soviet mucho antes de obtener 127 de los 260 delegados de f谩brica. Esto, adem谩s, ignora la represi贸n de los partidos de la oposici贸n y la prensa sobre los resultados. En general, la victoria electoral de los bolcheviques 芦fue muy sospechosa, incluso en las f谩bricas禄.

Hasta aqu铆 la promesa de Lenin de 芦soviets de diputados obreros y soldados soberanos y todopoderosos禄. (393)

Tales actividades habr铆an sido dif铆ciles con un Estado que dependiera del pueblo armado, pero para entonces los bolcheviques ten铆an un ej茅rcito regular y una fuerza de polic铆a pol铆tica para cumplir sus 贸rdenes. El r茅gimen bolchevique confirm贸 la descripci贸n de Engels del Estado citada por Lenin:

芦el establecimiento de un poder p煤blico que ya no coincide directamente con la poblaci贸n que se organiza como fuerza armada. Este poder p煤blico especial es necesario porque una organizaci贸n armada de la poblaci贸n que act煤e por s铆 misma se ha vuelto imposible desde la divisi贸n en clases… Este poder p煤blico existe en todos los estados; no solo consiste en hombres armados, sino tambi茅n en complementos materiales, prisiones e instituciones de coerci贸n de todo tipo禄 (316)

La iron铆a es que fue la propia ideolog铆a de Engels la que produjo esto, ya que las clases en las que se hab铆a dividido la sociedad eran la clase obrera y la nueva clase dirigente partido-burocr谩tica. Como predijeron los anarquistas, funci贸n y 贸rgano son inseparables y el Estado centralizado produjo a su alrededor una nueva clase minoritaria. El Estado no comenz贸 a 芦marchitarse禄 sino que se ampli贸 y fortaleci贸. Si, 芦seg煤n Marx, el proletariado solo necesita un Estado que se marchite, es decir, un Estado tan constituido que comience a marchitarse inmediatamente, y no pueda sino marchitarse禄. (326) entonces el r茅gimen de Lenin no lo proporcion贸.

El Estado y el socialismo

A lo largo de 1917, los bolcheviques hab铆an argumentado que los problemas econ贸micos a los que se enfrentaba Rusia eran culpa del Gobierno Provisional, ya que era de origen burgu茅s y, por tanto, no estaba dispuesto a tomar las medidas necesarias contra los especuladores (burgueses) y los intereses creados. La creaci贸n de un nuevo poder 芦sovi茅tico禄 acabar铆a r谩pidamente con los problemas. Esto result贸 ser extremadamente optimista. La crisis econ贸mica continu贸 una vez que los bolcheviques tomaron el poder y se agrav贸 cuando la ideolog铆a bolchevique empez贸 a desempe帽ar su papel.

Los bolcheviques hicieron lo que Lenin hab铆a indicado en El Estado y la Revoluci贸n: construir el 芦socialismo禄 sobre las estructuras creadas por el capitalismo. En diciembre de 1917, el VTsIK decret贸 la creaci贸n del Consejo Supremo de la Econom铆a Nacional (Vesenka). Esto 芦era una expresi贸n del principio de centralizaci贸n y control desde arriba que era propio de la ideolog铆a marxista禄. Este 贸rgano utilizaba los 芦comit茅s principales禄 (glavki) formados durante la guerra por el r茅gimen zarista y que los bolcheviques consideraban que 芦proporcionaban buenas bases y requisitos para la nacionalizaci贸n y el control de precios禄, por lo que 芦se mantuvieron y se les asignaron funciones cada vez mayores禄. Se crearon m谩s y 茅stas 芦se convirtieron en los cimientos de la organizaci贸n de la producci贸n禄 sobre la base de 芦un marco institucional ya preparado para posteriores pol铆ticas de coordinaci贸n y control禄. Las alternativas basadas en las organizaciones propias de los trabajadores fueron rechazadas:

芦En tres ocasiones, durante los primeros meses del poder sovi茅tico, los dirigentes de los comit茅s [de f谩brica] trataron de poner en marcha su modelo. En cada ocasi贸n, la direcci贸n del partido les desautoriz贸. El resultado fue conferir los poderes de gesti贸n y control a 贸rganos del Estado subordinados a las autoridades centrales y formados por ellas禄.

De hecho, es 芦probable que los argumentos a favor de la centralizaci贸n en la pol铆tica econ贸mica, que prevalec铆an entre los marxistas, determinaran la corta vida del Consejo Panruso de Control Obrero禄. Adem谩s, los intentos de los comit茅s de f谩brica de organizarse fueron sistem谩ticamente obstaculizados por los bolcheviques utilizando sus sindicatos controlados para impedir, entre otras cosas, un Congreso Panruso planificado.

Lenin rechaz贸 inicialmente los llamamientos a la nacionalizaci贸n y dej贸 a los capitalistas en su sitio, sujetos al 芦control obrero禄 (o m谩s bien a la supervisi贸n) del Estado obrero. El control obrero directo de la producci贸n no se consideraba esencial y, de hecho, fue rechazado. En abril de 1918, ante la creciente crisis econ贸mica que el poder bolchevique no hab铆a mejorado, Lenin se volvi贸 contra los comit茅s de f谩brica canalizando el art铆culo de Engels 芦Sobre la autoridad禄 鈥攃on su confusi贸n del acuerdo con el autoritarismo, la cooperaci贸n con la coerci贸n鈥 y exigi贸 芦[l]a obediencia, y la obediencia incuestionable, durante el trabajo a las decisiones unipersonales de los directores sovi茅ticos, de los dictadores elegidos o nombrados por las instituciones sovi茅ticas, investidos de poderes dictatoriales禄. 芦En resumen, relaciones capitalistas en la producci贸n en las que los trabajadores volv铆an a ser meros cumplidores de 贸rdenes:

芦En primer lugar, la cuesti贸n de principio, es decir, 驴es compatible el nombramiento de individuos, dictadores con poderes ilimitados, en general, con los principios fundamentales del gobierno sovi茅tico? […] en cuanto a la significaci贸n de los poderes dictatoriales individuales desde el punto de vista de las tareas espec铆ficas del momento actual, hay que decir que la industria maquinista a gran escala 鈥攓ue es precisamente la fuente material, la fuente productiva, el fundamento del socialismo鈥 exige una absoluta y estricta unidad de voluntad, que dirija los trabajos conjuntos de cientos, miles y decenas de miles de personas […] Pero, 驴c贸mo se puede garantizar la estricta unidad de voluntad? Mediante la subordinaci贸n de miles de personas a la voluntad de una sola […] la subordinaci贸n incuestionable a una sola voluntad es absolutamente necesaria para el 茅xito de los procesos organizados seg煤n el modelo de la gran industria mec谩nica. […] la revoluci贸n exige 鈥攑recisamente en inter茅s de su desarrollo y consolidaci贸n, precisamente en inter茅s del socialismo鈥 que el pueblo obedezca incuestionablemente la voluntad 煤nica de los dirigentes del trabajo禄.

Esto formaba parte de 芦nuestra tarea禄, que consist铆a en 芦estudiar el capitalismo de Estado de los alemanes, no escatimar esfuerzos para copiarlo y no rehuir la adopci贸n de m茅todos dictatoriales para acelerar su copia禄, y estaba prefigurado en El Estado y la revoluci贸n (como el propio Lenin subray贸 despu茅s contra los opositores dentro del Partido).

El Estado y la guerra civil

Una respuesta est谩ndar a la cr铆tica anarquista del r茅gimen bolchevique por parte de los leninistas modernos es que no menciona la terrible Guerra Civil y la invasi贸n imperialista. Esto, se argumentar谩, caus贸 la degeneraci贸n del r茅gimen respecto a los ideales de El Estado y la Revoluci贸n.

Sin embargo, hay una buena raz贸n para ello: la usurpaci贸n del poder sovi茅tico por parte de los ejecutivos, la abolici贸n de la democracia en las fuerzas armadas, la gesti贸n unipersonal 芦dictatorial禄, la creaci贸n de una estructura econ贸mica altamente centralizada basada en las instituciones heredadas del zarismo, el empaquetamiento y la disoluci贸n de los soviets, la expansi贸n de la burocracia, etc., todo ello ocurri贸 antes de que estallara la Guerra Civil a finales de mayo de 1918.

El Estado y la Revoluci贸n dej贸 claro que Lenin 鈥攁 diferencia de los anarquistas鈥 esperaba que la Revoluci贸n fuera un asunto f谩cil, con una resistencia m铆nima. Sus esperanzas parec铆an inicialmente justificadas. Como se帽al贸 en marzo de 1918, 芦la victoria se logr贸禄 con 芦extraordinaria facilidad禄 y la 芦revoluci贸n fue una marcha triunfal continua en los primeros meses禄 Sin embargo, los signos de autoritarismo 鈥攁lgunos coherentes con El Estado y la Revoluci贸n, otros no鈥 estuvieron presentes desde el primer d铆a y aumentaron durante los seis meses siguientes. El estallido de la guerra civil a finales de mayo de 1918 no hizo sino acelerarlos.

Los bolcheviques ya hab铆an empaquetado y disuelto soviets a nivel local durante algunos meses antes de actuar a nivel nacional en el V Congreso de los Soviets de toda Rusia en julio de 1918. Con los mencheviques y los eseristas de derecha prohibidos en los soviets, el desencanto popular con el gobierno bolchevique se expres贸 votando a los socialrevolucionarios de izquierda (eseristas). Los bolcheviques aseguraron su mayor铆a en el congreso y, por tanto, un gobierno bolchevique mediante 芦un fraude electoral [que] dio a los bolcheviques una enorme mayor铆a de delegados en el congreso禄 por medio de 芦unos 399 delegados bolcheviques cuyo derecho a ser sentados fue impugnado por la minor铆a eserista de izquierda en la comisi贸n de credenciales del congreso禄. Sin estos delegados dudosos, los eseristas de izquierda y los maximalistas eseristas habr铆an superado en n煤mero a los bolcheviques en unos 30 delegados y esto asegur贸 芦la fabricaci贸n exitosa de una gran mayor铆a por parte de los bolcheviques禄. Privados de su mayor铆a democr谩tica, los eseristas de izquierda asesinaron al embajador alem谩n para provocar una guerra revolucionaria con Alemania. Los bolcheviques calificaron esto como un levantamiento contra los soviets y los eseristas de izquierda se unieron a los mencheviques y a los eseristas de derecha para ser declarados ilegales.

As铆, en julio de 1918, el r茅gimen era una dictadura bolchevique de facto. Esta realidad tard贸 algunos meses en reflejarse en la ret贸rica. El ex anarquista Victor Serge recordaba en los a帽os 30 que 芦la degeneraci贸n del bolchevismo禄 era evidente 芦a principios de 1919禄, pues 芦se horroriz贸 al leer un art铆culo禄 de Zin贸viev 芦sobre el monopolio del partido en el poder禄. En 1920 Zin贸viev proclamaba esta conclusi贸n a los revolucionarios del mundo reunidos en el II Congreso de la Internacional Comunista:

芦Hoy, gente como Kautsky viene a decir que en Rusia no existe la dictadura de la clase obrera sino la dictadura del partido. Creen que esto es un reproche contra nosotros. En absoluto. Tenemos una dictadura de la clase obrera y precisamente por eso tenemos tambi茅n una dictadura del Partido Comunista. La dictadura del Partido Comunista es solo una funci贸n, un atributo, una expresi贸n de la dictadura de la clase obrera […] la dictadura del proletariado es al mismo tiempo la dictadura del Partido Comunista禄.

Es en el contexto de la seguridad del r茅gimen de partido 煤nico donde debemos ver el destino de los partidos de la oposici贸n. Los bolcheviques prohibieron la presencia de los mencheviques en los soviets en junio de 1918 y la revocaron en noviembre de 1918, y 茅stos, al igual que otros partidos de izquierda, experimentaron periodos de tolerancia y represi贸n, lo que reflejaba una pauta general: cuando la guerra civil estaba en su punto m谩s intenso, los bolcheviques legalizaron los partidos de la oposici贸n porque sab铆an que pod铆an contar con ellos para trabajar con el r茅gimen contra la amenaza blanca. Una vez que el peligro hab铆a disminuido, fueron prohibidos de nuevo, por lo que no pod铆an influir ni beneficiarse del inevitable retorno del descontento y las protestas populares que acompa帽aron a estas victorias contra los blancos. No es de extra帽ar, pues, que los partidos de oposici贸n 鈥攃omo las facciones dentro del partido鈥 fueran finalmente prohibidos tras el final de la Guerra Civil.

En el plano econ贸mico, continu贸 la misma construcci贸n sobre las tendencias autoritarias ya presentes antes de la guerra civil. Ante la previsible resistencia de los capitalistas, a finales de junio de 1918 se decret贸 la nacionalizaci贸n a gran escala 鈥攁unque muchos soviets locales ya hab铆an decidido hacerlo bajo la presi贸n de los trabajadores鈥. Esto simplemente entreg贸 la econom铆a a la creciente burocracia 鈥攅l aparato de la Vesenka creci贸 de 6.000 en septiembre de 1918 a 24.000 a finales de 1920, con m谩s de la mitad de su presupuesto consumido por los costes de personal a finales de 1919.

En abril de 1920 se produjo lo que parec铆a ser una victoria contra los blancos y con la paz los bolcheviques empezaron a concentrarse en la construcci贸n del socialismo. Cualquier forma limitada de control o gesti贸n obrera que quedara fue sustituida por la gesti贸n unipersonal y as铆 la perspectiva de 1918 continu贸 con Lenin en 1920 subrayando que 芦la dominaci贸n del proletariado consiste en el hecho de que los terratenientes y capitalistas han sido privados de su propiedad禄 El 芦proletariado victorioso ha abolido la propiedad禄 y 芦ah铆 radica su dominaci贸n como clase禄. Lo primordial es la cuesti贸n de la propiedad禄.La autogesti贸n de la producci贸n por parte de los trabajadores 鈥攅n otras palabras, el poder econ贸mico b谩sico鈥 se consideraba irrelevante.

Volviendo a abril de 1918, Lenin reiter贸 su posici贸n (芦Los poderes dictatoriales y la gesti贸n unipersonal no son contradictorios con la democracia socialista禄), al tiempo que subray贸 que esto no fue impuesto a los bolcheviques por la guerra civil. Discutiendo c贸mo, de nuevo, la guerra civil hab铆a terminado y era el momento de construir el socialismo, argument贸 que 芦toda la atenci贸n del Partido Comunista y del gobierno sovi茅tico est谩 centrada en el desarrollo econ贸mico pac铆fico, en los problemas de la dictadura y de la gesti贸n unipersonal […] Cuando los abordamos por primera vez en 1918, no hab铆a guerra civil ni experiencia que contar禄. As铆 que no fue 芦solo la experiencia禄 de la guerra civil, argument贸 Lenin, 芦sino algo m谩s profundo禄 lo que nos ha 芦inducido ahora, como hace dos a帽os, a concentrar toda nuestra atenci贸n en la disciplina laboral禄. Los bolcheviques 芦tomaron la victoria como una se帽al de la correcci贸n de su enfoque ideol贸gico y emprendieron la tarea de la construcci贸n econ贸mica sobre la base de una intensificaci贸n de las pol铆ticas del Comunismo de Guerra禄.

Incluso abominaciones como la 芦militarizaci贸n del trabajo禄 fueron defendidas no como medidas desesperadas provocadas por la necesidad 鈥攍o que, aunque err贸neo, indicar铆a al menos cierta conciencia de lo que significaba el socialismo鈥 sino ideol贸gicamente en t茅rminos de herramientas apropiadas para construir el socialismo. As铆, Trotsky, adem谩s de defender la 芦sustituci贸n禄 de 芦la dictadura de los soviets禄 por 芦la dictadura del partido禄, tambi茅n defend铆a la gesti贸n unipersonal (芦Considero que si la guerra civil no hubiera saqueado a nuestros 贸rganos econ贸micos de todo lo que era m谩s fuerte, m谩s independiente, m谩s dotado de iniciativa, sin duda habr铆amos entrado en el camino de la gesti贸n unipersonal en la esfera de la administraci贸n econ贸mica mucho antes y de forma mucho menos dolorosa禄) y la militarizaci贸n del trabajo (芦la 煤nica soluci贸n a las dificultades econ贸micas desde el punto de vista de los principios y de la pr谩ctica es tratar a la poblaci贸n de todo el pa铆s como la reserva de la fuerza de trabajo necesaria […] y poner un orden estricto en el trabajo de su registro, movilizaci贸n y utilizaci贸n禄). Tales perspectivas fueron ayudadas por 芦Sobre la autoridad禄 de Engels y la referencia a los 芦ej茅rcitos industriales禄 en el Manifiesto Comunista. No lo consiguieron.

As铆 que, en lugar de ser impulsado por la guerra civil, 芦para los dirigentes, el principio de la m谩xima centralizaci贸n de la autoridad sirvi贸 para algo m谩s que para la conveniencia. Tambi茅n resurgi贸 consistentemente como la imagen de un sistema pol铆tico en tiempos de paz禄. Esto era de esperar, ya que Lenin hab铆a argumentado durante mucho tiempo que la organizaci贸n centralizada y vertical era el modelo para el Estado revolucionario y, una vez en el poder, no decepcion贸.

Sin embargo, por su propia naturaleza, el centralismo no puede dejar de producir burocracia: 驴de qu茅 otra manera los 贸rganos centrales podr铆an reunir y procesar la informaci贸n necesaria y aplicar sus decisiones? As铆, 芦la burocracia y las vastas oficinas administrativas tipificaron la realidad sovi茅tica禄, ya que a medida que 芦las funciones del Estado se ampliaron, tambi茅n lo hizo la burocracia禄 y as铆 芦tras la revoluci贸n el proceso de proliferaci贸n institucional alcanz贸 cotas sin precedentes禄.

Si la Comuna de Par铆s se hab铆a visto 芦desbordada禄 por las exigencias que se le planteaban, las nuevas instituciones que abarcaban un 谩mbito territorial y funcional mucho mayor lo experimentaron para peor. As铆, el Comisariado de Finanzas 芦no solo era burocr谩ticamente engorroso, sino que [conllevaba] monta帽osos problemas de contabilidad禄 y 芦las diversas oficinas del Sovnarkhoz y de la estructura del comisariado [estaban] literalmente inundadas de delegaciones 鈥榰rgentes鈥 y sumergidas en el papeleo禄. La Vesenka 芦estaba inundada de trabajo de car谩cter ad hoc禄, las demandas 芦de combustible y suministros se acumulaban禄 y las f谩bricas 芦exig铆an instrucciones禄. Su presidium 芦apenas sab铆a cu谩les eran sus tareas禄:

芦La deficiencia m谩s evidente […] era que no garantizaba la asignaci贸n centralizada de los recursos y la distribuci贸n centralizada de la producci贸n, de acuerdo con cualquier clasificaci贸n de prioridades […] los materiales se proporcionaban a las f谩bricas en proporciones arbitrarias: en algunos lugares se acumulaban, mientras que en otros hab铆a escasez. Adem谩s, la duraci贸n del procedimiento necesario para dar salida a los productos aumentaba la escasez en determinados momentos, ya que los productos permanec铆an almacenados hasta que el centro emit铆a una orden de compra en nombre de un cliente definido centralmente. Las existencias no utilizadas coexist铆an con la escasez aguda. El centro era incapaz de determinar las proporciones correctas entre los materiales necesarios y, finalmente, de hacer cumplir los pedidos por su cantidad total. El desfase entre la teor铆a y la pr谩ctica era importante禄.

Para garantizar el centralismo, los clientes deb铆an pasar por un comit茅 central de pedidos, que a su vez transmit铆a los detalles al glavki correspondiente y, como era de esperar, era 芦incapaz de hacer frente a estas enormes tareas禄 y las 芦deficiencias de las administraciones centrales y de los glavki aumentaban junto con el n煤mero de empresas bajo su control禄. El 芦centro carec铆a de informaci贸n b谩sica sobre el rendimiento de la econom铆a禄 y 芦no ten铆a los conocimientos necesarios para juzgar los costes o los efectos de las pol铆ticas que propon铆a禄. La informaci贸n elemental sobre el estado de la producci贸n 芦no pod铆a reunirse禄 y 芦[l]a falta de informaci贸n sobre la disponibilidad de combustible, materias primas y mano de obra y sobre el estado de reparaci贸n de los equipos, el glavki emit铆a 贸rdenes de producci贸n a ciegas禄.

Enfrentados a las realidades, m谩s que a la ret贸rica, de las estructuras centralizadas y verticalistas, incluso los bolcheviques m谩s comprometidos acabaron actuando independientemente de las estructuras formales solo para hacer las cosas. Tal iniciativa local entr贸 en conflicto con las 贸rdenes de arriba, pero las repetidas demandas de cambio fueron ignoradas porque 芦desafiaban禄 las 芦directivas centrales del partido禄 que 芦aprobaban los principios en los que se basaba el sistema de glavki禄 y 芦la m谩xima centralizaci贸n de la producci贸n禄. As铆 que 芦el fracaso del *glavki*smo no supuso una reconsideraci贸n de los problemas de la organizaci贸n econ贸mica […] Al contrario, se reforz贸 la ideolog铆a de la centralizaci贸n禄.

Aunque la situaci贸n era bastante ca贸tica a principios de 1918, esto no demuestra que el socialismo de los comit茅s de f谩brica no fuera la forma m谩s eficiente de dirigir las cosas dadas las circunstancias, a menos que, como los bolcheviques, se tenga la creencia dogm谩tica de que la centralizaci贸n es siempre m谩s eficiente y, adem谩s, un principio del socialismo.

La visi贸n de Lenin sobre el socialismo estaba empobrecida, pero muy en la tradici贸n marxista ortodoxa. As铆 que, en lugar de no tener claro lo que era el socialismo, los bolcheviques ten铆an opiniones muy firmes sobre el tema y trataban de aplicarlas. El efecto neto de la visi贸n del socialismo de El Estado y la Revoluci贸n fue la construcci贸n del capitalismo de Estado y el empeoramiento de la crisis econ贸mica.

En resumen, 芦[d]esde los primeros d铆as del poder bolchevique solo hab铆a una d茅bil correlaci贸n entre el alcance de la 鈥榩az鈥 y la suavidad o la severidad del gobierno bolchevique, entre la intensidad de la guerra y la intensidad de las medidas comunistas de protoguerra禄 mientras que 芦[c]onsiderado en t茅rminos ideol贸gicos hab铆a poco que distinguiera el 鈥榬espiro鈥 (abril鈥攎ayo de 1918) del comunismo de guerra que sigui贸禄. El 芦respiro de los primeros meses de 1920 tras las victorias sobre Kolchak y Denikin禄 vio su 芦intensificaci贸n y la militarizaci贸n del trabajo禄 y 芦no se hizo ning煤n intento serio de revisar la idoneidad de las pol铆ticas comunistas de guerra禄. La ideolog铆a 芦influy贸 constantemente en las decisiones tomadas en distintos momentos de la guerra civil禄 y por ello 芦el autoritarismo bolchevique no puede atribuirse simplemente a la herencia zarista o a las circunstancias adversas禄. De hecho, 芦en los soviets y en la gesti贸n econ贸mica ya hab铆a surgido el embri贸n de las formas estatales centralizadas y burocr谩ticas a mediados de 1918禄.

Finalmente, hay una gran iron铆a en esta defensa est谩ndar de los bolcheviques, ya que los leninistas suelen (y falsamente) atacar a los anarquistas por no reconocer la necesidad de defender una revoluci贸n. Sin embargo, aqu铆 los tenemos racionalizando el autoritarismo bolchevique refiri茅ndose a algo 鈥攍a guerra civil鈥 que proclaman como un aspecto inevitable de cualquier revoluci贸n. As铆 que, incluso si ignoramos el inc贸modo hecho de que antes de mayo de 1918 el r茅gimen estaba bien encaminado hacia una dictadura capitalista de partido 煤nico, solo podemos concluir que si el leninismo no puede experimentar lo que proclama (con raz贸n) como inevitable sin degenerar, entonces es mejor evitarlo.

El Estado y las masas

La posici贸n privilegiada del partido de la que no se habla en El Estado y la Revoluci贸n 鈥攖anto en t茅rminos de ideolog铆a como de posesi贸n y ejercicio del poder鈥 desempe帽贸 su papel en las actitudes bolcheviques hacia las masas en cuyo nombre gobernaban. Lenin cita a Engels:

芦Como el Estado no es m谩s que una instituci贸n transitoria que se utiliza en la lucha, en la revoluci贸n, para sujetar a los adversarios por la fuerza, es un puro disparate hablar de un 鈥楨stado popular libre鈥; mientras el proletariado siga necesitando el Estado, no lo necesita en aras de la libertad sino para sujetar a sus adversarios禄 (356)

El problema es que en un Estado no es el pueblo el que gobierna sino los que conforman el gobierno y 茅stos, a su vez, necesitan organismos que apliquen sus decisiones. La transformaci贸n del Ej茅rcito Rojo y la creaci贸n de la Cheka confirman las predicciones anarquistas de que el partido gobernante necesitar铆a una fuerza armada para defenderse del pueblo. As铆, Engels confundi贸 la necesidad de defender una revoluci贸n con que el partido gobernante reprima a quienes se oponen a ella, incluido el proletariado. Como explic贸 Lenin en 1920:

芦Sin la coerci贸n revolucionaria dirigida contra los enemigos declarados de los obreros y campesinos, es imposible acabar con la resistencia de estos explotadores. Por otra parte, la coerci贸n revolucionaria est谩 obligada a emplearse contra los elementos vacilantes e inestables de las propias masas禄.

驴Qui茅n determina cu谩les son estos 芦elementos禄? El partido, por supuesto. El partido que se construy贸 sobre la afirmaci贸n de que la clase obrera no puede alcanzar la conciencia socialista por sus propios medios y que se comprometi贸 a combatir el espontane铆smo, ya que 茅ste reflejaba las influencias burguesas. As铆, 芦el Partido, digamos, absorbe la vanguardia del proletariado, y esta vanguardia ejerce la dictadura del proletariado禄 pues 芦en todos los pa铆ses capitalistas禄 el proletariado 芦est谩 todav铆a tan dividido, tan degradado y tan corrompido en partes禄 que la dictadura 芦solo puede ser ejercida por una vanguardia禄. La lecci贸n de la revoluci贸n era clara: 芦la dictadura del proletariado no puede ser ejercida por una organizaci贸n proletaria de masas禄.

Sin embargo, como sosten铆a Lenin en 1917, 芦est谩 claro que no hay libertad ni democracia donde hay supresi贸n y donde hay violencia禄. Hablaba de la 芦libertad de los opresores, de los explotadores, de los capitalistas禄, pero se aplica igualmente a la clase obrera: si la llamada 芦dictadura del proletariado, es decir la organizaci贸n de la vanguardia de los oprimidos como clase dominante禄 (373) est谩 suprimiendo a la propia clase obrera, entonces esa clase no puede ser la clase dominante, entonces su autoproclamada 芦vanguardia禄 es de hecho la clase dominante y al igual que 芦bajo el capitalismo tenemos el estado en el sentido propio de la palabra, es decir, una m谩quina especial para la supresi贸n de una clase por otra, y, lo que es m谩s, de la mayor铆a por la minor铆a禄. (374)

Lenin mencion贸 esto de pasada en 1917, ya que habla del 芦control organizado sobre la insignificante minor铆a capitalista禄 y 芦sobre los obreros que han sido completamente corrompidos por el capitalismo禄 (383), pero no indic贸 que esta 煤ltima categor铆a se defin铆a por el grado de acuerdo con la direcci贸n del partido. Pronto se convirti贸 en el grueso de la clase obrera, y la presi贸n 芦desde arriba禄 por parte del 芦gobierno revolucionario禄 fue, como era de esperar, m谩s fuerte que la 芦desde abajo禄 por parte de los ciudadanos. El hecho de que esta minor铆a fuera la clase de la burocracia estatal 鈥攁rmada con el poder pol铆tico y econ贸mico鈥 no la hac铆a menos explotadora u opresora.

Esta es la cruda realidad del comentario de Engels de que una 芦revoluci贸n es ciertamente la cosa m谩s autoritaria que existe; es un acto por el que una parte de la poblaci贸n impone su voluntad a la otra parte por medio de rifles, bayonetas y ca帽ones, todos ellos medios altamente autoritarios. Y el partido victorioso debe mantener su dominio por medio del terror que sus armas inspiran a los reaccionarios禄. (354) Ignorando el punto obvio de que dif铆cilmente es autoritario destruir un sistema autoritario en el que una minor铆a de manera continua impone su voluntad a la mayor铆a, Engels no vio que en un Estado el 芦partido victorioso禄 necesitar谩 mantener su dominio contra los muchos as铆 como contra los pocos.

El espacio impide una descripci贸n exhaustiva de las protestas laborales bajo los bolcheviques y de la represi贸n estatal. Basta con decir que, desde la primavera de 1918, ambas cosas fueron una caracter铆stica habitual de la vida en la Rusia 芦revolucionaria禄. Las protestas y huelgas de los trabajadores se generalizaron regularmente y los bolcheviques enviaron tropas y a la Cheka, retuvieron raciones, hicieron despidos masivos y recontrataciones selectivas, todo ello durante el periodo de la guerra civil en el que, seg煤n los leninistas, la clase obrera se hab铆a 芦desclasado禄, 芦atomizado禄 o hab铆a 芦desaparecido禄. 芦De hecho, este argumento fue planteado por primera vez por el propio Lenin 芦para justificar la represi贸n pol铆tica禄 y, a medida que 芦el descontento entre los trabajadores se hac铆a cada vez m谩s dif铆cil de ignorar禄, Lenin comenz贸 a argumentar que la conciencia de la clase obrera se hab铆a deteriorado禄 y que 芦los trabajadores se hab铆an 鈥榙esclasado鈥櫬. Aunque autocomplaciente, este argumento reflejaba las nociones planteadas en 驴Qu茅 hacer? y la posici贸n privilegiada que tiene el partido en el leninismo: como los obreros no estaban de acuerdo con el partido, por definici贸n, carec铆an de conciencia de clase y estaban 芦desclasados禄.

En resumen, Lenin ten铆a raz贸n cuando argumentaba que la 芦esencia de la cuesti贸n禄 era 驴tiene 芦la clase oprimida armas?禄 (364) Este fue el caso del nuevo Estado y sus diversas acciones para despojar a la clase obrera de sus armas, para sustituir las milicias democr谩ticas por ej茅rcitos permanentes de tipo regular, para crear una fuerza pol铆tico-policial. Cuando las organizaciones obreras, las protestas y las huelgas son reprimidas repetida y sistem谩ticamente, es un sinsentido sugerir que la clase obrera es la clase dominante 鈥 particularmente cuando esta represi贸n comenz贸 tan pronto en el nuevo r茅gimen.

Alternativas

Se puede objetar que nos estamos entregando a teor铆as de sill贸n y que el hecho de que fueran los bolcheviques y no los anarquistas los que se enfrentaran a la guerra civil y a la intervenci贸n imperialista demuestra que el anarquismo deber铆a, como proclam贸 Trotsky, ser relegado al basurero de la historia. Excepto por dos hechos. Primero, el descenso bolchevique al autoritarismo precedi贸 a la guerra civil y, segundo, los anarquistas s铆 se enfrentaron a esos desaf铆os y no sucumbieron como los bolcheviques.

Hemos mostrado lo primero y el espacio impide un relato detallado de lo segundo, m谩s all谩 de indicar que el movimiento makhnovista en Ucrania se enfrent贸 a las mismas presiones (posiblemente peores) y foment贸 la democracia sovi茅tica, la libertad de expresi贸n, la gesti贸n de los trabajadores, etc., mientras los bolcheviques los reprim铆an. Despu茅s de ayudar a derrotar a los blancos, los bolcheviques traicionaron a los majnovistas y los aplastaron tras otros meses de lucha.

Este contraejemplo 鈥攄ebilitado como cualquier movimiento real en comparaci贸n con el ideal, sin duda鈥 muestra que las ideas y las estructuras importan. As铆, los prejuicios a favor de la centralizaci贸n, las nociones de que las estructuras 芦verticalistas禄 reflejan la 芦socialdemocracia revolucionaria禄, las visiones empobrecidas del socialismo, la posici贸n privilegiada del partido, la confusi贸n de la defensa de la libertad con los m茅todos 芦autoritarios禄, todo ello desempe帽贸 su papel en el fracaso de la Revoluci贸n Rusa y la degeneraci贸n del r茅gimen bolchevique.

Independientemente de las afirmaciones de Lenin, los anarquistas no conciben las revoluciones 芦de la noche a la ma帽ana禄. Emma Goldman, por ejemplo, no lleg贸 a Rusia 芦esperando encontrar el anarquismo realizado禄 ni 芦esperaba que el anarquismo siguiera los pasos inmediatos de siglos de despotismo y sumisi贸n禄. M谩s bien, 芦esperaba encontrar en Rusia al menos el comienzo de los cambios sociales por los que se hab铆a luchado en la Revoluci贸n禄 y que 芦los trabajadores y campesinos rusos en su conjunto hubieran obtenido una mejora social esencial como resultado del r茅gimen bolchevique禄. Ambas esperanzas se vieron frustradas.

As铆 que los anarquistas no contrastaron ni contrastan la realidad de la Rusia bolchevique con un ideal imposible de una utop铆a creada r谩pidamente. M谩s bien, la cuesti贸n es si las masas estaban construyendo un mundo mejor o si se somet铆an a un nuevo r茅gimen minoritario. Independientemente de las afirmaciones de Lenin en 1917, esto 煤ltimo era lo que ocurr铆a en el nuevo sistema 芦sovi茅tico禄, con su partido gobernante, los soviets marginados, la centralizaci贸n, la burocracia, los gestores dictatoriales nombrados desde arriba, la nacionalizaci贸n, etc. Los bolcheviques pueden haber ganado la Guerra Civil, pero han perdido la Revoluci贸n.

Las continuas protestas masivas de la clase obrera a partir de la primavera de 1918 (es decir, durante y despu茅s de la guerra civil) indican que hab铆a una base social sobre la que pod铆a basarse una alternativa. Esto implicar铆a 鈥攃omo argumentaron los anarquistas en su momento鈥 mantener los soviets como delegados de los lugares de trabajo y eliminar realmente los 贸rganos ejecutivos; apoyar los comit茅s de f谩brica y sus federaciones; apoyar las cooperativas de clientes; mantener unas fuerzas armadas democr谩ticas; proteger la libertad de prensa, de reuni贸n y de organizaci贸n; aplicar la socializaci贸n en lugar de la nacionalizaci贸n. En resumen, reconocer que la libertad no es un extra opcional durante una revoluci贸n sino su 煤nica garant铆a, reconociendo la validez del anarquismo 鈥攑ues no predijo correctamente los fracasos del marxismo por accidente.

Finalmente, aunque la Revoluci贸n Rusa muestra la bancarrota del vanguardismo, tambi茅n muestra la necesidad urgente de que los anarquistas se organicen como tales para influir en la lucha de clases. Los anarquistas rusos 鈥攁 diferencia de sus compa帽eros ucranianos鈥 no se organizaron suficientemente y pagaron el precio. La creciente influencia anarquista en 1917 no pudo compensar la anterior falta de organizaci贸n y actividad sistem谩tica dentro del movimiento obrero. Solo el hecho de que los anarquistas tuvieran una base social firme habr铆a permitido que la Revoluci贸n Desconocida saliera victoriosa tanto de la autoridad roja como de la blanca.

Conclusiones

Si, como sosten铆a Lenin, el Estado es 芦un poder que surge de la sociedad, pero que se sit煤a por encima de ella y se aleja cada vez m谩s de ella禄 y 芦consiste en cuerpos especiales de hombres armados que tienen prisiones, etc., a su cargo禄 (316), entonces el r茅gimen bolchevique era definitivamente un Estado… en el sentido normal del t茅rmino. La noci贸n de que era un semi-Estado o algo as铆 no se puede sostener, ya que desde el momento en que los bolcheviques tomaron el poder, los soviets fueron marginados de la toma de decisiones y se transformaron de 芦贸rganos de trabajo禄 en tertulias, mientras que a su alrededor crec铆a una 芦nueva禄 burocracia a un ritmo asombroso y el r茅gimen cre贸 fuerzas armadas regulares, una polic铆a pol铆tica armada especializada con sus propias prisiones, etc.

La diferencia clave es que en lugar de ser un instrumento de la burgues铆a o de la aristocracia feudal, como lo hab铆a sido el Estado zarista al que sustituy贸, era el instrumento de una nueva minor铆a: la direcci贸n del Partido y la burocracia del Estado. Esta clase dominante combin贸 el poder pol铆tico y econ贸mico en sus propias manos y esta 煤ltima fue sustituyendo poco a poco a la primera como el poder real dentro de la nueva jerarqu铆a social.

Aunque muchos anarquistas se concentran en la Rebeli贸n de Kronstadt de principios de 1921 (presumiblemente porque anarquistas notables como Goldman y Berkman llegaron a Rusia en 1920), el destino de la revoluci贸n se hizo mucho antes. La Revoluci贸n Desconocida estuvo luchando por su vida desde el principio, ya que las tendencias antisocialistas del r茅gimen se expresaron r谩pidamente: a los seis meses de la Revoluci贸n de Octubre, el llamado 芦semiestado禄 ten铆a todas las caracter铆sticas del Estado en el 芦sentido propio de la palabra禄 y estaba en camino de convertirse en una dictadura de partido 煤nico y en un capitalismo de Estado. En menos de un a帽o, la realidad y la necesidad de la dictadura del partido se convirtieron en ideolog铆a oficial a principios de 1919. Zin贸viev lo proclam贸 en el II Congreso de la Internacional Comunista, mientras Trotsky segu铆a defendiendo la 芦necesidad objetiva禄 de la 芦dictadura de partido禄. hasta finales de los a帽os treinta. El llamado Estado obrero era necesario para reprimir a los trabajadores:

芦Las mismas masas est谩n inspiradas en diferentes momentos por diferentes estados de 谩nimo y objetivos. Precisamente por eso es indispensable una organizaci贸n centralizada de la vanguardia. Solo un partido, ejerciendo la autoridad que ha conquistado, es capaz de superar las vacilaciones de las propias masas […] si la dictadura del proletariado significa algo, significa que la vanguardia del proletariado est谩 armada con los recursos del Estado para rechazar los peligros, incluso los que emanan de las capas m谩s atrasadas del propio proletariado禄.

Como todo el mundo es, por definici贸n, 芦atrasado禄 en comparaci贸n con la vanguardia y las 芦vacilaciones禄 se expresan mediante elecciones, mandatos y revocaciones, tenemos la conclusi贸n l贸gica del vanguardismo del 驴Qu茅 hacer? de Lenin en el reconocimiento impl铆cito de Trotsky de que el partido necesita un Estado en 芦el sentido propio de la palabra禄, que la clase obrera no es la 芦clase dominante禄 en el 芦nuevo禄 Estado.

La realidad de la Revoluci贸n no reflej贸 las promesas hechas en 1917 y, sin embargo, los leninistas actuales siguen refiri茅ndose a estas 煤ltimas. Sin embargo, si miramos de cerca estas promesas, en El Estado y la Revoluci贸n de Lenin, podemos ver el papel que jug贸 la ideolog铆a en la degeneraci贸n. Las ideas importan 鈥 particularmente las ideas de aquellos que est谩n en los niveles m谩s altos del Estado. Las estructuras importan 鈥攅n particular porque 茅stas no son neutrales, sino que reflejan los intereses y necesidades de clase, adem谩s de dar forma a las decisiones tomadas por los que est谩n en el poder y de fomentar u obstaculizar la participaci贸n significativa de las masas en la sociedad. Tanto las ideas como las estructuras defendidas por Lenin en 1917 tuvieron su impacto (negativo).

El hecho de que los bolcheviques fueran inicialmente elegidos no socav贸 la din谩mica inherente a las estructuras pol铆ticas y econ贸micas centralizadas que favorecieron y construyeron. Un Estado burocr谩tico hinchado y una econom铆a capitalista de Estado eran inevitables dadas las f贸rmulas marxistas simplistas en las que cre铆an y las estructuras que favorec铆an. En lugar de que las presiones de la guerra civil produjeran el autoritarismo bolchevique, la realidad es que la combinaci贸n de la ideolog铆a bolchevique y sus estructuras favorecidas (centralizadas y descendentes) fue lo que produjo este resultado, y confirm贸 la teor铆a anarquista.

En cierto modo, pues, Lenin ten铆a raz贸n al afirmar que 芦mientras exista el Estado no hay libertad. Cuando haya libertad, no habr谩 Estado禄. (379) Su error fue pensar que un Estado 鈥攗na estructura centralizada y jer谩rquica desarrollada por unos pocos para asegurar su dominio鈥 podr铆a ser utilizado de manera diferente por la mayor铆a. Incluso cuando se basaba en organizaciones de trabajadores, volv铆a r谩pidamente a su papel: asegurar el dominio de una minor铆a, en este caso la de la direcci贸n del partido y la burocracia que genera cualquier estructura centralizada. Las advertencias anarquistas se demostraron acertadas y solo el anarquismo ofrece una soluci贸n: en forma de una organizaci贸n social federalista, autogestionada y de abajo arriba.

La Revoluci贸n Rusa demuestra que no se trata del Estado y la Revoluci贸n, sino del Estado o la Revoluci贸n.

[1] 芦El Estado y la Revoluci贸n: La teor铆a marxista del Estado y las tareas del proletariado en la revoluci贸n禄, The Lenin Anthology (Nueva York: Princeton University, 1975), 311-398.

[2] Excelentes an谩lisis anarquistas de la Revoluci贸n Rusa son: Emma Goldman, My Disillusionment in Russia [Mi desilusi贸n en Rusia] (Nueva York: Thomas Y. Crowell Company, 1970); Alexander Berkman, The Bolshevik Myth [El mito bolchevique] (Londres: Pluto Press, 1989); Voline, The Unknown Revolution [La revoluci贸n desconocida] (Detroit/Chicago: Black & Red/Solidarity, 1974); GP Maximoff, The Guillotine At Work: The Leninist Counter-Revolution (Sanday: Cienfuegos Press, 1979); Ida Mett, The Kronstadt Uprising (Londres: Solidarity, 1967); Goldman y Berkman, To Remain Silent is Impossible: Emma Goldman y Alexander Berkman en Rusia (Atlanta: On Our Own Authority!, 2013).

[3] Para la revoluci贸n de 1905, v茅anse los art铆culos de Peter Kropotkin 芦La revoluci贸n en Rusia禄, 芦La revoluci贸n rusa y el anarquismo禄 y 芦Basta de ilusiones禄 (Direct Struggle Against Capital: A Peter Kropotkin Anthology [Edimburgo/Oakland/Baltimore: AK Press, 2014]). Para su negativa a tomar partido en la guerra imperialista ruso-japonesa, v茅ase 芦La Guerre russo-japonaise禄, Les Temps Nouveaux, 5 de marzo de 1904.

[4] El espacio impide discutir todos los aspectos de esto, para una mayor discusi贸n ver la secci贸n H de An Anarchist FAQ (AFAQ) volumen 2 (Edimburgo/Oakland: AK Press, 2012).

[5] Marx sugiri贸 m谩s tarde (en 1881) que era 芦simplemente el levantamiento de una ciudad en condiciones excepcionales, la mayor铆a de la Comuna no era en absoluto socialista, ni pod铆a serlo.禄 Karl Max y Friedrich Engels, Marx-Engels Collected Works (MECW) Vol. 46 (Londres: Lawrence & Wishart, 1992), 66

[6] Property is Theft! A Pierre-Joseph Proudhon Anthology (Edimburgo/Oakland/Baltimore: AK Press, 2011), 378-9; lo hab铆a argumentado desde los primeros d铆as de la revoluci贸n: 芦todos somos votantes […] Podemos hacer m谩s; podemos seguirles paso a paso en […] sus votaciones; les haremos transmitir nuestros argumentos […]; les sugeriremos nuestra voluntad, y cuando estemos descontentos, les recordaremos y despediremos.禄 (273)

[7] Lenin, The Lenin Anthology, 346.

[8] Ibid, 348.

[9] Proudhon, 447, 698.

[10] Proudhon, 407, 443-4, 724, 750, 763.

[11] Kropotkin, Directo, 446.

[12] Donny Gluckstein, The Paris Commune: A Revolutionary Democracy (Londres: Bookmarks, 2006), 47-8.

[13] Antolog铆a de Lenin, 28.

[14] Obras Completas (CW) 19: 298.

[15] V茅ase 芦Socialismo y pol铆tica禄 de Kropotkin y otros textos incluidos en Lucha directa contra el capital.

[16] The Basic Bakunin: Writings 1869-71 (Buffalo: Promethus Books, 1994.) 108. El hecho de que no hubiera ninguna posibilidad real de hacer elecciones en la Rusia zarista permiti贸 a los bolcheviques evitar el destino de sus partidos hermanos en la Segunda Internacional.

[17] Puede ser que 芦todo estado no es 鈥榣ibre鈥 y no es un 鈥榚stado popular鈥櫬, pero 芦Marx y Engels explicaron esto repetidamente a sus camaradas de partido en los a帽os setenta禄 (323) solo en cartas privadas. P煤blicamente, Der Volksstaat (El Estado Popular) fue el 贸rgano central del Partido Obrero Socialdem贸crata de Alemania entre 1869 y 1876 y Marx y Engels colaboraron regularmente en 茅l. As铆 que la noci贸n 芦oportunista禄 de un Volkstaat se asoci贸 con el partido m谩s influenciado por Marx y Engels. Adem谩s, el 芦Estado popular禄 se utilizaba de la misma manera que los leninistas actuales utilizan el t茅rmino 芦Estado obrero禄 para describir su nuevo r茅gimen. El oportunismo no reside, seguramente, en las palabras utilizadas.

[18] Como se帽al贸 Kautsky en 1919 (The Road to Power: political reflections on growing into the revolution [Atlantic Highlands: Humanities Press, 1996] 34, xlviii).

[19] Esto, por necesidad, es solo una selecci贸n de las pruebas. V茅ase la secci贸n H.3.10 de An AFAQ para un an谩lisis m谩s detallado. Para un relato similar pero desde una perspectiva marxista m谩s o menos ortodoxa, v茅ase Binay Sarker y Adam Buick, Marxism-Leninism 鈥 Poles Apart (Memari: Avenel Press, 2012).

[20] Julius Martov, l铆der de los mencheviques-internacionalistas, se帽al贸 esto en su importante cr铆tica a Lenin (芦Descomposici贸n o conquista del Estado禄, El Estado y la revoluci贸n socialista [Nueva York: International Review, 1938], 40-1).

[21] MECW 50: 276.

[22] MECW 47: 74; Esta perspectiva se refleja en un pasaje de un borrador de La guerra civil en Francia de Marx (MECW 22: 533).

[23] Proudhon, 226.

[24] Antolog铆a de Lenin, 90.

[25] Kropotkin, Directo, 553; ver tambi茅n las secciones H.3.5 y I.2.2 de AFAQ.

[26] Kropotkin, La ciencia moderna y la anarqu铆a (Oakland/Edimburgo: AK Press, 2018), 199, 227, 365.

[27] La federaci贸n y la unidad en Italia (Par铆s: E. Dentu, 1862), 27-8.

[28] Proudhon, 33.

[29] Kropotkin, Moderno, 269.

[30] Kropotkin, Directo, 509.

[31] Kropotkin, Moderno, 366: 芦Atacar a las autoridades centrales, despojarlas de sus prerrogativas, descentralizarlas, dispersar la autoridad, hubiera sido abandonar sus asuntos al pueblo y correr el riesgo de una revoluci贸n verdaderamente popular. Por eso, la burgues铆a quiere reforzar a煤n m谩s el gobierno central禄 y la clase obrera, 芦no dispuesta a abdicar de sus derechos al cuidado de unos pocos, buscar谩 alguna nueva forma de organizaci贸n que le permita gestionar sus asuntos por s铆 misma禄. (Kropotkin, Directo, 232, 228)

[32] Bakunin, No Gods, No Masters: An Anthology of Anarchism (Edimburgo/San Francisco: AK Press 2005), Daniel Gu茅rin (ed.), 162.

[33] Kropotkin, Moderno, 164.

[34] Errico Malatesta, Anarchy (Londres: Freedom Press, 2001) 42-3.

[35] Michael Bakunin, No Gods, No Masters, 164; v茅ase tambi茅n la secci贸n H.2.1 del AFAQ.

[36] V茅ase la secci贸n H.3.9 del AFAQ.

[37] Bakunin, No Gods, No Masters, 195.

[38] Michael Bakunin: Selected Writings (Londres: Jonathan Cape, 1973) 265.

[39] Kropotkin, Moderno, 169.

[40] 芦Carta a Albert Richard禄, Revista Anarcosindicalista n潞 62, 18.

[41] Kropotkin, Moderno, 164.

[42] Bakunin, No Gods, No Masters, 181.

[43] 芦L鈥橝ction directe et la Gr猫ve g茅n茅rale en Russie禄, Les Temps Nouveaux, 2 de diciembre de 1905.

[44] Trotsky, Stalin: An Appraisal of the man and his influence (Londres: Panther History, 1969) 1: 106; Anweiler, The Soviets: The Russian Workers, Peasants, and Soldiers Councils 1905-1921(Nueva York: Random House, 1974) 77-9.

[45] Errico Malatesta, El m茅todo de la libertad: An Errico Malatesta Reader (Oakland/Edimburgo: AK Press, 2014), 210; v茅ase tambi茅n la secci贸n J.2 de AFAQ.

[46] Kropotkin, Moderno, 189-190.

[47] Kropotkin, Moderno, 169.

[48] Malatesta, 379, 385. Del mismo modo, de los sindicatos sindicalistas, solo la CGT de Francia apoy贸 la guerra, a diferencia de la gran mayor铆a de los partidos y sindicatos marxistas (significativamente, la CGT era miembro de la Segunda Internacional marxista).

[49] En cuanto al rechazo de Lenin a la posici贸n de Engels, v茅ase 芦What Lenin Made of the Testament of Engels禄, del ex comunista Bertram D. Wolfe (Marxism: One Hundred Years in the Life of a Doctrine [Nueva York: The Dial Press, 1965]).

[50] V茅ase tambi茅n la secci贸n H.3.14 del AFAQ.

[51] Para una cr铆tica del art铆culo de Engels, v茅ase la secci贸n H.4 de AFAQ.

[52] MECW 23: 423.

[53] V茅ase el apartado H.3.13 de AFAQ.

[54] Proudhon, La propiedad, 377-8.

[55] Kropotkin, Directo, 32.

[56] Kropotkin, Directo, 165, 527.

[57] Ver secci贸n H.3.11 de AFAQ.

[58] Antolog铆a de Lenin, 24.

[59] Antolog铆a de Lenin, 28-9.

[60] Trotsky, Stalin 1: 305.

[61] Para una cr铆tica del vanguardismo, v茅ase la secci贸n H.5 de AFAQ.

[62] Aunque reconoce la necesidad de que los anarquistas se organicen para influir en la lucha de clases, Bakunin tambi茅n reconoci贸 que la gente aprende a trav茅s de la lucha y saca conclusiones socialistas, ver Bakunin B谩sico, 101-3

[63] CW 8: 474, 478, 480, 481.

[64] citado por Anweiler, 77.

[65] CW 12: 43-4.

[66] CW 7: 367.

[67] CW 7: 396-7.

[68] El espacio excluye una discusi贸n de la naturaleza falsa de tales nociones, como lo demuestran las limitaciones del Partido Bolchevique en 1917, v茅ase la secci贸n H.5.12 de AFAQ.

[69] Trotsky, 101.

[70] Trotsky, 298.

[71] Citamos exclusivamente los relatos acad茅micos del nuevo r茅gimen, ya que confirman el an谩lisis presentado por los anarquistas. Por ejemplo, comparen los relatos de la par谩lisis burocr谩tica presentados a continuaci贸n con los res煤menes de Goldman en Mi desilusi贸n en Rusia en las p谩ginas 99 y 253 y de Kropotkin en Lucha directa contra el capital en las p谩ginas 490 y 584.

[72] Dado el tama帽o del campesinado ruso dentro de la poblaci贸n, habr铆a sido imposible que los bolcheviques obtuvieran una mayor铆a en la rep煤blica que hab铆an apoyado anteriormente (y, de hecho, recibieron el 25% de los votos a la Asamblea Constituyente mientras que el partido campesino, los eseristas, recibieron el 57%). Conseguir una mayor铆a en los soviets urbanos elegidos por los obreros y soldados era factible y puede explicar la nueva perspectiva de Lenin en 1917. El nuevo r茅gimen dio prioridad a los trabajadores urbanos e incorpor贸 un sesgo institucional en la votaci贸n de aproximadamente cinco a uno contra los campesinos. . Aunque era apropiado para un partido marxista y sus prejuicios contra el campesinado, esto contribuy贸 a alienar al grueso de la poblaci贸n contra el nuevo r茅gimen 鈥攗na alienaci贸n reforzada por otras numerosas pol铆ticas bolcheviques, como la creaci贸n de 芦comit茅s de campesinos pobres禄 y la requisici贸n forzosa de alimentos (impulsada, en parte, por la falta de bienes para comerciar con los campesinos, una carencia que las pol铆ticas econ贸micas bolcheviques empeoraron). Las actitudes bolcheviques hacia los campesinos sin duda empeoraron la situaci贸n.

[73] S.A. Smith, Revolution and the People in Russia and China: A Comparative History (Cambridge, Cambridge University Press, 2008), 201. V茅ase tambi茅n la secci贸n H.6 de AFAQ para un an谩lisis m谩s completo de estos acontecimientos.

[74] CW 26: 19.

[75] Robert V. Daniels (ed.), A Documentary History of Communism (Nueva York: Vintage Books, 1960) 1: 128-9.

[76] Charles Duval, 芦Yakov M. Sverdlov y el Comit茅 Ejecutivo Central de los Soviets de toda Rusia (VTsIK)禄, Soviet Studies, XXXI, 1.

[77] Carmen Sirianni, Workers鈥 Control and Socialist Democracy (Londres: Verso/NLB, 1982), 204.

[78] Richard Sakwa, 芦The Commune State in Moscow in 1918禄, Slavic Review 46, 3/4: 437-8.

[79] Anweiler, 242.

[80] Como se帽al贸 Kropotkin, 芦a menudo se piensa que ser铆a f谩cil para una revoluci贸n economizar en la administraci贸n reduciendo el n煤mero de funcionarios. Esto no fue ciertamente el caso durante la Revoluci贸n de 1789-1793, que con cada a帽o ampli贸 las funciones del Estado, sobre la instrucci贸n, los jueces pagados por el Estado, la administraci贸n pagada con los impuestos, un inmenso ej茅rcito, etc.禄 The Great French Revolution(Montreal/Nueva York: Black Rose Books, 1989) 440

[81] How the Revolution Armed (Londres: New Park Publications, 1979) 1: 47.

[82] Israel Getzler, Martov: A Political Biography of a Russian Social Democrat (Carlton: Melbourne University Press, 1967) 179; ; Vladimir Brovkin, 芦The Mensheviks鈥 Political Comeback: The Elections to the Provincial City Soviets in Spring 1918禄, The Russian Review 42, 1; Leonard Schapiro, The Origin of the Communist Autocracy : Political Opposition in the Soviet State: The First Phase, 1917-1922 (Nueva York: Frederick A. Praeger, 1965), 191; Silvana Malle, The Economic Organisation of War Communism, 1918-1921 ([Cambridge: Cambridge University Press, 2002), 366-7; Duval, 13-14.

[83] Alexander Rabinowitch, The Bolsheviks in Power: The first year of Soviet rule in Petrograd (Bloomington: Indiana University Press, 2007) 248-252; v茅ase tambi茅n Vladimir N. Brovkin, The Mensheviks After October: Socialist Opposition and the Rise of the Bolshevik Dictatorship (Ithaca: Cornell University Press, 1987), 238-43. )

[84] Esto no quiere decir que Lenin y los bolcheviques estuvieran contentos con la burocracia que no hab铆an previsto. Todo lo contrario, ya que la denunciaron repetidamente mientras se agitaban en busca de alg煤n tipo de soluci贸n. Sin embargo, cegados por nociones marxistas simplistas, no se les ocurri贸 nada mejor que los m茅todos organizativos y policiales: se organizan nuevos organismos para supervisar a los burocr谩ticos existentes, solo para convertirse ellos mismos en burocr谩ticos; se ampl铆an otros organismos o se a帽aden trabajadores a ellos, solo para que los problemas empeoren; se implementa m谩s centralizaci贸n, lo que resulta en m谩s burocracia. El conflicto con la burocracia se resuelve finalmente despu茅s de la muerte de Lenin, con la completa victoria de los bur贸cratas bajo Stalin, quien entonces utiliza las t茅cnicas represivas perfeccionadas bajo Lenin contra la oposici贸n de izquierdas y la clase obrera dentro del propio partido.

[85] Malle, 95, 45-6, 218.

[86] Thomas F. Remington, Building Socialism in Bolshevik Russia: Ideology and Industrial Organisation 1917-1921 (Londres: University of Pittsburgh Press, 1984) 38.

[87] Malle, 94.

[88] CW 27: 316.

[89] CW 27: 267-9.

[90] CW 27: 340, 341, 354; v茅ase tambi茅n el cl谩sico de Maurice Brinton The Bolsheviks and Workers鈥 Control (Los bolcheviques y el control obrero) para una excelente discusi贸n de este tema (Maurice Brinton, For Workers鈥 Power: The Selected Writings of Maurice Brinton [Edimburgo/Oakland: AK Press, 2004]).

[91] CW 27: 88-9.

[92] Rabinowitch, 396, 288, 442, 308; Los bolcheviques 芦permitieron que los llamados comit茅s de campesinos pobres estuvieran representados en el congreso禄 y esta 芦flagrante manipulaci贸n asegur贸 una mayor铆a bolchevique禄. (Geoffrey Swain, The Origins of the Russian Civil War [Londres/Nueva York: Longman, 1996], 176).

[93] The Serge-Trotsky Papers (Londres: Pluto Press, 1994), 188; hay que se帽alar que Serge mantuvo su horror bien oculto durante todo este periodo 鈥攜 hasta bien entrada la d茅cada de 1930鈥 (v茅ase mi 芦The Worst of the Anarchists禄, Anarcho-Syndicalist Review n潞 61).

[94] 隆Proletarios del mundo y pueblos oprimidos, un铆os! Proceedings and Documents of the Second Congress of the Communist International, 1920 (Nueva York: Pathfinder, 1991) 1: 151-2; Lenin hizo comentarios similares en la obra Left-Wing Communism (El comunismo de izquierda), escrita para ese Congreso (Antolog铆a de Lenin, 567-8, 571-3).

[95] El espacio excluye una discusi贸n detallada de la oposici贸n menchevique y de otro tipo a los bolcheviques, m谩s all谩 de se帽alar que la posici贸n oficial de los mencheviques era oponerse a las rebeliones armadas en favor de ganar una mayor铆a en los soviets (cualquier miembro del partido que participara en tales revueltas era r谩pidamente expulsado): 芦La acusaci贸n de que los mencheviques no estaban dispuestos a permanecer dentro de los l铆mites legales es parte del caso de los bolcheviques; no sobrevive a un examen de los hechos禄. (Schapiro, 355)

[96] Remington, 153-4.

[97] CW 30: 456.

[98] CW 30: 503-4.

[99] Jonathan Aves, Workers Against Lenin: Labour Protest and the Bolshevik Dictatorship (Londres: Tauris Academic Studies, 1996) 37.

[100] Terrorismo y comunismo: A Reply to Karl Kautsky (Ann Arbor, MI: University of Michigan Press, 1961), 109, 162-3, 135.

[101] Trotsky aplic贸 sus ideas a los trabajadores del ferrocarril, lo que llev贸 a la 芦ignorancia de la distancia y a la incapacidad de responder adecuadamente a las circunstancias locales […] El 鈥榥o tengo instrucciones鈥 se hizo m谩s efectivo como racionalizaci贸n defensiva y de autoprotecci贸n, ya que los funcionarios del partido investidos de poder unilateral insistieron en que todas sus 贸rdenes fueran estrictamente obedecidas禄. La crueldad de la Cheka infund铆a miedo, pero la represi贸n […] solo perjudicaba el ejercicio de la iniciativa que requer铆an las operaciones diarias禄. William G. Rosenberg, 芦The Social Background to Tsektran禄, Party, State, and Society in the Russian Civil War (Indiana: Indiana University Press, 1989), Diane P. Koenker, William G. Rosenberg y Ronald Grigor Suny (eds.), 369. La militarizaci贸n se impuso en septiembre de 1920, a lo que sigui贸 un desastroso colapso de la red ferroviaria en el invierno. 芦El tribunal revolucionario y la guillotina no pudieron compensar la falta de una teor铆a comunista constructiva禄, Kropotkin, La gran revoluci贸n francesa, 499.

[102] Remington, 91.

[103] Richard Sakwa, Soviet Communists in Power: a study of Moscow during the Civil War, 1918-21 (Basingstoke: Macmillan, 1987), 190-1.

[104] William G. Rosenberg, 芦The Social Background to Tsektran禄, 357.

[105] Remington, 61-2.

[106] Malle, 233.

[107] Malle, 232, 250.

[108] Remington, 154.

[109] Ir贸nicamente, el 芦desmantelamiento de la industria a gran escala y los m茅todos burocr谩ticos aplicados a las 贸rdenes de producci贸n y a las estimaciones financieras禄 hicieron que el sistema de abastecimiento basado en el glavki fuera 芦poco fiable禄 y, en su lugar, el Ej茅rcito Rojo 芦comenz贸 a confiar directamente禄 en las cooperativas artesanales, un sector que 芦se desarroll贸 en gran medida porque implicaba una menor cantidad de procedimientos burocr谩ticos禄. (Malle, 477-8)

[110] Malle La organizaci贸n econ贸mica del comunismo de guerra, 1918-1921, 271, 275.

[111] Las tasas de 芦producci贸n y productividad comenzaron a subir constantemente despu茅s禄 de enero de 1918, 芦[e]n algunas f谩bricas, la producci贸n se duplic贸 o triplic贸 en los primeros meses de 1918禄 y 芦[m]uchos de los informes acreditaron expl铆citamente a los comit茅s de f谩brica por estos aumentos.禄 (Sirianni, 109) Hay 芦pruebas de que hasta finales de 1919, algunos comit茅s de f谩brica realizaron con 茅xito las tareas de direcci贸n. En algunas regiones las f谩bricas segu铆an activas gracias a las iniciativas de sus trabajadores para conseguir materias primas.禄 (Malle, 101) Si bien esto puede descartarse como una especulaci贸n basada en unos pocos ejemplos, no podemos evitar reconocer que la entrega de la econom铆a a la burocracia coincidi贸 con la profundizaci贸n de la crisis econ贸mica.

[112] Sakwa, 24, 27, 30, 96-7.

[113] CW 42: 170.

[114] CW 32: 20-1.

[115] V茅ase la secci贸n H.6.3 de AFAQ para un relato de las masivas y frecuentes protestas laborales 鈥攜 la posterior represi贸n鈥 bajo los bolcheviques. Los bolcheviques tambi茅n reprimieron incluso a los 贸rganos consultivos que ellos mismos crearon. En su diatriba de 1920 contra el comunismo de izquierdas, Lenin se帽al贸 a las 芦conferencias de obreros y campesinos que no son del partido禄 y a los congresos sovi茅ticos como medios por los que el partido aseguraba su dominio. Sin embargo, si los congresos de los soviets fueran 芦instituciones democr谩ticas, como nunca han conocido las mejores rep煤blicas democr谩ticas de los burgueses禄, los bolcheviques no tendr铆an necesidad de 芦apoyar, desarrollar y ampliar禄 las conferencias no partidistas 芦para poder observar el temperamento de las masas, acercarse a ellas, satisfacer sus exigencias, promover a los mejores de entre ellos a puestos estatales禄. (La Antolog铆a de Lenin, 573) Sin embargo, incluso esto fue demasiado para los bolcheviques, ya que durante las protestas y huelgas obreras de finales de 1920 芦proporcionaron una plataforma eficaz para la cr铆tica de la pol铆tica bolchevique禄 y 芦fueron suspendidas poco despu茅s禄. (Sakwa, 203)

[116] Aves, 18, 90.

[117] Peter Arshinov, The History of the Maknovist Movement (Londres: Freedom Press, 1987); Michael Malet, Nestor Makhno in the Russian civil war (Londres: MacMillan Press, 1982.); Alexandre Skirda, Nestor Makhno: Anarchy鈥檚 Cossack 鈥 The Struggle for Free Soviets in the Ukraine 1917-1921 (Edimburgo/Oakland: AK Press, 2004).

[118] Goldman, xlvii.

[119] V茅ase la secci贸n J.3 de AFAQ.

[120] Writings of Leon Trotsky 1936-37 (Nueva York: Pathfinder Press, 1978), 513-4.

[121] 芦Los moralistas y aduladores contra el marxismo禄, Su moral y la nuestra (Nueva York: Pathfinder, 1973), 59.




Fuente: Es.theanarchistlibrary.org