October 4, 2021
De parte de Nodo50
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Antonio Miguel Carmona, en el Ateneo de Madrid. YouTube

Antonio Miguel Carmona ha sido siempre una persona con los valores justos y necesarios para engordar su cuenta corriente. Lo sabíamos los que compartíamos debates con él y asistíamos espantados a la desfachatez descarada de no sonrojarse cuando defendía con voracidad a Pedro Sánchez en directo y en la publicidad lo insultaba y nos daba información sobre lo poco que era de fiar el presidente del Gobierno, el de su partido. Asistir a esos espectáculos de descaro hacen que pierdas cualquier respeto intelectual por el individuo, así que si de alguien me esperaba la puerta giratoria más grosera de la historia hubiera sido de Carmona. 

Poco de fiar es quien vende su opinión por unos euros de una manera tan deshonesta. Pero aun así no concebía que el último de sus espectáculos bochornosos de prostitución intelectual se debiera a algo más que un proceso de leguinización habitual de quien pierde pie en el PSOE. Una deriva ya muy vista en miembros «socialistas» con mucho apego al parné y al poder para lograr que que les den bola en los medios de la extrema derecha como representantes de la “izquierda sensata”, un buen nicho de negocio ya explorado por Corcueras, Leguinas y Fidalgos. Pero Carmona ha ido más allá en la comercialización de su credibilidad

Eran normales las reticencias sobre el enchufe al ver que la noticia por el fichaje de Iberdrola partía de Eduardo Inda, pero quienes conocíamos el proceder en las pausas publicitarias sabíamos que ambos hacían muy buenas migas y que la fuente del director de Okdiario sería el mismo Carmona. Es uno de los pocos con los que tiene buena relación. Si compañeros del PSOE no saben cómo acabaron en el libelo de Inda algunos hechos del partido, pueden empezar a atar cabos. 

En La Marea no dábamos crédito a la tamaña grosería. Nos costó asimilarlo. Era demasiado burda. Pero daba sentido al hecho del ridículo sideral que hace solo un mes protagonizó al empezar a insultar a nuestro compañero Dani Dominguez, a nuestra directora, Magda Bandera, y al que escribe estas líneas por haber publicado que Iberdrola había vaciado varios pantanos generando energía hidroeléctrica aprovechándose del precio del mix energético para engordar sus beneficios. Carmona salió enrabietado a defender a la compañía eléctrica en televisión y redes llamando mentiroso a nuestro compañero y diciendo que éramos la basurilla del politiqueo. El rastro en redes que dejó fue tan grotesco que solo se pudo explicar tras conocerse el fichaje por Iberdrola. Solo estaba vendiendo su alma.

Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, que está imputado por sus tramas con Villarejo, ha fichado a Antonio Miguel Carmona no por que crea en su valía –hay que ser muy necio para fichar a Carmona por su valía, ni siquiera por los contactos que pudiera tener en el gobierno porque allí todos lo desprecian–, sino porque en plena escalada de los precios el nombramiento de un político del PSOE es visto en la ciudadanía como un pasteleo entre gobierno y eléctricas. El trazo grueso prima en la opinión pública y pocos saben que Carmona es enemigo declarado de Pedro Sánchez y hará cualquier cosa por perjudicarle, si encima le proporciona 440.000€ al año sin contar dietas y bonos, toda la pestilencia sale ganando. 

Era muy difícil encontrar a alguien dentro del PSOE actual sin esa exhibición pomposa de escrúpulos que estuviera dispuesto, en el momento en el que el precio de la luz está disparado, a aceptar una silla de tanta importancia en una de las eléctricas más denostadas por la ciudadanía como es Iberdrola. Más aún después del escándalo de los pantanos y de amenazar al Gobierno con parar las nucleares por el simple hecho de reducir sus beneficios. Solo alguien como Carmona podría aceptar un empeño tan bajo sabiendo además que su nombramiento solo busca perjudicar al PSOE. Hay que tener una concepción propia muy rastrera para ser parte de una traición a su partido y ganarse el repudio general. Pero si alguien busca a la persona idónea para hozar en las cloacas él es el hombre perfecto. 

El mayor éxito de Antonio Miguel Carmona en su vida política ha sido proponer naumaquias en el lago del Retiro y regalarnos una serie de muecas ridículas detrás de Susana Díaz después de haber sido vapuleados en las primarias por Pedro Sánchez. Acudía de tertulia en tertulia alimentándose de las migajas a las que aspiró y buscando un lugar donde guardarse el riñón. Iberdrola le ha pagado de manera generosa los servicios prestados, y los que está por prestar, que no son más que hacer daño político a quien aspira a rebajar un poco los groseros beneficios de la empresa eléctrica. 

Uno puede arrastrarse, pero convendría que al hacerlo no fuera de manera ostentosa, porque de esa manera ni los lametazos son bien recibidos. Que a nadie le gusta que la saliva que pringue sus suelas sea la de un ser despreciado de manera general. Para ser tan servil hay que ser al menos útil. 

Iberdrola Carmona




Fuente: Lamarea.com