October 24, 2022
De parte de Sare Antifaxista
191 puntos de vista

 Endika Alabort, economista y miembro de CNT * E.H 

Poco a poco las ideas que fermenta la ultraderecha van aflorando en Euskal Herria, y no tienen por qu茅 aparecer con esv谩sticas o banderas rojigualdas. Una distribuci贸n cada vez m谩s desigual de la riqueza, desmantelamiento sistem谩tico de lo que se podr铆a calificar (siendo generosas) como un Estado del Bienestar, p茅rdida de tejido industrial debido a las decisiones del Capital, terciarizaci贸n de la econom铆a con la generalizaci贸n de trabajos mal pagados, la evidencia de que el 鈥渁scensor social鈥 s贸lo era para algunas鈥 son cuestiones que pasan factura social a medio plazo. Si a esto le sumamos una falta de perspectiva de futuro debido a que las propuestas que hab铆a encima de la mesa ya no sirven o se ha pasado al realpolitik, tenemos una sociedad en la que las certezas que fundamentaban sus cimientos, se debilitan. Y en estos contextos, las ideas de ultraderecha encuentran un hueco para abrirse a la sociedad. No tienen que ser exclusivamente los fascistas los que difunden estas ideas.

Una de las caracter铆sticas de la ultraderecha es que intenta marcar la agenda pol铆tica y social, abierto supuestos debates con los que el discurso se acaba derechizando y pasando por sentido com煤n ideas que no lo son.

Ante la ca铆da de la natalidad, la ultraderecha lleva a帽os pregonando la teor铆a del Gran Reemplazo, teor铆a conspirativa en la que se supone que las 茅lites han organizado esta inmigraci贸n, atentando deliberadamente contra las mayor铆as de un territorio concreto: pueden apelar a la supuesta raza blanca, pero tambi茅n a los pueblos, el vasco en este contexto. Vamos, que seg煤n esta teor铆a no se trata simplemente de patrones de inmigraci贸n y cambio demogr谩fico, sino de algo m谩s. Esta teor铆a no es nueva, y dentro de la misma hay subteor铆as que se contradicen entre s铆. La Nouvelle Droite de Benoist es uno de los pistoletazos de salida para estas ideas en Europa, cada vez m谩s extendida entre c铆rculos conservadores y relacionada con la revigorizaci贸n del etnonacionalismo. Tampoco hay que obviar que en las 煤ltimas matanzas perpetradas por ultraderechistas, ha sido un elemento clave.

Mientras, el rojipardismo le hace el caldo gordo a la ultraderecha, convirtiendo a la inmigraci贸n en 鈥渆l problema鈥 de la clase trabajadora, de la peque帽a naci贸n, compartiendo argumentario. Esta reacci贸n, sin embargo, falla en lo m谩s b谩sico: la clase trabajadora siempre ha sido diversa, y la naci贸n, de composici贸n compleja y mestiza. No sabe que quiere hacer con el racismo, porque no quiere ser expl铆citamente racista (hoy por hoy esa es una l铆nea roja que todav铆a no se ha rebasado), pero ante una econom铆a que es global, vuelve a la nostalgia del Estado-Naci贸n, donde, en el fondo, todo 鈥渆st谩 ordenado鈥.

Es as铆 como est谩n surgiendo corrientes de izquierda antiinmigraci贸n, compartiendo argumentario con la ultraderecha, con la excusa de, supuestamente, reconectar con la gente. Est谩n atendiendo a los discursos de partidos de derecha populistas, y los incorporan; pero en vez de decir que los inmigrantes son una lacra o cosas peores, resaltan que lo que hay que hacer es ayudarles en origen. Un poco de barniz izquierdista a ideas de ultraderecha.

El art铆culo de Jose Mari Esparza lo sit煤o en ese 煤ltimo grupo, en el de la izquierda rojiparda, en el de la izquierda antiinmigraci贸n. Toma las propuestas de la extrema derecha, conspiranoia del Gran Reemplazo incluido, hablando de bomba demogr谩fica retardada, contraponiendo a la clase trabajadora nativa, la migrante. He le铆do diferentes cr铆ticas en redes, muchas de ellas desde una perspectiva de clase trabajadora, un enfoque indispensable si se est谩 hablado de clase trabajadora nativa e inmigrante.

Pero para m铆, es importante se帽alar que este tipo de discursos sientan precedente. Tienen el objetivo de permear en la sociedad, que pase a debate p煤blico. Y lo que se est谩 haciendo es difundir ideas de la ultraderecha, que sean estas las que marquen el debate. Se puede hablar de los problemas sin poner estos marcos, pero Esparza ha comprado (consciente o inconscientemente) un argumentario fundamental de la ultraderecha. Y, entrar a debatir en esos t茅rminos, nos lleva a asumir cuestiones que no son ciertas. Podemos hablar de problemas sociales, la situaci贸n de la clase trabajadora, del neocolonialismo, etc鈥 pero si el marco es migraci贸n s铆 o no, hay no hay debate real posible. Porque eso no es un debate. Y esa es la forma de funcionar de la extrema derecha.

Comencemos a hablar con claridad sobre cu谩les son las ideas de ultraderecha, as铆 dejaremos menos resquicios a la aparici贸n de una ultraderecha con eusko label.




Fuente: Sareantifaxista.blogspot.com