January 22, 2022
De parte de Attaque
153 puntos de vista

¿Qué son?

Seguíamos órdenes, planes pensados por otros o por máquinas, no somos libres de elegir cómo y con quién hacer esto o aquello. Otras pistas: a veces pierdes la salud y pierdes el tiempo, solo para luchar por sobrevivir en un mundo gobernado por relaciones comerciales.

¿Qué son? ¡ el trabajo, por supuesto!

Que este legalizado o no, que tú seas un autónomo o una empresa familiar, ¡el trabajo es explotación!

¿Cuántas personas caen en las garras de la ley o terminan en la cárcel, castigadas por no haber querido o podido someterse a las reglas de explotación establecidas por la ley? Y una vez encerrado en prisión, todavía necesitas dinero para vivir un poco más decentemente, y para comer algo diferente a la comida que te viene dada.

El Estado, y las empresas que gestionan las prisiones, se benefician haciendo trabajar a los presos por 2 euros la hora, para realizar determinadas tareas necesarias para el funcionamiento de la prisión. El Estado también sabe que está construyendo una fuerza de trabajo basada en la explotación de los prisioneros, considerados como miserables por la mayoría de sus ciudadanos-súbditos. Y esto las hace muy interesantes a los ojos de cualquier emprendedor que quiera pagar salarios más bajos (las empresas privadas deberían pagar el 45% del salario mínimo a la hora y el destajo se usa mucho), tener una mano de obra sujeta al ritmo de su cartera de órdenes y encontrar una manera de hacer realizar tareas particularmente gravosas.

Esto evita reubicaciones y quiebras, dicen los economistas. Es la rehabilitación, dicen las buenas almas de la izquierda; la prisión debe ofrecer una segunda oportunidad, la posibilidad de aceptar la propia condición de explotado.

Las reformas no sirven para nada, es la explotación y el encarcelamiento que queremos destruir. ¡Para que se abran otros horizontes!

Como contribución a este vasto proyecto, hemos visitado 3 empresas de las cientos que explotan a los prisioneros:

Una tienda de la marca Séphora en el 27 avenue du Château en Vincennes (Val de Marne). En la noche entre el 27 y el 28 de diciembre se bloquearon las cerraduras del local, se saboteó parcialmente el sistema de apertura automática de la puerta de entrada y se rompieron las ventanas. En su fachada hemos escrito en spray «Sephora explota a los detenidos», «Abajo el trabajo y la cárcel» y «Fuego a las cárceles». Sephora es una empresa del grupo LVMH que, como muchas otras, prefiere que no se sepa que sus cosméticos se derivan en parte del trabajo de los detenidos.

Otros, sin embargo, se jactan de ello. Este es el caso de la marca de ropa reciclada «Les Récupérables» ubicada en el 11 rue des Gardes en Paris 18e. El sitio web de la marca y aquello del ATIGIP (1) muestran que la empresa subcontrata parte de su producción a laboratorios gestionados por la administración penitenciaria. Su fundadora, Anais Dautais Warmel, le gusta presentarse como una «estilista moderna y eco-responsable». En la noche entre el 26 y el 27 de diciembre, en el escaparate de su tienda hemos escrito «Colaboradora de las cárceles», «Explotadora» y «Libertad para todos».

Otros finalmente lo utilizan en sus punto de venta, exponiendo con orgullo la etiqueta PEP’S (2) en los escaparates, como la tienda «Pinatas de papel artisanal» ubicada en la 25 rue des Vinaigriers en Paris 10e. Elena Farah, su creadora y gestora, habla de muchos años transcurridos comprando y vendiendo piezas en los oscuros laboratorios de las cárceles como su «experiencia humana más interesante y enriquecedora». Pues bien, la mañana del 20 de diciembre se ha encontrado con el escaparate de su tienda reducido a pedazos y una escrita: «La Pinata explota a los presos».

Notas:

(1) L’Agence du Travail d’Intérêt Général et de l’Insertion Professionnelle,(La Agencia para las actividades de interés general y el ingreso profesional NdT) que organiza las diferentes formas en que se lleva a cabo el trabajo de los presos: desde los laboratorios gestionados por la administración penitenciaria que producen bajo contrato, hasta las concesiones (laboratorios abierto por empresas privadas directamente en las cárceles), a las ofertas de TIG (Travaux d’intérêt général – Actividades de interés general) que el ministerio quisiera desarrollar masivamente en un futuro próximo.

(2) Produits En Prison.s (Productos en prisión), una etiqueta creada recientemente «para dar a conocer y valorar el trabajo realizado en las cárceles».

[Traducción (desde el italiano): Contra Info]

[en français][in italiano]




Fuente: Attaque.noblogs.org