November 23, 2021
De parte de Lobo Suelto
323 puntos de vista


No basta con cuestionar los contenidos de los enfoques tradicionales para liberarse del tipo de teologismo sobre el que 茅stos se fundan. Para hacerlo es necesario penetrar y minar sus supuestos epistemol贸gicos de base鈥.

 

(E. Palti, El tiempo de la pol铆tica. El siglo XIX reconsiderado, 2007, p. 258).

   Sin 谩nimos de se帽alar a nadie, se propone hacer un ejercicio de escritura distinto, en el que el protagonista o motivo central de la nota no sea el autor ni su opini贸n en relaci贸n a alg煤n tema candente de actualidad. La idea es recuperar aquello que algunos narrativistas como Paul Ricoeur o Hyden White llamaban 鈥渆structura profunda鈥 de los relatos en las ciencias sociales, es decir, los tropos usualmente utilizados en los textos escritos para hablar, describir, explicar y prescribir nuestra idea de realidad -social, pol铆tica, econ贸mica, etc.- De esta manera, poniendo el 茅nfasis en la ret贸rica de los relatos, podremos -o, al menos, intentaremos hacerlo- visibilizar los 鈥渁ctos de prefiguraci贸n鈥 conceptuales de los actos ling眉铆sticos m谩s influyentes hoy en nuestros c铆rculos, confirmando su naturaleza de 鈥渁rtefacto鈥, techn茅.

    El m茅todo, en primera instancia, es formalista, y su objetivo no ser谩 decidir si la obra de determinado autor o autora es un relato mejor que otro, o m谩s correcto; m谩s bien, intentar谩 identificar los componentes estructurales de tales relatos, se帽alando la 鈥渃oherencia espec铆fica鈥 interna de cada discurso escrito. Las implicaciones que esto tiene en t茅rminos epistemol贸gicos, es decir, en relaci贸n al conocimiento y su elaboraci贸n, m谩s all谩 de la taxonom铆a y el an谩lisis del discurso, puede muy bien ella misma ser producto de un deseo; sin embargo

Si se pudiese demostrar que aquello que resulta de la escritura actual es s贸lo una de una serie de perspectivas posibles de la teor铆a sociol贸gica y pol铆tica (鈥) mediante un textualismo radical, lograr铆amos volver los argumentos relativistas contra s铆 mismos. Hecho esto, se descubre entonces que somos libres de concebir la Historia corno nos plazca, bastando, pues, con nuestra voluntad de ver la Historia desde una perspectiva 鈥渁nti-ir贸nica鈥 o c铆nica para trascender el punto de vista del agnosticismo como la 煤nica forma 鈥渞ealista鈥 de ver el mundo鈥 

(Hayden White, Metahistoria, 1973).

    

   As铆, la intenci贸n final de este art铆culo no es simplemente se帽alar presuntos mecanismos subyacentes en la articulaci贸n de las problematizaciones actuales -es decir, objetos de estudio por parte de autores y autoras contempor谩nexs-, sino, y sobre todo, enfatizar sobre su dimensi贸n inventiva. El hecho, por otra parte, de 煤nicamente identificar en peque帽as menciones aquellos tropos-im谩genes no es casual: intencionalmente, se propone dejar libre al lector para que 茅l mismo interprete las figuras ret贸ricas, elementos diferenciales y generadores de sentido, etc. de los textos seleccionados hacia donde desee llevarlas: Insuficiencias, correlaciones, huellas, puntos nodales, objetos sublimes鈥

   Las citas que se mencionan a continuaci贸n son probablemente 鈥渓o m谩s influyente鈥, en t茅rminos de views, en el mundillo del activismo progresista argentino actual. Como se ver谩, no cuentan con los nombres de sus autores/autoras, por la sencilla raz贸n de que no consideramos que sea necesario esa especificaci贸n para el tipo de an谩lisis que se propone. Son sus textos, y no las personas que los escriben, lo que nos interesa observar. 

  1.  

. 芦La irrealidad total, buscada o no, de ciertos estilos de cine es seductora, pero produce cierto malestar. La m谩s fuerte de las realidades nos seduce un momento, pero finalmente puede dejarnos con ganas de m谩s. Un film como 鈥Vivir su vida鈥 nos arrastra constantemente hasta los l铆mites de lo abstracto, luego hacia los l铆mites de lo concreto, y es seguramente ese movimiento lo que genera la emoci贸n禄.

El p茅ndulo, el intersticio: La idea de 芦concordia禄, mestizaje. El equilibrio en el t茅rmino medio.

2.

. 鈥淓l autor no dice lo que hay que pensar, sino que da que pensar (鈥) Me interesa un medio vivo, que se cuestione, que se pregunte, que est茅 en b煤squeda y a la escucha鈥.

La f贸rmula de la duda y el cuestionamiento constante, la del pensamiento en base a preguntas. La curiosidad siempre insaciable, los 鈥渙铆dos bien atentos, los ojos bien abiertos鈥.

3

. 鈥Hay muchas formas de vivir. Existen los que no quieren enterarse de que vivir es habitar la incertidumbre y que vivir es sin garant铆as. Eso conduce m谩s bien a la inhibici贸n y a la par谩lisis -que incluso muchas veces se disfrazan de un exceso de actividad- y no ahorra padecimiento porque, justamente, esas garant铆as no existen鈥. 

El elogio de la incertidumbre, de lo incierto, del inconsciente. Aquello que prioriza el 芦caos禄 frente a la respuesta positivista.

4

. 鈥Leer a la derecha es leer los libros y art铆culos que publican pero tambi茅n mirar un poco m谩s all谩 de lo que nosotros creemos que es la derecha, identificar corrientes, tensiones internas y l贸gicas de acci贸n鈥. 

Aqu茅l que 芦ve riqueza禄, productividad, all铆 donde el resto s贸lo percibe superficialidad, quietud. El que ensancha las miras.  

5

. 鈥Si queremos escuchar la verdad que se habla en una instituci贸n, no debemos ir a las oficinas, ni a las aulas, sino al pasillo, como bien se sabe. Porque en los entres respira el 谩nimo, lo que le pasa a lo vivo con/ante/en el orden de la producci贸n. El 谩nimo, que no es lo que hacemos sino lo que nos pasa con lo que hacemos, como dice H. Bergson, es improgramable de antemano, y dif铆cilmente convertido en signo instant谩neo. El 谩nimo respira en los entres de modos diversos: se alienta, llora, suspira reflexivo, rumorea, gime de placer, grita, r铆e expandido鈥 Expresiones org谩nicas de lo viviente en cuanto tal, en su dimensi贸n no codificada鈥.

Las sinestesias que describen lo vincular, la interrelaci贸n de los acontecimientos y las subjetividades, el enjambre, intersticios, red abierta de causas y efectos. Rizoma.

6

鈥淟a excitaci贸n no termina con el displacer. Se termina 鈥渆n鈥, no 鈥渃on鈥; es decir, el displacer se revela como causa. El placer no causa nada, m谩s bien regula y adormece. Nos planteamos la pregunta por el goce, en cambio, cuando nos preguntamos por el displacer como causa. Por ejemplo, 驴por qu茅 dos personas siguen juntas si pelean todo el d铆a?

La conciencia resuelve f谩cil el problema del goce. Lo renombra. Dice: 鈥淓s una relaci贸n t贸xica鈥. O bien propone motivos aptos para la conciencia y agrega: es por seguridad, por comodidad, etc.鈥

La perspectiva, la distancia sobre el objeto, el tr铆pode que eleva la focalizaci贸n y el plano de los hechos. Neutralidad de la definici贸n que redefine. Los dos puntos, el texto expositivo.

7

. 鈥淯na pol铆tica del deseo apunta a dislocar la subjetivaci贸n capitalista, racializante y colonial. Frente al colapso y la precarizaci贸n total de la existencia, hay vidas que no soportan desestabilizarse y otras que s铆, o porque se encuentran en campos relacionales donde se produce una sinergia colectiva para hacerlo posible o porque tienen m谩s fuerza vital. Las primeras, buscar谩n reaccionar aferr谩ndose al estado de cosas existente, intentando conservar su forma de existencia actual ante la amenaza de la p茅rdida total de referencias. Esto es la pol铆tica del deseo reactiva. Mientras que otras vidas, al experimentar en el cuerpo la desestabilizaci贸n que le produce el actual estado de cosas, hacen lugar a la germinaci贸n de los embriones de futuro que lo habitan frente a los efectos de las fuerzas del presente鈥.

El mundo de los afectos, el deseo, la pulsi贸n, los cuerpos鈥 el lenguaje psicoanal铆tico literario, las energ铆as del cuidado y la atenci贸n, lo som谩tico. El s铆ntoma.

8

. 鈥淎uxilio Lacouture dice que, despu茅s de la hecatombe, 鈥渓a poes铆a no desaparecer谩. Su no-poder se har谩 visible de otra manera鈥. 驴Me hablar铆as acerca de este 鈥渘o-poder鈥?

鈥淓so es porque no puede ser pose铆do. Es como la naturaleza: un poder que no muere y que contin煤a transform谩ndose perpetuamente. En t茅rminos de poes铆a, puedes hacer uso de ella, puedes escribir un poema, pero no puedes poseerla. La forma en que la gente escucha la poes铆a, la forma en que expresa la poes铆a, cambia de generaci贸n en generaci贸n y de poeta en poeta. Y la manera en que la naturaleza se nos presenta tampoco deja de cambiar, en t茅rminos de c贸mo la tratamos, o en t茅rminos del azar o de Dios. Creo que hay algo s贸lido y a la vez elusivo en todo esto鈥.

Lo innombrable, inefable, aquello que 芦no se puede decir o cooptar con palabras禄. El significante enemigo, la categor铆a imposible, lo et茅reo. Lo sublime, lo real lacaniano.

9

. 芦En el neoliberalismo, el capitalismo se vuelve un gobierno de las almas, un productor de subjetividad. No captura subjetividades que ya est谩n ah铆, tambi茅n las produce. Produce determinados imperativos, produce ciertas maneras de relacionarse con el tiempo, con la sexualidad, con el amor, con el deseo, en relaci贸n con la competencia con los otros y con uno mismo禄.

La biopol铆tica, lo subjetivo por sobre lo material, el adentro hacia afuera, lo interno. Constructivismo afectivo. 

10

. 芦Las formas de vida contempor谩neas atestiguan la disoluci贸n del concepto de 芦pueblo禄 y de la renovada pertinencia del concepto de 芦multitud禄. Estrellas fijas del gran debate del siglo XVII, y, hall谩ndose en el origen de una buena parte de nuestro l茅xico 茅tico-pol铆tico, estos dos conceptos se sit煤an en las ant铆podas el uno del otro. El 芦pueblo禄 es de naturaleza centr铆peta, converge en una voluntad general, es el interfaz o el reflejo del Estado; la 芦multitud禄 es plural, huye de la unidad pol铆tica, no firma pactos con el soberano, no porque no le relegue derechos, sino porque es reacia a la obediencia, porque tiene inclinaci贸n a ciertas formas de democracia no representativa. En la multitud, Hobbes ver谩 el mayor peligro para el aparato del Estado (芦Los ciudadanos, cuando se rebelan contra el estado, representan a la multitud contra el pueblo禄.

Polarizaci贸n, dualidad, dial茅ctica, contrapuestos. Alicia al otro lado del espejo. Antagonismos, dicotom铆as.

11

. 芦Muchas luchas no persiguen objetivos materiales o siquiera simb贸licos, sino sobre todo sensibles. Abrimos una herida, contagiamos un estupor, rechazamos una percepci贸n o sostenemos una intensidad禄.

As铆 como hay dualidad, hay trinomio. No dos, sino tres: lo sensible, lo material y lo simb贸lico. La santa trinidad. Tesis, antitesis: s铆ntesis. Principio, desarrollo, final.

12

. 芦Este texto no pretende ser un an谩lisis de la serie El juego del calamar, sino solo un comentario marginal, a partir de un detalle presente en los primeros cap铆tulos. En el cap铆tulo 2 hay una 鈥搉o tan sutil鈥 referencia a Lacan. Sobre un escritorio hay un libro 鈥揺n coreano鈥 que el subt铆tulo se帽ala como 芦Teor铆a del deseo禄. No hay un libro de Lacan llamado 芦Teor铆a del deseo禄, por lo que, seguramente, se trata de una traducci贸n del Seminario VI: El deseo y su interpretaci贸n. Ahora bien, 驴qu茅 sentido puede tener dicho objeto? Una asociaci贸n, m谩s menos libre, me lleva por el siguiente camino禄.

El discurso que piensa connotativamente. Ve signos, se帽ales por doquier. Todo est谩 all铆 debajo, entre l铆neas, en diagonal, en los m谩rgenes. Lo que es -realmente- se desenmascara, se desvela, se limpia de su lenguaje encriptado, no figurado.




Fuente: Lobosuelto.com