May 4, 2021
De parte de Terraindomite
272 puntos de vista


E. Richard Brown (1) public贸 en septiembre de 1976 en la revista Public Health Then and Now Public, un an谩lisis que llevaba por nombre 鈥淗ealth in Imperialism: Early Rockefeller Programs at Home and Abroad鈥 (2), en el cual detalla el origen y denomina la perspectiva de las 鈥渃ampa帽as de salud鈥 organizadas por la Fundaci贸n Rockefeller de la siguiente manera: 鈥淟a actividad filantr贸pica de los Rockefeller en el terreno de la salud p煤blica fue una continuaci贸n de la tradici贸n imperialista鈥.

Merece la pena extraer ciertos fragmentos literales de este escrito:

鈥淟os programas de salud p煤blica de la Fundaci贸n Rockefeller en pa铆ses extranjeros han tenido por objeto ayudar los Estados Unidos a desarrollar y controlar los mercados y recursos de estas naciones鈥.

鈥淓n el momento de poner en marcha la Comisi贸n Sanitaria en 1909, John D. Rockefeller Sr., y el lugarteniente de su imperio financiero, el pastor bautista Frederick Taylor Gates, ya ten铆an siete a帽os de experiencia en el sur de los Estados Unidos [鈥 Gates explic贸 a Rockefeller que por primera vez en la historia del mundo, todas las naciones y todas las islas del oc茅ano han quedado realmente abiertas y ofrecen un terreno abierto para la propagaci贸n de las ense帽anzas y la filantrop铆a de los pueblos de habla inglesa [鈥 As铆 lo expresaba Gates en su informe a Rockefeller: 鈥楴uestras importaciones quedan compensadas por nuestras exportaciones de manufacturas norteamericanas a estos mismos pa铆ses. Nuestro comercio de exportaci贸n est谩 creciendo a grandes saltos. Tal crecimiento habr铆a estado totalmente imposible de no mediar la conquista comercial de tierras extranjeras鈥 [鈥 Los fil谩ntropos de la organizaci贸n Rockefeller llegaron pronto a la conclusi贸n que la medicina y los programas de salud p煤blica resultaban, por s铆 solo, mucho m谩s eficaces que los misioneros o los ej茅rcitos para la promoci贸n de los mismos fines. Tanto en las selvas de Am茅rica Latina como las islas remotas de Filipinas, la Fundaci贸n Rockefeller empez贸 a descubrir lo que los misioneros ya hab铆an captado antes que ellos: que la medicina representaba una fuerza casi irresistible para la colonizaci贸n de los pa铆ses no industrializados. El presidente de la Fundaci贸n, George Vicent, declar贸: 鈥楳茅dicos y dispensarios han penetrado 煤ltimamente de manera pac铆fica en ciertas regiones de las islas Filipinas y han demostrado el hecho que, cuando se trata de apaciguar a los pueblos primitivos y suspicaces, la medicina ofrece algunas ventajas respecto a las ametralladoras鈥欌.

En China, por ejemplo, el Peking Union Medical College de la Fundaci贸n Rockefeller estaba totalmente bajo el control de personal de la propia Fundaci贸n. En 1920 el director residente del PUMC, Roger Greene, insisti贸 cerca de los directivos de la Fundaci贸n de Nueva York para que consiguieran que los banqueros estadounidenses ofrecieran un cr茅dito importante al gobierno chino, en concepto de ayuda para la lucha contra el hambre: 鈥淓stoy convencido que, trat谩ndose de esta finalidad especial, el gobierno chino aceptar铆a un grado muy importante de control extranjero sobre el gasto. La experiencia pr谩ctica adquirida en la gesti贸n de un pr茅stamo de este tipo podr铆a resultar enormemente valiosa para crear un mejor entendimiento entre los banqueros y el gobierno chino [鈥鈥. Gentes como Rockefeller y Greene comprend铆an perfectamente que los programas sanitarios de la Fundaci贸n Rockefeller estaban vinculados a las necesidades del imperialismo, y deseaban que as铆 fuera.

鈥淐贸mo se帽al贸 Frantz Fanon, los pueblos colonizados tambi茅n consideraban la medicina occidental como una cosa inseparable de la colonizaci贸n. Dentro de la psicolog铆a social del imperialismo, someterse a los programas sanitarios de salud de la Fundaci贸n Rockefeller significaba someterse a la dominaci贸n cultural, pol铆tica y econ贸mica de Rockefeller y de los Estados Unidos. Los programas de salud p煤blica han sido los asociados humanitarios del imperialismo norteamericano durante m谩s de 60 a帽os [鈥 Los programas de la Fundaci贸n Rockefeller solo se ocupaban de manera secundaria de los intereses de las poblaciones locales. Su principal finalidad era enriquecer a los propietarios de las plantaciones, minas y f谩bricas, y en 煤ltima instancia a las potencias imperialistas extranjeras鈥.

En las conclusiones dec铆a: 鈥淟os programas de salud p煤blica aparentemente humanitarios pueden, como hemos visto, implicar consecuencias opresivas, ya sean intencionadas o no. Corresponde a los profesionales de la salud y a las asociaciones de salud incluir en sus preocupaciones no solo la competencia t茅cnica, sino tambi茅n de los fines pol铆ticos, econ贸micos y sociales de los programas. Podemos examinar los intereses materiales que subyacen en todos los programas de salud p煤blica, ya sean patrocinados por la Fundaci贸n Rockefeller, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional o la Organizaci贸n Mundial de la Salud鈥.

Este an谩lisis fue el esquema de un libro que escribi贸 posteriormente en 1979 y que lleva por t铆tulo 鈥淩ockefeller Medicine Men: Medicine and Capitalism in America鈥 (3), en el cual ampl铆a extensamente las consideraciones hechas en 1976.

En este libro, Brown afirma que las fundaciones del imperio Rockefeller, tuvieron una influencia fundamental en la creaci贸n de una pol铆tica encaminada a crear, modelar y controlar las instituciones sociales que reproducir铆an el sistema capitalista. Las instituciones ser铆an sobre todo de medicina.

El eje principal del libro de Brown es un estudio detallado de las fundaciones Rockefeller (General Education Board, Rockefeller Institute for Medical Research y la Rockefeller Foundation) y su participaci贸n como impulsoras del actual sistema de medicina que impera en gran parte del mundo. Si bien el eje principal es la pr谩ctica m茅dica, su an谩lisis caracteriza el papel del capital financiero en el mantenimiento del control de la sociedad.

Brown se帽ala en el citado libro el 鈥渧alor social de la ciencia m茅dica como ideolog铆a y fuerza cultural鈥 (4), al mismo tiempo que la medicina podr铆a ser utilizada para unificar e integrar la sociedad industrial con valores y una cultura tecnificada, y para legitimar el capitalismo, distrayendo la atenci贸n a las causas estructurales y ambientales de la enfermedad. Y, sobre la incapacidad de esta medicina cient铆fica cada vez m谩s tecnificada para resolver las necesidades de salud de la poblaci贸n mientras no exista la voluntad pol铆tica para oponerse al mercado privado de la salud, persistir谩 la crisis actual de la medicina.

Hoy, en la locura de la pandemia impuesta, est谩n plenamente presentes las consideraciones de Richard Brown pues la poblaci贸n mundial, no solo la de los pa铆ses perif茅ricos, ha sido colonizada por el gran capital, y en esta colonizaci贸n han jugado y juegan un papel central las fundaciones multinacionales con apariencia filantr贸pica: La Rockefeller, Bill & Melinda Gates, la Ford, William J. Clinton, Open Society鈥 todas ellas ligadas al accionariado de las corporaciones qu铆mico-farmac茅uticas, al entramado militar y a la nueva normalidad basada en el cambio de patr贸n tecnol贸gico ligado al postmodernismo cultural.

Celia Iriart y Hugo Spinelli publicaron en el Cuaderno de Salud P煤blica de R铆o de Janeiro n潞 10 de 1994, un interesante art铆culo que tiene por nombre: 鈥淟a cuesti贸n sanitaria en el debate modernidad-postmodernidad鈥, del cual son los fragmentos siguientes:

鈥淧ara los posmodernos la realidad tiene un car谩cter ontol贸gico y postulan que no hay m谩s ser que la realidad efectiva y, por lo tanto, no hay m谩s proyectos transformadores, no hay m谩s sujetos. Esto supone un mecanismo ideol贸gico perverso puesto que si para el sujeto humano no hay otra instancia que el rol social asignado, no puede ser tomado como responsable de los actos que su rol le impone. Esta posici贸n da lugar a situaciones jur铆dicas como la obediencia debida que, en Argentina, evit贸 el juicio de numerosos militares acusados por su participaci贸n activa en el genocidio de la d茅cada del setenta. Desde nuestra perspectiva se impone cuestionar esta concepci贸n puesto que legitima el orden opresivo al cual est谩n sometidas nuestras sociedades鈥.

鈥淓n el campo sanitario, cuestionar a las corrientes neoliberales supone en principio salir de la matriz discursiva impuesta, deconstruir el concepto de realidad con su peso ontol贸gico鈥.

鈥淣umerosos proyectos est谩n en perspectiva pero debilitados por su lucha cotidiana con el poder. Revitalizar praxis alternativas, a nuestro juicio, solo ser谩 posible si quienes las sostienen empiezan a vincularse entre s铆 permitiendo la emergencia del m煤ltiplo [鈥鈥.

鈥淧roponemos sacar a las instituciones sanitarias del falso dilema entre el p煤blico/estatal y el privado, pues, dadas las modalidades que asume en la actualidad la acumulaci贸n capitalista, en el Estado est谩n arm贸nicamente representados los intereses privados m谩s concentrados. Para lo cual nos parece interesante trabajar la idea de espacio p煤blico alternativo, puesto que el estatal es una categor铆a degradada del p煤blico, pues proviene del Estado capitalista, que es esencial y constitutivamente, una relaci贸n de violencia y dominaci贸n, es decir, un espacio que no quede definido por la propiedad estatal sino para ser un lugar de praxis de sujetos comprometidos con este espacio鈥 (5).

Hoy, varios colectivos ponen en tela de juicio todo el entramado corporativo, sus mentiras y sus corruptelas. Pero aparte de la coincidencia en este tema, no hay otro elemento que establezca la posibilidad de un nexo com煤n con capacidad para afrontar los retos del nuevo esp铆ritu del capitalismo.

Hace falta pues, pensar en la formaci贸n de un Frente de la Salud contra la nueva normalidad. Nos va la vida en ello.

Josep C贸nsola

Notas:

(1) E. Richard Brown, Ph.D., fundador y director del Centro de Investigaci贸n de Pol铆ticas Sanitarias de la UCLA y profesor de la Escuela de Salud P煤blica de la UCLA
(2) https://ajph.aphapublications.org/doi/pdf/10.2105/ajph.66.9.897
(3) https://books.google.es/books/about/rockefeller_medicine_men.html
(4) Brown, E. Richard, Rockefeller Medicine Men: Medicine and Capitalism in America. University of California Press. 1979
(5) The sanitary question in the modernity-postmodernity debate. Celia Iriart; Hugo Spinelli. Faculdade de Ci锚ncias M茅dicas da Universidade Estadual de Campinas. Brasil.




Fuente: Terraindomita.blackblogs.org