June 10, 2021
De parte de Indymedia Argentina
885 puntos de vista

Hay que sostener el orden capitalista, se帽alan los principales gobernantes del capitalismo mundial. En enero del 2021 en Davos propusieron que hab铆a que 鈥渞esetear鈥 el sistema, que hab铆a problemas, los que se arrastraban por a帽os y eran ahora agravados por la pandemia. El nuevo gobierno de EEUU sorprendi贸 con el anuncio de planes por m谩s de 4 billones de d贸lares para asistencia a familias, empresas y una gigantesca iniciativa de inversi贸n p煤blica en infraestructura. Ahora, los ministros de Finanzas del G7 acuerdan establecer un impuesto global a grandes transnacionales en los territorios que hacen sus negocios. Pretenden con ello quebrar la evasi贸n fiscal de estos gigantes de la facturaci贸n radicados en para铆sos fiscales.

El acuerdo en el G7 es el primer paso de una secuencia que supone nuevos consensos en la c煤pula institucionalizada del capitalismo global, caso del G20 o la OCDE. Existe el reconocimiento que algo debe cambiarse, ya que la evoluci贸n econ贸mica mundial devuelve crecimiento de la desigualdad, ampliamente reconocido por los estudios del franc茅s Thomas Piketty, los informes de OXFAM e incluso de los organismos internacionales. Esa desigualdad genera descontento, protesta y conflictividad social, que puede desembocar en el cuestionamiento del orden vigente.

Vale recordar que las propuestas del reformismo econ贸mico que remiten al modelo de pol铆tica econ贸mica entre los 30 y los 80 del siglo pasado estaban sustentadas en el temor al avance del comunismo. La ca铆da de la bipolaridad entre capitalismo y socialismo en la 煤ltima d茅cada del Siglo XX facilit贸 la estrategia de desarme de multiplicidad de derechos socio econ贸micos, a煤n en proceso, como mecanismo de restablecer la l贸gica de las ganancias y el proceso de acumulaci贸n de capitales en el 谩mbito mundial. El descontento expandido y visible en protestas sociales condiciona el llamado de atenci贸n a repensar el orden vigente.

Intervenci贸n estatal

La respuesta de los principales Estados del orden mundial ha sido una gigantesca emisi贸n monetaria y de deuda p煤blica para atender la emergencia, aunque ello pueda incidir en la suba de precios, fen贸meno ya iniciado en EEUU, con una inflaci贸n que seguramente estar谩 por encima de la meta del 2% anual establecida por la Reserva Federal. La propia entidad reguladora de la pol铆tica monetaria y financiera de EEUU viene sugiriendo la necesidad de un poco de inflaci贸n para contribuir al proceso de reactivaci贸n econ贸mica y del empleo. Esa emisi贸n debe regularse y ser absorbida como impuesto. Por eso la gesti贸n Biden sustenta un incremento de tributos a las corporaciones, desandando parcialmente lo ejecutado por Trump en la baja impositiva. Esos argumentos fueron sustentados por Yanet Yellen en la reuni贸n con sus pares en el G7.

Hay consenso en establecer un impuesto del orden del 15% a las grandes corporaciones. Si se generaliza la aplicaci贸n del tributo ya no funcionar谩 la amenaza de radicaci贸n en otro territorio, ya que en todos estar谩n grabadas sus actividades. Los Estados necesitan recursos para financiarse, al tiempo que deben absorber la inmensa emisi贸n del salvataje en la emergencia actual. La convicci贸n es que el sector privado no resuelve los problemas y el Estado debe intervenir como inversor y planificador colectivo del orden en crisis. Lo que est谩 cuestionada es la idea fuerza instalada por casi medio siglo de no intervenci贸n estatal. No se trata necesariamente de un retorno a otros tiempos de expansi贸n econ贸mica, pero s铆 de atenuaci贸n de las m谩ximas impuestas desde la corriente principal liberalizadora del pensamiento econ贸mico.

No es nueva la idea de un impuesto global y vale el antecedente de la Tax Tobin propuesta a comienzos de los 70 del siglo pasado, que para ser efectiva requer铆a de una globalidad que era cuestionada por el ideario en ascenso, que se convertir铆a en hegem贸nico en poco tiempo, las propuestas neoliberales. Los l铆mites del presente hacen ahora posible retomar la propuesta de un tributo global a las grandes corporaciones. James Tobin quer铆a empastar el mecanismo de la especulaci贸n financiera y sus ideas fueron asumidas por el movimiento de acci贸n global ATTAC en el cambio del siglo, proponiendo recaudar para atender las necesidades de la pobreza.

La secretaria del Tesoro de EEUU, Janet Yellen, argumenta que hay que terminar 鈥30 a帽os de carrera a la baja en las tasas de impuestos corporativos鈥. Parece ser parte del nuevo consenso que recorre las esferas de decisi贸n en el orden mundial. El Estado parece retomar una funci贸n de planificaci贸n para sustentar al propio sector privado de la Econom铆a, en la convicci贸n, que la insatisfacci贸n social puede demandar ir m谩s all谩 y en contra de la l贸gica vigente.

Julio Gambina es Doctor en Ciencias Sociales, UBA. Profesor Titular de Econom铆a Pol铆tica, UNR. Integra la Junta Directiva de la SEPLA




Fuente: Argentina.indymedia.org