November 20, 2020
De parte de La Haine
340 puntos de vista
19/11/2020 :: Nacionales E.Herria, I帽aki Gil de San Vicente
x I帽aki Gil de San Vicente – La Haine
Txikito es muy consciente de la distancia c贸smica que todav铆a nos separa de los objetivos por y para los que tom贸 esa decisi贸n: La Independencia y el Socialismo

I帽aki Bilbao, m谩s conocido por Txikito, es un revolucionario vasco de 65 a帽os de edad, profundo admirador del 鈥Che鈥 y de Argala, militantes asesinados por fuerzas represivas bolivianas y espa帽olas en 1967 y 1978, respectivamente. Desde septiembre de 2020 sostiene una huelga de hambre y comunicaci贸n entrecortada por las intervenciones del Estado para mantenerle vivo, como su hospitalizaci贸n forzosa a las casi tres semanas de iniciada la huelga, para entubarle en el hospital. Txikito volvi贸 a la huelga y adem谩s la endureci贸 con sum谩ndole otra de sed, mantenida hasta que de nuevo el Estado le ha negado el elemental derecho a decidir sobre su propia vida.

Al rechazar las comunicaciones, son muy escasas las noticias sobre su salud; adem谩s, con la excusa del Covid-19, se han dificultado mucho las comunicaciones con otros prisioneros vascos, lo que aumenta la incertidumbre sobre la situaci贸n.

Txikito sufri贸 c谩rcel entre 1982 y 2000, siendo detenido de nuevo en 2002 y condenado a 45 a帽os de prisi贸n, m谩s los que le fueron a帽adidos por sus resistencias a los abusos carcelarios y por su defensa de la libertad de expresi贸n ante los jueces. La mayor铆a del tiempo ha estado en celdas de aislamiento. A lo largo de su militancia en la c谩rcel ha realizado huelgas de hambre y varias de hambre y de sed, siendo las m谩s conocidas la de treinta d铆as en el mes de mayo de 1992, que pas贸 a ser de sed en los 煤ltimos d铆as. En 2007 hizo otra de hambre y sed durante 15 d铆as. En 2014 una semana de hambre y sed, y en 2017 un mes de hambre y sed. Como hemos dicho, estas y otras huelgas eran simult谩neas a muchas estancias en celdas de aislamiento, lo que multiplicaba su dureza.

Txikito ha practicado varias de ellas de forma ascendente. El sistema carcelario est谩 pensado para atemorizar a la sociedad y anular la conciencia y libertad subjetiva del recluso y la reclusa, destruirla como persona y su libertad de decisi贸n, su capacidad cr铆tica. Es decir: Normalizarla, reducirla a una pieza m谩s del engranaje del orden imperialista. La c谩rcel multiplica exponencialmente todo el poder triturador que aplica el capitalismo en la calle, lo eleva a su m谩xima potencia. Txikito ha ido venciendo cada vuelta de tuerca de la trituradora. Muy pocos son los medios de defensa que tienen los y las prisioneras pol铆ticas. Tras agotar las limitadas v铆as legales, cuando las hay, y otras formas de presi贸n que dependen de los reg铆menes carcelarios y de la estrategia pol铆tica de las y los prisioneros, estos solo disponen del mot铆n en varias formas, la huelga de higiene, etc., y la huelga de hambre y sed.

Seg煤n sean sus estrategias de liberaci贸n, cada colectivo desarrolla formas de resistencias que ahora no podemos explicitar, pero todas ellas responden a una visi贸n pol铆tica y 茅tica, siendo poqu铆simos los casos de suicidio individual desligado de la coherencia colectiva; incluso as铆, sus razones verdaderas no son otras que la apisonadora carcelaria. Txikito no quiere suicidarse en el sentido oficial, reaccionario, del t茅rmino; si lo hubiera deseado, lo hubiese hecho. Todo sugiere que ha asumido llevar su militancia al grado extremo, a la inmolaci贸n. Desde la 茅tica revolucionaria, hay una imperceptible l铆nea, reversible y bidireccional, entre el suicidio revolucionario por el bien colectivo y la inmolaci贸n por el mismo bien. Hay personas que se suicidan al llegar al l铆mite de su capacidad creativa, quit谩ndose la vida para no degenerar en una carga pasiva, onerosa, que merma la libertad colectiva. Es una forma de inmolaci贸n por los dem谩s, no extra帽a a la corriente estoico-epicureana, cuyo tenue murmullo podemos o铆r en alguna de las ra铆ces de la atea 茅tica marxista.

La inmolaci贸n no es rara en las guerras revolucionarias, sobre todo en sus situaciones cr铆ticas. Podemos decir incluso que la inmolaci贸n aletea en los eternos momentos m谩s salvajes de la tortura. Si bien ETA, como complejo fen贸meno popular y obrero de larga data, ha optado por la resistencia en la c谩rcel antes que por la 煤ltima acci贸n colectiva mediante el suicidio revolucionario y la inmolaci贸n en grupo, no es menos cierto que Txikito ha quedado libre de esta disciplina consciente una vez disuelta su organizaci贸n. Desde ese momento solo le gu铆a su conciencia revolucionaria y su visi贸n hist贸rica. Es por tanto una decisi贸n muy racional con una admirable carga 茅tica de autodominio, de libertad-de-s铆 pero no para-s铆, sino para la humanidad trabajadora, en aras de un futuro muy lejano.

Txikito es muy consciente de la distancia c贸smica que todav铆a nos separa de los objetivos 煤ltimos por y para los que toma esta decisi贸n: La Independencia y el Socialismo. Bastante m谩s consciente que la mayor铆a. Por eso ya desde 2017 insiste con m谩s fuerza en ellos; tanto, que los reivindica en el comienzo mismo de la huelga desde septiembre de 2020. Txikito asume el principio siempre v谩lido de la 鈥渁ctualidad de la revoluci贸n鈥, por muy lejana que parezca estar, principio que aplicado a Euskal Herria significa la actualidad del Socialismo y de la Independencia, o, si se quiere, la actualidad de la Rep煤blica Socialista Vasca. Que nadie desprecie su capacidad pol铆tica y estrat茅gica, porque ello es ignorar por qu茅 siempre siguen luchando militantes que alimentan nuevas resistencias. No podemos saber ahora c贸mo terminar谩 su tit谩nica lucha contra la injusticia, puede que contin煤e hasta la inmolaci贸n, puede que deje la huelga para recuperarse con el objetivo de iniciarla m谩s adelante, con m谩s fuerza y una vez extra铆das las lecciones pertinentes.

Euskal Herria, 17 de noviembre de 2020
Art铆culo escrito para la Brigada Internacionalista de Solidaridad Activa (BRISA) / Diario VEA (Venezuela)




Fuente: Eh.lahaine.org