November 9, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
142 puntos de vista

Teresa de Fortuny

Centre Del脿s d鈥橢studis per la Pau

Xavier Bohigas

Centre Del脿s d鈥橢studis per la Pau

El objetivo de este art铆culo es poner de manifiesto que el sector militar mundial contribuye de forma significativa a la emergencia clim谩tica, tanto por el enorme volumen de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), como por la contaminaci贸n medioambiental. A pesar de ello, el sector militar no est谩 sometido a ning煤n tipo de regulaci贸n, control o restricci贸n dirigidos a reducir su impacto medioambiental.

Contaminaci贸n medioambiental

Las operaciones militares contaminan los ecosistemas terrestres y acu谩ticos con sustancias t贸xicas o materiales peligrosos, consumen ingentes cantidades de combustibles f贸siles en aviones, barcos y veh铆culos terrestres y son responsables de la deforestaci贸n y de la p茅rdida de biodiversidad. Las minas y bombas sin estallar inhabilitan las tierras para usos agropecuarios y permanecen como peligros permanentes para la poblaci贸n. La producci贸n, el almacenamiento, el transporte y la eliminaci贸n de armas biol贸gicas, qu铆micas y nucleares son potenciales factores de agresiones medioambientales.

Una contaminaci贸n medioambiental militar de la que se habla poco es la radiactiva, a pesar de que perdura durante largos periodos de tiempos, hasta miles de a帽os. Durante d茅cadas, los Estados nuclearmente armados hicieron pruebas con sus armas nucleares en diversas zonas. La utilizaci贸n de uranio empobrecido en proyectiles de artiller铆a (que incrementa su capacidad de penetraci贸n) es otra causa de contaminaci贸n radiactiva. Cuando el proyectil impacta, disemina material radiactivo por la zona.

Se estima que los terrenos de entrenamiento y las fincas militares representan entre el 1 y el 6% de la superficie terrestre. Por lo tanto, la forma en que se gestionan estas tierras puede influir de forma significativa en las emisiones globales. La emergencia clim谩tica nos traer谩 un futuro con sequ铆as y altas temperaturas estivales. Salvo que se tomen medidas, los campos de tiro en terreno militar pueden incrementar el riesgo de incendios. Los incendios son una fuente importante de emisiones y disminuyen la capacidad de la vegetaci贸n y del suelo de almacenar carbono. Cuando los incendios ocurren en terrenos de entrenamiento militar, las tareas de extinci贸n pueden ser complejas y peligrosas a causa de la existencia de artiller铆a sin explotar. Los ejercicios de entrenamiento militar por s铆 solos tambi茅n generan importantes emisiones GEI y degradaci贸n del suelo.

En el mundo, la gesti贸n de residuos representa aproximadamente el 3% del total de emisiones GEI. Las fuerzas armadas generan residuos de material o equipamiento militar, incluyendo municiones, que generalmente se destruyen por detonaci贸n o quema. Esta pr谩ctica contamina la tierra, genera gases nocivos y emite GEI. En los ej茅rcitos, la eliminaci贸n de residuos se llevaba a cabo tiempo atr谩s en pozos abiertos donde se quemaban los desechos. Este sistema, pero, todav铆a no ha sido erradicado de todas las fuerzas armadas. Por otro lado, se ha detectado la presencia de productos qu铆micos muy contaminantes y perjudiciales para la salud en las aguas subterr谩neas y en el agua para beber, por ejemplo en zonas pr贸ximas a algunas bases norteamericanas de Okinawa y China Lake en California.

Emisiones de GEI

El aspecto que ha sido evaluado m谩s detalladamente es el de las emisiones GEI. Pasemos a comentarlo.

Las actividades militares, a pesar de ser altamente contaminantes, no han de comunicar sus emisiones GEI a Naciones Unidas. En el Protocolo de Kioto de 1997, tanto los datos sobre emisiones militares como su posible reducci贸n quedaron fuera del Acuerdo. Los Estados Unidos insistieron mucho en ello, alegando cuestiones de seguridad nacional. El Acuerdo de Par铆s de 2015 suprimi贸 la exenci贸n de Kioto, pero permite que la informaci贸n relativa a emisiones militares sea voluntaria y deja la reducci贸n de las emisiones militares al criterio de cada pa铆s. Por lo tanto, la informaci贸n sobre emisiones a menudo no est谩 incluida. Incluso cuando lo est谩, los datos sobre emisiones GEI militares son a menudo incompletos. La informaci贸n deficiente es la norma.

Las fuerzas armadas son grandes consumidoras de energ铆a f贸sil y, por lo tanto, son grandes contribuidoras a la emergencia clim谩tica. Cuando las fuerzas armadas informan sobre sus emisiones, habitualmente proporcionan datos 煤nicamente sobre el consumo energ茅tico de bases militares y el combustible de aviones, barcos y veh铆culos terrestres. Pero una evaluaci贸n completa ha de tener en cuenta el coste medioambiental del ciclo completo de vida de las actividades militares, que incluya, por ejemplo, la producci贸n de armas, las cadenas de abastecimiento y la tecnolog铆a vinculadas a dicha producci贸n y la cadena de todo el suministro militar. En el caso del armamento, hay que evaluar la extracci贸n de materias primas, la fabricaci贸n, la utilizaci贸n por parte de las fuerzas armadas, su desmantelamiento y su eliminaci贸n al final de la vida 煤til.

En el aspecto de eficiencia energ茅tica, los edificios que pertenecen a las fuerzas armadas no est谩n obligados a cumplir los requisitos m铆nimos de actuaci贸n energ茅tica. Los requisitos de eficiencia energ茅tica de los productos, servicios y edificios adquiridos por los gobiernos solo se exigir谩n en los contratos de las fuerzas armadas si su aplicaci贸n no causa ning煤n conflicto en el objetivo y el car谩cter de las actividades de las fuerzas armadas.

Emisiones de Estados Unidos

Las fuerzas armadas de los EE. UU. consumen m谩s fuel y emiten m谩s GEI que la mayor铆a de los pa铆ses de tama帽o mediano. Solo teniendo en cuenta las emisiones derivadas de la combusti贸n de fuel, el Departamento de Defensa (DoD) es el 47潞 mayor emisor de GEI del mundo. El elevado n煤mero de acciones militares y la magnitud de sus fuerzas armadas e instalaciones en todo el mundo hacen del DoD el mayor consumidor de energ铆a de los EE. UU. y el mayor consumidor institucional de petr贸leo del mundo. Es un factor determinante que los EE. UU. hayan estado ininterrumpidamente en guerra o implicados en acciones militares desde 2001 (inicio de la guerra global contra el terror). Desde 2001, el DoD est谩 consumiendo un 77-80% de todo el consumo energ茅tico del gobierno de los EE. UU.

Se han hecho estimaciones de las emisiones y del consumo de fuel del DoD a partir de los datos publicados por el Departamento de Energ铆a. En cuanto a las emisiones de la industria militar de los EE. UU., se podr铆an estimar en un 15% del que emite toda la industria norteamericana, puesto que en la militar trabaja el 14,7% de los trabajadores del sector industrial de los EE. UU..

En resumen, sumadas las emisiones de CO2e [1] del DoD y las asociadas a la producci贸n de armamento se obtiene que la actividad militar de los EE. UU. fue la responsable de la emisi贸n de 212 millones de toneladas de CO2e durante el a帽o 2017. Estas emisiones son casi el doble de las emisiones de B茅lgica (114 millones de toneladas) o la mitad de las de Francia (471 millones) durante el mismo a帽o.

Emisiones de la Uni贸n Europea 27

El European Green Deal presenta un plan de acci贸n para conseguir el objetivo de cero emisiones GEI en 2050. Aun as铆, el informe anual del European Environment Agency que expone las tendencias y proyecciones basadas en los datos nacionales de emisiones GEI y consumo de energ铆a, no incluye las fuerzas armadas como sector espec铆fico sobre el cual haya que informar.

El Military Concept on Environmental Protection and Energy Efficiency for EU-led military operations de la UE reconoce la necesidad de que las operaciones militares aborden adecuadamente la protecci贸n medioambiental. Sin embargo, afirma tambi茅n que la necesidad militar puede justificar la cancelaci贸n de los est谩ndares de protecci贸n medioambiental durante las operaciones de la Pol铆tica Com煤n de Seguridad y Defensa y que estos imperativos operacionales habitualmente tendr谩n prioridad.

Un estudio de Parkinson y Cottrell de 2021 estima las emisiones de GEI generadas por el sector militar de la UE. Se contabilizan las emisiones de las fuerzas armadas, las de la industria militar y las correspondientes a la cadena de suministro. Se obtiene, para el 2019, una cifra del sector militar de la UE-27 de m谩s 24 millones de toneladas de CO2e. Esto equivale a las emisiones de CO2 de unos 14 millones de coches medianos. O bien a las emisiones anuales de Croacia, Eslovenia o Lituania. El informe subraya las deficiencias en la informaci贸n que proporcionan los Estados miembros sobre sus emisiones militares y concluye que el European Green Deal ha ignorado “totalmente y deliberadamente” todo lo que se debe hacer con el impacto clim谩tico de la militarizaci贸n. El estudio afirma tambi茅n que “es preciso que la desmilitarizaci贸n forme parte de cualquier Green Deal cre铆ble”.

Emisiones Reino Unido

Las emisiones totales de las fuerzas armadas y del sector militar-industrial, durante el a帽o fiscal 2017-2018, fueron de 6,5 millones de toneladas de CO2e. Esto es superior a las emisiones directas de CO2e de unos 60 estados.

Emisiones OTAN

Teniendo en cuenta la contribuci贸n de la OTAN al gasto militar mundial y que sus Estados miembros alojan una buena parte de la industria mundial de defensa, podemos afirmar que la Alianza Atl谩ntica es el mayor emisor militar de GEI del mundo.

La OTAN adopt贸 el Green Defence Framework el 2014, que se propone mejorar la eficiencia energ茅tica pero no incorpora ning煤n objetivo de reducci贸n de emisiones GEI ni ninguna actuaci贸n medioambiental.

Reflexiones finales

La tendencia global es que el gasto militar aumente los pr贸ximos a帽os. En el caso concreto de la OTAN, hay un acuerdo de incrementar el gasto militar hasta el 2% del PIB de sus miembros. Tanto este aumento de gasto como los programas de modernizaci贸n tecnol贸gica y las operaciones militares de la OTAN o de la UE fuera de Europa son posibles potenciadores de un incremento de emisiones. Cualquier nueva operaci贸n militar generar谩 nuevas emisiones de GEI.

Hay que incorporar el sector militar en el c贸mputo de las emisiones de GEI. Hace falta tambi茅n regular y controlar las actividades del sector militar para reducir significativamente sus agresiones medioambientales.

Toda respuesta rigurosa de lucha contra la emergencia clim谩tica deber谩 incluir necesariamente el desmantelamiento de buena parte de la maquinaria militar.

[1] Emisiones CO2e (CO2 equivalente) es el resultado de contabilizar las emisiones de todos los gases de efecto invernadero.

P煤blico




Fuente: Grupotortuga.com