October 18, 2021
De parte de CGT Fesi Bac
294 puntos de vista


La primera reunion de la mesa abierta para negociar el incremento de las aportaciones del Banco al Plan de Pensiones arranca con propuestas de las partes tremendamente alejadas. El Banco propone una subida mensual ridícula de 2,92€ muy alejada de las necesidades que en materia de previsión social tiene la plantilla.

En cumplimiento del Acuerdo de terminación y traspaso en bloque del “Plan de Pensiones de Promoción Conjunta Banco Popular” al “Plan de Pensiones Santander Empleados”, el pasado 15 de octubre se abrió una mesa entre el Banco y la Representación Legal de las Personas Trabajadoras (RLT) para negociar un incremento de las aportaciones del promotor. Unas aportaciones fijadas en la actualidad en 800€/año (66,66€/mes).

En esa primera reunión el Banco ha propuesto incrementar 35€/año (2,92€/mes). Una propuesta que es irrisoria, por poco seria. Propuesta motivada, según ellos, en que la coyuntura actual no permite un incremento mayor, no vaya a ser que quiebre el Banco.

Desde CGT hemos querido enmarcar nuestra propuesta de subida en el contexto actual, que difiere con mucho del que nos trata de vender el Banco. Un contexto marcado por: Beneficios/Dividendosdisminución de plantillacapitalización de los compromisos por pensiones del personal pasivosupresion del suelo de la remuneración de las cuentas de pasivosubida salarial de Convenio.

Nos encontramos en un momento en el que, con el anuncio de la retribución al accionista, los beneficios del banco van claramente al bolsillo de estos, sin que las personas, que con su trabajo, los hacen posibles participen minimamente de ellos. El efecto de los EREs se ve claramente en una disminución continua de la plantilla. Una reduccion que supone un ahorro inmediato de costes de personal, entre ellos la eliminación de las aportaciones al plan de pensiones de miles de personas despedidas. Las capitalizaciones de los compromisos por pensiones del personal pasivo del Banco Santander y del Banco Popular recientemente llevadas a cabo han supuesto un ahorro millonario para el Banco via reducción de riesgos de pensiones/actuariales, fiscalidad favorable, entre otros. La supresión del suelo del 0,5% en la remuneración de las cuentas de pasivo lleva asociada otro importante ahorro en la partida de gastos por intereses. La subida de convenio pactada por el sindicalismo subvencionado del 2,5% para el periodo 2019-2023, unida a la reducción de plantilla antes mencionada, supone una clara congelacion del gasto de personal.

Este contexto descrito tan favorable para el banco ya de por si solo, justifica nuestra petición de una aportación extraordinaria, al margen del incremento a negociar.

Antes de hacer nuestra propuesta hemos querido analizar como se trata este tema para la alta dirección del banco. El informe anual lo deja meridianamente claro. La Presidenta del Banco recibe unas aportaciones a su plan de pensiones consistentes en un 22% de su salario fijo más, entre otro 22%-30% de su salario variable. Lo que le ha supuesto en el año 2020 una aportación de 1.155.000€, lo que le hacen tener un saldo a su favor de 49.444.000€. Una aportación muy superior a los escasos 800.000€ que supone la propuesta del Banco para toda la plantilla.

Es por ello por lo que desde CGT hemos querido basar nuestra propuesta de aportación al plan de pensiones en una fórmula similar. Por ello hemos propuesto que esta sea, sin pretender igualarnos a la Presidenta, porque ella se lo merece, la resultante del 5% del salario base medio de la plantilla. Lo que a fecha de hoy estaría en torno a unos razonables 1.430€/año (120€/mes).

Igualmente hemos propuesto una revalorización anual automática, consistente en una subida equivalente a lo que le sea aportado cada año a la Presidenta, dividido entre la plantilla activa. Lo que como ejemplo, a fecha de hoy sería aproximadamente, a falta de ajustar el censo, unos 50€.

Estamos firmemente convencidos de que es justo y necesario reforzar las aportaciones en materia de previsión social, cuando negras tormentas agitan los aires. Debemos recordar que el Pacto de Toledo, también firmado por el sindicalismo subvencionado, tiene entre sus fórmulas para recortar las pensiones del futuro, el penalizar seriamente la jubilación anticipada. Jubilación a la que el personal bancario nos vemos obligados por las condiciones pactadas en los EREs.




Fuente: Fesibac.org