April 22, 2021
De parte de ANRed
278 puntos de vista


AP

En el día de hoy India informó 332,051 nuevos contagios, volviendo a romper la cifra máxima diaria registrada, y un récord de 2,365 nuevas muertes. En el día de ayer había registrado 314.835 contagios diarios siendo el mayor registro en un país hasta ese entonces. Hoy volvió a incrementar la cifra. El alerta global no es solo por la cantidad de contagios sino también por el rol de India como productor y exportador de vacunas. Por ANRed.


El país experimenta un terrible récord mundial que pone a los hospitales de Nueva Delhi al límite de sus capacidades y confrontados a una preocupante escasez de oxígeno medicinal. Las imágenes que llegan son desgarradoras, ante el colapso sanitario y funerario. Si bien la cantidad de muertes, en proporción a la población, sigue siendo significativamente menor en India que en otros países como Estados Unidos o Brasil, el alerta por el potencial crecimiento y el colapso que ya está generando pone en alerta al mundo.

Una de las alertas tiene que ver por el rol de la India como productor y exportador de vacunas. Días atrás, el país asiático había dado una alerta sobre el posible cierre de exportaciones ante la imposibilidad de vacunar a su propia población.

De cerrar sus exportaciones el mundo se vería afectado, ya que los, hoy insuficientes, programas de distribución de vacunas se apoyan fuertemente en las dosis producidas en este país. Sin ir mas lejos, las dosis de la vacuna AstraZeneca que llegaron, a cuentagotas, a Argentina fueron producidas allí.

Devotos en el río Ganges durante el festival hindú de Kumbhamela, en Ahridwar, el pasado12 de abril. REUTERS

La segunda ola en India es atribuida sobre todo a una «doble mutación» del virus, pero también a la reciente celebración de eventos masivos que representan una larga tradición en el país asiático.

La impotencia del «libre mercado»

India fue presentado al mundo como un modelo de país con desarrollo en algunas tecnologías de punta como la informática o la industria química y farmacéutica en base a economías desreguladas, con un modelo liberal apoyado en la inversión privada. Como en todo el mundo, ese modelo empieza a mostrar fuertes debilidades para enfrentar esta pandemia.

Rafiq Maqbool / AP

Mientras sectores adinerados de Argentina y Uruguay consumen las «enseñanzas» de gurúes como Ravi Shankar, que en nombre del «buen vivir» defienden a la educación y salud privadas, el modelo desregulado castiga a la enorme mayoría trabajadora del país asiático. Las capacidades instaladas extranjerizadas privilegian el abastecimiento de vacunas a las potencias centrales entorpeciendo la campaña mundial de vacunación.

Pero también esas políticas de desarrollo desigual someten a la mayoría de la población a condiciones de vida precarizadas que generan las condiciones para la propagación de la enfermedad, el desarrollo de nuevas cepas y el colapso de las instalaciones, algo que ya está sucediendo con consecuencias trágicas.





Fuente: Anred.org