July 1, 2021
De parte de Nodo50
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[Versi贸n en galego aqu铆].

El a帽o 2020 pasar谩 a la historia por muchas cosas: la Covid-19, el confinamiento domiciliario, las restricciones o las mascarillas, pero sobre todo porque miles de familias se han visto afectadas por una crisis econ贸mica sin paliativos que hoy, un a帽o despu茅s, todav铆a no podemos apreciar su magnitud.

Con todo, las crisis econ贸micas no afectan a todos por igual y mientras cientos de trabajadores y trabajadoras ven ante s铆 un futuro incierto, las grandes compa帽铆as han salido bien paradas. Una de ellas ha sido Inditex que pese a haber tenido un fuerte descenso de sus ingresos al principio del a帽o, acab贸 ganando 1.106 millones de euros.

Esto contrasta con el malestar de sus trabajadores y trabajadoras (propios y auxiliares) que ven c贸mo los cierres de tiendas, los despidos, los ERTEs injustificados y los recortes de derechos se han convertido en la estrategia para contrarrestar el hecho de haber ganado menos que en a帽os anteriores.

Parece que los problemas de Inditex con las empresas auxiliares ya no est谩n solo en el sudeste asi谩tico, el norte de 脕frica o Latinoam茅rica, ya que los trabajadores de las subcontratas que trabajan dentro y alrededor de su sede se han cansado y se est谩n uniendo.

Algo que no deber铆a olvidar una compa帽铆a que vive de su imagen inmaculada es que cuando aquellos que te han hecho crecer y enriquecerte se cansan de esa cuerda que cada vez ahoga m谩s y su realidad de precarizaci贸n y abusos te golpea en la puerta de casa. Cuando eso pasa, ni todas las administraciones, ni todos los medios obedientes del capital que te han rendido pleites铆a y han contribuido a construir este mito, podr谩n silenciar la uni贸n de una clase obrera sin miedo.

Greenwashing, digitalizaci贸n y eliminaci贸n de puestos de trabajo

La crisis econ贸mica, as铆 como la crisis energ茅tica y ecol贸gica, est谩 obligando al capital a reestructurarse. El escenario ha cambiado, pero el objetivo sigue siendo aumentar beneficios a toda costa y en un contexto de crisis, donde la bajada de ventas est谩 provocando una p茅rdida en sus beneficios millonarios, el ahorro en el coste de personal se ha agudizado.

La digitalizaci贸n junto con la externalizaci贸n de servicios les brinda una oportunidad en este sentido y no la han dejado escapar. Con todo, siguen necesitando aumentar sus ventas y adaptarse a un p煤blico exigente con el cuidado del medioambiente y que demanda cada vez m谩s productos etiquetados como bio, eco o sostenible, por ello han tenido que reinventarse y encontrar la forma de seguir produciendo de la manera m谩s barata posible, pero con una nueva imagen que les permite abrirse paso en nuevos mercados verdes para poder seguir sobreviviendo un tiempo. Con ello, el capital ha sabido construir una fachada verde que los medios de comunicaci贸n han comprado sin preguntarse cu谩nto de verdad hab铆a en el fondo.

Bajo ese discurso de sostenibilidad y modernidad, las empresas del sector textil -la segunda industria m谩s contaminante- se han lanzado al mercado online y la ropa eco. Para el consumidor, marcas como H&M, Mango o Inditex est谩n a la vanguardia en cuanto a la utilizaci贸n de nuevas tecnolog铆as y de nuevos tejidos sostenibles que nos hacen creer en el compromiso de las multinacionales con el planeta.

Pero 驴qu茅 hay de cierto en este compromiso?, 驴la utilizaci贸n de ropa reciclada y de tejidos vegetales como la viscosa tiene que ver con el cuidado del medio o con la subida de precios de las materias primas? 驴qu茅 consecuencias tiene la venta online? 驴c贸mo tratan a sus trabajadores y trabajadoras estas marcas? Estas preguntas que no solemos hacernos cuando compramos una camiseta o un pantal贸n tienen consecuencias cada vez m谩s cercanas.

Si bien la cuesti贸n ambiental es sumamente importante, esta vez me centrar茅 en el 谩mbito laboral local y las consecuencias de las decisiones de una de las empresas m谩s importantes de nuestro pa铆s: Inditex. En junio de 2020 Inditex presentaba su plan estrat茅gico: Horizonte 2020, en el que anunciaba su intenci贸n de impulsar su comercio digital. La consecuencia directa llegar铆a a principios de este mismo a帽o con el anuncio del cierre de unas 250 o 300 tiendas en todo el Estado. Una decisi贸n que dejaba claro la intenci贸n de la multinacional de prescindir poco a poco de la tienda f铆sica con la consecuente p茅rdida de empleos y derechos.

Si algo tenemos que tener claro es que Inditex funciona como todas las grandes empresas, su 煤nico objetivo es acumular la mayor cantidad de beneficios posible. A pesar de ello, sabe que como parte de su estrategia debe dar una imagen de ejemplaridad, por lo que no puede permitirse anunciar un ERE en sus tiendas. De esta forma, decidieron anunciar que ninguna de sus trabajadoras ser铆a despedida sino que ser铆a 鈥渞ecolocada鈥. En medio de una crisis como la de la Covid, en la que cientos de peque帽as y medianas empresas tuvieron que bajar las persianas definitivamente o mandar a sus trabajadores a un ERTE, Inditex aprovech贸 para colocar una trampa que sus empleadas no compraron y hoy siguen en pie de guerra para defender sus puestos y sus derechos.

El cierre, a priori, no implicaba despidos, pero dejaba a sus trabajadoras sin garant铆as. El texto del acuerdo dejaba claro que no se iban a garantizar los horarios ni las jornadas, incluidas aquellas adaptaciones por motivos de conciliaci贸n, en cuanto a los contratos temporales, tampoco se asegurar铆an ya que Inditex reconoc铆a en dicho texto 鈥渓a posibilidad de alternar per铆odos de actividad y no actividad a lo largo del a帽o鈥, precarizando y destruyendo empleo por la puerta trasera. 1

El blanqueamiento de esta decisi贸n no se hizo esperar. Inditex lanzaba al poco tiempo una serie de anuncios que tendr铆an entretenido al p煤blico, como la apertura de una tienda modelo de Zara Home o su nueva aventura empresarial, Zara Beauty, marca dedicada al mundo de la cosm茅tica.

La decisi贸n de apostar por la venta online fue adornada por el susodicho discurso de sostenibilidad, modernidad y prosperidad, pero dejando a su paso muchos cad谩veres silenciosos.

La p茅rdida de derechos y la recolocaci贸n de las trabajadoras de las tiendas es solo la punta del iceberg. Detr谩s de cada una de las tiendas de la compa帽铆a existe toda una serie de trabajos que Inditex tiene subcontratados, por lo que la decisi贸n de prescindir de los establecimientos f铆sicos ha dado pie a que las empresas que han crecido y se han enriquecido bajo su sombra, lo utilicen como excusa para despedir y amedrentar a los trabajadores que osan ser cr铆ticos o reclamar sus derechos.

En varias de estas empresas, los sindicatos ven铆an denunciando la explotaci贸n de sus trabajadores y trabajadoras y la tendencia a externalizar el trabajo mediante empresas de trabajo temporal. Situaci贸n que ha culminado con despidos masivos a pesar de que muchas de ellas cerraron el a帽o anterior con beneficios.

C谩ndido Hermida, hist贸rico proveedor de Inditex, desped铆a en mayo a 23 trabajadores que llevaban entre 10 y 28 a帽os trabajando para la empresa, cubriendo esos puestos con una ETT, tal y como denunciaban los sindicatos CCOO, CIG y UGT.

A su vez, Kimak (antiguo grupo Caama帽o), tom贸 una decisi贸n similar despidiendo a 26 trabajadores apelando a la necesidad de adaptarse a las condiciones de Inditex. Por su parte, el grupo Malasa desped铆a a m谩s de 100 personas en su filial Noa Madera Creativa mientras se lleva el trabajo para M茅xico. Carpinter铆a y Barnizado Real (CBR) subcontrata de este grupo para el montaje de las tiendas de Inditex, presentaba en mayo un ERE de extinci贸n y Montajes Nobre, otra de sus auxiliares, reduc铆a al m铆nimo un personal que viene trabajando bajo condiciones de explotaci贸n laboral: cobrando por debajo del convenio, con jornadas de m谩s de 10 horas diarias y sin cobrar vacaciones.

La situaci贸n que destapa esta serie de despidos, cierres y movilizaciones es que la estabilidad en el trabajo en el sector textil gallego tiene los d铆as contados y la crisis de la Covid ha supuesto una excusa perfecta para que empresas m谩s preocupadas por aumentar su margen de beneficios que por garantizar empleo de calidad siga precarizando y explotando a la clase trabajadora.

Precarizaci贸n y lucha en las empresas auxiliares

Dar una de cal y otra de arena siempre ha formado parte de la estrategia Inditex y funciona siempre y cuando seas capaz de sostener ese dif铆cil equilibrio. Sin embargo, parece que el mito se viene abajo. Uno de los mantras que repite la multinacional una y otra vez es lo importante que son los trabajadores y trabajadoras de la empresa. Es innegable que aquellos que cuentan con un contrato firmado por la compa帽铆a para trabajar en su sede tienen unos derechos con los que muchos ni so帽amos y que la propia empresa se encarga de resaltar en la prensa continuamente: men煤s ecol贸gicos a 15 c茅ntimos, descuentos en ropa, servicio de transporte, tardes del viernes libre鈥 Sin embargo, como se suele decir, no es oro todo lo que reluce.

Cualquiera que viva en Arteixo es consciente de la cantidad de personas que trabajan en la sede central del gigante de la moda. La cantidad de coches que entran y salen durante varias horas en cada turno, nos deja claro que Inditex da trabajo a una gran cantidad de personas. Lo que no sabemos es que gran parte de estos trabajadores pertenecen a m煤ltiples empresas subcontratadas y cuyas condiciones son bien diferentes.

Existe una sensaci贸n generalizada en los trabajadores y las trabajadoras de las contratas que trabajan en las instalaciones de Inditex: 鈥淎qu铆 dentro hay trabajadores de primera y de segunda y se encargan de record谩rnoslo todo el tiempo鈥, 鈥渘osotros somos de las auxiliares, no importa el tiempo que lleve nuestra empresa o nosotros mismos trabajando aqu铆, somos auxiliares鈥, 鈥 no tenemos ni las mismas condiciones, ni los mismos derechos que los trabajadores contratados directamente por Inditex, por ejemplo, nosotros no podemos comer en el comedor por 15 c茅ntimos”.

Hasta hace poco tiempo y a pesar de estas diferencias, los trabajadores de las contratas manten铆an una cierta paz con sus empresas y con la compa帽铆a, pero de un tiempo a esta parte la precarizaci贸n y los despidos han hecho saltar esto por los aires. Actualmente, la situaci贸n de las contratas gallegas es insostenible y la imagen id铆lica de Inditex se resquebraja en medio de una crisis en la que el objetivo de sacar tajada es demasiado evidente. Mientras otras grandes empresas gallegas le ganan la partida en ese juego de la ejemplaridad aparente, Inditex no ha sabido estar a la altura.

La situaci贸n en estas empresas deja entrever un modus operandi que busca acallar cr铆ticas e impedir la consolidaci贸n de sus derechos. Para lograrlo, Inditex revisa cada a帽o las condiciones de las contratas y aplica la estrategia del miedo para reprimir a los trabajadores y trabajadoras. Las continuas externalizaciones que aplica la multinacional no tienen que ver con motivos econ贸micos sino con lavarse las manos y no verse salpicada por los esc谩ndalos mientras aprieta cada vez m谩s, rebajando derechos y reprimiendo las cr铆ticas.

La situaci贸n de las contratas siempre ha permanecido oculta a plena luz del d铆a para la clientela. Una clientela que es espectadora de una cortina de humo medi谩tica muy poderosa que permite olvidarse de los esc谩ndalos e impide ver la realidad. Los publireportajes del domingo en el peri贸dico m谩s le铆do de Galiza sobre las maravillas de la multinacional son una poderosa herramienta para ello. Por poner un ejemplo: las p谩ginas escritas sobre los comedores de km cero, ecol贸gicos y vanguardistas de la compa帽铆a son numerosas, pero contrastan con la opini贸n de sus trabajadoras.

La empresa encargada de los comedores se llama Sodexo. En febrero de 2020 se hizo con la concesi贸n del comedor destinado a los trabajadores de almac茅n y f谩brica, y por primera vez, Inditex no hizo nada ante el despido de 4 trabajadoras. 鈥淓stos despidos consiguieron amedrentar a los trabajadores y ahora nadie se quiere movilizar por miedo鈥 nos dice Raquel, delegada de la CIG.

Muchos de los trabajadores y trabajadoras que llevan a帽os en el comedor han pasado ya por varias empresas y han ido consiguiendo derechos a base de lucha; sin embargo, ahora ven c贸mo est谩n perdiendo muchos de ellos de un plumazo. 鈥淎ntes de que yo entrara se hab铆a conseguido que los festivos fuesen voluntarios y conseguimos cobrarlos por encima de lo estipulado en el convenio, pero esta empresa en cuesti贸n de meses empez贸 a coger menos gente para los festivos produciendo una sobrecarga de trabajo. Cuando protestamos para que nos dieran un d铆a de descanso a mayores o nos dieran m谩s dinero, se negaron. Los trabajadores del almac茅n que nos apoyan siempre que pueden, nos ayudaron a hacer una protesta y al siguiente festivo no fueron a comer.鈥

Sin embargo, la empresa tom贸 represalias: 鈥渘os comunic贸 que se iban a trabajar obligatoriamente los festivos y se iban a cobrar como un d铆a normal, nos dar铆an un d铆a de descanso que al final no vamos a tener por exceso de jornadas anuales.鈥

Sodexo cuenta con la concesi贸n de todos los comedores de Inditex, algo que nunca se diera. Tan solo en el comedor de almac茅n, sirve m谩s de 1000 men煤s diarios y sin gastos de local, algo que cualquier hostelero en estos d铆as agradecer铆a tener. Sin embargo, esto no parece suficiente para la empresa, que aleg贸 en los despidos, dar menos men煤s que los acordados debido al protocolo Covid que impide a los trabajadores de muchas contratas acceder al comedor.

Raquel lleva 13 a帽os trabajando en el comedor y ha pasado por 4 empresas distintas. Reconoce que las condiciones han cambiado mucho en estos a帽os, pero la situaci贸n actual est谩 siendo muy dif铆cil. 鈥淗ace 13 a帽os no ten铆amos ni sindicato, estuvimos mucho tiempo sin derechos, no sab铆amos ni cu谩ndo nos 铆bamos a ir de vacaciones hasta que lo mandara la empresa. Despu茅s de todo lo que hemos tenido que luchar por nuestros derechos ni siquiera nos los reconocen. Es muy duro llevar a帽os haciendo el trabajo de la mejor manera posible y que tengamos que ir con miedo a trabajar, que no sepas ni si puedes firmar una hipoteca porque te puedes quedar en la calle en cualquier momento.鈥

La realidad es que Inditex vive de su cuidada imagen, encaje o no con la realidad. La compa帽铆a ha sobrevivido a duros golpes como Rana Plaza, los esc谩ndalos en talleres de Am茅rica Latina, la prohibici贸n del sandblashing en Turqu铆a, etc, casi sin inmutarse, demostrando una capacidad para la adaptaci贸n asombrosa y una gran habilidad por salir reforzada, haciendo de esas pilladas puras campa帽as de marketing. Un ejemplo paradigm谩tico fue c贸mo logr贸 cambiar la postura de Greenpeace que pas贸 de se帽alarlos por utilizar productos t贸xicos en su ropa a felicitarles y ponerles de ejemplo, cuando lo que han incluido son procesos de neutralizaci贸n en lugar de eliminar ciertos productos.

Sin embargo, el tel贸n de este gran teatro ten铆a que caer en alg煤n momento y ya se sabe que cuando la ilusi贸n se resquebraja empiezan a verse las miserias. Este 煤ltimo a帽o, han sido muchas trabajadoras y trabajadores las que han dicho basta y se han movilizado para denunciar la precarizaci贸n que llevan a帽os sufriendo. Un goteo constante de denuncias, huelgas y movilizaciones cada vez m谩s dif铆cil de esconder tras el silencio de la prensa.

Inditex ya no puede acogerse a la excusa del desconocimiento de las condiciones en las que est谩n los trabajadores y trabajadoras de las subcontratas, porque llevan a帽os siendo explotados por la propia compa帽铆a entre las paredes de su sede. Contratos de entre 9 y 12 horas al d铆a, trabajadores que deben asumir responsabilidades y funciones que no les corresponden, despidos por orden del cliente, represi贸n sindical, cambios de horarios y condiciones y congelaci贸n de tarifas tienen una dif铆cil explicaci贸n por parte de la multinacional.

En estos 煤ltimos a帽os, Inditex est谩 apretando m谩s que nunca, como ya hab铆a hecho en anteriores ocasiones, pidiendo un esfuerzo a las contratas y a su personal, a pesar de sus beneficios millonarios. De hecho, si hay algo que tienen en com煤n todas estas empresas es que el aumento de dichos beneficios nunca se ha transformado en mejores condiciones laborales. En esta ocasi贸n, trabajadores y trabajadoras que llevan m谩s de 12 a帽os trabajando para la multinacional ven como el clima de inseguridad, miedo y represi贸n aumenta. Es por eso que muchos han decidido salir a la calle, porque saben que solo con la lucha obrera conseguir谩n asegurar sus derechos.

La puerta de la sede central de Inditex en Arteixo ha sido testigo de victorias hist贸ricas como la de las trabajadoras de Bershka y ha continuado hasta d铆a de hoy que ve c贸mo esas protestas se han incrementado desde 2020 debido a los recortes de derechos y aumento de despidos en las auxiliares, pero tambi茅n por el continuo cierre de tiendas de la compa帽铆a. Este mes de mayo a la huelga de 19 d铆as de los trabajadores de Veolia, suspendida temporalmente despu茅s de llegar a un preacuerdo y la readmisi贸n de un compa帽ero despedido injustamente, se le une el paro de 24 horas del personal de tiendas.

En 2020 eran los trabajadores de Vero Juncal los que abr铆an el camino con la primera huelga secundada por el 100% del personal. Su trabajo es llevar a cabo el mantenimiento de las m谩quinas de Zara Log铆stica y pese a que estas no pararon, la multinacional decidi贸 prescindir de gran parte de la plantilla diciendo que no eran necesarios.

Sergio Escar铆s, delegado de la CIG, explica que ni 茅l ni sus compa帽eros ten铆an que haber estado en ERTE: 鈥淭en铆amos mucho trabajo pendiente por hacer y no se hicieron todos los mantenimientos necesarios en las m谩quinas con el riesgo que eso conlleva, sin olvidar que la carga de trabajo siempre existi贸鈥.

No es entendible que una empresa ahorre precisamente en las m谩quinas que se encargan de la producci贸n y los trabajadores saben que pueden traer graves consecuencias: 鈥淓st谩n ahorrando en tareas de mantenimiento, pero se incrementar谩 mucho la carga de trabajo y sin hacer ese mantenimiento preventivo, el riesgo de que las m谩quinas se estropeen es muy alto鈥.

Gracias al paro de 24 horas y a una posterior convocatoria de huelga indefinida consiguieron garantizar la reincorporaci贸n de los trabajadores y la finalizaci贸n de este primer ERTE el 30 de septiembre del a帽o 2020. 鈥淟a carga de trabajo fue increment谩ndose, pero Inditex segu铆a diciendo que no 茅ramos necesarios, por esto tuvimos que salir a la calle a exigir una soluci贸n. Nosotros somos los que controlamos las m谩quinas, los que hacemos que funcionen, llevamos muchos a帽os鈥, recuerda Escar铆s.

Sin embargo, en marzo de este mismo a帽o les han aplicado otro ERTE que tiene menos justificaci贸n si cabe, ya que est谩n trabajando a pleno rendimiento. Por eso, esta vez no esperaron a convocar una nueva huelga indefinida que se desconvoc贸 gracias a un mejor acuerdo que el anterior. 鈥淔irmamos un ERTE con la garant铆a de que se ir谩n incorporando compa帽eros progresivamente hasta su finalizaci贸n, que ya nos notificaron que ser谩 el 1 de agosto debido al aumento de la producci贸n. Hemos conseguido garantizar los puestos de trabajo, tener una peque帽a complementaci贸n del salario y garantizar derechos que hab铆amos perdido en el anterior.鈥

Pese a todo, la situaci贸n del resto de contratas que est谩n llevando a cabo despidos para castigar las cr铆ticas, evitar que los trabajadores y trabajadoras se organicen o el recorte progresivo de derechos adquiridos est谩 poniendo en alerta a todos los trabajadores y trabajadoras. 鈥淣o sabemos lo que puede pasar. Este a帽o existen licitaciones de varias empresas y puede existir un cambio de empresa. Nosotros tenemos firmado el derecho de subrogaci贸n, pero viendo lo que est谩 pasando con otras contratas nos tememos que puedan querer recortar derechos laborales. Estamos pendientes de lo que pueda pasar por si tenemos que volver a salir a la calle.鈥

En el caso de los trabajadores y trabajadoras de limpieza, solo les bast贸 convocar la huelga para que la compa帽铆a se sentara a negociar, ante el miedo de lo que la presi贸n de una plantilla unida y combativa pudiera ejercer sobre la opini贸n p煤blica. 鈥淯na uni贸n que cost贸 a帽os conseguir, pero que hoy da sus frutos鈥 nos recuerda Miguel Veiras, delegado de la CIG en Servilimpsa Samsic.

Inditex impuso a esta empresa subcontratada para las tareas de limpieza de la sede central y la plataforma log铆stica de Zara que fuesen 7 personas las encargadas de las tareas de limpieza y desinfecci贸n en una superficie que sobrepasa los 500.000 m2  distribuidos en 5 plantas, por lo que el 77% de su plantilla ir铆a a un ERTE. A su vez, el personal en activo deb铆a extremar las medidas de limpieza, yesto provocaba 鈥渦n aumento insostenible de la carga de trabajo y cambios continuos de los horarios laborales鈥 que la plantilla no estaba dispuesta a tolerar por m谩s tiempo.

Viendo c贸mo estas empresas se acogen a los ERTE para poder adaptarse a lo que Inditex les exige, cabe preguntarse si esta herramienta est谩 sirviendo para que las empresas multinacionales la utilicen como estrategia de ahorro en lugar de ser un mecanismo contra la destrucci贸n de empleo. Una medida que no solo es pagada por todas a trav茅s del dinero p煤blico sino que son las trabajadoras y trabajadores las que ven reducido su salario y sus derechos 驴D贸nde queda aquello de que todas deb铆amos arrimar el hombro? 驴D贸nde est谩 el esfuerzo de la multinacional? 驴Ser谩 que el secreto de sus beneficios millonarios es la precarizaci贸n de los empleos?

En el caso de la empresa Top Wash, que se encarga de realizar los acabados y tinte de la ropa de Inditex, no ha servido la aplicaci贸n de los ERTE, ya que en septiembre del 2020 despidi贸 a 8 trabajadores y trabajadoras.2

La empresa aludi贸 a la crisis de la Covid19 para prescindir de un turno de trabajo (noche) y despedir a 8 trabajadores y trabajadoras, muchos de ellos en el punto de mira de la empresa desde hac铆a tiempo por ser de los que reclamaban que se cumpliesen sus derechos. Anteriormente, la mayor铆a de la plantilla estuvo en un ERTE, que se repetir铆a este mes de mayo por la bajada en la carga de trabajo a la que Inditex les tiene sometidos.

Sin embargo, esta empresa, que lleva a帽os teniendo grandes beneficios, no era la primera vez que utilizaba esta f贸rmula. Tres a帽os antes desped铆a a otros 9 empleados acogi茅ndose a la mala situaci贸n econ贸mica y la necesidad de reorganizaci贸n. A pesar de eso, pocos meses despu茅s esos trabajadores fijos fueron sustituidos por eventuales y ETT.

Lo que cambi贸 esta vez fue, que por primera vez en la historia de la empresa, los trabajadores y trabajadoras se movilizaron y realizaron protestas delante de la f谩brica para pedir la readmisi贸n de sus compa帽eros y compa帽eras. 脫scar Maro帽o, delegado de la CIG, reconoce que gracias a la movilizaci贸n lograron que los compa帽eros despedidos pudieran obtener mejores acuerdos, algo que no se logr贸 la anterior vez: sin embargo cree que es necesario llegar a una uni贸n mayor: “Si hubi茅semos ido todos a la huelga probablemente los trabajadores hubiesen sido readmitidos.鈥

En este contexto, los trabajadores de SARPEL, encargados del mantenimiento el茅ctrico de las instalaciones de Inditex vieron como de un d铆a para otro, les rebajaron el sueldo en 400鈧 a cinco de sus operarios y exig铆an el traslado de uno de ellos a Asturias, as铆 como el desplazamiento de otro. Sin negociaciones, sin alternativas, sin tener en cuenta la posibilidad de conciliaci贸n familiar que motivaba su negativa a trasladarse, el trabajador qued贸 en la calle. Inditex ordena y la empresa cumple, pero ambos se desentienden. Algo que se est谩 convirtiendo en habitual.

Esta vez, Veolia, una multinacional francesa que se acaba de hacer cargo del mantenimiento de la sede, despidi贸 de manera fulminante a uno de sus trabajadores. Tras 12 a帽os encarg谩ndose de una funci贸n muy espec铆fica dentro de la empresa como es el mantenimiento de los grupos electr贸genos de emergencia, la empresa se justificaba con la decisi贸n de externalizar su puesto sin posibilidad de subrogaci贸n o pasar a formar parte de otras 谩reas.3

Tanto el trabajador como sus compa帽eros ten铆an claro qui茅n toma esa decisi贸n y con qu茅 fin: 鈥淓charon la culpa a Veolia global que hab铆an decidido externalizar mi puesto por ser un servicio cr铆tico y que quer铆an mejorar el servicio. Sin embargo, reconocen en la carta de despido que yo tambi茅n prestaba servicios en otras 谩reas donde est谩n contratando personal. Lo que quer铆an era echarme para evitar que tuvi茅ramos la posibilidad de tener tres delegados y como mis compa帽eros dec铆an que me iban a elegir a m铆, me cogieron de cabeza de turco para impedirlo y de paso atemorizar a todo el personal.鈥

La estrategia de Inditex es evitar que los trabajadores se organicen y luchen por sus derechos, por eso fracciona todo lo posible cada servicio y los externaliza en todas las empresas posibles. De esta forma su estrategia del miedo va calando m谩s f谩cilmente, pues la capacidad de enfrentarte al gigante se ve reducida.

Lo que no contaba Veolia ni Inditex era que la uni贸n de estos trabajadores los llevar铆a a convocar una huelga indefinida para exigir no solo la readmisi贸n inmediata de Rub茅n sino unas condiciones laborales justas. Sus peticiones eran del todo comprensibles, ped铆an que se igualara sus condiciones laborales con el resto de las contratas y han conseguido que al menos se sienten a la mesa: 鈥渉ay empresas del metal que cobran mucho m谩s que nosotros, casi el doble. Pedimos cosas normales como que se cumpla el convenio, el reconocimiento de las categor铆as, los complementos de turnicidad o el plus de centros con el que cuentan las dem谩s contratas.鈥

Los trabajadores en huelga empezaron sus contratos en empresas distintas y los fueron juntando en una misma contrata a trav茅s de m煤ltiples subrogaciones. Muchos de ellos llevan m谩s de 10 a帽os trabajando all铆 y ven c贸mo la presi贸n y el clima de desconfianza es cada vez mayor. 鈥淭enemos miedo por nuestro trabajo, lo que le pas贸 a Rub茅n nos puede pasar a cualquiera, qui茅n te dice que ma帽ana externalizan tu puesto de trabajo o te cambian por otro que cobre menos a pesar de que tu llevas 17 a帽os trabajando aqu铆 y mirando por el bien de la empresa鈥.

Durante la elaboraci贸n de este texto, los 19 d铆as en huelga de los trabajadores de Veolia triunfaron y culminaron en una mesa de negociaci贸n abierta desde hac铆a dos a帽os. Una huelga ejemplar que ha dado sus frutos consiguiendo no solo que su compa帽ero fuese readmitido sino el derecho a la subrogaci贸n para que esto no vuelva a suceder. Esto es lo que nos dec铆an antes de lograr el tan ansiado acuerdo: 鈥淗ace un a帽o intentamos que Inditex nos firmara un compromiso de subrogaci贸n que no est谩 recogido en el convenio del metal, pero que s铆 consiguieron otras contratas. Solo pedimos lo mismo que tienen los dem谩s, igualar condiciones. Su respuesta fue que nosotros no nos ten铆amos que preocupar, que 茅ramos como 鈥渄e casa鈥 porque nadie conoce mejor las instalaciones. Una vez m谩s fue una bomba de humo y un a帽o despu茅s tuvimos que convocar una huelga para que nos escuchen鈥.

Ahora les toca seguir peleando y negociando con la empresa para que les sea reconocido el plus de centro y algo tan b谩sico como el cumplimiento del convenio.

Trabajadoras unidas, la ca铆da del mito

El hartazgo de unos trabajadores que ven c贸mo sus condiciones laborales cada d铆a son m谩s precarias, debido entre otras cosas a la cantidad de subrogaciones que sufren, se hace cada vez m谩s insoportable.

En esta situaci贸n, la solidaridad y la uni贸n demostrada por los trabajadores de Veolia que han estado 19 d铆as de huelga, con concentraciones dos veces al d铆a durante 3 semanas delante de Inditex se han convertido en todo un ejemplo al que mirar. Una decisi贸n as铆 no se toma por casualidad. Tras a帽os cobrando por debajo del convenio, aguantando a帽os de negociaciones que no conducen a nada, ver c贸mo despiden a un compa帽ero que no solo es un gran trabajador sino alguien que lucha por los derechos de todos hizo saltar esa chispa.

No han sido los primeros en concentrarse ni en ir a la huelga, pero quiz谩 por ser los 煤ltimos, por ser una plantilla peque帽a o por conseguir unir en una larga lucha a todos los compa帽eros, se ha convertido en el orgullo de muchas y muchos que no han dudado en solidarizarse y unirse a sus protestas. 鈥淟os trabajadores de Veolia han dado una lecci贸n muy grande de compa帽erismo y los admiramos mucho鈥, nos dice Raquel (CIG), trabajadora en el comedor de f谩brica y almac茅n.

Las dificultades han sido muchas: los han invisibilizado, han intentado boicotearlos con todo lo que han podido, pero han resistido de una manera ejemplar. Hoy podemos decir que la lucha sirve. No han estado solos, los trabajadores y trabajadoras de limpieza, comedor, mantenimiento, tintorer铆a, tiendas鈥 los han acompa帽ado cada d铆a porque saben que lo que les pas贸 a ellos le puede pasar a cualquiera, porque ven c贸mo la precarizaci贸n que est谩 inundando no solo a las contratas sino tambi茅n a las tiendas se est谩 convirtiendo en la estrategia favorita de Inditex. Miguel (CIG), del servicio de limpieza, reconoce que no se trata de que te est茅 ocurriendo lo mismo en ese momento, sino que hay que estar unidos porque aunque trabajen en distintas empresas son compa帽eros y si no est谩n unidos es mucho m谩s dif铆cil conseguir defender los derechos: 鈥 Nosotros creemos que tenemos que estar con los compa帽eros, aunque no estemos teniendo despidos, ni problemas tan graves, creemos que tenemos que apoyar al resto de las contratas鈥

Esta uni贸n y solidaridad no siempre ha existido. El proceso en las distintas empresas ha sido distinto, pero la presi贸n que tienen ahora les ha hecho dar el paso. 鈥淣os cost贸 conseguir la uni贸n de los trabajadores y trabajadoras, pero gracias a eso, la presi贸n que ejercemos en la empresa es suficiente para conseguir defender nuestros derechos y mejorar nuestras condiciones laborales. La gente ha visto que si se lucha unido, se consiguen las cosas鈥, afirma Miguel.

脫scar (CIG), reconoce que en Top Wash hay mucho que avanzar en este terreno, a pesar de haber conseguido convocar paros y manifestaciones por primera vez en los a帽os que tiene la empresa, cree que es necesario que todos se unan. 鈥淗emos conseguido algo impensable en la empresa, que muchos se hayan manifestado por la readmisi贸n de los compa帽eros era algo en lo que pocos confiaban, pero ante el futuro que nos espera, tenemos que estar todos unidos鈥.

Raquel recuerda de d贸nde vienen y agradece poder contar con la solidaridad de los trabajadores del almac茅n de Inditex: 鈥淐uando no ten铆amos ni sindicato, fueron los mozos de almac茅n los que se movieron para apoyarnos鈥. Algunas de las grandes victorias sindicales en el comedor han sido fruto de esa uni贸n entre trabajadores de almac茅n y los de comedor. De esta forma consiguieron la readmisi贸n de unas compa帽eras cuando una de las empresas anteriores que llevaba el comedor, las ech贸 a la calle. M谩s recientemente consiguieron mejorar el horario y la conciliaci贸n de los del turno de tarde: 鈥渓os del turno de tarde entraban a las 18.00 hasta las 22.00 y se iban para casa hasta las 2.00 de la madrugada y sal铆an a las 6.00. Hubo compa帽eros que estuvieron hasta 8 a帽os con este horario hasta que nos movilizamos para que tuvieran unos horarios que facilitasen la conciliaci贸n. Al final conseguimos que les pusieran turnos fijos鈥.

Sergio (CIG), de Vero Juncal, reconoce que si no llega a ser por la uni贸n de los compa帽eros y que est谩n dispuestos a luchar para conseguir y mantener sus derechos esto no ser铆a posible 鈥淐onseguimos estar unidos y de esta forma hemos conseguido derechos, pero siempre tenemos riesgo de perderlo. Conseguir mejoras, se consiguen con mucho trabajo, pero mantenerlas es m谩s dif铆cil. En eso estamos ahora, aguantando鈥.

鈥淣osotros tuvimos la mala suerte de tener que negociar el convenio en plena pandemia de la Covid-19 y hemos tenido que luchar mucho para mantener derechos muy importantes que pod铆amos perder. Parece poco, pero pocos lo han conseguido.鈥 nos dice Sergio.

Lo que vienen a demostrar todas estas empresas es que la uni贸n y la lucha de la clase obrera puede vencer por muy grande que sea el gigante al que te enfrentes. Cuando la avaricia rompe el saco es dif铆cil predecir por donde te van a venir. Esta vez parece que esa doble cara de Inditex se ha destapado y el mito de Amancio ha empezado a caer.

La estrategia de Inditex de poner a las contratas como diques de contenci贸n encargados de reprimir las protestas y dividir a los trabajadores no est谩 saliendo como esperaban. Los trabajadores y trabajadoras han decidido apuntar al verdadero culpable, dificultando que la multinacional pueda seguir con una pol铆tica de marketing que vende una relaci贸n id铆lica con sus empleados mientras el miedo, la precarizaci贸n y la represi贸n sindical campan a sus anchas.

La lucha sirve.

Patricia Grela es militante de Anticapitalistas Galiza

Notas

  1. https://poderpopular.info/2021/01/19/las-trabajadoras-de-inditex-exigen-derechos-ante-el-cierre-de-tiendas/
  2. https://poderpopular.info/2020/09/11/top-wash-ere-encubierto-de-inditex/
  3. https://poderpopular.info/2021/05/16/huelga-en-veolia-subcontrata-de-inditex-los-trabajadores-exigen-la-readmision-de-ruben/
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Fuente: Vientosur.info