May 28, 2022
De parte de Nodo50
178 puntos de vista

Albino Prada, miembro del Consejo Cient铆fico de Attac. Publicado originalmente para sinpermiso.

Para enfrentar un problema de inflaci贸n acelerada como la actual no es asunto secundario el nivel de desempleo que exista en un pa铆s. En Alemania con menos de un cuatro por ciento, en Espa帽a con un casi quince por ciento o en Estados Unidos con un apenas seis por ciento (Eurostat y Banco Mundial) el margen de maniobra es muy distinto. Siendo as铆 que la rotunda elevaci贸n de tipos de inter茅s decidida por la Reserva Federal de Estados Unidos podr铆a tener un encaje social muy diferente del que supondr铆a en Espa帽a hacer algo equivalente por parte del Banco Central Europeo.

Ahora que nuestros Bancos Centrales (el Banco de Espa帽a y el Banco Central Europeo, BCE) parecen despertar de una prolongada siesta mientras la inflaci贸n se desbocaba 鈥搚 no hay que olvidar que su control es el principal objetivo que tienen-, habr铆a que reflexionar si la mejor pol铆tica (鈥la bala de plata鈥) para frenarla es encarecer el acceso al cr茅dito por medio de la gradual elevaci贸n de los tipos de inter茅s. Y hacerlo sin antes relajar ese objetivo de inflaci贸n (por ejemplo del 2% actual, al 4%) para manejar mejor el atolladero en el que estamos metidos.

Porque podr铆a muy bien suceder que encarecer el cr茅dito no afectase en absoluto a la demanda de unos consumidores que no estaban endeud谩ndose como en el pasado a pesar de anotarse tipos reales negativos en los 煤ltimos a帽os. 

Y que, al mismo tiempo, esa elevaci贸n no moderase la inflaci贸n si esta no procede de un exceso de demanda, sino de variados y peliagudos shocks de oferta (energ铆a, log铆stica, materias primas, mercados cautivos, oligopolios, guerra, etc.) sobre los que nuestros Bancos Centrales guardan un piadoso silencio.

De lo que no hay duda es que la citada bala de plata (subir los tipos de inter茅s) s铆 afectar铆a a otra pol铆tica econ贸mica (los gastos p煤blicos para financiar medidas discrecionales selectivas dirigidas a paliar galopantes riesgos de pobreza y exclusi贸n social derivados de la inflaci贸n) al encarecer tanto el endeudamiento p煤blico futuro (el de este a帽o 2022) como la refinanciaci贸n del acumulado (que en Espa帽a alcanza cifras hist贸ricas despu茅s del aceler贸n Covid). 

Todo lo anterior suceder谩 si el BCE sube los tipos y da por finalizado su programa de compras de deudas soberanas (PEPP) en los pr贸ximos meses, provocando que despierten primas de riesgo diferenciadas por pa铆ses que comparten una misma moneda. 

Es 茅sta una mano de hierro que dificulta la expansi贸n inversora y social; y que se cierra a煤n m谩s con el mantra neoliberal de reducci贸n de impuestos. Lo que provocar铆a una recesi贸n asim茅trica dentro de la eurozona que, adem谩s, agravar铆a la diferencia entre las tasas de paro dentro de la UE (Espa帽a 14%, Alemania 4%). 

Para paliar esta causaci贸n 鈥搒iempre que el BCE relaje su ortodoxia ordoliberal- una subida de tipos homog茅nea dentro de la eurozona debiera al menos acompa帽arse de una compra paliativa de deuda de los Estados con mayores tasas de paro y primas de riesgo (con un programa semejante al actual PEPP). 

Pero es que, adem谩s, aquella bala de plata (elevar los tipos de inter茅s) esterilizar铆a la depreciaci贸n del euro (ahora potenciada por una alta inflaci贸n), dificultando las exportaciones de nuestras econom铆as y favoreciendo, con ello, un mayor riesgo de par谩lisis econ贸mica y creciente desempleo. 

Por ambas v铆as el BCE actuar铆a como un bombero pir贸mano, en vez de ser un rumboso h茅roe con una bala de plata. Porque, al intentar frenar la inflaci贸n, podr铆a provocar una recesi贸n. Y en este punto recordemos que el BCE no tiene siquiera un mandato estatutario 鈥揷omo s铆 tiene la Reserva Federal de Estados Unidos- de control del nivel de desempleo. Al ordoliberal Bundesbank no le preocupa la tasa de paro derivada de un alza de los tipos de inter茅s. Se explica as铆 que las previsiones actualizadas de crecimiento para este a帽o 2022 (de momento sin el impacto de una subida de tipos) sit煤en ya a la eurozona por debajo de la media mundial (2,8 % frente a 3,6 %). 

Cuando uno indaga algo m谩s all谩 en esta disyuntiva (bala/bombero) sorprende comprobar que varios de los m谩s expertos economistas acad茅micos a煤n en un informe del a帽o 2021 no considerasen la inflaci贸n un reto sustantivo (aunque 鈥搒intom谩ticamente- ya desaconsejaban que pensiones y salarios se ajustasen a su evoluci贸n). Se entiende as铆 que nadie emplazase al BCE a abrir camino a un cambio de la tarifa el茅ctrica marginalista por otra basada en una media ponderada.

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驴Cu谩l debiera ser la alternativa a la muy peligrosa bala de plata de encarecer el cr茅dito?

En mi opini贸n, por un lado, financiar gastos p煤blicos (tanto discrecionales de protecci贸n social, como inversiones en autonom铆a energ茅tica y alimentaria) con una rotunda pol铆tica fiscal progresiva nacional y con endeudamiento mancomunado dentro del euro

Y, por otro lado, ajustando la demanda energ茅tica (electro intensiva, gas intensiva, y del transporte basado en hidrocarburos) a la obviedad de nuestra total dependencia exterior, sin complacencias corporativas. Al tiempo que la oferta energ茅tica renovable se impulsase primando a agentes no oligop贸licos, y que la actual tarifa marginalista se sustituyese por una media ponderada del mix de energ铆as primarias.

No son balas de plata. Pero sentar铆amos las bases para salir de la actual ratonera de inflaci贸n global sin da帽ar, a煤n m谩s, la cohesi贸n social. Y, de paso, combatir铆amos el acelerado colapso clim谩tico y la no menos galopante desigualdad social.

A la postre el asunto es muy simple: se trata de repartir el impacto de un shock externo (inflaci贸n por encarecimiento de recursos importados) dentro de cada pa铆s. Todos perderemos. Pero debieran perder y aportar mucho m谩s los (pocos) que m谩s acumularon en el pasado, y no los (muchos) que llevan d茅cadas viendo devaluarse su situaci贸n. Empezando por los sectores financieros y de la energ铆a, directos beneficiarios y amplificadores del actual shock inflacionario.

De no hacerlo as铆 abriremos camino a una reforzada oleada de pol铆ticas y gobiernos neoliberales, como ya sucediera por los a帽os 80 (Reagan-Thatcher), con su jarabe de serpiente contra la inflaci贸n: devaluaci贸n fiscal y laboral.

ATTAC no se identifica necesariamente con las opiniones expresadas en los art铆culos, que son responsabilidad de los autores de los mismos.




Fuente: Attac.es