May 22, 2022
De parte de Nodo50
247 puntos de vista

El Gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, reflej贸 la actitud de la mayoritaria de los economistas convencionales sobre el impacto de la inflaci贸n en febrero, cuando dijo: 鈥淣o estoy diciendo que nadie reciba un aumento de sueldo, no me malinterpreten. Lo que estoy diciendo es que necesitamos moderaci贸n en la negociaci贸n salarial, de lo contrario se saldr谩 de control鈥 .

Bailey defiende la explicaci贸n keynesiana de que el
aumento de la inflaci贸n es el resultado de un mercado laboral r铆gido
(芦pleno empleo禄) que permite a los trabajadores presionar por
salarios m谩s altos y, por lo tanto, obliga a los empleadores a subir los
precios para mantener las ganancias. Esta teor铆a de la inflaci贸n por la
芦presi贸n salarial禄 ha sido refutada tanto te贸rica como emp铆ricamente,
como he mostrado en varios art铆culos
anteriores

Y m谩s recientemente, el estudio del Banco de Pagos Internacionales (BIS) confirma que 鈥渟eg煤n algunas datos, el entorno actual no parece propicio para tal espiral. Despu茅s de todo, la correlaci贸n entre el crecimiento de los salarios y la inflaci贸n ha disminuido en las 煤ltimas d茅cadas y actualmente se encuentra cerca de m铆nimos hist贸ricos鈥.

BIS

Pero esta teor铆a de la presi贸n salarial persiste entre
los keynesianos ortodoxos porque creen que el pleno empleo genera
inflaci贸n; y cuenta con el apoyo de las autoridades porque ignora
cualquier impacto en los precios por parte de las empresas que intentan
aumentar las ganancias. Bailey no habl贸 de 鈥榬estricci贸n鈥 en los precios de
mercado o las ganancias.

La teor铆a de la presi贸n salarial exist铆a antes de
Keynes. Ya a mediados del siglo XIX, el sindicalista
neoricardiano Thomas Weston argument贸 en los c铆rculos de la Asociaci贸n
Internacional de Trabajadores que los trabajadores no pod铆an presionar por
salarios superiores al coste de la subsistencia porque solo conducir铆a a que
los empleadores aumentasen los precios y, por lo tanto, era
contraproducente. Para Weston, hab铆a una 鈥榣ey de hierro鈥 de los salarios
reales vinculados al tiempo de trabajo requerido para la subsistencia que no
pod铆a romperse.

Marx refut贸 los puntos de vista de Weston tanto
te贸rica como emp铆ricamente en una serie de discursos publicados en el
folleto Valor, Precio y
Ganancia. 
Marx argument贸 que el valor (precio) de la mercanc铆a
depend铆a en 煤ltima instancia del tiempo de trabajo promedio necesario para
producirla. Pero eso significaba que la distribuci贸n de ese tiempo de
trabajo entre los trabajadores que creaban la mercanc铆a y el capitalista que la
pose铆a no eran inmutables sino que depend铆an de la lucha de clases entre
empleadores y empleados. Como escribi贸: 鈥渓os capitalistas no
pueden subir o bajar los salarios simplemente a su antojo, ni pueden subir los
precios a su voluntad para compensar la p茅rdida de ganancias resultante de un
aumento de los salarios鈥.
 Si los salarios est谩n
芦contenidos禄, es posible que no bajen los precios, sino que
simplemente aumenten las ganancias.

De hecho, eso es lo que est谩 sucediendo ahora en el
actual episodio de inflaci贸n. En la recuperaci贸n de la Gran Recesi贸n, el
crecimiento de los precios fue bastante
moderado 
durante los primeros a帽os de esa recuperaci贸n. En
cambio, las corporaciones aplicaron una reducci贸n salarial extrema (ayudada por
niveles altos y persistentes de desempleo). Los costes laborales unitarios
(es decir, el coste laboral por unidad de producci贸n) cayeron durante un
per铆odo de tres a帽os desde el punto m谩s bajo de la recesi贸n en el segundo
trimestre de 2009 hasta mediados de 2012.

Ha habido un patr贸n general de ca铆da de la participaci贸n del trabajo en los ingresos durante la fase inicial de las recuperaciones que caracteriz贸 la mayor铆a de las recuperaciones posteriores a la Segunda Guerra Mundial, aunque se ha vuelto m谩s extremo en los ciclos econ贸micos recientes. En 2019, la participaci贸n laboral estaba en su punto m谩s bajo. La d茅cada de 2010 vio b谩sicamente un estancamiento de los salarios reales promedio en la mayor铆a de las principales econom铆as.

En un informe reciente , el Banco de Pagos Internacionales (BIS) se帽ala que 鈥渆n las 煤ltimas d茅cadas, el poder de negociaci贸n colectiva de los trabajadores ha disminuido junto con la afiliaci贸n sindical. En relaci贸n con esto, las cl谩usulas de indexaci贸n y COLA que alimentaron espirales de salarios y precios en el pasado son menos frecuentes. En la zona euro, la proporci贸n de empleados del sector privado cuyos contratos tienen un papel real en la fijaci贸n de salarios debido a la inflaci贸n cay贸 del 24 % en 2008 al 16 % en 2021. La cobertura de COLA en los Estados Unidos rondaba el 25 % en la d茅cada de 1960 y aument贸 a alrededor del 60% durante el episodio inflacionario de fines de la d茅cada de 1970 y principios de la de 1980, pero disminuy贸 r谩pidamente al 20% a mediados de la d茅cada de 1990 芦

BIS

Desde la crisis del COVID, la participaci贸n
de los trabajadores en los ingresos
 y los salarios
reales
 ha ido cayendo considerablemente incluso cuando
disminuye el desempleo. Todo lo contrario de la teor铆a keynesiana de la
inflaci贸n y la llamada 鈥榣ey de hierro de los salarios鈥 propuesta por Weston
frente a Marx.  El aumento de la
inflaci贸n no ha sido impulsado por nada que se parezca a un mercado laboral
sobrecalentado, sino por mayores m谩rgenes de ganancias corporativas y cuellos
de botella en la cadena de suministro. 
Eso significa que los
bancos centrales tendran poco efecto elevando las tasas de inter茅s para
鈥榚nfriar鈥 los mercados laborales y reducir los aumentos salariales frente a la
inflaci贸n y es m谩s probable que causen un estancamiento en la inversi贸n y el
consumo, provocando as铆 una crisis.

Los precios de las mercanc铆as se pueden descomponer en
tres componentes principales: costes de mano de obra (v= el valor de la fuerza
de trabajo en la terminolog铆a marxista), insumos no laborales (c = el capital
constante consumido y el 鈥渕argen鈥 de las ganancias sobre los dos primeros
componentes (s = plusval铆a que se apropian los propietarios capitalistas).P = v
+ c + s.

El Instituto de Pol铆tica Econ贸mica calcula que, desde el punto m谩s bajo de la recesi贸n del COVID-19 en el segundo trimestre de 2020, los precios generales en el sector productor de la econom铆a estadounidense han aumentado a una tasa anualizada del 6,1 %: una aceleraci贸n pronunciada por encima del 1,8 %. del crecimiento de los precios que caracteriz贸 el ciclo econ贸mico previo a la pandemia de 2007-2019. M谩s de la mitad de este aumento (53,9 %) se puede atribuir a mayores m谩rgenes de beneficio, y los costes laborales contribuyen menos del 8 % de este aumento. Esto no es normal. De 1979 a 2019, las ganancias solo contribuyeron alrededor del 11 % al crecimiento de los precios y los costes laborales en m谩s del 60 %. Los insumos no laborales (materias primas y componentes) tambi茅n est谩n elevando los precios m谩s de lo habitual en la recuperaci贸n econ贸mica actual.

La inflaci贸n actual se concentra en el sector de los bienes (en particular, los bienes duraderos), impulsada por el colapso de las cadenas de suministro de bienes duraderos (con cierres continuos de puertos en todo el mundo). El cuello de botella no es la mano de obra que pide salarios m谩s altos, la capacidad de transporte mar铆timo y otras carencias no laborales. De hecho, en el pico de inflaci贸n actual, el crecimiento de las ganancias semanales de EEUU se ha ido desacelerando mes a mes.

Son las ganancias las que han estado subiendo en espiral. Las empresas que ten铆an oferta disponible cuando se produjo el aumento de la demanda provocado por la pandemia han tenido un enorme poder de fijaci贸n de precios frente a sus clientes. Los m谩rgenes de beneficio empresarial (la parte que se destina a los beneficios por unidad de producci贸n) est谩n en su punto m谩s alto desde 1950.

El estudio del BIS encuentra algo similar: 鈥淓l poder de fijaci贸n de precios de las empresas, medido por el margen de los precios sobre los costes, ha aumentado a m谩ximos hist贸ricos. En el entorno de inflaci贸n baja y estable de la era anterior a la pandemia, los m谩rgenes m谩s altos redujeron el traspaso de salarios a precios. Pero en un entorno de alta inflaci贸n, los m谩rgenes m谩s altos podr铆an impulsar la inflaci贸n, ya que las empresas prestan m谩s atenci贸n al crecimiento de los precios agregados y lo incorporan en sus decisiones de fijaci贸n de precios. De hecho, esta podr铆a ser una de las razones por las que las presiones inflacionarias se han ampliado recientemente en sectores que no se vieron directamente afectados por cuellos de botella鈥.

BIS

Un an谩lisis de las presentaciones de la Comisi贸n de Bolsa y Valores de 100 corporaciones de EEUU encontr贸 que las ganancias netas aumentaron un promedio del 49 % en los 煤ltimos dos a帽os y, en un caso, 隆hasta en un 111 000 %!

Los directores ejecutivos son muy conscientes de la
capacidad de aumentar los precios en esta espiral inflacionaria. El
director general de Hershey, Michel Buck, dijo a los accionistas: 芦El
precio ser谩 una palanca importante para nosotros este a帽o y se espera que
impulse la mayor parte de nuestro crecimiento禄. 
 De manera
similar, un ejecutivo de Kroger les dijo a los inversores que 芦un
poco de inflaci贸n siempre es bueno para nuestro negocio禄,
 mientras
que el director ejecutivo de Hostess dijo en marzo que el aumento de los
precios en toda la econom铆a 芦ayuda禄 a las ganancias.

驴Significa esto que las empresas pueden subir los
precios a voluntad y est谩n involucradas en lo que se llama 鈥榖urbuja de
precios鈥? Marx, discutiendo con Weston en 1865, no cre铆a que ese fuera el
caso en general. El poder de la competencia segu铆a reinando. George
Pearkes, analista de Bespoke Investment, se帽ala como ejemplo a Caterpillar, que
registr贸 un aumento de ganancias del 958 % impulsado por el crecimiento del
volumen y la realizaci贸n de precios entre los cuartos trimestres de 2019 y
2021. La eliminaci贸n de los aumentos de precios puede haber reducido las
ganancias operativas del cuarto trimestre de 2021 de la compa帽铆a ligeramente
por debajo de los $ 1.3 mil millones que gan贸 en 2020 . 芦No
se trata de una burbuja de precios鈥 muestra de manera concreta que hay
muchos matices
芦, se帽ala Pearkes, a帽adiendo a continuaci贸n que la
subida de precios 鈥渘o es el principal impulsor de la inflaci贸n, ni el
principal impulsor de las ganancias corporativas鈥.
  De hecho, las
empresas que suben los precios tanto como el entorno actual permite maximizar
las ganancias a corto plazo pueden encontrarse pagando un precio en su cuota de
mercado en el futuro a medida que otros entran en el juego. Est谩 claro,
sin embargo, que a mayor concentraci贸n de capital en cualquier sector, mayor
capacidad para subir los precios.  鈥淐uando pasas de 15 a 10
empresas, no hay muchos cambios鈥
 , defiende un analista. 鈥Cuando
pasas de 10 a 6, muchas cosas cambian. Pero cuando pasas de seis a cuatro,
es una soluci贸n鈥.

Recientemente, la Autoridad de Competencias y Mercados (CMA) del Reino Unido public贸 un informe importante. La CMA encontr贸 una imagen mixta. La persistencia de las ganancias ha aumentado seg煤n lo medido por los m谩rgenes sobre los costos marginales y el rendimiento del capital, pero no cuando se mide por las ganancias antes de impuestos. 

Y la CMA tambi茅n descubri贸 que cuanta m谩s competencia
internacional hay, menos capacidad tienen las empresas para aumentar los
precios y los m谩rgenes.鈥淓sto destaca el importante papel que juega el
comercio internacional para contribuir a mantener competitivos los mercados del
Reino Unido鈥. 
El BIS resumi贸 este debate: 鈥淓n los mercados de
productos entra en juego el grado de competencia. Las empresas con
m谩rgenes de beneficio m谩s altos, una indicaci贸n de un mayor poder de mercado,
podr铆an aumentar los precios cuando aumentan los salarios, mientras que
aquellas que no tienen ese poder de fijaci贸n de precios pueden dudar en
hacerlo. Las consideraciones estrat茅gicas en la fijaci贸n de precios
tambi茅n son relevantes. Las empresas pueden sentirse m谩s c贸modas subiendo
los precios si creen que sus competidores tambi茅n lo har谩n. Los aumentos
de precios son m谩s probables cuando la demanda es fuerte. Con menos
preocupaci贸n por la p茅rdida de ventas y menos espacio para ajustar los m谩rgenes
de beneficio, incluso las empresas con menos poder de fijaci贸n de precios
podr铆an trasladar costos m谩s altos a los clientes鈥.

Como un socio de la consultora
Bain,
 asesora de muchas corporaciones, argument贸, 鈥渃uando
los tiempos son dif铆ciles, jodan a sus clientes mientras puedan hacerlo鈥. 
. El
consultor continua: 鈥淣o creo que esto sea realmente nefasto en
absoluto. Las empresas deber铆an cobrar lo que puedan. los beneficios son
el objetivo de todo este ejercicio鈥.

Michael Roberts,
habitual colaborador de Sin Permiso, es un economista marxista brit谩nico, que
ha trabajado 30 a帽os en la City londinense como analista econ贸mico y publica el
blog The Next Recession.

Texto original: https://thenextrecession.wordpress.com/2022/05/09/inflation-wages-versus-profits/

Traducci贸n: G. Buster

Fuente: https://sinpermiso.info/textos/inflacion-salarios-frente-a-ganancias




Fuente: Rebelion.org