October 30, 2021
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Fuente de la imagen: La Tinta

La recomposici贸n de la tasa de ganancia de los formadores de precios y los intereses devaluatorios de los grandes exportadores empujan la inflaci贸n. Lo que est谩 en juego es una disputa por el poder pol铆tico. Por Eduardo Lucita.


Una vez m谩s la inflaci贸n ocupa el centro de la escena pol铆tica nacional. El acotado congelamiento de precios es visto como una medida electoral. Sin embargo una mirada m谩s profunda permitir铆a ver el regreso de la puja distributiva que implica tambi茅n una disputa de poder.

La inflaci贸n, como el endeudamiento externo y la fuga de capitales, son rasgos distintivos, limitaciones estructurales del capitalismo local, que ning煤n gobierno -sea cual fuera la fracci贸n de capitales a cargo del comando del bloque de las clases dominantes- logr贸 resolver.

Conviene retomar aqu铆 la formulaci贸n de los Economistas de Izquierda en un documento de principios del 2010: 芦En toda formaci贸n social capitalista la inflaci贸n es resultante de tensiones contradictorias al interior del proceso de producci贸n que se expresan de distintas maneras seg煤n la coyuntura禄.

Contrariamente a la teor铆a neocl谩sica que supone que es el mercado el que impone los precios de la econom铆a, sostenemos que los precios son resultado de una doble disputa: por un lado, al interior de las clases capitalistas por la apropiaci贸n del excedente econ贸mico y, por otro lado, la tensi贸n entre patrones y asalariados por la apropiaci贸n de renta (puja distributiva). Es este conflicto de intereses el que explica los procesos de suba de precios y que se expresa crudamente en estos d铆as.

La espiral se espiraliz贸

La evoluci贸n del Indice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre arroj贸 un 3,5 por ciento, cortando un sendero levemente descendente de varios meses, y reforz贸 un proceso inflacionario, que en los 煤ltimos 12 meses supera el 50 por ciento, en ascenso, derrumbando todas las previsiones del ministro de Econom铆a.

Su evidencia encendi贸 las alarmas gubernamentales, m谩s a煤n al conocerse algunos datos de la primer quincena de este mes que proyectados lo dan nuevamente por arriba del 3 por ciento. En paralelo, la corrida contra el peso presiona sobre los tipos de cambio ampliando la brecha entre el tipo de cambio oficial y el contado con liquidaci贸n y el blue. Como sabemos nuestra econom铆a muestra una interacci贸n sist茅mica entre la evoluci贸n de los precios y el tipo de cambio que se potencian y realimentan mutuamente. En las condiciones actuales una disparada del d贸lar nos pone el borde de la hiperinflaci贸n.

驴Qu茅 empuja la inflaci贸n?

La caracter铆stica de esta coyuntura es que los precios b谩sicos de la econom铆a -sobre los que todo gobierno interviene- no influyen particularmente en la actualidad. El tipo de cambio oficial est谩 controlado, las tarifas y los combustibles congelados, los salarios hace cuatro a帽os que pierden frente a la inflaci贸n. No hay evidencias de inflaci贸n de costos.

Es evidente que en el pa铆s sobran pesos producto de que el gobierno financia con emisi贸n parte del d茅ficit fiscal y que luego se ve obligado a pagar altas tasas con las Leliq para esterilizar buena parte de esa emisi贸n. Lo que se vuelca al consumo no tiene una magnitud tal para impulsarlo fuertemente. Por otra parte, la capacidad instalada es del 65 por ciento, es decir, las empresas tienen margen para aumentar la producci贸n sin mayores costos. No se puede hablar de una inflaci贸n de demanda.

驴Entonces qu茅 empuja la inflaci贸n? La recomposici贸n de la tasa de ganancia de los formadores de precios y los intereses devaluatorios de los grandes exportadores. Tambi茅n la inflaci贸n global en alza.

Todo precio es pol铆tico

La respuesta del nuevo Secretario de Comercio Interior no se hizo esperar. Congelamiento de precios, retrotray茅ndolos al 1掳 de octubre, de escasos 1432 productos la mayor铆a integrantes de la canasta b谩sica. Una medida de emergencia que intenta romper la inercia pero que no ataca en su ra铆z el problema de la inflaci贸n estructural. No se resuelve con controles.
Lo que est谩 en juego es una disputa por el poder pol铆tico. Las declaraciones de la COPAL, de las C谩maras de Comercio de Argentina y de EEUU, de la AEA, coincidentes con las de dirigentes de la oposici贸n (trabajar a p茅rdida, desabastecimiento) hablan de una puja distributiva pero tambi茅n de una disputa por el poder pol铆tico, no en el sentido destituyente, como cree el oficialismo, sino en el de condicionar toda pol铆tica gubernamental que afecte la tasa de ganancia empresaria.

No hay mayores alternativas. Se necesita una clara y decidida pol铆tica intervencionista estatal apoyada en el control social. Control obrero de la estructura de costos de las formadoras de precios, transparentando las ganancias e imponiendo criterios de razonabilidad de las mismas. Extender ese control a las cadenas de distribuci贸n y comercializaci贸n. Desvincular los precios locales de los bienes exportables con mecanismos impositivos.

En definitiva un programa para enfrentar eficazmente las tendencias inflacionarias en nuestro pa铆s requiere de una fuerte decisi贸n pol铆tica en cuanto a la intervenci贸n del Estado y el mayor protagonismo obrero y popular posible.

Eduardo Lucita es integrante del colectivo EDI (Economistas de Izquierda).





Fuente: Anred.org