October 26, 2021
De parte de La Haine
207 puntos de vista

Cuando o铆mos la palabra 芦inflaci贸n禄, normalmente nos viene a la mente la posibilidad de que suban los precios de los productos de primera necesidad, como los alimentos, el combustible y el transporte. Este tipo de inflaci贸n puede ser de dos tipos: por empuje de costos o por demanda.

La inflaci贸n por empuje de costos se refiere al efecto de 芦presi贸n禄 del aumento de los precios de los insumos en alg煤n punto de la cadena de suministro. Cuando los precios del petr贸leo suben sustancialmente, por ejemplo, los precios de toda la econom铆a aumentan, ya que el petr贸leo se utiliza para producir y transportar casi todo. En efecto, el aumento de los costos equivale a una contracci贸n de la cantidad potencial que la econom铆a puede producir.

La inflaci贸n por demanda, en cambio, se refiere al efecto de 芦atracci贸n禄 del aumento de la demanda sobre los precios. Por lo general, existe una diferencia entre lo que podr铆a producirse si todos los recursos de una econom铆a se utilizaran de la forma m谩s eficiente posible y la cantidad de producci贸n actual: la brecha de producci贸n. Si esa brecha es negativa –por ejemplo, si hay trabajadores subempleados u otros recursos infrautilizados– no hay mucha inflaci贸n por atracci贸n de la demanda. Si la brecha es positiva –por ejemplo, los trabajadores se ven obligados a hacer horas extras–, la econom铆a empieza a recalentarse y los precios empiezan a subir.

No hay mucho que se pueda hacer contra la inflaci贸n impulsada por los costes. A largo plazo, los aumentos de precios pueden inducir a los proveedores a producir m谩s cantidad del bien, haciendo que los precios bajen, pero no hay garant铆a de que esto ocurra, sobre todo si el bien existe en oferta fija o est谩 controlado por un c谩rtel como la OPEP. La verdadera cuesti贸n es qu茅 grupo se ver谩 obligado a soportar el impacto del aumento de los costes.

La inflaci贸n por atracci贸n de la demanda, por otro lado, requiere que los bancos centrales aumenten los tipos de inter茅s para frenar la actividad econ贸mica. Si, por ejemplo, la econom铆a se encuentra en situaci贸n de pleno empleo y las empresas siguen intentando aumentar la inversi贸n, un aumento de los tipos de inter茅s har谩 que a las empresas les resulte m谩s costoso realizar esta inversi贸n y reducir谩 la presi贸n inflacionista.

En ambos casos, la pregunta que deber铆amos hacernos es la siguiente: 驴qui茅n paga los costes de una mayor inflaci贸n? En una econom铆a de bajos salarios y mayoritariamente no sindicalizada, suelen ser los trabajadores los que se ven obligados a pagar los mayores costos en forma de salarios m谩s bajos. La idea de que vamos a ver una 芦espiral de precios y salarios禄 al estilo de los a帽os setenta –en la que los trabajadores presionan para que se produzcan aumentos salariales en consonancia con la inflaci贸n, lo que conduce a una espiral de aumento de los costos y de los precios– es absurda en este contexto.

En nuestra econom铆a, la mayor铆a de los trabajadores simplemente no son lo suficientemente poderosos como para exigir aumentos salariales en l铆nea con la inflaci贸n. En los sectores en los que las presiones salariales son m谩s evidentes, el problema es la escasez de trabajadores cualificados como resultado tanto del cambio en el mercado de trabajo que hemos visto durante la pandemia como de la repentina ca铆da de la migraci贸n resultante tanto de la pandemia como de los intentos desesperados de los tories por evitar que la gente emigre al Reino Unido.

Cuando la econom铆a vuelva a la 芦normalidad禄 y el mercado laboral se ajuste, nos daremos cuenta de que estos aumentos salariales en determinados sectores eran temporales. Mientras tanto, la mayor铆a de los trabajadores de la mayor铆a de los sectores ver谩n erosionado cualquier aumento salarial por el aumento de los precios, y esto se produce tras una d茅cada de estancamiento salarial que ha empujado a muchas familias a endeudarse cada vez m谩s. Muchos de estos hogares se ver谩n empujados al l铆mite por los costes del servicio de la deuda cuando los tipos de inter茅s empiecen a subir.

Los trabajadores, en otras palabras, van a soportar la peor parte de todos los cambios econ贸micos temporales y permanentes que se derivan de la pandemia, especialmente los que tienen salarios bajos, empleos precarios y viven en el sector privado de alquiler. Los trabajadores negros, las mujeres y los discapacitados se enfrentar谩n a luchas a煤n mayores.

Pero hay un grupo de la sociedad que ya se ha beneficiado sustancialmente de la econom铆a pand茅mica: los ricos. El tipo de inflaci贸n del que no hablamos –la inflaci贸n de los precios de los activos– ha hecho m谩s ricos a los ricos, y es en gran medida el producto de las pol铆ticas aplicadas por los bancos centrales.

La inflaci贸n de los precios al consumo se calcula sobre la base del precio de una cesta de bienes representativos; en otras palabras, las cosas que la mayor铆a de los hogares suelen comprar. La inflaci贸n de los precios de los activos –el aumento del valor de los valores financieros como las acciones y los bonos, as铆 como de otros activos como la vivienda y el arte– suele quedar fuera del debate.

Esto no es una sorpresa. La raz贸n por la que a la derecha no le gusta la inflaci贸n de los precios al consumo es que una inflaci贸n desbocada puede erosionar el valor de sus activos: si los precios suben y el valor de tu casa se mantiene, ser谩s menos rico en t茅rminos reales. Pero en nuestra econom铆a, los precios de los activos suben muchas veces m谩s r谩pido que los precios al consumo, y mientras los bancos centrales sigan aplicando una pol铆tica monetaria extraordinariamente flexible, es poco probable que esto cambie.

La situaci贸n ideal para los ricos ser铆a que los precios al consumo se mantuvieran planos mientras los precios de los activos siguen subiendo, que es la situaci贸n que tenemos desde la crisis financiera. A las personas m谩s poderosas de nuestro pa铆s les beneficia que la conversaci贸n sobre la inflaci贸n se centre casi exclusivamente en los precios al consumo, sin que se hable de los precios de los activos.

Si compramos la l铆nea de que, incluso despu茅s de una d茅cada de estancamiento salarial, lo que necesitamos es menos poder de negociaci贸n para los trabajadores, menores salarios del sector p煤blico y un salario m铆nimo m谩s bajo –todo ello mientras se mantienen las pol铆ticas de los bancos centrales que han llevado a un asombroso aumento de los precios de los activos para los ricos– estaremos manteniendo una econom铆a construida en inter茅s de los multimillonarios.

jacobinlat.com




Fuente: Lahaine.org