April 19, 2021
De parte de Nodo50
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Desde hace años, Ecologistas en Acción viene denunciando el creciente desarrollo de infraestructuras gasísticas y el papel que se le está brindando a este combustible fósil en el modelo energético del Estado español y de la Unión Europea.

El gas natural es, en realidad, un combustible fósil compuesto básicamente de metano. Aunque, durante su combustión, provoca unas emisiones de CO2 mucho más bajas que otros combustibles fósiles, las fugas de metano en todo el proceso desde su extracción pueden arruinar estas ventajas climáticas. El metano tiene un potencial de calentamiento 28 veces mayor que el del CO2 en un horizonte de cien años1 según el quinto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

Durante los primeros años de la década de los 2000, se produjo en España un boom de la infraestructura gasística que pretendía dar respuesta a un aumento de la demanda doméstica, que nunca se produjo, y un deseo de convertir España en un hub de gas natural para toda la Unión Europea. Tenemos el 42 % de la capacidad de almacenamiento de gas de toda la Unión Europea, somos el tercer país en número de centrales de ciclo combinado y el primero en número de regasificadoras. Una infraestructura gasística totalmente sobredimensionada a la que nunca se le dio tanto uso como estaba planeado.

El desarrollo de infraestructuras de gas en los últimos años ha sobredimensionado el sector energético y ha generado endeudamiento sin responder a una necesidad real de la población. También ha encarecido las facturas y ha acentuado la pobreza energética. Este desarrollo ha respondido a intereses de empresas privadas y no al interés público. Por si fuera poco, ha generado conflictos geopolíticos entre países y dentro de los propios países productores, debidos principalmente a disputas territoriales y de precios.

El presente dossier nace de la demanda interna de Ecologistas en Acción de tener una imagen más actualizada de aquellos aspectos del gas relacionados con lo doméstico, esto es, con el consumo del gas en los hogares del Estado Español y el reflejo que tiene una infraestructura sobredimensionada en la factura que pagan los hogares y, por ende, en la vulnerabilidad ante la pobreza energética.

Para ello, hemos incluido información actualizada sobre el consumo del gas en el Estado Español, el volumen y origen de las importaciones y una comparativa de precios con otros países europeos. Asimismo, hemos analizado la estructura de la factura del gas para ver cómo se refleja en ella la sobredimensión del sistema y hemos incluido ejemplos del apoyo y las ayudas públicas que recibe todavía hoy en día el sector gasístico. Por la importancia que ha tenido y sigue teniendo como fuente energética en los hogares el Estado Español, nos ha parecido interesante dedicar un tiempo a mirar el consumo de los gases licuados del petróleo a pesar de que se sale del marco del GN. Incluimos al final del dossier información actualizada sobre la situación del fallido Almacén Castor. Todo ello sin perder de perspectiva como todo este sistema sobredimensionado y los precios de la factura tienen un impacto dramático en los niveles de pobreza energética.

Se trata, por tanto, de un documento de trabajo dinámico en el cual se han incorporado los datos disponibles hasta Febrero 2021 y que podría ser objeto de actualizaciones y/o ampliaciones en los siguientes meses para responder a las demandas de información en torno al gas del Área de Energía y Clima de la Confederación.

  1. Este potencial de calentamiento aumenta a 86 veces si consideramos un horizonte temporal de 20 años.




Fuente: Ecologistasenaccion.org