January 27, 2021
De parte de Fundacion Aurora Intermitente
189 puntos de vista


SE CITA LA LABOR DE LA COORDINADORA ANTIPRIVATIZACI脫N DE LA SANIDAD ESPA脩OLA.

A medida que la COVID-19 se extiende por todo el mundo, con m谩s de 26 millones de casos y 466.000 muertes s贸lo en la regi贸n europea (a fecha de 11 de enero), la capacidad de los sistemas sanitarios para hacer frente a la pandemia ha estado constantemente en el punto de mira. La prestaci贸n de cuidados a largo plazo y a los ancianos tambi茅n ha sido objeto de escrutinio, ya que en muchos pa铆ses europeos se han producido proporciones escandalosas de muertes por COVID-19 en residencias, hasta un 60% en la primera oleada de la pandemia.

Los sistemas sanitarios de los Estados miembros de la UE -tanto los basados en seguros de salud relacionados con el empleo como los financiados a trav茅s de los impuestos generales- han estado sujetos a presiones pol铆ticas y normativas que han fomentado la creciente privatizaci贸n de la asistencia sanitaria. En 2017, el Corporate Europe Observatory puso de manifiesto las presiones ideol贸gicas, empresariales y financieras -incluso a nivel de la UE- que han creado las condiciones propicias para que las empresas del sector privado desempe帽en un papel cada vez mayor en este servicio tradicionalmente p煤blico.

Pero exprimir los beneficios para los accionistas en los servicios sanitarios y asistenciales conlleva riesgos: deterioro de las condiciones de trabajo, peores salarios, reducci贸n de la plantilla, mayor carga de trabajo, m谩s estr茅s y recortes en la formaci贸n y los equipos de protecci贸n, todo lo cual afecta a la seguridad y la calidad de la asistencia. La desigualdad sanitaria se agrava a medida que los proveedores privados con 谩nimo de lucro “seleccionan” a los pacientes de menor riesgo y que pagan, mientras que los pacientes de mayor riesgo y m谩s pobres, o los que necesitan atenci贸n de urgencia, siguen dependiendo de la prestaci贸n de servicios sanitarios p煤blicos, que -debido a la austeridad y a la creciente captaci贸n de fondos p煤blicos por parte de los proveedores con 谩nimo de lucro- est谩n muy infradotados.

En el contexto de COVID-19, estas tendencias han tenido consecuencias desastrosas para la capacidad de los sistemas sanitarios y asistenciales de hacer frente a la pandemia. Los recortes presupuestarios en materia de sanidad han provocado una escasez de personal y una reducci贸n del n煤mero total de camas en los hospitales, mientras que el aumento de los hospitales privados va acompa帽ado de un descenso de las camas de cuidados intensivos, que son menos rentables para las empresas. Las residencias de ancianos con 谩nimo de lucro han mantenido sus costes bajos contratando a muy poco personal, que a menudo est谩 mal pagado, con una formaci贸n inadecuada, con poco o ning煤n subsidio por enfermedad y sin otra opci贸n que el trabajo ocasional en m煤ltiples instalaciones, lo que contribuye a la propagaci贸n del virus.

Sin embargo, no siempre ha sido as铆, y no tiene por qu茅 serlo. Los cambios que han llevado a una mayor privatizaci贸n de la sanidad, a la precarizaci贸n del trabajo asistencial y a la erosi贸n e infrafinanciaci贸n del sector p煤blico son el resultado de decisiones pol铆ticas a nivel nacional y europeo. Para muchas personas que se sorprendieron por el estado de estos sectores cuando lleg贸 la pandemia, estos cambios han pasado pr谩cticamente desapercibidos. COVID-19 ha sido una llamada de atenci贸n para muchos, un recordatorio de que podemos elegir c贸mo se gestionan nuestros servicios p煤blicos vitales. En este art铆culo se analizan tanto las presiones pol铆ticas de la UE como los grupos de presi贸n empresariales que han promovido una mayor mercantilizaci贸n, comercializaci贸n y privatizaci贸n de la asistencia sanitaria. Tendencias que han contribuido a que los sistemas sanitarios y de atenci贸n a la tercera edad en Europa est茅n mal preparados para la pandemia. Algunas de nuestras principales conclusiones son:

- El lobby de los hospitales privados es prol铆fico en Bruselas, aprovechando la pandemia como una oportunidad para impulsar sus intereses. Mientras tanto, el an谩lisis muestra que la privatizaci贸n de la sanidad ha reducido la preparaci贸n de los pa铆ses a largo plazo para hacer frente a las pandemias, y en realidad cuesta m谩s a los gobiernos que la sanidad p煤blica.

- Las presiones de la UE para recortar el gasto p煤blico han contribuido a la comercializaci贸n del sector de la atenci贸n a las personas mayores, as铆 como del sector sanitario, con efectos catastr贸ficos durante el COVID-19, especialmente en las residencias.

- Cada vez hay m谩s pruebas en contra de la colaboraci贸n p煤blico-privada en la sanidad, pero sigue siendo necesario un cambio de mentalidad. Sin embargo, este cambio es poco probable si la Comisi贸n acepta la ayuda de empresas como McKinsey (conocida por su papel en el aumento de la privatizaci贸n del NHS del Reino Unido) en su respuesta a la crisis de COVID-19, mientras mantiene al p煤blico en la oscuridad sobre los detalles.

- COVID-19 es un claro ejemplo de los fracasos del modelo privatizado de prestaci贸n de asistencia sanitaria y cuidados de larga duraci贸n. La lucha contra este modelo es una lucha por los pacientes y los trabajadores, por los ancianos y los discapacitados, por la justicia, la equidad y los derechos humanos. A medida que se ponen en marcha los planes para una Uni贸n de la Salud Europea, es vital salvaguardar la naturaleza p煤blica sin 谩nimo de lucro de la prestaci贸n de asistencia sanitaria en Europa, y garantizar que los fondos de recuperaci贸n de COVID-19 no se desv铆en a proveedores con 谩nimo de lucro.

(https://corporateeurope.org/sites/d…).




Fuente: Aurorafundacion.org