November 11, 2020
De parte de La Haine
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El triunfo de Biden, exponente del ‘establishment’ pol铆tico y econ贸mico estadounidense, parece ser una victoria p铆rrica de la clase trabajadora

En pleno retorno del Movimiento al Socialismo en Bolivia y en v铆speras del aniversario n煤mero 15 del hist贸rico No al ALCA, llega la noticia sobre el nuevo ocupante de la Casa Blanca. La era Trump, que allan贸 el terreno al avance de las derechas (y ultraderechas) a nivel regional y mundial, abre paso a la era Biden.

Tan complicados fueron los 煤ltimos cuatro a帽os, rematados por una pandemia a nivel global montada sobre una crisis econ贸mica que persiste en el tiempo, que la llegada de Biden es percibida como un alivio. A nivel internacional, en EEUU y en Am茅rica Latina se celebra la elecci贸n de un presidente y un equipo de gobierno que prometen restaurar el neoliberalismo y el liderazgo de EEUU a nivel mundial.


A continuaci贸n, se mencionan aspectos de pol铆tica interna y externa que podr铆an ser clave para la nueva gesti贸n, y su impacto a nivel global y regional.

Pol铆tica interna

  • R茅cord hist贸rico de participaci贸n electoral, con m谩s de 150 millones de votantes: a Biden lo votaron 74,5 millones de personas; a Trump 70,4 millones .
  • Los desaf铆os: la pandemia, reforma del sistema de salud, reforma migratoria, atender al descontento de los sectores afroamericanos e intentar relajar el alt铆simo nivel de polarizaci贸n.
  • Esta divisi贸n tambi茅n afecta la representaci贸n del Partido Dem贸crata, copado por el establishment y grupos que presionan por una mayor radicalizaci贸n progresista. Se percibe un desfase creciente entre esta 茅lite de poder y sus bases. Bernie Sanders ha declarado: “Ahora es el momento para que el pueblo trabajador escuche los planes a su favor”.
  • No obstante, est谩 por verse el compromiso de Biden con estos sectores: pol铆tico profesional desde hace cinco d茅cadas, deber谩 lograr que se deje al margen parte de su trayectoria, con aspectos turbios como el presunto tr谩fico de influencias a favor de los negocios de su hijo Hunter en China y Ucrania. De hecho, las indagaciones de Donald Trump sobre este tema dieron inicio al impeachment en su contra.
  • A su vez, la mencionada polarizaci贸n indica que el trumpismo seguir谩 vigente, aunque Trump ya no est茅 en la Presidencia, y considerando que es poco probable que se retire de la pol铆tica. Hay que tomar en cuenta que Trump ha sido votado por 70.804.538 de estadounidenses (214 en los colegios electorales), casi 8 millones m谩s respecto a los 62.984.828 de 2016, aunque entonces tuvo 304 votos electorales debido al sistema de reparto de colegios.

El Congreso

  • Los dem贸cratas han perdido lugares en la C谩mara de Representantes, aunque a煤n sean mayor铆a y consideremos el triunfo de las j贸venes promesas dem贸cratas, como Alexandria Ocasio-Cortez, Rashida Tlaib, Ayanna Pressley e Ilhan Omar, “The Squad”. No parecen haber avanzado en el posible control del Senado, a pesar de las enormes sumas de dinero gastadas en la campa帽a. La correlaci贸n de fuerzas depende de elecciones no resueltas a煤n en algunos Estados. Aparentemente, se resolver铆a a partir de lo que suceda en Georgia, donde habr谩 segunda vuelta en enero entre el republicano David Perdue y el dem贸crata Jon Ossoff, a la que podr铆a sumarse tambi茅n una segunda vuelta entre el republicano Kelly Loeffler y el dem贸crata Raphael Warnock.
  • Hasta ese momento, el republicano m谩s importante ser谩 Mitch McConnell, l铆der de la mayor铆a republicana en el Senado.
  • Si el Senado queda en manos de los republicanos, es probable que frene todo tipo de reforma impulsada por los dem贸cratas. En este sentido, vale destacar las alianzas de Joe Biden con algunos sectores del Partido Republicano que podr铆an traducirse en la composici贸n de su Gabinete y en eventuales votaciones en ambas c谩maras.
  • Desde visiones menos optimistas, asumiendo la trayectoria del propio Biden como miembro del establishment dem贸crata y las posibles deudas contra铆das con el establishment republicano, se advierte sobre un Gobierno dividido, compuesto por dos partidos empe帽ados en impulsar la austeridad y la guerra, es decir, poco margen para aprobar las reformas de car谩cter social que el pueblo estadounidense esperar铆a de una Administraci贸n dem贸crata.

Probable Gabinete de Biden

Pol铆tica exterior

  • Grandes expectativas de que EEUU recupere su liderazgo en organismos internacionales, en espacios como la OCDE y la OTAN, para desde ah铆 disputar la hegemon铆a de China.
  • Relaciones menos tensas o de menor confrontaci贸n directa con China, que no implican la anulaci贸n de la competencia, que es inminente.
  • Recuperaci贸n de v铆nculo con los aliados, en particular la Uni贸n Europea.
  • Reincorporaci贸n al acuerdo sobre cambio clim谩tico.
  • Adhesi贸n al acuerdo, anulado por Trump, que restringe la capacidad nuclear de Ir谩n (si Teher谩n accede a sus disposiciones y se compromete a seguir negociando).
  • Mayor presi贸n para la desnuclearizaci贸n de Corea del Norte.
  • Mayor tensi贸n con Rusia; mucho m谩s que durante la era Trump, pero con la predisposici贸n a firmar un tratado de reducci贸n de armas estrat茅gicas.

En Am茅rica Latina

  • Las reformas internas, que puedan aspirar a mejoras para la poblaci贸n apelando a un mayor gasto del Estado, no necesariamente se traducen en una pol铆tica exterior que mire con benepl谩cito la intervenci贸n del Estado en la econom铆a en otros pa铆ses. En otras palabras, el neoliberalismo ser谩 el eje de su pol铆tica exterior.
  • Una pol铆tica m谩s institucional y menos personalizada, e incluso m谩s racional.
  • Se supone que apostar谩 por una pol铆tica migratoria integral, pero que no necesariamente ser谩 menos securitizada (Biden fue uno de los arquitectos de la Alianza para la Prosperidad del Tri谩ngulo Norte).
  • Reforzar谩 organismos y v铆as de financiamiento de asistencia para el desarrollo por la v铆a bilateral y multilateral.
  • Continuar谩 con la pol铆tica antinarc贸ticos (Biden fue promotor del Plan Colombia).
  • Cuba: ha prometido eliminar las restricciones impuestas por Trump a las remesas y los viajes, as铆 como la restauraci贸n del Programa de Reunificaci贸n Familiar Cubano (CFRP); favorecer铆a los asilos a refugiados y limitar铆a las deportaciones a la isla lo antes posible.
  • Procurar谩 frenar el avance de China en la econom铆a y sector financiero de la regi贸n.
  • Fuerte compromiso en restaurar la “democracia” (cambio de r茅gimen) en Venezuela y Nicaragua por la v铆a de la “presi贸n inteligente”. Compromiso con la comunidad venezolana en EEUU para otorgarles el Estatus de Protecci贸n Temporal (TPS), que Trump neg贸.
  • Revivir谩 la campa帽a anticorrupci贸n, lo que podr铆a potenciar escenarios de lawfare.

El nuevo presidente electo aclar贸 que “lo que estuvo en elecci贸n en estos comicios, era la misma democracia estadounidense”. Queda por verse en qui茅nes est谩n pensando Biden y Harris cuando hablan de democracia y si mostrar谩n voluntad pol铆tica de abordar tantas demandas urgentes de los m谩s de 34 millones de estadounidenses en situaci贸n de pobreza y de las distintas “minor铆as” que les han votado, siendo ellos parte de un pu帽ado de millonarios que representa a una 茅lite de poder distante de las bases que les votan. La democracia estadounidense, que cada cuatro a帽os activa la m谩quina electoral m谩s cara del mundo (este a帽o gast贸 14.000 millones de d贸lares, el doble que el a帽o anterior), ha demostrado adem谩s las limitaciones de un sistema electoral que necesita una reforma profunda.

Por otra parte, en lo concerniente a Am茅rica Latina y considerando los 煤ltimos acontecimientos en Chile, la asunci贸n de Lucho Arce en Bolivia, los gobiernos de Fern谩ndez en Argentina y L贸pez Obrador en M茅xico, es un escenario propicio para restablecer alianzas regionales que marquen un contrapeso a la pol铆tica exterior de EEUU, que ahora estar铆a dispuesta a negociar, pero nunca a ceder su primac铆a en el “patio trasero”. En efecto, la finalizaci贸n del Gobierno de Trump contribuye a mitigar el impacto que el trumpismo estadounidense ha tenido en Am茅rica Latina y el Caribe, donde ha gozado de gran influencia en algunos liderazgos pol铆ticos que ahora pierden a su principal referente simb贸lico; ello, sumado a esos factores de avance de una izquierda plural rearticulada, puede ayudar a recomponer los instrumentos de concertaci贸n e integraci贸n pol铆tica regional a favor de los pueblos del continente.

Arantxa Tirado, An铆bal Garc铆a Fern谩ndez, Silvina Romano y Tamara Lajtman




Fuente: Lahaine.org