September 21, 2021
De parte de Trochando Sin Fronteras
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Trochando Sin Fronteras, septiembre 21 de 2021

Da pavor la lectura que propagan las grandes empresas capitalistas de la comunicaci贸n por estos d铆as: asesinatos y robos en masa pululan, especialmente, en las grandes ciudades. Y tal cosa, aseguran esas empresas, ha elevado la percepci贸n de inseguridad hasta el 96鈥%. M谩s a煤n, el gobierno distrital de Bogot谩 asegura que no es solamente percepci贸n sino realidad.

Es como si el Estado 鈥end茅mico de violencia鈥, en el que estamos sumergidos, germinara y sus nuevos brotes anunciar谩n m谩s desgracias. Sin embargo, resulta llamativo que tal lectura cobre relevancia justo en el momento en que se consolida la disputa electoral por la presidencia en 2022. Y que tambi茅n coincida con la persistencia de las protestas en las principales ciudades del pa铆s, y que incluso que se afirme sistem谩ticamente que la inseguridad creci贸 tras el desarrollo del paro nacional.

Vivimos en ciudades supervigiladas y por eso resulta extra帽a la facilidad y reiteraci贸n de atracos masivos en buses, restaurantes e iglesias, y que los cuerpos de seguridad parezcan incapaces. Por eso, al leer los medios queda la sensaci贸n de que en la banda de los moto-ladrones cobra vida una de esas raras distop铆as replicadas en libros y pel铆culas. Sobrepasados los cuerpos de seguridad por los hampones, se ha dado lugar para que el ej茅rcito pase a cubrir la tarea de seguridad interna 鈥攑or sobre la Constituci贸n鈥 y curiosamente su desplazamiento se superpone en algunas localidades en que las protestas no quieren parar.

Seamos claros, la violencia que se vive en el pa铆s es estructural y se ejerce fundamentalmente en contra de los sectores populares. Esto sucede porque el capitalismo genera sistem谩ticamente una masa creciente de poblaci贸n sobrante que no tiene posibilidad de acceder a educaci贸n, empleo, y medios b谩sicos de vida. Desempleo y pobreza estructural son unos de los grandes productos de esta sociedad, sin embargo, sobre esta b谩rbara condici贸n el capital se da ma帽as para continuar con su viciada l贸gica de acumular ganancias.

Esto sucede, porque parte de esa poblaci贸n sobrante es enganchada en la industria del crimen en el ejercicio del robo, narco, prostituci贸n, contrabando, etc. Estas, y otras tantas formas, se conectan con la industria de la corrupci贸n, y por ese mecanismo pasan a ser parte del ejercicio del actual poder. Es bien conocido que, por ejemplo, la industria del narcotr谩fico genera parte buena parte de las divisas y utilidades de la econom铆a nacional.

Lo peor es que los capitalistas crean el desempleo, alimentan la guerra y succionan beneficios en capital y redit煤an en ganancias pol铆ticas, como lo es el mantenimiento de un cuasi-estado de guerra permanente, por medio del cual se naturaliza el control y represi贸n sobre las clases populares.

M谩s a煤n, sobre esa base se ha construido y reproducido la ultra-conservadurizaci贸n pol铆tica del pa铆s. Porque sistem谩ticamente se reproduce el temor de que ya viene el lobo, y se recrea la idea del enemigo interno 鈥攅sta vez la delincuencia鈥 frente al cual act煤a el jefe ultraderechista que no teme en ejercer m茅todos fascistoides para salvar la patria. Es como si el capital solamente lograra su reproducci贸n destrozando y aliment谩ndose de cuerpos humanos proletarios, en especial de los m谩s j贸venes.

La burgues铆a genera el desempleo y la poblaci贸n sobrante, con ello alimenta la guerra y por ese medio justifica el ejercicio de su violencia sistem谩tica. En este circuito se gana por punta y punta, de ah铆 que nunca haya estado realmente interesada en acabar con las causas de la violencia, a la que se nos condena.

Sobre ese tr谩gico contexto de fondo es que resulta llamativa la reciente 鈥preocupaci贸n鈥 de las empresas capitalistas de la comunicaci贸n sobre los robos y atracos masivos, que por dem谩s contrasta con su actitud de negar u ocultar los asesinatos, amenazas y persecuci贸n que se ejerce sobre los l铆deres sociales.

Sobre esto sabemos, que la exaltaci贸n del enemigo interno ha sido la carta electoral favorita de la ultraderecha en el mundo. Durante mucho tiempo el Partido Popular de Espa帽a se benefici贸 electoralmente de exacerbar las fuerzas del grupo ETA; y en los EE. UU. el Partido Republicano siempre acude a tal expediente. As铆 por ejemplo, en las pasadas elecciones Biden fue pintado como un t铆tere del comunista Putin, aun cuando es bien conocido que el presidente de Rusia es un capitalista-nacionalista radical.

Incluso de esto da cuenta, a su manera, el exministro Mauricio C谩rdenas S, que en su art铆culo 鈥C贸mo avanza Colombia鈥. Articulo en el que se帽ala a la inseguridad y la corrupci贸n como problemas a enfrentar, pero que desafortunadamente podr铆an llevar a la b煤squeda de caudillos y al camino de la reversi贸n social, en referencia expl铆cita a Petro. La postura bien derechista, de uno de los campeones en la defensa de los intereses del gran capital, pareciera no dejarle ver hacia su derecha, para as铆 evidenciar el potencial beneficio que el uribismo est谩 sacando de tal situaci贸n de 鈥pesadumbre y desconfianza鈥, como la califica.

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Vale recordar c贸mo en entre 2001 y 2002 tambi茅n se construy贸 la imagen oscura de pesadumbres sobre el futuro del pa铆s. En esa oportunidad se aliment贸 de un realismo retorcido mediante la colocaci贸n o estallido de bombas al interior de ciudades como Bogot谩 (collar bomba, bici-bomba, papaya-bomba鈥 acciones que luego levantaron investigaciones sobre la famosa Brigada 20 del Ej茅rcito). Escenograf铆a que definitivamente cumpli贸 su papel positivo en la 鈥fulminante鈥 campa帽a de Uribe, quien pas贸 de ser un desconocido y por tanto figurar con intensiones de voto menores al 10鈥%, a ganar, de golpe y porrazo, en primera vuelta a los pocos meses.

Nada justifica que seamos condenados a vivir en medio del desasosiego, la angustia y el temor ante la posibilidad de ser asaltados.  Menos a煤n, nada justifica que miles y miles de j贸venes del proletariado sean condenados a someterse como sicarios en la industria del crimen, por eso resulta m谩s cruel y descarado que esa violencia sea utilizada, por quienes adem谩s la alimentan, para reposicionarse y perpetuarse en el poder.

Frente a tan crecida infamia, debemos actuar para construir en el pa铆s  empleo productivo, estable, bien remunerado y con seguridad social; entender la necesidad de reordenar el territorio para acabar con la alt铆sima concentraci贸n de la propiedad de la tierra; luchar porque los Bienes de Consumo Colectivo sean de acceso real y oportuno, en s铆ntesis, avanzar hacia una democracia permanente, popular y constituyente.




Fuente: Trochandosinfronteras.info