November 28, 2022
De parte de Nodo50
82 puntos de vista

Juan Laborda, publicado originalmente para El Salto.

Perm铆tanme compartir con ustedes mi m谩s profunda desaz贸n sobre el estado actual de la econom铆a, como ciencia social, y sobre quienes opinan y, sobre todo, toman decisiones que afectan al devenir cotidiano de nuestras vidas. Existe suficiente evidencia para afirmar de una manera firme y rotunda que las recomendaciones y recetas de la ortodoxia econ贸mica han fracasado.

Primero, una austeridad fiscal expansiva, aderezada con una permisividad ideol贸gica en favor de un endeudamiento privado descomunal. A continuaci贸n, un rescate bancario a costa de los contribuyentes. Despu茅s, una devaluaci贸n salarial vergonzante. Ahora, una subida de tipos de inter茅s como b谩lsamo defierabr谩s para luchar contra una inflaci贸n que nada tiene que ver con la demanda, o aumentos salariales. Como mal de fondo, la financiarizaci贸n de la econom铆a, convertida en una extracci贸n de rentas continuada en toda regla. En el trasfondo, el Totalitarismo Invertido en que se han convertido las otrora democracias occidentales.

La soluci贸n pasa por enmendar aquello que recomendaron los distintos economistas adscritos a los centros de poder

Las consecuencias de tanta desfachatez las conocemos todos. Sabemos que el pertinaz empecinamiento por hacer frente a la inflaci贸n actual con una subida de tipos de inter茅s no va a tener efecto alguno sobre la inflaci贸n, salvo que se genere un desempleo masivo. La soluci贸n pasa por enmendar aquello que recomendaron los distintos economistas adscritos a los centros de poder. Se debe volver a regular los mercados de derivados de materias primas; hay que poner coto a la financiarizaci贸n; imprescindible terminar con el absurdo sistema marginalista de fijaci贸n del precio de la luz; y, sobretodo ahora, dotar a los organismos reguladores de la competencia de todos los instrumentos necesarios para su labor, incluidas la imposici贸n de multas acordes con el da帽o causado por pr谩cticas oligopol铆sticas, y, llegado el caso, trocear y vender negocios y unidades de empresas demasiado grandes para quebrar e imponer precios.

Instinto de clase

La pregunta es inmediata, 驴por qu茅 despu茅s de tanta evidencia en contra de ciertas teor铆as y propuestas se contin煤an recomendando las mismas recetas? S贸lo caben dos respuestas, la incompetencia estructural, y/o el instinto de clase. En realidad, hay una mezcla de las dos hip贸tesis, pero el empecinamiento de la implementaci贸n de pol铆ticas fracasadas hace que la balanza se decante finalmente por la segunda. En 煤ltima instancia se defienden los intereses de las clases dominantes que no est谩n dispuestas a pagar ni un solo euro de su bolsillo por los desaguisados que ellas mismas han ido generando. Las puertas giratorias ayudan a ello.

Pongamos un ejemplo. Con las subidas de tipos de inter茅s para hacer frente a una inflaci贸n provocada por la financiarizaci贸n de la econom铆a, y que tan pingues beneficios ha reportado a los extractores de rentas, se va a beneficiar a esos extractores de rentas v铆a efecto riqueza o inversi贸n en letras y bonos del Tesoro. Por el contrario, va a aumentar la carga hipotecaria de millones de familias, especialmente las m谩s j贸venes, ya de por s铆 endeudadas y pauperizadas. Por lo tanto, la desigualdad se va a incrementar, sin solucionar absolutamente nada.

El impacto sobre la inflaci贸n ante subidas no elevadas es nulo y beneficia a quienes se han forrado del aumento de dicha inflaci贸n. Pero si siguen con la pertinaz receta para acabar con la inflaci贸n, solo tendr谩 efecto bajo un aumento descomunal de tipos de inter茅s que aumente masivamente el desempleo y destroce a las familias m谩s desfavorecidas, especialmente las m谩s j贸venes. Resulta hilarante que el Banco Central Europeo exija contrarrestar las subidas de tipos con pol铆ticas fiscales. Imag铆nense que les hacen caso y bajan impuestos. 驴A quien beneficiar谩? 隆De nuevo a los extractores de rentas! Resulta hilarante sino fuera dist贸pico.

La previsi贸n de recesi贸n de la AIREF y su idea de la sostenibilidad

Desde estas mismas l铆neas mostramos nuestra sorpresa por las palabras de la presidenta de la Airef, Cristina Herrero, que lanz贸 una previsi贸n de recesi贸n t茅cnica para la econom铆a espa帽ola. En su comparecencia, anticip贸 una contracci贸n del -0,2% y del -0,3% para el cuarto trimestre del a帽o y primero del 2023. Tal como avisamos, en los 煤ltimos meses hay una variable de las utilizadas por el modelo de previsi贸n de la Airef, el MIPred, que de manera sistem谩tica da sorpresas negativas y que posiblemente haya perdido parte de su interpretaci贸n en t茅rminos de indicador adelantado del crecimiento econ贸mico. Nos referimos al consumo de electricidad. 驴Saben ustedes por donde va la previsi贸n actual de la propia Airef para el cuarto trimestre de 2022? 隆En el 0,7% intertrimestral! Ello supondr铆a un crecimiento para todo el a帽o 2022 por encima del 5%.

Pero esta gente es inaccesible al desaliento. En una reciente conferencia Cristina Herrero destacaba el papel de las instituciones fiscales como garantes de la sostenibilidad. 驴Pero realmente saben de lo que habla? 驴Han encontrado en la Airef evidencia de una relaci贸n de equilibrio a largo plazo entre la deuda p煤blica y el crecimiento econ贸mico? 隆No! Volvamos a los datos, concretamente a un art铆culo acad茅mico que ya hemos citado hasta la extenuaci贸n, Nonlinearities in the relationship between debt and growth: (no) evidence from over two centuries publicado en 2019 en Macroeconomic Dynamics. El autor, en un an谩lisis para 27 pa铆ses, desarrollados y en desarrollo, no encuentra evidencia de una relaci贸n de equilibrio a largo plazo entre la deuda p煤blica y el crecimiento econ贸mico. Dado que una relaci贸n de equilibrio a largo plazo es un requisito previo para cualquier causalidad a largo plazo entre las dos variables, no existe. Como se帽ala el mismo autor, 鈥淟os resultados presentados en este trabajo socavan algunas de las conclusiones populares sobre este tema tan cargado de pol铆tica, seg煤n las cuales el ajuste fiscal es una necesidad para la estabilidad econ贸mica a largo plazo y la sostenibilidad鈥. Pero da igual, de nuevo funciona el 隆instinto de clase!

En esta misma l铆nea destacan distintos art铆culos en nuestra mass media donde quienes lo publican se lanzan en tromba contra la Teor铆a Monetaria Moderna. Resulta ya cansino responder ante tanto comportamiento gregario de quienes simplemente se auto-defienden de sus propios y continuados errores. La Teor铆a Monetaria Moderna detalla c贸mo funciona un sistema monetario bajo dinero fiat. Tras la ruptura de Bretton Woods en 1971, la mayor铆a de gobiernos empezaron a emitir sus monedas mediante decretos legislativos bajo un tipo de cambio flotante. Un tipo de cambio flexible libera a la pol铆tica monetaria de tener que defender una paridad fija. Por lo tanto, las pol铆ticas fiscal y monetaria pod铆an concentrarse en garantizar que el gasto dom茅stico fuera el suficiente para mantener altos niveles de empleo.

El culto a la austeridad se deriva de la l贸gica del patr贸n oro y no son aplicables a los sistemas monetarios 鈥渇iat鈥 modernos

El razonamiento es muy sencillo. Los gobiernos que emiten sus propias monedas ya no tienen que financiar su gasto, ya que los gobiernos emisores de moneda nunca pueden quedarse sin dinero. El culto a la austeridad se deriva de la l贸gica del patr贸n oro y no son aplicables a los sistemas monetarios 鈥渇iat鈥 modernos. Pero de nuevo actu贸 隆el instinto de clase! Hab铆a que evitar como fuera alcanzar el pleno empleo. Se deb铆a dar el poder de financiar a los Tesoros al sistema financiero.

Con ello se pretend铆a, en primer lugar, y por encima de todo, limitar la eficacia de la pol铆tica fiscal de los gobiernos. Michal Kalecki ya en 1943 en 鈥淧olitical Aspects of Full Employment鈥 expon铆a tres razones por las que a 鈥渓os hombres de negocio鈥 o a las 茅lites no les gustaba, y sigue sin gustarles, la idea de utilizar la pol铆tica fiscal como instrumento de pol铆tica econ贸mica. Hay que seguir manteniendo comportamientos y estructuras institucionales que limiten las capacidades de gasto de los gobiernos. Esto le da a la superclase un poderoso control indirecto sobre la pol铆tica del gobierno, mientras permiten dar forma a los fundamentos de cierta 茅tica capitalista basados en que te ganar谩s el pan con el sudor -a menos que tengas los medios privados suficientes-. Pero sobre todo permiten que el miedo siga desempe帽ando su papel como medida disciplinaria. Y todo por defensa del instinto de clase.

ATTAC no se identifica necesariamente con las opiniones expresadas en los art铆culos, que son responsabilidad de los autores de los mismos.




Fuente: Attac.es