November 16, 2020
De parte de Antimilitaristas Madrid
1,749 puntos de vista

Desde
hace m谩s de una semana, todos los d铆as al final de la ma帽ana nos
deleitan en los medios de comunicaci贸n con una rueda de prensa en la
que progresivamente han ido adquiriendo m谩s protagonismo las
consignas destinadas a incrementar la militarizaci贸n y el control
social y perdiendo dicho protagonismo la informaci贸n sanitaria.

El
despliegue de las unidades militares empez贸 inmediatamente despu茅s
de la declaraci贸n del estado de alarma y la puesta en escena un d铆a
despu茅s: desde ese d铆a en la rueda de prensa hay m谩s uniformados
que civiles. Y uno de los civiles, el 煤nico sanitario del grupo,
pr谩cticamente realiza labores de moderador y presentador al
principio del acto.

Cinco
d铆as despu茅s del primer despliegue de la UME, el Jemad, general del
aire Miguel 脕ngel Villarroya, inform贸 a toda la poblaci贸n de que
鈥渆n esta guerra irregular y rara que nos ha tocado luchar, todos
somos soldados鈥 y ayer, volvi贸 a decirnos que somos 47 millones de
soldados en esa misma guerra, mientras los otros dos uniformados nos
asustan con el n煤mero de detenidos e identificados por no cumplir
las normas en las anteriores veinticuatro horas y despu茅s nos dicen
que 鈥渢odo transcurre dentro de la normalidad鈥, como si vivir en
estado de alarma fuera lo normal.

Llevamos a帽os denunciando y resisti茅ndonos el militarismo que
sustenta la necropol铆tica propia del capitalismo neoliberal y
sabemos que los escenarios de crisis -sea esta del tipo que sea:
sanitaria, ambiental, social鈥- se utilizan siempre para convencer a
la poblaci贸n de que debe renunciar a una 鈥渃ierta cantidad鈥 de su
libertad y otros derechos humanos en aras de la seguridad.

Pero lo mismo que no nos han enga帽ado otras veces, no nos convencen
esta: esto no es una guerra y no somos soldados. No, se帽ores
generales del ej茅rcito y la Guardia Civil, se帽or director de la
Polic铆a Nacional y se帽ores y se帽oras ministras del gobierno que
est谩 por encima de ellos, no se equivoquen, no somos soldados, no
nos gu铆a la obediencia ciega del soldado cuando decidimos quedarnos
en nuestras casas, nos gu铆an la solidaridad y el apoyo mutuo que son
las herramientas que pueden hacernos superar esta crisis sanitaria;
nos gu铆a la certeza de que solo poner la vida y el cuidado en el
centro puede hacernos salir de esta pandemia, por eso nos ocupamos de
saber qu茅 necesitan nuestras vecinas de mayor edad que viven solas,
por eso hay colas para donar sangre, por eso aplaudimos a quienes de
verdad se lo merecen estos d铆as: el personal sanitario que incluso a
riesgo de su propia salud se ocupa de cuidarnos como individuos y
como sociedad.

No, no vamos a obedecer ciegamente sus consignas lo mismo que no
olvidamos que, mientras sus presupuestos para militarismo y control
social no han dejado de aumentar a帽o tras a帽o, los sucesivos
gobiernos desmantelaban progresivamente la sanidad p煤blica con la
excusa de que no hab铆a fondos para mantenerla. Hoy se hace evidente
qu茅 nos protege de lo que realmente nos amenaza.

Einstein escribi贸: 鈥渜ue alguien sea capaz de desfilar muy campante al son de una marcha basta para que merezca todo mi desprecio; pues ha recibido cerebro por error: le basta con la m茅dula espinal鈥. Pues les informamos de que nosotras tenemos cerebro y lo utilizamos, no nos limitaremos a obedecer ciegamente sus 贸rdenes. No somos soldado, no queremos serlo y no vamos a serlo: Insumisas fuimos, insumisas somos e insumisas seremos.




Fuente: Antimilitaristasmadrid.org