June 10, 2021
De parte de La Haine
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La dictadura del algoritmo (Direcci贸n corta:) es el t铆tulo de un interesant铆simo documental cubano estrenado en la isla el 4 de junio en la televisi贸n. Dirigido por Javier G贸mez S谩nchez, cumple eficazmente la funci贸n de desmontar no s贸lo los intereses econ贸micos y pol铆ticos que se esconden detr谩s de los algoritmos, esos supuestamente neutrales modelos matem谩ticos, sino el uso intensivo de Internet por EEUU como arma en su guerra multidimensional, o de cuarta generaci贸n, contra Cuba.

En toda guerra el objetivo es la aniquilaci贸n del contrario, en este caso el cambio de r茅gimen, vaya usted a saber a qu茅 costo humano en un pa铆s hist贸ricamente tan celoso de su soberan铆a e independencia. Esta afirmaci贸n no es un eslogan, est谩 respaldada por hechos contundentes como es la derrota de la invasi贸n mercenaria de Playa Gir贸n y de todos los intentos de doblegar a la revoluci贸n cubana por medios violentos.

No debe olvidarse la prolongada y sangrienta campa帽a de terror de Estado contra la isla, tambi茅n desarticulada intento tras intento. En vista de estos fracasos, es significativo que ambos partidos pol铆ticos de EEUU, desde el gobierno de George W. Bush hasta hoy, coincidan en el golpe blando como la f贸rmula m谩gica que puede crear de repente la percepci贸n de una revoluci贸n derrotada. Para lograrlo, instrumentan el uso masivo y muy agresivo de las redes sociales.

Seg煤n datos oficiales, Washington invierte 50 millones de d贸lares anuales en fomentar la democracia en Cuba, pero esta cifra es muy inferior a la real, pues la parte m谩s gruesa de los fondos es declarada secreta con el argumento de proteger a los destinatarios, o por formar parte del presupuesto de la CIA. Una significativa porci贸n est谩 destinada al sostenimiento de un enorme tinglado de medios digitales cuyo 煤nico prop贸sito es la subversi贸n, el cambio de r茅gimen en Cuba, como expl铆citamente est谩 expuesto en la ley Helms-Burton, posiblemente el intento m谩s b谩rbaro y descarado de dar visos de legalidad a la monstruosa injerencia que dispone en el destino pol铆tico de Cuba. Decenas de grupos y personas reciben en la isla dinero del contribuyente estadunidense como activistas, periodistas independientes o artistas.

En el caso del recientemente lanzado Movimiento San Isidro, el padrinazgo del gobierno de EEUU y de su embajada en Cuba est谩 gr谩ficamente documentado. Lo de movimiento, claro, es un decir; se trata de una mamarrachada proyanqui del peor gusto, totalmente ajena a los ideales democr谩ticos de que s铆 son radicales portadores la Constituci贸n y el orden pol铆tico cubanos. Eso s铆, formaba parte de la reciente intentona de golpe blando en Cuba y contin煤a encuadrado en ese criminal esquema.

La dictadura del algoritmo documenta la maquinaria de seducci贸n y terror que intenta imponer Washington en la isla a trav茅s de las redes sociales, dirigida sobre todo a las nuevas generaciones. Por un lado, crear un gusto en el sujeto y luego atraerlo ofreci茅ndole el objeto que congenia con ese gusto. Por otro, disciplinar las audiencias para que no piensen con su propia cabeza, para que los individuos no se atrevan a expresar el criterio propio, pues rompe con el supuesto consenso existente en el grupo y expone al infractor al fusilamiento virtual en la suerte de plaza p煤blica que son las redes. En el caso de Cuba, la satanizaci贸n de quien ose pronunciar palabras tan org谩nicas, entra帽ables y propias de la vida cotidiana de la isla como revoluci贸n. O tan odiosas pero omnipresentes como bloqueo o imperio.

Para descalificar, aterrorizar, aislar a quien las pronuncia, los medios mercenarios de Washington han creado la etiqueta de oficialista, que atemoriza a no pocos j贸venes educados en la idea de la rebeld铆a. Se trata de una ofensiva nada menos que contra la institucionalidad revolucionaria en general y las instituciones de la cultura en particular, defectuosas como todo lo humano, pero tan importantes como han sido a lo largo de a帽os de revoluci贸n para hacer masiva la cultura y fomentar la aparici贸n de talentos. Todo este drama es explicado en la cinta por un grupo mayoritariamente joven de estudiosos y estudiosas en comunicaci贸n, artistas, estudiantes y un ex agente de la seguridad del Estado, cuyos planteamientos son talentosos, honestos, sensibles y actualizados sobre el devenir del ciberespacio y de sus emboscadas a escala internacional.

La dictadura鈥 posee el vigor, la contundencia, la fuerza cultural y moral para incentivar el debate al que convoc贸 el octavo congreso del Partido Comunista de Cuba sobre la elaboraci贸n de la estrategia para derrotar al enemigo imperialista en la batalla de ideas en las redes sociales. Y tambi茅n, c贸mo usar esas redes para formar valores patrios, socialistas, internacionalistas, crear patrones 茅ticos y gustos est茅ticos a la altura del proyecto revolucionario.

@aguerraguerra




Fuente: Lahaine.org