February 9, 2022
De parte de Amor Y Rabia
355 puntos de vista


por Joan Ram贸n Laporte 

8 de febrero de 2022

芦Se帽or铆as

Agradezco a esta Comisi贸n su invitaci贸n a comparecer para comentar aspectos relativos a la campa帽a de vacunaci贸n contra la covid-19 en Espa帽a.

En primer lugar, me presentar茅. Inici茅 la FV en Espa帽a y el SEFV en los a帽os ochenta, fui  director del centro coordinador del SEFV y miembro de la CNFV hasta la creaci贸n de la AEMPS en 1999, y desde esta fecha hasta la actualidad he sido experto externo de esta instituci贸n (durante un tiempo miembro de su consejo asesor). Fui presidente del Comit茅 de Medicamentos Esenciales de la OMS en 2004. He publicado m谩s de 250 trabajos originales de investigaci贸n en farmacolog铆a cl铆nica, farmacovigilancia y farmacoepidemiolog铆a, y dirig铆 el Centro Colaborador de la OMS en FE hasta 2017. En la actualidad soy tambi茅n  experto externo de la EMA, en materia de farmacovigilancia y formo parte del Comit茅 Cient铆fico del GIS EPI-PHARE de la Agencia Francesa del Medicamento y la Alta Autoridad de Salud de Francia.

No tengo conflictos de intereses relacionados con la industria farmac茅utica o de productos sanitarios.

Se me ha convocado a opinar sobre 鈥減roblemas y dificultades que se hayan producido hasta la fecha en el proceso de vacunaci贸n, y en la aplicaci贸n por parte de las administraciones p煤blicas competentes de la Estrategia de vacunaci贸n frente a la COVID-19 en Espa帽a y sus posteriores actualizaciones鈥.

He podido escuchar gran parte de las comparecencias ante esta Comisi贸n, y he pensado que puedo aportar comentarios sobre tres cuestiones:

la farmacovigilancia de las vacunas y el papel de las agencias reguladoras (la AEMPS en Espa帽a y la EMA en la UE),

鈥 algunos aspectos de la campa帽a de vacunaci贸n y

鈥 derechos de propiedad intelectual sobre las vacunas.

PRIMERO: Farmacovigilancia, AEMPS y EMA

En materia de farmacovigilancia, los comparecientes en esta Comisi贸n representantes de la AEMPS han descrito los complejos procedimientos y mecanismos de coordinaci贸n que han desarrollado para hacer frente a la epidemia de SARS-CoV-2: reuniones, coordinaci贸n entre diferentes organismos de la administraci贸n, con otros estados miembros de la UE y la EMA, y con las CCAA. Procedimientos, pero escasos resultados, se si except煤an los relativos a la alta tasa de vacunaci贸n alcanzada.

An谩logamente, los Informes de Farmacovigilancia de la AEMPS (el 煤ltimo, el 12潞, publicado el 26 de enero de 2022, informan de m谩s de 55.000 notificaciones de efectos adversos hasta el 9 de enero de 2022. De estas, 375 tuvieron desenlace mortal, y m谩s de 11.000 fueron calificadas como graves, (cito) 鈥渆ntendi茅ndose como tal cualquier acontecimiento adverso que requiera o prolongue la hospitalizaci贸n, d茅 lugar a una discapacidad significativa o persistente, o a una malformaci贸n cong茅nita, ponga en peligro la vida o resulte mortal, as铆 como cualquier otra condici贸n que se considere cl铆nicamente significativa鈥 (fin de la cita).

La publicaci贸n de estos datos puede ser vista como un ejercicio de transparencia, pero la realidad es que a falta de detalles son dif铆cilmente interpretables.

Por ejemplo, a pesar de que en esta fecha se estaba iniciando la vacunaci贸n infantil y de adolescentes, y de que se citan 872 efectos adversos en menores de 20 a帽os, el Informe no comenta los casos en este grupo de edad, precisamente el que cioncita mayores incertidumbres sobre la conveniencia de la vacunaci贸n.

La transparencia no consiste solamente en subir informes t茅cnicos a la web (que tambi茅n), sino en iluminar, en ayudar a dirigir la mirada y ayudar a comprender. De lo contrario, se siembra el terreno para que proliferen la desconfianza y las suspicacias. Qui茅n sabe si por una intenci贸n de esconder la informaci贸n en una monta帽a de datos, o quiz谩 porque se entiende (equivocadamente) que esta Comisi贸n  no es el foro para debatir cuestiones t茅cnicas, este tipo de datos no ha sido presentado ante Sus Se帽or铆as, de modo que la propia Comisi贸n no ha tenido la oportunidad de preguntar sobre el uso que se hace de ellos.

Se帽or铆as, les quiero comentar algunas cuestiones t茅cnicas que puede entender cualquier ciudadano, que creo que les pueden ser 煤tiles.

Doce consideraciones

1 鈥 Las primeras vacunas disponibles contra la covid-19 en Espa帽a, y las m谩s utilizadas hasta el d铆a de hoy, han sido Comirnaty de Pfizer (54M dosis hasta el pasado 9 de enero) y Spikevax de Moderna (14 M dosis). Estas dos vacunas se basan en una nueva tecnolog铆a. As铆 como las vacunas tradicionales son g茅rmenes atenuados o porciones de ellos que estimulan el sistema inmunitario, las vacunas de ARN mensajero introducen un 谩cido nucleico que da instrucciones a c茅lulas de la persona vacunada para que fabrique una prote铆na del virus (la spike protein), que a su vez estimular谩 el sistema inmunitario. Conviene recordar que el DRAE define una vacuna como (cito) 鈥減reparado de ant铆genos que, aplicado a un organismo, provoca en 茅l una respuesta de defensa鈥. Seg煤n esta definici贸n, las llamadas vacunas de Pfizer y Moderna no son verdaderas vacunas. Son f谩rmacos basados en una tecnolog铆a nunca usada en terap茅utica hasta ahora, y menos en campa帽as masivas. De ah铆 que la vacunaci贸n masiva supuso un gran experimento global, sin precedentes en la historia.

2 鈥 Los resultados de los primeros EC sobre las vacunas de Pfizer y de Moderna, publicados en diciembre de 2020, mostraron valores de eficacia preventiva de 90% o m谩s. Parec铆an convincentes, y el mundo comenz贸 a respirar (nunca mejor dicho) con la perspectiva de las vacunas, y a suspirar por ellas. Pero deb铆amos ser conscientes de que entr谩bamos en un experimento preventivo vacunal global, por su extensi贸n y por la nueva tecnolog铆a que entra帽aba.

Un EC da informaci贸n preliminar, que debe ser comprobada en la pr谩ctica (esto es la FE). Por ejemplo, en el EC sobre la vacuna Pfizer-BNT, de m谩s de 43.000 participantes solo cinco fueron mayores de 85 a帽os, y solo un 4% mayores de 74 a帽os. Sin embargo, como todos sabemos, la vacunaci贸n comenz贸 en los mayores de 80 a帽os; la primera persona vacunada en Espa帽a ten铆a 96 a帽os.

3 鈥 Los EC de medicamentos y vacunas son dise帽ados, realizados e interpretados por la compa帽铆a promotora. El control de calidad de los datos recogidos tambi茅n corre a cuenta del promotor, y el control de la gesti贸n de datos por las administraciones p煤blicas se basa en inspecciones, que son ocasionales. Recientemente el BMJ describi贸 irregularidades en el ensayo de Pfizer, conocidas como PfizerGate. El fraude es habitual, a menudo en la catalogaci贸n y archivo de los acontecimientos adversos. Tambi茅n se comete fraude en los EC sobre vacunas.

Estoy autorizado a contarles un ejemplo. El equipo RxISK, se autodescribe como un grupo 鈥渄e expertos m茅dicos de alto nivel de reputaci贸n internacional en la detecci贸n precoz de efectos adversos de medicamentos y en la mitigaci贸n de sus riesgos, farmacovigilancia y atenci贸n de pacientes鈥. Fue constituido en 2012 y dirigido por el Profesor David Healy, de la Universidad McMaster de Canad谩. En colaboraci贸n con RxISK, dec铆a, hemos entrevistado y revisado hasta ahora la historia cl铆nica de tres participantes en ensayos cl铆nicos (uno en Pfizer adultos, uno en Pfizer pediatr铆a y uno en el de adultos de AZ), que han padecido efectos adversos graves e incapacitantes, y que han sido literalmente 鈥渄esaparecidos鈥, de los informes de estos ensayos. Puedo decir que no es cierto que no se registraran acontecimientos adversos graves en los EC; por el contrario, comenzamos a tener constancia de que algunos problemas fueron escondidos debajo de la alfombra. Estos casos se har谩n p煤blicos dentro de unas semanas en la web de RxISK.

4 鈥 En las publicaciones de los EC se ofrecen solo datos muy generales, y de forma agrupada. Adem谩s del fraude, tambi茅n es habitual la presentaci贸n tendenciosa de los resultados de los ECTendenciosidad que consiste por ejemplo en expresar la eficacia en t茅rminos relativos, y no absolutos. Por ejemplo, en el ensayo de Pfizer, se registraron 162 casos de covid-19 en el grupo placebo, comparado con 8 en el grupo vacunado, una diferencia de 95% en t茅rminos relativos. No obstante, la realidad fue que la incidencia de PCR positiva (ni tan solo enfermedad cl铆nica) hab铆a sido de menos de 1% en el grupo placebo, comparado con 0,04% en el grupo vacunado, una diferencia de menos de 0,9% en t茅rminos absolutos.

5 鈥 O consistente en ocultar determinados resultados en el art铆culo publicado. Por ejemplo, en los EC con la vacuna Pfizer se registraron 14 muertes en el grupo placebo, y 15 en el grupo vacunado. En el de Moderna se registr贸 el mismo n煤mero de muertes (14) en cada grupo. (No Se帽or铆as, los EC no han demostrado que las vacunas salven vidas). El n煤mero de fallecimientos registrados en cada grupo no fue ni tan solo mencionado en sendos art铆culos publicados en el NEJM, y solo se pod铆a encontrar despu茅s de revisar decenas de p谩ginas del material suplementario.

6 鈥 No dispongo del tiempo necesario para aburrirles extendi茅ndome en otros detalles. Pero les aseguro que los resultados de los EC promovidos por las compa帽铆as farmac茅uticas deben ser considerados m谩s bien como indicios, y de ning煤n modo como 鈥渆videncias鈥. Seg煤n el DRAE, es 鈥渆vidente鈥 lo que es 鈥渃ierto, claro, patente y sin la menor duda鈥. Triste iron铆a, que expertos y dirigentes de instituciones sanitarias sigan insistiendo en evidencias ante una enfermedad nueva y por tanto poco conocida, imprevisible en su evoluci贸n epid茅mica y en las secuelas que va a dejar. Las llamadas evidencias sobre las vacunas no ten铆an nada de cierto, nada de claro, y, s铆, muchas patentes.

En cualquier caso, los resultados obtenidos en cualquier EC deben ser revisados con detalle por expertos en la materia, lo que requiere tiempo, sin duda, pero tambi茅n transparencia. Pfizer, por ejemplo, anunci贸 que har铆a p煤blica la totalidad de los resultados de su EC principal sobre la vacuna en 2025. Pues bien, parece que ni esta fecha era cierta. El pasado mes de enero, a petici贸n de varias organizaciones civiles por la transparencia, un juez federal de EEUU oblig贸 a la FDA y Pfizer a hacer p煤blicos estos resultados en un lapso de meses, en lugar de los 75 a帽os que pretend铆a la compa帽铆a y que hab铆a pactado con la FDA.

7 鈥 Adem谩s, los resultados de los EC deben ser confirmados por la pr谩ctica, y esto requiere un muy cuidadoso seguimiento epidemiol贸gico del experimento global de la vacunaci贸n contra la covid-19. De ah铆 la necesidad de la farmacovigilancia. A pesar de los resultados aparentemente optimistas de los EC sobre las vacunas contra la covid-19, hab铆a en enero de 2021 por lo menos cinco 谩reas de incertidumbre:

– Duraci贸n. Disminuci贸n de 20-30% de la eficacia relativa en 6 meses. En lugar de tomar nota de esta insuficiencia de las vacunas, los fabricantes acogieron esta noticia con subidas de su cotizaci贸n en bolsa: si el producto es ineficaz, habr谩 que ir repitiendo dosis, si es posible durante toda la vida, el sue帽o de cualquier vendedor de medicamentos para el colesterol o la osteoporosis, o de crecepelos. La realidad es que necesitamos mejores vacunas, en t茅rminos de eficacia protectora.

– Variantes. La eficacia de las vacunas frente a la cepa Delta fue inferior a su eficacia frente a la cepa Alfa. La experiencia reciente ha mostrado que las vacunas no han funcionado frente a la cepa Omicron.

Por ejemplo, los datos oficiales reproducidos por el Prof. Luis Carlos Silva relativos a Catalu帽a muestran que entre el 23/12 y el 12/01/22, se registraron 37.200 diagn贸sticos de covid-19 por PCR en personas vacunadas, y 30.350 en no vacunadas.

8 鈥 驴Evitan la transmisi贸n o contagio? Est谩 claro que las vacunas no evitan la transmisi贸n de la enfermedad, de modo que el pasaporte o certificado COVID carec铆a de base cient铆fica, y adem谩s puede haber contribuido a aumentar el n煤mero de casos, puesto que daba una falsa sensaci贸n de seguridad a quienes lo obten铆an.

9 鈥 Efectos adversos

– Ejemplo trombosis. Respuesta deplorable de EMA. Se帽al a finales de enero. PRAC se re煤ne ea principios de marzo. Rueda de Prensa 31 de marzo: los responsables de FV afirmaron que no dispon铆an ni tan siquiera de cifras de vacunaci贸n por edad y sexo en los estados miembros. Adem谩s, se insist铆a en baja incidencia, sin distinguir la real de la notificada. Infranotificaci贸n: Catalu帽a 1/1 a 18/4 2021: 53 notificados vs 540 en bases de datos sanitarias.  No m谩s con AZ que con Pfizer o Moderna.

– Miocarditis y pericarditis. Al igual que con las trombosis, las estimaciones de incidencia han ido subiendo. Problemas card铆acos en atletas, jugadores de futbol y espectadores vacunados. Acceso a escala global. D Fernando Lamata.

10 鈥 Por otra parte, el seguimiento de la seguridad de las vacunas ha puesto de manifiesto las deficiencias de la farmacovigilancia en la Uni贸n Europea. La EMA ha reaccionado tarde y de manera paquid茅rmica e insuficiente ante las se帽ales de efectos indeseados que han ido surgiendo y sus vacilaciones no han ayudado a las autoridades de los estados miembros a orientar la campa帽a de vacunaci贸n seg煤n los resultados obtenidos. Han prevalecido los procedimientos y la burocracia por encima de la ciencia, el sentido com煤n y la atenci贸n a las incertidumbres inherentes al experimento global emprendido.

11 鈥 No se trata (solamente) de un incidente o de la ineptitud de alg煤n funcionario. La EMA, financiada en m谩s de un 80% con las tasas aportadas por las compa帽铆as farmac茅uticas, est谩 concebida para autorizar la comercializaci贸n de medicamentos y vacunas, pero no para interactuar con los sistemas sanitarios de los estados miembros.

La pandemia ha hecho evidente que la legislaci贸n europea sobre farmacovigilancia, basada en la notificaci贸n voluntaria y en planes de gesti贸n de riesgos desarrollados por las propias compa帽铆as fabricantes, est谩 m谩s concebida para proteger a estas 煤ltimas que para proteger a los ciudadanos.

12 鈥 En este contexto, quisiera comentar tambi茅n el escaso uso que se ha hecho de las bases de datos sanitarias en Espa帽a, para hacer un seguimiento de la vacunaci贸n y de sus efectos beneficiosos e indeseados en el contexto de la epidemia. Probablemente no se trata solo una oportunidad desaprovechada y perdida, sino m谩s bien del reflejo de la falta de voluntad del sistema nacional de salud para ser un verdadero productor de conocimiento, y no un mero receptor pasivo de mensajes de clara intencionalidad comercial, un comprador ignorante de tecnolog铆a, que a menudo paga humo a precio de oro. La pandemia tambi茅n ha puesto en evidencia la existencia de un enorme mercado de explotaci贸n de bases de datos sanitarias para estudios epidemiol贸gicos, canalizado por la EMA de manera no democr谩tica, incluso colonialista, en connivencia con centros universitarios 鈥渁dictos鈥.

SEGUNDO: Campa帽a de vacunaci贸n

鈥 Residencias. La epidemia incidi贸 especialmente en residencias de personas mayores, sobre todo al principio. La mortalidad fue 57 veces m谩s alta en las residencias. Presumimos de sistema sanitario, pero dejamos a los m谩s vulnerables en manos de la iniciativa privada. 驴Cu谩les son los factores de riesgo de morir en una residencia? Sin duda la edad y la pluripatolog铆a, pero tambi茅n la mala atenci贸n y la polimedicaci贸n innecesaria.

Una amplia variedad de f谩rmacos, que ya eran de consumo generalizado antes de la epidemia, incrementan el riesgo de neumon铆a y la mortalidad por neumon铆a, de modo que al comienzo de la epidemia era de esperar que tambi茅n incrementaran la mortalidad por Covid-19.

鈥 Por ejemplo, hace a帽os que se sabe que los f谩rmacos neurol茅pticos (antipsic贸ticos) duplican o incluso cuadruplican el riesgo de neumon铆a. En Catalu帽a unas 100.000 personas mayores de 70 a帽os los consumen de manera continuada, en la mayor铆a de los casos en indicaciones no autorizadas. Al inicio de la pandemia consum铆an neurol茅pticos 22.000 de las 64.000 personas que viv铆an en residencias.

Muchos otros f谩rmacos que tienen efecto depresor del sistema nervioso central tambi茅n incrementan sensiblemente el riesgo de neumon铆a: analg茅sicos opioides como tramadol o fentanilo, hipn贸ticos, sedantes (tambi茅n llamados ansiol铆ticos como loracepam, Orfida), antidepresivos como el Prozac, f谩rmacos con efecto anticolin茅rgico, gabapentina y pregabalina (Lyrica). Los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol y similares) tambi茅n incrementan sensiblemente el riesgo de neumon铆a.

Un 75 por ciento de los mayores de 70 a帽os consume como m铆nimo uno de estos f谩rmacos.

El 8 de abril de 2020 envi茅 un informe sobre esta cuesti贸n a la AEMPS. La respuesta fue m谩s o menos 鈥淕racias, pero 驴qu茅 podemos hacer?鈥 La misma Agencia que tiene la funci贸n legal de delimitar las indicaciones de cada medicamento comercializado no es capaz de hacer cumplir sus reglas. Repito lo dicho anteriormente  cuando hablaba de FV: procedimientos, muchos procedimientos, pero sin atenci贸n a los resultados y en desconexi贸n del sistema sanitario.

En los 煤ltimos meses se han publicado numerosos estudios que confirman las previsiones que hice al inicio de la pandemia. En particular, un estudio sobre la totalidad de la poblaci贸n de Escocia, en el que se compararon algo m谩s de 4.000 casos de Covid-19 grave (ingreso en UCI o muerte) con 36.738 de Covid-19 leve, concluy贸 que un 38% de los casos graves (ingreso en UCI) o mortales de Covid-19 hasta junio de 2020 ser铆an atribuibles a la exposici贸n a estos f谩rmacos.

Lo m谩s preocupante de esta cuesti贸n es que numerosos estudios han mostrado de manera repetida que como m铆nimo un 40% de las personas expuestas a estos f谩rmacos, los reciben sin justificaci贸n cl铆nica alguna. Para algunos medicamentos, el consumo injustificado puede ser del orden de 80%.

Enfermar o morir por haber tomado un f谩rmaco innecesario es una cruel iron铆a.

鈥 El sistema sanitario tiene una responsabilidad evidente en esta cuesti贸n. Este parlamento aprob贸 hace unos a帽os la desgravaci贸n de los ingresos en especies recibidos para 鈥渇ormaci贸n鈥 por los profesionales sanitarios. Son ingresos que proceden de la industria farmac茅utica, que es el principal suministrador directo o indirecto de formaci贸n continuada en Espa帽a. Me pregunto, Se帽or铆as, 驴qu茅 empresa convencional aceptar铆a como normal que sus trabajadores reciban regalos y dinero del principal proveedor de materias primas?

Varios estudios y an谩lisis comparativos han mostrado que Espa帽a es el miembro de la UE m谩s permisivo en materia de conflictos de intereses y relaciones opacas de profesionales sanitarios con las compa帽铆as farmac茅uticas. Lo mismo ocurre con las sociedades m茅dicas y sus expertos.

En este sentido, me ha extra帽ado que ninguno de los comparecientes representantes de corporaciones profesionales hiciera la m谩s m铆nima alusi贸n a los conflictos de intereses de la mayor铆a de las sociedades m茅dicas espa帽olas, de los miembros de sus juntas directivas y de sus grupos de trabajo. Y me ha llamado la atenci贸n que ustedes no preguntaran por los CI.

鈥 Estrategias de vacunaci贸n. La tan manida expresi贸n relaci贸n beneficio/riesgo favorable no tiene ning煤n significado concreto, si no se definen los grupos de poblaci贸n para los que se propone un f谩rmaco o vacuna. La epidemia no afecta del mismo modo a todos los grupos de edad, y la vacuna no tiene los mismos efectos adversos en todas las edades. En consecuencia, la magnitud del efecto beneficioso y tambi茅n la de los riesgos var铆a con la edad. Existe consenso sobre el efecto protector sobre la comunidad de las 1as y 2as dosis, pero no sobre 3as y 4as. Falta de estudios, necesidad de examinnar los resultados en tiempo real para resolver las principales incertidumbres.

No comentar茅 las medidas de efectividad ret贸rica, como el uso de mascarillas al aire libre, o el pasaporte Covid). Ni tampoco las indemnizaciones por EI.

TERCERO: Derechos de propiedad intelectual

Como dicen Hawksbee, el profesor de salud p煤blica Martin McKee y el profesor de econom铆a Lawrence King en un art铆culo recientemente publicado en BMJ, la mayor铆a de los expertos concuerdan en que se debe poder vacunar al m谩ximo n煤mero posible de personas con la mayor rapidez posible. Muchos debates se han centrado en los derechos de propiedad intelectual: 驴deben las compa帽铆as que desarrollaron vacunas contra la covid-19 ser obligadas a poner a disposici贸n sus conocimientos para que otros puedan producir estas vacunas? 驴O bien una exenci贸n de los derechos de propiedad intelectual u otras reformas del sistema actual de propiedad intelectual amenazan la futura innovaci贸n?

El debate adquiri贸 grandes proporciones cuando el Presidente Biden manifest贸 su apoyo a una exenci贸n temporal de los derechos de propiedad intelectual sobre las vacunas contra la covid-19. Esta propuesta ha sido aprobada por el Senado de EEUU, y se han adherido a ella la OMS, MSF e incluso el Papa. A pesar de ello, meses despu茅s algunos pa铆ses europeos siguen oponi茅ndose obstinadamente a tal exenci贸n en el seno de la OMC. M谩s de una docena de entidades de defensa de derechos humanos, entre ellas Amnist铆a Internacional, y de pacientes se han dirigido a los gobiernos de Canad谩, Reino Unido, Alemania y Noruega para advertirles que emprender铆an acciones legales contra ellos si obstruyen la adopci贸n de la propuesta de exenci贸n.

Mientras tanto, el mecanismo COVAX parece haber sido dise帽ado para preservar los actuales mecanismos de mercado y de din谩micas de poder.

Los argumentos contrarios a reformar el sistema de propiedad intelectual son que estos son necesarios para compensar los riesgos financieros en que incurre una compa帽铆a cuando invierte en la investigaci贸n y el desarrollo necesarios para desarrollar nuevos productos. En el caso de las vacunas contra la covid-19, la magnitud de este riesgo es discutible, porque los gobiernos aportaron una parte sustancial de la financiaci贸n en I + D y adquirieron grandes cantidades de vacunas por adelantado. 驴Por ejemplo, merecen estos gobiernos un retorno de su inversi贸n en forma de precios m谩s bajos o de mayor acceso a las vacunas de los pobres en todo el mundo con el fin de aumentar la inmunidad global? 驴O bien la exenci贸n de los derechos de propiedad intelectual constituye una forma de robo de estado que pueda poner en peligro investigaci贸n futura vital para la salud p煤blica?

Como era de esperar, la industria farmac茅utica mantiene que la exenci贸n reducir铆a los beneficios que incentivan el desarrollo de nuevos f谩rmacos. Sin embargo, la emergencia de nuevas variantes demuestra los riesgos del statu quo: maximizar la vacunaci贸n no es solo una necesidad moral, sino tambi茅n un baluarte potencial contra la evoluci贸n de nuevas variantes que podr铆an ser m谩s contagiosas, ma麓s virulentas, o podr铆an escapar m谩s f谩cilmente a la respuesta inmunitaria.

Adem谩s, la exenci贸n no amenazar铆a el futuro desarrollo de f谩rmacos, principalmente porque la relaci贸n entre beneficios e innovaci贸n es tenue.

Los argumentos de la industria ser铆an s贸lidos si existieran pruebas de que ser铆an incapaces de atraer a inversores para financiar I + D. Pero este no parece ser el caso. Seg煤n los datos de Fortune 500, los beneficios 1954 netos de la industria farmac茅utica fueron hasta 1999 de m谩s del doble que los de la media de los dem谩s sectores (banca, energ铆a, construcci贸n, alimentaci贸n, automoci贸n, militar, etc.). A partir de 2000 la diferencia se dispar贸 al triple. El retorno sobre el capital invertido es el m谩s alto de todos los sectores. Los beneficios netos llevan ya por definici贸n descontados los costes de I + D.

Se podr铆an justificar unos beneficios altos con el argumento que las compa帽铆as farmac茅uticas producen las innovaciones m谩s necesarias para mejorar y proteger la salud p煤blica. Pero la idea de que la industria se concentra en los f谩rmacos m谩s necesarios est谩 lejos de la realidad. Por una parte, solo un 2 a 3% de los nuevos medicamentos son avances importantes, y entre un 9 y un 11% ofrecen solo alguna ventaja modesta sobre productos anteriormente disponibles; el resto no aporta avances cl铆nicos. Por otra parte, hay grandes necesidades de investigaci贸n desatendidas por la industria, como el paludismo, la tuberculosis multirresistente y la resistencia a antibi贸ticos.

Al mismo tiempo, el papel de la industria en el r谩pido desarrollo de vacunas ha sido fundamental.

Sin embargo, la idea de que la sociedad solo puede recoger los beneficios de la innovaci贸n m茅dica si los monopolios de propiedad intelectual producen beneficios astron贸micos a la industria ya no es sostenible. Los beneficios r茅cord no han dado origen a investigaci贸n sobre resistencias a antibi贸ticos o enfermedades desatendidas, y nunca han garantizado el acceso a los medicamentos esenciales de los pobres del mundo. Tampoco hay ninguna raz贸n para creer que la b煤squeda de beneficios originar谩 los incentivos adecuados para salvaguardar la salud global en el futuro. Por el contrario, es necesario reformar la estructura de incentivos sobre la que se basan la investigaci贸n y el desarrollo de nuevos f谩rmacos, con mayor liderazgo del sector p煤blico, en la que las recompensas deben ser independientes del tama帽o del mercado originado.

Si alguna de Sus Se帽or铆as tiene inter茅s en consultar las fuentes de la informaci贸n dada en esta comparecencia, no duden en contactar conmigo, las tengo a su disposici贸n.禄




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com