January 29, 2022
De parte de Lobo Suelto
765 puntos de vista

En Am茅rica Latina no es f谩cil hablar de naciones. Inconclusas, borroneadas, desva铆das, suelen ser motivo de ret贸ricas m谩s que de concreciones soberanas efectivas. De all铆 que no sea in煤til interrogar el hecho evidente y omnipresente de que las Mujeres Creando (MC) sean de Bolivia. Porque a diferencia de lo que ocurre con los llamados pa铆ses 鈥減roductores de cultura鈥 (ilustrada), regiones como las nuestras tienen que realizar una y otra vez el gesto de reconocerse como territorios dignos para la creaci贸n, el pensamiento y hasta la existencia.

Y el trabajo de las MC alcanza esta doble dimensi贸n. De un lado, presenta un inter茅s inmediato y, digamos as铆, 鈥渦niversal鈥, en la medida en que desarrolla una filosa capacidad cr铆tica en situaciones muy concretas y reconocibles. Desde el movimiento de mujeres, la alianza aut贸noma de pr谩cticas de desacato y rebeld铆a contra el patriarcado, se derrama, a partir de la multiplicidad del cotidiano, hacia otras experiencias de lucha y creaci贸n.

A diferencia de otras universalidades, la de MC nace de este hacerse (pr谩ctica y concepto), capaz incluso de desarrollar un nuevo punto de vista sobre Bolivia. Y esto es, quiz谩s, un doble valor: pensar 鈥渁 martillazos鈥, y alumbrar un espacio colectivo democr谩tico para la creaci贸n (una Bolivia por venir).

De aqu铆 que el trabajo de las MC sea inmediatamente interesante para los no-bolivianos. Porque nos trae una interlocuci贸n directa que funciona en un plano, digamos 鈥減re鈥 o 鈥渟ub鈥 nacional, como el de la disposici贸n creativa, la vocaci贸n por lo concreto, la inteligencia intuitiva de un feminismo existencial, la reconstituci贸n de una 茅tica pol铆tica y la valoraci贸n soberana de las situaciones, que casi siempre escasea en el territorio nacional de cada lector. Pero tambi茅n trabaja en el plano de la constituci贸n misma de la naci贸n como terreno abierto a nuevas configuraciones, punto de vista 茅ste que requiere ser asumido con un lenguaje despierto e implicado, generador de una dimensi贸n constructiva.

No se trata, sin embargo, de presentar un trabajo. 脡ste se presenta por s铆 mismo y ya es conocido en buena parte del planeta. S铆 en cambio, queremos decir (nos) las razones, y los por qu茅 de esta co-edici贸n de MC y el Colectivo Situaciones. Y para ello nada mejor que contar una historia.

Supimos de las MC en el a帽o 99, a partir de los graffitis que ya desde entonces vest铆an la ciudad de La Paz, y por su peri贸dico Mujer P煤blica. Nos impresion贸 un feminismo concreto y militante, capaz de discutir con referentes precisos y con un lenguaje elaborado y radical. Nos impact贸 el modo de estar en lo que escriben. Una escritura de mural, callejera, comprometida pol铆tica y est茅ticamente con la subversi贸n del patriarcado.

Desde entonces hicimos diferentes intentos de conectar con ellas, a la vez que entre nosotros mismos viv铆amos otro tipo de transformaciones que nos permit铆an sostener esta inspiraci贸n. En estos a帽os hemos conocido su capacidad de decir NO a todo aquello que no les interesa, que las quita de su camino, que no las alimenta. Esa negaci贸n, agresiva sin dudas, arma sin embargo un espacio de soberan铆a. Hemos aprendido mucho de estas negativas. Aunque muchas veces no se vea en ellas m谩s que rechazo o cerraz贸n, hemos cre铆do encontrar all铆 una condici贸n para una experiencia autentica del 鈥渟铆鈥.

Luego fueron apareciendo 鈥揺ntre nosotros鈥 sus libros. Y con ellos, la genealog铆a detallada de un feminismo intuitivo 鈥搃nteligente y vivo鈥 y a la vez incansable en sus intervenciones, en su variedad expresiva, en su b煤squeda de efectos liberadores.

En octubre del 2003 todos vibramos con los acontecimientos de la guerra del gas. Los ecos de nuestro 19 y 20 (de diciembre del 2001) encontraban una resonancia lim铆trofe y amplificada.

Las cr贸nicas que enviaban las MC nos mantuvieron conectados en una cuerda sensible con la revuelta. En enero del 2004 las MC vinieron a Buenos Aires, al encuentro Enero Aut贸nomo, celebrado en la localidad de San Francisco de Solano. La cercan铆a se hac铆a cada vez m谩s evidente. Y en ese mismo 2004 decidimos viajar a Bolivia a recorrer el mundo de los movimientos sociales.

Entre octubre del 2004 y febrero del 2005 viajamos dos veces (la 煤ltima vez invitando a queridas compa帽eras de los movimientos de Buenos Aires). Entre uno y otro viaje, tuvimos un intercambio regular con varias personas de Bolivia y en particular 鈥搚 鈥減or fin鈥, con las MC. Fueron meses de interiorizaci贸n de las realidades de Bolivia y de volver a sorprendernos con el modo en que las MC viv铆an ese clima convulsionado.

Dos fuertes impresiones se imponen, a partir de estos encuentros, sobre la infinitud de sensaciones que depara Bolivia. De un lado, el diagn贸stico de la 鈥渃risis de los movimientos sociales鈥 que hacen las MC, tan inesperado para nosotros como desmitificador, ya que abunda en el cuestionamiento de esta nueva 鈥渕eca鈥, revisando la legitimidad aproblem谩tica que los movimientos se auto adjudican por el mero hecho de pronunciar esas m谩gicas palabras (鈥渕ovimientos sociales鈥). Y, por el otro, la perspectiva que se abre al asumir con coraje los efectos 鈥渘eoliberales鈥 en los propios movimientos. De esto se habla tambi茅n en este libro, y de un modo muy preciso.

Pero desmitificaci贸n no implica tristeza y resignaci贸n. La apuesta a la creatividad y la construcci贸n de un espacio horizontal de reconocimiento entre personas y movimientos se torna tanto m谩s urgente cuando m谩s se valora la existencia de movimientos sociales en todo el territorio boliviano. Es una cuesti贸n de m茅todo. Se trata de plantearse 鈥減ol铆ticas concretas鈥, con resultados tangibles, y en escalas diversas de intervenci贸n.

Las pol铆ticas concretas implican alianzas ins贸litas, mezclas de trayectos, nuevas maneras del v铆nculo, y un proceso de auto valorizaci贸n activo. Din谩mica esta que constituye un aut茅ntico programa para nuestros proyectos de militancia- investigaci贸n.

Dialogar con las Mujeres Creando, entonces, es una labor preciosa y dif铆cil. Exige atenci贸n y entrenamiento de la sensibilidad. Pero se trata sobre todo de un intercambio necesario en el momento en que precisamos volver a producir un sentido para lo que hacemos y decimos, preguntarnos qu茅 es concretamente una cr铆tica pol铆tica de la vida cotidiana all铆 donde hallan sus ra铆ces los procesos de dominaci贸n. Un encuentro que a su vez estimula la construcci贸n de nuevas redes capaces de interpretar los movimientos tect贸nicos que conmueven a la Am茅rica Latina actual, que comienzan a hablar de una nueva soberan铆a, del control de los recursos (naturales, humanos, econ贸micos, simb贸licos)鈥 y que actualizan las tensiones con los proyectos que reducen las dimensiones de la justicia en nombre del realismo con que estos procesos deber铆an llevarse a cabo.

En este contexto, La virgen de los deseos nos cuenta una historia pertinente: la de un grupo de mujeres 鈥渃holas鈥, 鈥減utas鈥, 鈥渋ndias鈥 y 鈥渓esbianas鈥 que hacen de sus vidas una invitaci贸n muy concreta a un materialismo vital de la existencia que no acepta l铆mites mayores que los de su (nuestro) propio sometimiento.

Colectivo Situaciones

Buenos Aires, 1 de junio del 2005

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Fuente: Lobosuelto.com