June 30, 2022
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Discurso de Irantzu Varela al recoger el Premio Arcoíris del Ministerio de Igualdad, por la visibilización, apoyo y defensa de los derechos de las personas LGTBI.

Irantzu Varela recibe el reconocimiento de manos de la ministra, Irene Montero. / Foto: Ministerio de Igualdad

Quiero agradecer al Ministerio de Igualdad, ministra, y a la Dirección General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI, directora, por cometer la osadía de darme la oportunidad, porque supongo que sabíais que la voy a aprovechar.

Creo que este país no será democrático hasta que no acabemos con la monarquía. Y creo que nadie en este país será libre hasta que no se cierren los CIEs, se derogue la ley de extranjería, se regularice a todas las personas en situación irregular y se deje asesinar a personas en las fronteras.

Pero me habéis dado este premio por la visibilidad lésbica, ¿ves, ama, como sí hacía falta decir que era bollera todo el rato? Y por insistir en que los derechos de las personas trans son justicia, y que vivirlo como una amenaza empieza por f y acaba por ismo, pero no es feminismo.

Así que quiero dar las gracias: ama, aita, familia, maite zaituztet. Gracias por decir “lo que nos importa es que seas feliz” cuando no sabíais muy bien qué decir. A mis amigas y hermanas de Pikara Magazine, por vosotras estoy viva.

A las mujeres que me enseñaron a entender, a querer y a follar. A mis compañeras de Mimosa, que me ayudan a que mi trabajo se parezca a mis sueños. A las organizaciones y profesionales que me apoyan cuando me atacan. A quienes me animáis y me sostenéis en las calles y en las redes, por vosotras no me hundo. A Público, que lleva ocho años dejándome salir, aunque hago lo que me da la gana. Y a mis amigos cishetero que me quedan, por intentarlo.

Pero sobre todo, siempre, a la lucha colectiva. Al movimiento feminista, que nos ha enseñado a ver las violencias y a no confundirlas con nuestro destino. A la lucha LGTBIQ por poner los cuerpos, las vidas, las resistencias y las plumas contra este sistema que nos odia, y nos teme, y nos agrede y nos mata por ser lo que somos. Y por intentar ser felices, mejor que normales, por inventar familias elegidas y la autodefensa, porque a nosotras no nos cuida la policía, ni el sistema de salud, ni el de enseñanza, ni ninguna institución que nos tolera solo si hacemos como que no.

Bolleras, marikones, travelos, marimachos, transformers y “pero, ¿tú qué eres?”, disidentes todes, vamos a encontrar la forma de ser libres o ¡vamos a quemarlo todo!

Fíjate, Ibon, resulta que nos íbamos a vengar siendo felices y libres.

A todas las que nos han matado y nos siguen matando, a Marielle, a Francis, a todas las que han tenido que vivir escondidas, fingiendo, asustadas. A las que no tienen otra que seguirse escondiendo.

Estamos aquí para prometeros que ni nuestros cuerpos, ni nuestras vidas, ni nuestras formas de follar se arrodillarán ante el sistema cisheteropatriarcal.


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Fuente: Pikaramagazine.com