June 10, 2021
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<br /> Israel ataca a HWC, hist贸rica amiga del internacionalismo vasco | Mundo | Naiz<br />

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10 JUN. 2021 – 10:29h

Martxelo Diaz

Martxelo Diaz

Aktualitateko erredaktorea / redactor de actualidad

El Ej茅rcito israel铆 ha irrumpido en la sede de HWC cerca de Ramallah y se habla de que el objetivo es desmantelar este grupo. HWC ofrece servicios sociosanitarios a la poblaci贸n palestina y tiene v铆nculos hist贸ricos con el internacionalismo vasco.

Equipo m茅dico de la cl铆nica de HWC en Nabl煤s. Detr谩s puede verse el logo de la Cooperaci贸n Espa帽ola. (HWC)
Equipo m茅dico de la cl铆nica de HWC en Nabl煤s. Detr谩s puede verse el logo de la Cooperaci贸n Espa帽ola. (HWC)

Cualquiera de los cientos de brigadistas vascos que ha estado en Palestina sabe qu茅 es Health Work Committees (HWC), cuyas oficinas en Al-Bireh, un suburbio de Ramallah, han sido allanadas por el Ej茅rcito israel铆 con el objetivo de desmantelar esta organizaci贸n, que suministra servicios sociosanitarios a una poblaci贸n palestina que, de otra manera, no tendr铆a acceso a los mismos.

Cuando los organismos internacionalistas vascos como Askapena o Komite Internazionalistak organizan una brigada, el primer paso suele ser encontrar a un colectivo que sirva como contraparte. El primer objetivo es evitar entrar como un elefante en una cacharrer铆a y que la buena voluntad de ayudar a un pueblo oprimido se convierta en un elemento negativo. Por muy internacionalistas que seamos, somos un cuerpo extra帽o en un escenario conflictivo. Por tanto, es necesario saber qu茅 terreno pisamos, qu茅 se puede hacer y, sobre todo, qu茅 no se puede hacer.

Para ello, las contrapartes son imprescindibles y HWC ha sido contraparte del internacionalismo vasco durante muchos a帽os. Recientemente, se ha conocido el encarcelamiento de la trabajadora humanitaria castellana Juana Ruiz por parte de Israel. Ruiz es una de las personas que forman HWC y que, en su trayectoria, ha tenido contacto con internacionalistas vascos y de otras partes del Estado, de Europa y del mundo. Es una m谩s de una larga lista de integrantes de HWC, que nos han abierto sus casas a quienes lleg谩bamos de fuera.

La carencia de servicios sociosanitarios es uno de los efectos m谩s cruentos de la ocupaci贸n sionista. Recurrentemente, llegan noticias de Gaza informando de los efectos que el bloqueo tiene sobre los enfermos de c谩ncer, impedidos de acceder a los tratamientos que necesitan. Es una de las caras m谩s dram谩ticas que vive Palestina, pero no la 煤nica. Tambi茅n en Cisjordania el acceso a los tratamientos es dif铆cil, cuando no imposible, debido a la ocupaci贸n sionista. Una de las tareas de HWC es suplir estas carencias en los territorios palestinos. En esta labor que desarrolla en catorce cl铆nicas, ha contado incluso con el apoyo institucional de gobiernos como el de Lakua o el espa帽ol, adem谩s de varios europeos.

Los analistas coinciden a la hora de se帽alar que una de las razones del crecimiento de Hamas en Palestina y de los movimientos islamistas en otras partes del mundo son los servicios que presta a una poblaci贸n privada de lo m谩s b谩sico. Tambi茅n la ultraderecha ha utilizado esta estrategia para intentar acceder a los barrios populares. HWC ha desarrollado esta labor desde posiciones claramente identificadas con la izquierda palestina.

Israel ha puesto en su punto de mira a HWC desde hace tiempo, vincul谩ndolo con el FPLP, una formaci贸n de izquierda considerada 芦terrorista禄 por EEUU y la UE, pero que tiene tres parlamentarios en el Consejo Legislativo Palestino desde que se hicieron las 煤ltimas elecciones, all谩 por el lejano 2006. Una de sus parlamentarias, Khalida Jarrar, se encuentra actualmente tambi茅n encarcelada por el ocupante sionista.

Jarrar es una de las personas nombradas por informes israel铆es para denunciar la existencia de v铆nculos entre el FPLP y HWC. Tambi茅n aparecen citados Mahmoud Jiddah, Youssef Habash o el fundador de HWC, Ahmed Maslamani.

Israel est谩 criminalizando la militancia de izquierda en Palestina y condenando a su poblaci贸n a renunciar a unos servicios sanitarios, convirtiendo a la salud en una herramienta m谩s de la ocupaci贸n. Ser parte de una formaci贸n palestina con representaci贸n parlamentaria es suficiente para ser objetivo de la represi贸n sionista. Trabajar por la salud de la poblaci贸n palestina, tambi茅n. 




Fuente: Naiz.eus