May 17, 2021
De parte de Nodo50
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Ante la pregunta de amigos preocupados 驴qu茅 esta sucediendo en Israel-Palestina?, la tentaci贸n es responder: 隆nada nuevo! Por cierto, ya hemos tenido con creces escaladas militares de este tipo, de modo que este round podr铆a considerarse un episodio m谩s de la serie inconclusa denominada 鈥減esadillas en Oriente Medio”.   La triste realidad es que estamos en un continuo batallar desde la independencia de 1948 y con mayor intensidad desde la ocupaci贸n de los territorios palestinos en 1967, mientras que los periodos de relativa tranquilidad entre guerras, intifadas y operativos militares son algo as铆 como un cese el fuego entre batallas, o treguas temporales siempre a punto de violarse.  Por ello, Israel m谩s que un pa铆s es un fort铆n militar

Pero esta escalada tiene dos caracter铆sticas particulares que la distinguen de las anteriores, una relacionada con Hamas y otra relacionada con la situaci贸n interna en Israel.

Hamas ha sorprendido por su capacidad de fuego. Los mas de 2.500 misiles de largo alcance que ha lanzado hasta el momento de escribir estas l铆neas es algo que Israel, a pesar de sus sofisticados servicios de inteligencia, no se imaginaba. Resulta sumamente curioso desenmara帽ar como en una zona totalmente bloqueada por tierra y mar, Hamas ha podido introducir tanto armamento y materias primas para la fabricaci贸n de misiles locales.  Desde esa perspectiva, Hamas se ha convertido en el gran triunfador de esta guerra y aunque Israel arrase Gaza ha alcanzado entre los palestinos una popularidad heroica que no ha tenido nunca antes.  Hamas deber铆a otorgarle a Bibi Netanyahu una medalla por su considerable apoyo a la hora de incrementar su imagen en la calle palestina.

La segunda caracter铆stica de esta escalada que nos ha dejado anonadados es la ola de violencia que ha desatado entre los 谩rabes israel铆es. Los acontecimientos en Gaza han destapado todo el odio acumulado durante a帽os de maltrato.  Por cierto, aunque esta poblaci贸n ha logrado buenos 铆ndices de progreso, y reciben del Estado todos los beneficios sociales, como la poblaci贸n judeo-israel铆, nada de ello ha logra aplacar su indignaci贸n por la discriminaci贸n, la denigraci贸n y el basureo que les infiere la mayor parte de la sociedad israel铆. Este proceso no es nuevo y data de la misma Nakba del 48, que se niega a cicatrizar, pero su impacto ha acrecentado estos 煤ltimos a帽os debido a la radicalizaci贸n de la sociedad israel铆, que ha llegado a niveles de intolerancia sin precedentes. Basta mencionar el hecho de que por primera vez ha sido elegido al parlamento un representante de una organizaci贸n jud铆a prohibida por ley por incitaci贸n al racismo.  Como si esto fuera poco, la situaci贸n pol铆tica interna en Israel ha echado mas gasolina al fuego, a ra铆z de la competencia entre media docena de partidos pol铆ticos derechistas que se disputan el titulo de palad铆n del trato duro hacia los 谩rabes, generando de esa manera un clima de odio que estall贸 en la actual ola de violencia.

Estos acontecimientos conducen a una reflexi贸n alarmante.

驴C贸mo se explica que Israel no comprende que conflictos de esta 铆ndole nunca acaban por la fuerza y que el problema palestino no se solucionar谩 bombardeando Gaza? La respuesta a dicho interrogante es compleja, porque esta compuesta de dos procesos paralelos, que se retroalimentan a pesar de parecer incompatibles.  Por un lado, Israel sigue obsesivamente creyendo que lo que no se soluciona por la fuerza solo se puede solucionar con mas fuerza. Las autoridades israel铆es son incapaces de entender que desde que Hamas asumi贸 el poder en Gaza en 2006, Israel no ha dejado de arrasarlos, sin lograr que claudiquen o que los bombardeos la quiebren.  Pero el segundo proceso, que es paralelo, es que Israel tal vez no tiene ninguna intenci贸n de solucionar el conflicto con Hamas, porque lo necesita para argumentar que Abu Mazen, el presidente de la Autoridad Palestina, no es un interlocutor en las negociaciones de paz porque no controla la franja de Gaza y no representa a todo el pueblo palestino. Desde esa perspectiva, Hamas es para Israel el pretexto ideal para negarse a entablar negociaciones con la Autoridad Palestina y, sino existiera, Israel tendr铆a que inventarlo. 

Esta reflexi贸n se ve reforzada por el hecho de que si Israel realmente quisiera acabar con Hamas, todo lo que tendr铆a que hacer es apoyar a Abu Mazen y a Fatah, mientras que parad贸jicamente hace exactamente lo contrario.  Esta ola de violencia ha demostrado fehacientemente que Israel tiene con quien negociar, ya que a pesar de toda esta riada de ataques, la zona de Cisjordania bajo el gobierno de Abu Mazen y de Fatah se ha mantenido relativamente tranquila y la polic铆a palestina reprime toda iniciativa que pretenda tomar parte en esta escalada. Por cierto, Abu Mazen no lo hace por apoyar a Israel sino para no sumarse al ataque liderado por Hamas.  Pero mas all谩 de sus motivos e intereses, lo que Israel deber铆a deducir de esta actitud es que Abu Mazen es el mejor interlocutor que puede tener y que hay con quien llegar a un acuerdo pac铆fico en este sangriento conflicto.  En lugar de debilitar sistem谩ticamente a la Autoridad Palestina este es el momento de apoyarla para que el pueblo palestino comprenda que puede conseguir mejores logros mediante la negociaci贸n que por las armas.  Israel no es capaz de entender la oportunidad que tiene en sus manos, dado que no hay nadie en el gobierno dispuesto a negociar y devolver territorios, y por ello, estamos condenados a seguir luchando contra aquellos que podr铆an convertirse en nuestros mejores vecinos.  

Esta escalada de violencia acabar谩 en un par de d铆as, pero sus secuelas continuar谩n por un largo per铆odo de tiempo. Porque estamos destinados a vivir juntos, pero el tejido interno desgarrado no volver谩 a ser lo que era a pesar de todos los parches que se puedan zurcir. La gran pregunta, en definitiva, que plantea estos acontecimientos es si jud铆os y 谩rabes podemos vivir juntos en una misma tierra. Aquellos que se jactan de ser “realistas” dir谩n que la realidad demuestra con creces que no hay posibilidad alguna. Aquellos que todav铆a nos consideramos idealistas diremos que a pesar de todo ya encontraremos el modus vivendi para lograr un futuro mejor que todos, jud铆os y 谩rabes, anhelamos para nuestros hijos.

Debemos reconocer que esa convivencia se pone cada d铆a mas dif铆cil, pero no estamos dispuesto a abdicar.




Fuente: Sinpermiso.info