March 11, 2021
De parte de Publicacion Refractario
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Italia: A los corazones ardientes. Texto colectivo de lxs compa帽erxs acusadxs bajo la Operaci贸n Renata

(Sacado desde contrainfo)

A los corazones ardientes[1].

El/la anarquista no se fija en el 茅xito, la victoria, la competici贸n. Lucha, porque es justo. Y en cualquier lucha la p茅rdida es parte de la vida. No cambia de idea porque pierde y mucho menos renuncia a la pr贸xima lucha. El sistema se auto-alimenta por el pueblo que no lucha, no porque es invencible. El trabajo del anarquista es instilar en el pueblo la revuelta, no en segmentos, sino contin煤a. Como una onda que se retira y luego regresa. Me preguntais si ganaremos? Me haceis la pregunta equivocada. Preg煤ntarme si lucharemos y responder茅 que s铆.
-Luigi Galleani

Hoy hemos decidimos opinar sobre la operaci贸n 芦Renata禄. En otros escritos se analiz贸 la investigaci贸n, tanto en los aspectos represivos generales del Estado, como en lo que respecta a las lnstrumenos tecnol贸gicas, inquisitoriales y jur铆dicos utilizadas para golpear a aquellxs que a煤n se atreven a luchar por algo diferente, 隆y est谩n todav铆a en las alas de la libertad.

Hemos decidido de no dirigirnos a la Corte que nos juzgar谩 ni a la diligencia de nuestros represores. No es la sala del tribunal el lugar donde elegimos hablar hoy.

Queremos hablar en aquellos lugares donde se lucha, donde todav铆a hay un esp铆ritu cr铆tico, donde hay hombres y mujeres conscientes que tantas cosas deben cambiar ahora, que este estado de cosas debe ser revolucionado.

Entonces hablaremos sobre los hechos de los que estamos acusados 鈥嬧媜 que est谩n incluidos en la investigaci贸n.

Estas acciones, nocturnas o diurnas, individuales o colectivas, son parte de un conflicto que va mucho m谩s all谩 de los hechos espec铆ficos o del territorio en el que se encuentran. Son el resultado de una conflicto m谩s amplio, entre lxs explotadxs, los explotadores y quienes los defienden.

De estas acciones compartimos el esp铆ritu, la 茅tica, el m茅todo, los objetivos de estas acciones, independientemente de qui茅n las haya realizado. Hablan por s铆 mismos, son comprensibles para la mayor铆a, se帽alan un camino: el de la liberaci贸n. Se帽alan con el dedo a quienes viven de la explotaci贸n y la guerra, del odio y la violencia, esperan algo m谩s, algo que ponga fin a las peores atrocidades y barbarie, pero sobre todo pretenden destruir el muro de la resignaci贸n, en tiempos tan pobres de solidaridad humana, de rebeli贸n, pensamiento cr铆tico.

Quien en los 煤ltimos a帽os ha dicho y sigue diciendo que tales acciones no sirven de nada, que el juego no vale la pena, que nada cambiar谩, que el ser humano definitivamente ha perdido la cabeza reduciendo la vida a una guerra constante fratricida, dej贸 de so帽ar, dej贸 de cuestionar a los perpetradores de injusticias y las causas que llevaron a la empresa a un nivel moral, ambiental y material para decir lo menos inquietante. Entre las muchas cosas contadas en las carpetas, surge que en los 煤ltimos a帽os hemos ca铆do muchas veces en la calle con cascos y palos contra partidos y movimientos como Lega, Casapound y Sentinelle. Hemos criticado en docenas de volantes, carteles e iniciativas de diversos tipos sus responsabilidades hist贸ricas y sus pol铆ticas reaccionarias: grupos pol铆ticos y religiosos que promueven el odio entre los explotados, que defienden la clase magistral, que alimentan a una sociedad basada en el privilegio, sobre racismo, patriarcado y mucho m谩s.

En estos tiempos 谩ridos de lucha y conflicto social, uno se escandaliza por las pr谩cticas de autodefensa en la calle, olvidando, junto con el pasado en el que esto era patrimonio com煤n, el sentido com煤n m铆nimo de distinguir la violencia reaccionaria de la violencia proletaria. No solo olvidamos lo que la polic铆a, los carabineros, la iglesia y los fascistas han hecho en este pa铆s, sino la violencia del otro d铆a: G茅nova 2001, Florencia, Macerata y muchos otros. Dado que su papel y su tarea son siempre los mismos, siempre hemos considerado importante que su acci贸n no encuentre silencio ni tranquilidad en el territorio en el que vivimos. Y hablando de la revuelta de G茅nova 2001, y de la venganza del Estado que contin煤a destruyendo a los camaradas por esos d铆as, es desconcertante leer con qu茅 claridad una inteligencia colectiva logr贸 en ese momento prefigurar una serie de escenarios: devastaci贸n globalizada, neoliberalismo desenfrenado , calentamiento global, pol铆ticas antiinmigrantes que producen nuevos esclavos 鈥 un orden social que ahora est谩 implosionado.

Otro silencio que no aceptamos es el de las muertes en prisiones y cuarteles. Desde que se abri贸 la prisi贸n de Spini en Trento, muchos prisioneros se han suicidado, otros lo han intentado, otros han muerto por negligencia m茅dica o el celo represivo de los magistrados de vigilancia. Hemos conocido el dolor y la ira de los miembros de la familia, amigos, de quienes han perdido a sus hijos en manos del Estado, pero desafortunadamente tambi茅n hemos conocido la indiferencia y el silencio de la mayor铆a, a pesar de que tragedias similares est谩n m谩s cerca de lo que pensamos.

Los hombres y mujeres que desempe帽an conscientemente el papel de torturadores deciden ayudar a defender una sociedad basada en el miedo, el chantaje, la venganza, la violencia y los prejuicios. Y siempre estaremos listos para denunciar sus responsabilidades, obstaculizar su trabajo, presionar a otros para que se opongan a estos asesinos uniformados, con los bur贸cratas cruzados o con una bata blanca.

Los que intentaron prender fuego a los coches de la polic铆a local dieron una se帽al al respecto. Los polic铆as locales no solo son los que indican los caminos a la necesidad, sino tambi茅n los que participan en los desalojos de las personas que no pueden pagar la oferta al propietario, los que disparan detr谩s de un ni帽o, como sucedi贸 en Trento Hace unos a帽os, aquellos que golpearon a los negros, como sucedi贸 en Florencia, que aplicaron los Daspos, que participaron en redadas contra los indocumentados y que cometieron muchas otras atrocidades.

Las expulsiones, los campos de concentraci贸n, llamados RCP o Hotspot, los muertos en medio del mar, en las monta帽as o a lo largo de las v铆as de un ferrocarril son el escenario diario de este mundo al que les gustar铆a que nos acostumbr谩ramos. Por esta raz贸n, los trenes de alta velocidad fueron bloqueados en solidaridad con aquellos congelados en un sendero de monta帽a o aquellos que fueron absorbidos por un tren de carga a pocos kil贸metros de nuestra casa. Tambi茅n por este motivo, el 7 de mayo de 2016, nos enfrentamos con la polic铆a en Brenner y bloqueamos el ferrocarril y la autopista. 芦Si los seres humanos no pasan, los bienes tampoco pasan禄: este fue el esp铆ritu de ese d铆a dif铆cil.

Ante la feroz sonrisa del racismo estatal, 驴deber铆amos escandalizarnos porque alguien atac贸 la sede de la Liga de Ala en octubre de 2018?

En noviembre de 2016, varios autos de Poste Italiane fueron quemados en Trento y Rovereto. En los escritos dejados en los lugares de las acciones e informados por los peri贸dicos, se hizo referencia a las responsabilidades de P.I que, a trav茅s de su filial Mistral Air, se enriqueci贸 al deportar a mujeres y hombres sin los documentos adecuados para vivir en Italia en sus pa铆ses de origen. Sin mencionar que P.I. invierte parte de sus ingresos en la rentable industria de armamentos. Nos preguntamos qu茅 diferencia hay entre los eventos que ocurrieron en los a帽os treinta y cuarenta y los de hoy. 驴Por qu茅 recordamos a las v铆ctimas de la 茅poca con hip贸critas mea culpa y nada parece sacudir los corazones de los m谩s actuales?

No pasa un d铆a sin leer o ver esta o aquella guerra en peri贸dicos, sitios web o televisores. Guerras de poder, guerras por intereses geopol铆ticos, guerras por el territorio, territorio, por el poder. Guerras que provocan los grandes movimientos de hombres y mujeres. Estas guerras no son promovidas solo por grupos industriales como FIAT (con Iveco) o los CEO de Leonardo Finmeccanica y Fincantieri. A su servicio hay una gran cantidad de t茅cnicos y cient铆ficos, un ej茅rcito con una bata blanca, con guantes y manos esterilizadas, que trabaja en los laboratorios de nuestras ciudades, en las universidades a tiro de piedra de nosotros. En nombre de la ciencia y el progreso, cualquier 芦descubrimiento禄 est谩 justificado, sin que surja alguna pregunta fundamental desde esos lugares: 芦驴Qu茅 trae todo esto?禄, 芦驴Qu茅 nuevos escenarios abre?禄 ? 芦. Aqu铆, entonces, es que en el Trentino democr谩tico y pac铆fico, la Universidad colabora con el ej茅rcito italiano, ayuda a las instituciones israel铆es a planificar mejor la opresi贸n del pueblo palestino, deja que las principales compa帽铆as de armas entren en sus consejos y aulas. Frente a esta flagrante connivencia, 驴es sorprendente que en abril de 2017 personas desconocidas incendiaran el laboratorio Cryptolab dentro de la Facultad de Matem谩ticas y F铆sica de Povo? 驴Cu谩ndo se ilustra la colaboraci贸n con el ej茅rcito en los mismos sitios universitarios?

驴Y qu茅 hay del incendio de veh铆culos militares, la noche del 27 de mayo de 2018, dentro del 谩rea de entrenamiento del campo de tiro Rover猫 della Luna? Adem谩s de bulldozers y camiones, tres tanques Leopard fueron incendiados. De producci贸n alemana, son las mismas carrozas que Erdogan ha usado y usado para aplastar la resistencia kurda. Como dec铆an de los carteles antimilitaristas que aparecieron en Alemania hace a帽os: 芦Un veh铆culo militar en llamas aqu铆 = alguien que no muere en alguna guerra禄. Un concepto de simplicidad 鈥 desarmado.

A煤n en el tema del antimilitarismo y el internacionalismo, los documentos de investigaci贸n hablan de sabotaje en los cajeros autom谩ticos de Unicredit, un banco que, sin contar sus inversiones en la industria de la guerra, es el principal financiador del r茅gimen fascista de Erdogan, que precisamente en En estos d铆as est谩 mostrando toda su ferocidad en Siria y contra la disidencia interna. Y luego se menciona el sabotaje ferroviario con motivo de la reuni贸n de Alpini. Para aquellos que no tienen h茅roes que honrar, sino una carnicer铆a que maldecir, esos gestos de hostilidad contra el desfile del nacionalismo y el trenzado machismo han reactivado un m铆nimo de memoria hist贸rica: deserciones, motines, disturbios por pan, huelgas en f谩bricas. , los disparos contra los oficiales particularmente odiados por las tropas, las revueltas al grito de 芦guerra contra la guerra禄, el posicionamiento intransigente 芦contra la guerra, contra la paz, por la revoluci贸n social禄, hoy cada vez m谩s actual.

Apoyamos a los trabajadores portuarios de G茅nova, Le Havre y Marsella que se opusieron a la carga y descarga de material de guerra destinado al ej茅rcito saudita que durante a帽os ha estado masacrando a la poblaci贸n yemen铆 con bombas fabricadas, hasta el otro d铆a, en Italia. Pero no estamos satisfechos. Queremos que los trabajadores abandonen las f谩bricas de armas, las navales y las qu铆micas; que los cient铆ficos salieron de sus laboratorios. Nos gustar铆a que las universidades en huelga, comenzando por las de Jurisprudencia, donde se justifica la llamada 芦misi贸n de paz禄 (mantenimiento de la paz, lo llaman), nos gustar铆a que los ferroviarios bloquearan los trenes como en el momento de la primera Guerra del Golfo.

A trav茅s de las guerras, los industriales se enriquecen explotando el trabajo de los trabajadores y comprando su conciencia por un pedazo de pan. Y menos a煤n si las agencias temporales lo compran, aprovechando las viejas y nuevas leyes laborales y enviando a la gente a trabajar en proyectos devastadores como TAP en Puglia. Es por eso que no nos sorprende que alguien en Rovereto haya da帽ado una agencia de Randstadt, recordando que la guerra de clases no ha terminado.

Otra acci贸n de la que se nos acusa es el incendio de los repetidores en el Monte Finonchio, sobre Rovereto, en junio de 2017. Siempre hemos denunciado, y ciertamente no somos los 煤nicos, el da帽o ambiental causado por las decenas de miles de estas torres dispersas en todos los territorios, cuyas ondas causan tumores y diversos trastornos a humanos y animales (y mucho peor ser谩 con 5G). Adem谩s de esto, tecnolog铆as similares han disminuido la capacidad de concentrarse y aprender, condicionaron la compra de bienes, crearon necesidades inducidas y enga帽aron a los cerebros. Sin mencionar el aspecto m谩s importante: el control social. Las investigaciones policiales ahora se basan casi exclusivamente en intercepciones de video y audio para montar y desmontar a voluntad. La represi贸n y el control se fortalecen con cada descubrimiento tecnol贸gico, lo que a su vez asegura negocios a las empresas que colaboran con los Estados. Esta tendencia no es pol铆tica, sino estructural, ya que el aparato aumenta y, con el pretexto de la seguridad, justifica todo.

Tenemos el desaf铆o de 芦planificar la revoluci贸n禄 a trav茅s de revistas, llamamientos y escritos. Pues si. No caemos ante las adversidades de esta 茅poca. Cada sacudida de rebeli贸n, cada revuelta que tiende a la libertad, cada movimiento revolucionario que resuena m谩s o menos cerca de nosotros es una raz贸n para renovar las energ铆as para la propaganda y la acci贸n, a fin de solicitar a la sociedad que nos rodea un cambio radical. . Es por eso que a lo largo de los a帽os hemos ocupado varios edificios: no solo para tener espacios en los que organizarnos y crear debates, sino tambi茅n para tratar de poner en pr谩ctica la vida que nos gustar铆a, con nuestras fortalezas y debilidades. Quiz谩s somos so帽adores, rom谩nticos, enga帽ados, pero tambi茅n somos decididos, solidarios, internacionalistas, concretos.

Si tenemos que alzar nuestras voces frente a las puertas de un supermercado o a las puertas de una f谩brica o una obra de construcci贸n contra la maldad de los propietarios y el estado, estaremos all铆; si tenemos que bloquear proyectos como el TAV, subir a un sinf铆n o da帽arlo, estaremos all铆; estaremos all铆 donde se alzar谩 la voz de la revuelta.

Finalmente, algunos de nosotros somos acusados 鈥嬧媎e haber fabricado documentos falsos. La falsificaci贸n de documentos es un instrumento del cual todos los movimientos de lucha, anarquistas y otros, se han equipado para evadir la represi贸n estatal, y a los que los explotados y los pobres recurren para viajar en busca de un lugar mejor para vivir. Especialmente en un mundo donde, si no tienes el papel correcto en tu bolsillo, mueres en el mar o en una cerveza libia, o terminas en uno de los muchos campos de concentraci贸n diseminados por la Europa civil y democr谩tica.

Los investigadores afirman que un grupo de afinidad es dif铆cil de 芦infiltrar y desmoralizar禄. Que quienes buscan el poder no entiendan qui茅n busca la libertad nos parece algo excelente.

No habr谩 condena ni encarcelamiento por levantar la bandera blanca. Continuaremos queriendo que se vea ese cambio radical durante la Comuna de Par铆s de 1871, que caus贸 que tanto el Estado como los patrones temblaran. Sabemos que este cambio radical no vendr谩 de la nada, para algunos deterministas de la historia. Ser谩 el fruto de la voluntad, impulsada hacia los objetivos m谩s elevados de la convivencia humana, hacia la anarqu铆a, 芦una forma de vida individual y social que se realizar谩 para el bien de todos禄 (Malatesta).

Concepto tan simple como alejado de la situaci贸n en la que nos encontramos.

Cualquier acci贸n que hoy vaya a indicar a los responsables directos de la explotaci贸n humana y ambiental es 煤til porque muestra que la opresi贸n est谩 m谩s cerca de lo que creemos.

Pero depender谩 de cada uno de nosotros romper los temores que les gustar铆a sufrir y despertar de las comodidades materiales con las que matan el esp铆ritu, los pensamientos y las ideas.

No obligamos a nadie a hacer lo que no quiere, pero tampoco les permitiremos continuar destruyendo y matando en nuestro nombre o con nuestra colaboraci贸n. No permaneceremos indefensos e inm贸viles. No seremos silenciados ni arrastrados al lodo de la barbarie.

En estos a帽os y meses hemos visto a docenas de compa帽eros y compa帽eros terminar en la c谩rcel, algunos condenados a largas penas. Te invitamos a unir fuerzas y dar las respuestas necesarias a estos ataques contra nuestro movimiento. Actuar inevitablemente cometer谩 errores. Se trata de templar cuerpos y mentes para renovar la confianza en las ideas y pr谩cticas de libertad.

Quieren que caigamos en resignaci贸n y desconcierto. Ya han fallado.

Dado que a los inquisidores les gusta jugar con las palabras (de otros) tanto como con los hechos, 芦Renata禄 parece otro en茅simo tropiezo l茅xico, porque cada coraz贸n ardiente est谩 listo para 芦renacer禄 por cada mal sufrido.

Trento, 18 de octubre de 2019
Stecco, Agnes, Rupert, Sasha, Poza, Nico y Giulio

Nota:
[1] Texto distribuido delante del tribunal.




Fuente: Publicacionrefractario.wordpress.com