November 25, 2021
De parte de Anarquia.info
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El siguiente es un texto que Anna, detenida en Rebibbia por la investigaci贸n Scripta Manent, escribi贸 con motivo de una jornada dedicada a Maril煤 en Roma a finales de octubre.

Hay gente que es un puerto seguro para desembarcar. Maril煤 ten铆a todas las caracter铆sticas de 茅sta, aunque espinosa e ir贸nica en la discusi贸n y en ciertas an茅cdotas c铆nicas de las miserias del movimiento, sab铆a ser acogedora, siempre y en todo caso, sin miedo ni dificultad. Al contar y relatar, alejado de la ret贸rica de algunos de sus escritos que se demoran en una cierta complacencia hagiogr谩fica al retratar a compa帽eros y episodios de los a帽os 80, dio lo mejor de s铆 en la concreci贸n cotidiana, con la sencillez de quien ha conocido y vivido las m谩s variadas experiencias. As铆 surgi贸 la ola revolucionaria y los tiempos del retroceso y los compa帽eros de una vida de militancia (t茅rmino ahora un poco 鈥榬etro, pero lleno de significado en sus labios): desde los viejos partisanos anarquistas de Carrara descritos de forma antirret贸rica, en el acto de desenterrar sus tesoros infractores para ayudar a los j贸venes de AR, hasta los 芦compagnucci禄 de las okupas romanas de los a帽os 90 para apoyar en las ocupaciones; desde Horst Fantazzini en los escasos periodos de libertad entre una y otra c谩rcel, 谩vido de vida y aventura, hasta Gianfranco Faina, intelectual en lucha y en fuga; Fernando Del Grosso, partisano de los Abruzos del que contaba que no se dar铆a la paz hasta llegar a todos los responsables de la muerte de sus hermanos masacrados por los nazifascistas. Todo ello mezclado con los recuerdos de un viaje a Nicaragua para apoyar la lucha y los relatos sobre el puestero banglades铆 en la puerta de su casa para ayudarle con sus problemas de inmigrante irregular en la metr贸poli, los carteles de Casa Pound bajo los soportales de Piazza Vittorio para derribar (芦y si nadie me ayudavoy yo misma禄, 隆y realmente lo hizo! ) y su asistencia al coro de cantantes tradicionales de folklore y lucha, sus zapatos flamencos exhibidos con orgullo y su medicaci贸n para la enfermedad card铆aca 芦olvidada禄 en su caj贸n, su presencia en cualquier manifestaci贸n, burl谩ndose de las miradas consternadas de los guardias al ver a esta se帽ora con abrigo color camello y zapatos de medio tac贸n rodeada de j贸venes macarras, la misma sonrisa con la que susurraba, veinte a帽os atr谩s en las calles de G茅nova, 芦vamos juntos禄, llevando bajo el brazo a los compa帽eros que ve铆a agobiados por mochilas 芦demasiado禄 pesadas.

La misma densidad de experiencia estratificada llamaba inmediatamente la atenci贸n de quienes cruzaban por primera vez el umbral de la vieja casa de Piazza Vittorio, tambi茅n de nobleza vivida y arrugada, entre el mercado de Bangla y las tiendas de chinos, abiertas d铆a y noche para los compa帽eros. En las paredes se alternaban retratos al 贸leo de un antepasado decimon贸nico ce帽udo (Maril煤 proced铆a de una familia noble y 芦fascista禄 de Ferrara, de la que era hija refractaria) y carteles de la lucha contra las prisiones especiales; las fotos de los compa帽eros muertos y los manteles de encaje para recibir a los vivos, las piedras de melocot贸n talladas en forma de anillo 芦regalo de Horst cuando estaba en la c谩rcel禄 y la 芦agenda禄 con los n煤meros de tel茅fono escritos a bol铆grafo en la pared (芦as铆, cuando vengan al pr贸ximo registro, aunque me quiten la agenda los tendr茅禄), tras el pesado marco que encerraba a la citada noble frunciendo el ce帽o.

Estaba claro que no hab铆a ning煤n estereotipo de movimiento aplicable, pero siempre val铆a la solidaridad y los lazos indestructibles, a pesar de las galernas y los naufragios ideales; val铆a el orgullo, al narrar las experiencias de su lucha y la de sus compa帽eros, el orgullo de narrar algo bien hecho, un trabajo completado hasta el final. En este sentido, sobre todo, fue esclarecedora y luminosa al revelar, en forma casi de cuento, la dureza de los golpes recibidos y la belleza de la resistencia, liberando a los que entraban en contacto con ella del lastre que llevamos encima para viajar ligeros.

Habr铆a sido una burla la infame presencia de los Questurini, hasta la ocasi贸n del 煤ltimo adi贸s a ella, la 煤ltima an茅cdota de una anarquista vigilada, viva y muerta, como si un funeral pudiera ser una manifestaci贸n sediciosa. 驴O acaso, en estos tiempos oscuros, se considera que los muertos est谩n m谩s vivos que los vivos?

Anna, prisi贸n de Rebibbia

FUENTE: INFERNO URBANO
TRADUCCI脫N: ANARQU脥A




Fuente: Anarquia.info