March 14, 2021
De parte de Publicacion Refractario
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Italia: Notas sobre la Operaci贸n Bialystok

(Sacado de Contrainfo)

芦Quieren que vosotrxs os sint谩is miembros de la sociedad burguesa y olvid茅is la necesidad de destruirla. 驴Nuestros enemigos se preocupan en serio de la opini贸n de la mayor铆a? 隆Venga ya! Cuando hay una huelga y los obreros -la mayor铆a de una ciudad- se rebelan, ellos responden con balazos o la c谩rcel. La democracia os dice: 芦Habla de lo que quieras, escribe lo que quieras pero鈥 隆no toques la propiedad privada ni el Estado!禄

Sacado de 禄 La Democracia禄, firmado comunistas anarquistas rusos, en 芦Anarquistas de Bialystok 1903-1908禄

Se levanta el tel贸n

20 de enero de 2021, Corte de Assise de Roma, se abre otro juicio m谩s a la Anarqu铆a. En el banco de los acusados seis compa帽erxs investigadxs en la Operaci贸n Bialystok La puesta en escena es ejemplar del esp铆ritu democr谩tico: un jurado popular, dos mujeres jueces- Marina Finiti y Elvira Tamburelli 鈥 a recordarnos la belleza de la igualdad de g茅nero y lxs acusadxs enmarcadxs y parceladxs sobre una pantalla de video. Participaci贸n en videoconferencia que ser铆a m谩s apropiado llamar 芦posibilidad de mirar禄, siempre que haya suficiente conexi贸n o no haya un apag贸n en la prisi贸n, como ya le ha sucedi贸 a una de ellas. 芦Causa Covid禄 el juicio se lleva a cabo a puertas cerradas. Se constituyen parte civil la abogac铆a general en representaci贸n de la Presidencia del Consejo de ministros, del Ministerio de la Defensa y del Interior y ENI/Enjoy (no se constituye en vez la empresa ALD Automotive, propietaria de los coches Enjoy). La pr贸xima audiencia est谩 fijada para el 25 de febrero, donde se comenzar谩 a escuchar al principal testigo de la acusaci贸n: el comandante de los ROS [1] Luigi Imperatore. Un nombre un programa. Pero repasemos por un momento aquello qu茅 ha llevado a este proceso.

Cronihistoria

La noche del 7 de diciembre de 2017, un artefacto explota frente a la puerta del cuartel de los carabinieri de Roma San Giovanni y posteriormente viene reivindicado por la c茅lula FAI/FRI 芦Santiago Maldonado禄.

En la madrugada del 12 de junio del 2020, a distancia de dos a帽os y medio del hecho antes mencionado, ha saltado la operaci贸n represiva antianarquista denominada Bialystok, orquestada por los ROS y firmada por el Fiscal Francesco Dall鈥橭lio de la Fiscal铆a de Roma. La jueza para las investigaciones preliminares Anna Maria Gavoni da el inicio a la detenci贸n de cinco compa帽erxs: tres en territorio italiano y dos en el extranjero (Francia y Espa帽a), mientras que otrxs dos han sido metidxs bajo arresto domiciliario, se registran varias habitaciones, entre ellas el Bencivenga Ocupado en Roma, con el secuestro, entre otras cosas, de material en papel y inform谩tico. La investigaci贸n parte del ataque al cuartel y luego se centra en una supuesta c茅lula romana con base operativa en el Bencivenga Ocupado. Partiendo de los senderos de solidaridad con lxs prisionerxs para los casos Scripta Manent y Panico, los ROS sustancian una asociaci贸n subversiva con fines de terrorismo (270bis). En el interior de este marco, vienen cuestionados algunos delitos espec铆ficos como la redacci贸n de documentos con contenido (a su juicio) instigador, saludos y concentraciones bajo la c谩rcel en solidaridad a lxs prisionerxs, una resistencia a un desalojo, pintadas y pega de carteles, un robo de cemento; el todo agravado por la finalidad terrorista. Viene adem谩s contestado el 270 sexies, delito de conducta con finalidad terrorista 芦cometida con el objetivo de intimidar a la poblaci贸n o de obligar a las autoridades p煤blicas o una organizaci贸n internacional a realizar o abstenerse de realizar cualquier acto禄, referido a la movilizaci贸n por el traslado de un compa帽ero de la prisi贸n de La Spezia, en la cual era detenido por la Operaci贸n P谩nico. Fuera de la asociaci贸n, a un compa帽ero vienen finalmente contestados espec铆ficos relativos al incendio de tres coches ENI/Enjoy. El material probatorio est谩 constituido de cerca de dos a帽os de escuchas telef贸nicas y ambientales, localizaci贸n mediante GPS y celdas telef贸nicas, la reproducci贸n de alg煤n documento escrito y de la ya inmancable prueba cient铆fica. Esta vez, sin embargo, no hay rastro de comparaciones de ADN; el fiscal ha decidido hacer uso de una consultor铆a t茅cnica un tanto extravagante y poco conocida incluso en el mismo medio de la antropometr铆a forense. Para el delito espec铆fico de San Giovanni, se ha extra铆do de los videos en blanco y negro de la c谩mara de vigilancia del cuartel, los pocos segundos que portan el ataque para hipotizar la altura, el color de la chaqueta y el tipo de andar de una persona encapuchada para luego hacer coincidir estos datos con im谩genes de video del compa帽ero elegido hecho por los ROS. Como es habitual, la presunta objetividad de este tipo de pruebas permite a los investigadores de establecer verdades gracias a la ideolog铆a cient铆fica dominante, por lo que basta con encontrar un 芦experto禄 cualificado que ponga su firma para hacer m谩s cre铆ble cada acusaci贸n, refutable s贸lo a trav茅s de la palabra de otra figura igualmente 芦experta禄. Con respecto a las diferencias internas al enemigo sobre qu茅 es o no verdaderamente cient铆fico, pero, no nos detenemos, porque son comparaciones que no hablan nuestra lengua, aunque si se consuman sobre nuestros cuerpos.

El teorema

Las duras condenas por delitos asociativos dictadas en primer grado el pasado a帽o a algunxs compa帽erxs inquisitxs por la op. Scripta Manent as铆 como por la op. Panico, parecen ser utilizadas como un precedente funcional a encasillar para reprimir mejor a los grupos y las individualidades anarquistas. Intentan por en茅sima vez cosernos encima de nuestra piel sus esquemas jur铆dicos, tambi茅n en este caso tratando de adaptar un 270bis a la especificidad anarquista. Por lo tanto, ya no es necesario una subdivisi贸n en r铆gidos roles jer谩rquicos o la continuidad en las relaciones, o la efectiva peligrosidad de delitos espec铆ficos para dar cuerpo a una asociaci贸n subversiva, aquello que importa en este caso es la existencia de una tensi贸n com煤n solidaria con las personas detenidas ( desde las cartas, hasta los saludos en la c谩rcel), la capacidad de elaborar escritos en los cuales se reafirman los temas fundamentales al pensamiento anarquista (considerados en modo morboso por los guardias como prerrogativa exclusiva de la FAI y emanaci贸n de presuntos ide贸logos), y el potencial riesgo de que los escritos resulten en acciones. Aquello que podemos leer entre l铆neas de esta investigaci贸n es que a pesar de que el fiscal romano herede el esquema ya propuesto por el Fiscal Sparagna para el proceso Scripta Manent, o sea la subdivisi贸n del pensamiento y de la acci贸n anarquista en cuatro macro谩reas principales, el prop贸sito que se pretende esta vez no es tanto de se帽alar las divergencias entre estas para limitar el 谩mbito de la punibilidad al 谩rea definida como la m谩s peligrosa (FAI y afines) sino, por el contrario, definir los puntos de convergencia. As铆 que, entonces, la principal preocupaci贸n de los investigadores parece ser el hecho de que porciones consideradas hasta ahora distintas, a nivel te贸rico, en el interior de la galaxia anarquista se est谩n recomponiendo en vez sobre el plano pr谩ctico, habiendo encontrado un m铆nimo com煤n denominador: solidaridad a lxs golpeadxs de la represi贸n entendida como ataque directo a las personas y a las estructuras del dominio, aqu铆 y ahora. Presentan, por tanto, esta 芦superaci贸n禄 de los l铆mites tradicionales debido al conflicto entre diferentes formas de entender la tensi贸n anarquista como una 芦nueva anarqu铆a禄 a煤n m谩s amenazadora para el orden establecido porque m谩s propensa, respecto al pasado, a implementar acciones destructivas que, seg煤n los investigadores, hasta ahora eran cosa de unxs pocxs. Este teorema otra cosa no es que funcional a obtener una mayor atenci贸n sobre los jueces en el tribunal y, al mismo tiempo, desactivar la solidaridad entre compa帽erxs. A nosotrxs parece en vez evidente cuanto la violencia revolucionaria no sea patrimonio de grupos o individuos que los inquisidores intentan definir y encasillar en sus esquemas sino que es una pr谩ctica, esta, que todx aquel que no quiera someterse a la esquizofr茅nica disociaci贸n entre la teor铆a y pr谩ctica puede llevar adelante, seg煤n el criterio de aquello que se considere m谩s adecuado. Aqu铆 el enlace [roundrobin.info] y a aquello de una compa帽era investigada que no encontrareis en internet sino en los puestos de las distribuciones: 芦Texto y contexto禄.

270sexies y solidaridad

De otra forma no es una novedad que las relaciones de solidaridad y complicidad entre compa帽erxs anarquistas constituyan un verdadero dolor de cabeza para las fuerzas del orden, especialmente cuando las luchas llevadas a cabo parecen tener cierta efectividad. Deteng谩monos un momento en el ya mencionado caso de Spezia que da cuerpo al 270bis y sexies de esta investigaci贸n. Un compa帽ero nuestro, arrestado por la Operaci贸n P谩nico en agosto del 2017, viene trasladado primero desde Teramo a Lecce; luego nuevamente a la prisi贸n de La Spezia en octubre del 2018. Desde el principio el aire estaba tenso, lo meten en una celda con un simpatizante de derechas, luego le proh铆ben reunirse con otro compa帽ero prisionero en esa prisi贸n. Mientras tanto comienzan las audiencias del juicio, y durante el traslado de Florencia comienzan las ri帽as con la escolta, que lo trata como un paquete; la direcci贸n rechaza su solicitud de traslado en un tiempo r茅cord y 茅l como respuesta declara la incompatibilidad con el cuerpo de polic铆a penitenciaria de la prisi贸n de La Spezia e inicia una huelga de hambre a partir del 5 de noviembre. El 8 de noviembre, en ocasi贸n del en茅simo traslado a Florencia, la situaci贸n precipita y nuestro compa帽ero viene golpeado por los carceleros, no viene hecho un informe por los m茅dicos de la prisi贸n y, habiendo llegado magullado a la sala, el juez interrumpe su declaraci贸n, lo hace llevar fuera y hace desalojar la sala despu茅s de las protestas de lxs compa帽erxs presentes. En los meses siguientes, lxs compa帽erxs fuera se tomaron muy en serio su situaci贸n, que mientras tanto esta peor por culpa de la aplicaci贸n del r茅gimen punitivo del 14bis, y se suceden concentraciones y saludos fuera de los muros, as铆 como un ruidoso paseo por el centro de la ciudad, hechos que han causado un gran revuelo en la tranquila localidad de La Spezia. Al finalizar los tres meses del 14bis, en marzo del 2019, nuestro compa帽ero ha sido trasladado a Viterbo. La respuesta represiva no ha tardado en llegar: en poco tiempo se han notificado 2 hojas de expulsi贸n [2] a quien esperaba fuera de la c谩rcel a la compa帽era que efectuaba una visita, 12 hojas de expulsi贸n, 4 vigilancias especiales y un juicio todav铆a en marcha por el paseo en el centro de la ciudad, una condena a 8 meses para nuestro compa帽ero por la agresi贸n de los carceleros y, ahora, con la investigaci贸n Bialystok, un 270 sexies que involucra tanto a los que han llevado solidaridad fuera, como a nuestro compa帽ero, a pesar de que despu茅s de un mes el Reexamen haya hecho caer para 茅l el arresto domiciliario. La intenci贸n es clara: romper la solidaridad entre anarquistas por cualquier medio. Esto porque, como dice un lema, la solidaridad es un arma. Un arma querida a lxs anarquistas para resistir y combatir el estado, pero no solo. La solidaridad entre lxs explotadxs, reprimidxs, marginadxs y rebeldes da miedo y va cortada, precisamente porque quien la practica muchas veces se da cuenta de que muy bien podr铆a prescindir del Estado, de sus leyes, de su polic铆a. La solidaridad es un catalizador del actuar y inspiradora de comparaciones y encuentros, obstinarse en expresarla en sus m谩s variadas formas de manifestaci贸n resulta necesario. En el momento en el cual el dominio tiende a aislar, a despersonalizar al individuo, a relegar las relaciones humanas en relaciones finalizadas al mero consumo o beneficio, tambi茅n intenta perseguir de forma punitiva y ejemplar a quienes no ocultan su propia tensi贸n hacia la libertad y la aniquilaci贸n de las estructuras jer谩rquicas. Continuar a solidarizarse significa continuar a luchar, a sofocar el intento de segregaci贸n por parte del poder y de quien hace de su portavoz. Esto sucede con un coraz贸n que late y, se sabe, que cuando nos movemos con el coraz贸n, la tierra responde y tiembla bajo los pies de quien en vez no tienen coraz贸n.

El itinerario cautelar

Paralelamente al inicio del proceso -realizado apresuradamente con la solicitud por parte del fiscal, aceptada, de juicio inmediato- se realizan las audiencias para evaluar las medidas cautelares. Inicialmente, la Revisi贸n del Tribunal de Libertades ha hacho anular algunos agravantes de terrorismo pero ha mantenido la custodia en prisi贸n para todxs lxs prisionerxs, mientras que, como ya se ha mencionado, ha hecho caer las medidas a uno de los dos compa帽eros bajo arresto domiciliario, el cual tambi茅n ha sido retirado de este proceso. La defensa ha recurrido a la Corte Suprema, cuya audiencia se ha llevado a cabo a principios de noviembre, el mismo d铆a y con la misma comisi贸n de la Operaci贸n Ritrovo. Investigaci贸n que hab铆a llevado en mayo a la detenci贸n de algunxs compa帽erxs en Bolonia, posteriormente liberadxs -algunxs con medidas- por el Reexamen (ahora todxs estan libres en espera de juicio). Mientras que el tribunal (la casaci贸n) de la Operaci贸n Ritrovo ha confirmado el resultado positivo del Reexamen, aquella por Bialystok ha anulado con aplazamiento el 270bis para todxs, la incitaci贸n a delinquir por los escritos y el agravante de terrorismo para todos los dem谩s cargos de imputaci贸n. Ha sido confirmado todo aquello que reguarda la acci贸n en el cuartel de San Giovanni, mientras que para el ataque incendiario a los coches Enjoy ha sido anulado el agravante de terrorismo pero confirmado el delito de incendio. Las motivaciones de los jueces de la casaci贸n por ahora disponibles hacen presumir que la acusaci贸n de terrorismo no venga aceptada en cuanto desproporcionada a los delitos espec铆ficos, y ni siquiera la acusaci贸n de incitaci贸n a delinquir por los textos examinados, como veremos, ha sido considerada suficiente para justificar las medidas. En cambio, se sugiere una asociaci贸n a delinquir simple (416 c. p.). Para saber qu茅 rumbo tomar谩 la situaci贸n, habr谩 que esperar a los pr贸ximos pasos (es decir, que est茅n disponibles las motivaciones del reexamen para todxs lxs investigadxs), que, sin embargo, tardan en llegar, as铆 para alargar deliberadamente los tiempos de la prisi贸n cautelar.

Construcci贸n del enemigo p煤blico

El delirio sobre 芦bases operativas禄, 芦asociaciones criminales禄, 芦papeles clandestinos禄, 芦ide贸logos禄, etc., es posible gracias a un lenguaje represivo que tiene sus ra铆ces en bien otros momentos de conflictualdad social. No solo: por un lado, la manipulaci贸n de las percepciones llevada a cabo a trav茅s del lenguaje distorsionador de los funcionarios del Estado es claramente funcional a auto celebrar el propio trabajo frente a la as铆 llamada opini贸n p煤blica, as铆 como para obtener la aprobaci贸n de sus colegas encargados de juzgar. Por otro lado, quiz谩s tambi茅n podemos vislumbrar una l贸gica detr谩s de un lenguaje inquisitorio que, al tratar a lxs anarquistas, tiende cada vez m谩s a alejarse de la recreaci贸n folcl贸rica de los a帽os 鈥70 del siglo pasado y a acercarse a descripciones hasta ahora utilizadas principalmente para el crimen organizado. En este sentido, no nos extra帽a que el Tribunal Supremo (Cassazione) de Bialystok sugiera de abandonar el 270bis a favor de una simple asociaci贸n a delinquir. Las ventajas son muchas: se crean escenarios sugerentes para mentes llenas de cr贸nica negra y series de televisi贸n sobre cr铆menes; se difumina el contenido pol铆tico del decir y del actuar de lxs compa帽erxs, present谩ndolo a veces como delirante, a veces como que mira al puro y simple vandalismo, en cualquier caso siempre violento, que en el lenguaje del poder se convierte en un t茅rmino comod铆n usado para crear asombro y horror hacia cualquier conducta ilegal, as铆 como, por la propiedad transitiva, para inducir reprobaci贸n y condena moral (adem谩s de penal) hacia el sujeto que la mete en pr谩ctica. Por lo tanto, no parece una casualidad el hecho que en tiempos recientes se est茅n iniciando a sentir los efectos de la restructuraci贸n del aparato represivo en materia de mafia y terrorismo, con la centralizaci贸n a partir de 2015 dentro de una 煤nica entidad que se ocupa de coordinar las varias procuras locales, la Direcci贸n Nacional Antimafia y Antiterrorismo (Dnaa). Por supuesto, este enfoque un poco inusual nos ha suscitado interrogantes, y ya se han formulado varias hip贸tesis. El argumento de la 芦lucha contra la mafia禄, para la historia italiana, ciertamente tiene un impacto fuerte y evocador, que hace que todos est茅n de acuerdo, por as铆 decirlo, si queremos por un momento fingir no saber que la mafia en este pa铆s est谩 indisolublemente anclada a los niveles m谩s altos del poder pol铆tico y empresarial. Entonces, si acomunan an谩rquicxs y mafiosxs que, por citar al jefe de la Dnaa Federico De Raho en un reciente discurso, soplan sobre el fuego del descontento popular debido a la Covid para crear solidaridad entre los sectores pobres de la poblaci贸n con el prop贸sito, para lxs mafiosxs, de crear consenso y connivencia con las familias mafiosas (y agrega, para tener mayores posibilidades de infiltraci贸n en las empresas, aunque si no aclara la conexi贸n) mientras que, para lxs anarquistas, el objetivo es de iniciar un no especificado proceso insurreccional. Entonces, concluye, se necesita construir nuevas estructuras carcelarias, sobretodo de 41 bis, quiz谩s impl铆citamente entendiendo, para seguir arroj谩ndo dentro a lxs mafiosxs y empezar a murarlxs vivxs incluso a lxs anarquistas. En una entrevista a煤n m谩s reciente, el fiscal jefe mezcla cada vez m谩s las cartas: hablando de los disturbios en las calles de este octubre, sostiene que las infiltraciones mafiosas est谩n por todas partes. Desde los motoristas presentes en la manifestaci贸n napolitana, a los ultras, a las personas que arrojan objetos desde las ventanas para obstaculizar una detenci贸n policial, todxs son tendencialmente camorristas o enfurecidxs de alg煤n clan para recambiar el apoyo ofrecido en momentos dif铆ciles, todo esto en clamorosa armon铆a con fascistas y anarquistas, que tendr铆an un proyecto com煤n de subversi贸n 鈥 obviamente violenta 鈥 del Estado. Con estas afirmaciones tan confusas, por un lado se busca forzar la interpretaci贸n hacia un recorrido obligado: cada explosi贸n, aunque limitada, de descontento por las calles no puede deberse a las cada vez m谩s duras condiciones de vida, sino que es fruto, en realidad, de un proyecto orquestado desde lo alto, por alguna entidad mafiosa que quiere demostrar su fuerza y 鈥嬧媏l consenso del que goza. Por otro lado, se quiere sostener que el consenso hacia el estado goza de excelente salud, porque los desordenes han surgido tambi茅n de los normales infiltrados extremistas fascistas o anarquistas poco importa. En un interesante art铆culo se lee: no es cierto la ponencia del conflicto social a asustar, cuanto la fragilidad del consenso. En realidad, los dos t茅rminos no est谩n en contradicci贸n, ya que el primero es una consecuencia directa del segundo, seg煤n una conexi贸n causa-efecto. El Estado, a trav茅s del sistema medi谩tico y de un 芦debate p煤blico禄 que tiene como 煤nica funci贸n de dar apariencia de pluralismo a aquello que es un discurso unidimensional, tiene todo el inter茅s en moldear los significados de las palabras y la representaci贸n de los eventos y fen贸menos en la direcci贸n de aumento del consenso y de la propia credibilidad, para prevenir la aparici贸n de conflictos禄.

El truco habitual de la emergencia

Pensemos en nuestros d铆as: el estado de emergencia se ha convertido en una condici贸n permanente, aunque pueda parecer un ox铆moron. Si os dais cuenta, siempre hay alguna emergencia en curso, desde grupos armados hasta ataques terroristas, desde eventos atmosf茅ricos, pasando por el bullismo, los desembarcos de migrantes, y siguiendo alarmando hasta la actual hiper-emergencia pand茅mica. Es bien sabido que los estados de excepci贸n desde siempre han gustado mucho a los dem贸cratas gobernantes de todas las latitudes porque permiten una producci贸n de leyes tambi茅n esas de emergencia que luego se introducen despreocupadamente por v铆as breves en los c贸digos de forma permanente. Tambi茅n es bien sabido que en momentos de crisis del Estado no hay mejor manera de cimentar la cohesi贸n nacional que fabricar un enemigo, interno o externo, que catalice el descontento y movilice los 谩nimos y los cuerpos en modo unitario. Esta vez, el enemigo que se nos propone es invisible, o mejor dicho: es potencialmente dentro de cada unx de nosotrxs, por lo tanto todxs nosotrxs somos responsables de su difusi贸n, mientras el Estado hace todo lo posible para protegernos, imponi茅ndonos medidas de contenci贸n, dado que evidentemente nosotrxs no seriamos capaces solxs. Hay algo de religioso en la expectaci贸n ansiosa con la que millones de personas esperan de vez en vez venga comunicado en redes unificadas el verbo mesi谩nico con el cual se informan a lxs fieles sobre aquello que pueden o no pueden hacer de ah铆 en adelante. Que sea justo o no, no est谩 en cuesti贸n, es una cuesti贸n de fe: la salud pone a todos de acuerdo por una vez, hasta el punto de aceptar sin pesta帽ear de encontrarse a vivir de la nada bajo la ley marcial. Si en un estado de derecho la 煤nica libertad que se concede es aquella de respetar los c贸digos de ley, en el momento en el cual es suficiente hacer un simple paseo para convertirse en un fuera de la ley, se vuelve a煤n m谩s fundamental para el estado reafirmar con fuerza la propia necesidad y utilidad de la obediencia a sus dictados, dando migajas para la supervivencia de una poblaci贸n cada vez m谩s pobre, implementando una infraestructura tecnol贸gica que permitir谩 una comunicaci贸n digital cada vez m谩s eficiente que garantice la posibilidad de un internamiento indefinido. Cuando la emergencia se convierte en la norma, el control se vuelve pandemico, cuando cada movimiento debe ser comunicado a las autoridades, y siempre es la autoridad la que establece qui茅n puede ser frecuentado y qui茅n no, se comienza a no captar m谩s la diferencia entre este tipo de libertad provisoria y una vida sujeta a cualquier medida de seguridad preventiva. Medidas con las cuales cada vez tenemos m谩s que hacer: de par paso con el aumento de aplicaciones de medidas preventivas en la galaxia anarquista (ver Vigilancia Especial) para suplir a la falta de pruebas indiciarias asume siempre mayor importancia la elaboraci贸n de perfiles de las individualidades anarquistas. O sea, la permanente vigilancia de estos con especial atenci贸n a las iniciativas p煤blicas, a lxs compa帽erxs con los cuales se tiene relaci贸n o los lugares que se frecuenta. El fin es aquello de dar cuerpo a una presunta peligrosidad social independientemente de las atribuciones de responsabilidad espec铆ficas.

Prevenci贸n y represi贸n

Prevenci贸n y represi贸n, podr铆amos decir, son tradicionalmente las dos caras de una misma moneda, solo formalmente separadas, idealmente, a nivel de los manuales del proceder penal. Si luego ampliamos nuestra mirada para analizar la represi贸n contra lxs anarquistas en general en estos 煤ltimos a帽os, continuamos 鈥 sorprendentemente 鈥 a sorprendernos por el no respeto de aquello que se nos ha ense帽ado, O sea, que la acci贸n penal viene en teor铆a ejercida contra infracciones espec铆ficas y contra quien esta acusadx 鈥嬧媎e cometerlxs. Al contrario, los papeles policiales, cada vez m谩s a menudo, parecen m谩s dar lugar a juicios a las intenciones, en los que poco o nada interesa la materialidad de aquello que realmente ha sucedido y va seg煤n ellos punido, la atribuci贸n de responsabilidades individuales o roles ejecutivos por una determinada acci贸n cumplida, mientras que en cambio se atribuye un enorme valor a la personalidad del imputadx, a sus ideas (interceptadas o escritas), a su contexto y, sobre todo, a sus supuestas finalidades. La impresi贸n, por tanto, es aquella de la gradual fusi贸n del 谩mbito preventivo con aquello represivo, una suerte de 芦castiga a priori por quien eres para ahorrarnos de reprimir por aquello que podr铆as hacer禄 a medio camino entre el psico-crimen de 1984 y la Santa Inquisici贸n. Una tendencia que de hecho coincidir铆a con aquella que nos viene presentada como la nueva frontera de la tecno-represi贸n, por ahora todav铆a en fase experimental, o sea la polic铆a predictiva, que se basa en algoritmos que procesan una gran cantidad de datos para predecir el lugar, el per铆odo de tiempo y el tipo de personas con m谩s probabilidades para cometer delitos en el futuro. Sin entrar aqu铆 en el muy interesante tema de la inquisici贸n por venir, quiz谩s antes dar un paso atr谩s para aclarar sobre aquello que en realidad no es de hecho una nueva tendencia, sino que es mas tiene sus ra铆ces en un c贸digo penal fascista vigente desde hace casi un siglo y que ha encontrado una interesante explicaci贸n con la elaboraci贸n de la teor铆a del derecho penal del enemigo. Se tratar铆a de una dimensi贸n paralela del derecho penal, que se aplicar铆a no al ciudadano sino a aquellas categor铆as sociales consideradas enemigas de la sociedad, en cuanto tales que se pueden perseguir seg煤n normas m谩s propias del derecho de la guerra. La diferencia sustancial es que este tipo de jurisprudencia no se ocupa de los diferentes tipos de delitos, centr谩ndose en cambio en la personalidad delxs autorxs: poniendolxs como una amenaza o peligro para la seguridad del Estado, ya que no juran lealtad a su ordenamiento y repudian su sistema de derechos-deberes, ser谩n tratadxs como no ciudadanxs, por tanto con penas ejemplares y menos garant铆as, con el fin de neutralizarlxs. Las fiscalias,se sabe, no temen al rid铆culo y miran siempre al alto: inflando acusaciones m谩s all谩 del l铆mite de lo grotesco, intentan en todo caso intimidar y disgregar las realidades anarquistas golpeadas y en muchos casos consiguen el cierre de espacios de encuentro y de vida m谩s el secuestro de nuestrxs compa帽erxs en la c谩rcel primero y el aislamiento mediante otras medidas restrictivas despu茅s, por largos, interminables, per铆odos cautelares. En muchos casos pasados 鈥嬧媗os teoremas acusatorios han ca铆do en la fase procesal o en los sucesivos grados de juicio, en algunos casos solo se han sancionado los espec铆ficos, mientras que en casos m谩s recientes parecen marcar por ahora un punto a favor de las procuras de Florencia y Tur铆n, que incluso han llegado a la condena hasta por las hip贸tesis asociativas.

De nuevo instigaci贸n a delinquir

Volviendo al caso Bialystok, un discurso aparte merece otro cargo de imputaci贸n que, adem谩s del agravante de terrorismo, no ha resistido el escrutinio del Reexamen para algunxs, y del Tribunal Supremo en el caso de otra persona: el delito de incitaci贸n a delinquir. Como muchas veces suele suceder, existen una variedad infinita de art铆culos y p谩rrafos que, diciendo todo y lo contrario de todo, permiten pasar por alto aquellos que ya son inutilizables (como apolog铆a y instigaci贸n p煤blica, art.303, derogado en el 1999 y propaganda y apolog铆a subversiva, art 272, derogado solo en el 2006), extra铆bles del sombrero m谩gico de la represi贸n para silenciar esas voces inc贸modas porque llevan un mensaje aunque solo sea potencialmente subversivo. Estos intentos, en este caso en la Corte Suprema, no han tenido 茅xito simplemente porque el mensaje instigador era demasiado gen茅rico (no haciendo referencia a alg煤n delito especifico sino a conceptos cuales conflicto, solidaridad, ataque) as铆 como, trat谩ndose de textos no p煤blicos de convocatorias a reuniones, incluso el destinatario del mensaje no estaba claramente individuado, al igual que demasiado abstracto ha parecido el peligro real de cometer alguna cosa. Bien, 驴a nosotrxs qu茅 nos importa de todo esto? El an谩lisis detenido de las publicaciones anarquistas no es un hecho nuevo, es mas se puede decir que acompa帽a a cualquier operaci贸n represiva de la cual tengamos memoria. Los propios investigadores lo citan como una piedra angular de las investigaciones contra los grupos subversivos, remontando a su autor铆a, como metodolog铆a, al general Dalla Chiesa, tristemente famoso por su m茅todo aplicado contra los grupos armados en los a帽os 鈥70 del siglo pasado (infiltrados, torturas, ejecuciones sumarias de militantes como en via Fracchia). No por casualidad, de hecho, de las cenizas del disuelto grupo operativo especial a sus 贸rdenes han nacido los hodiernos ROS. Pero volviendo a nuestros d铆as, la proliferaci贸n en los 煤ltimos a帽os de este tipo de acusaciones parapsicol贸gicas, tambi茅n estas desvinculadas de cualquier hecho que realmente ha sucedido (como hemos visto ser t铆pico del derecho penal del enemigo), el hecho de que no pocas veces estas acusaciones lleven a medidas de seguridad o a condenas definitivas (como en el caso de KNO3)[3], son elementos que nos llevan a reflexionar sobre la atenci贸n y la importancia que la reacci贸n estatal atribuye al mensaje, a la idea an谩rquica y subversiva en una 茅poca de crisis socioecon贸mica constante y de bulimia informativa multimedia. El consenso interno (驴acaso cada vez m谩s precario?) del que goza el dominio democr谩tico-capitalista apoya sus bases sobre la aceptaci贸n acr铆tica de algunos pilares morales y organizativos (la no violencia, la concertaci贸n electoral, el respeto de las leyes y de la autoridad, el trabajo asalariado, el Estado como garante de la vida y de la salud p煤blica, por nombrar algunos) y para hacer ello se avala de un sistema de educaci贸n p煤blica obligatoria, de un aparato jur铆dico y policial, del acceso a amortizadores sociales y econ贸micos y de un sistema informativo-medi谩tico uniforme y uniformante. Expresar valores contrarios y contrastantes con todo esto, hoy m谩s que nunca, viene tratado como una traici贸n, un peligro para el mantenimiento de un orden social que, como dec铆a un bonito manifiesto hace unos a帽os, est谩 marchando hacia el colapso.

Nada de que sorprenderse

En un contexto, como este actual, cada vez m谩s depurado del disenso, de paz social debida a la hegemon铆a tecnol贸gica y 芦unidad nacional禄, de miedo al contagio, de implementaci贸n del control territorial y distanciamiento social, no es de extra帽ar que entre los principales objetivos de esta investigaci贸n haya acciones que osen atacar la autoridad (el cuartel de los carabinieri). Como no es de extra帽ar, en un Estado que establece barcos prisi贸n para migrantes mientras se enriquece con los recursos saqueados en las ex colonias por siglos de expropiaci贸n, que intenten detener 鈥 en vano 鈥 las acciones que apuntan a golpear al capitalismo neocolonial saboteando el negocio del carsharing marca ENI. Empresa, esta, que tiene bien otros intereses estrat茅gicos en otros lugares, con su corolario de muerte y explotaci贸n, monstruosa joya de la corona del esp铆ritu empresarial italiano que es evidentemente esencial para el Estado, tutelar. No es de extra帽ar que, como suele suceder, a ser metido bajo acusaci贸n sean las relaciones humanas fuertes y equitativas, las amistades, los intercambio de ideas y experimentaciones de espacios comunes ocupados sin mediaciones, los encuentros y las iniciativas alejadas de la l贸gica de la producci贸n y del consumo, el pensamiento cr铆tico que se materializa en documentos escritos que circulan para proporcionar m谩s elementos de reflexi贸n y de acci贸n. M谩s all谩 de lo que los guardias tratan torpemente de describir, aquello que tambi茅n esta vez viene metido bajo investigaci贸n es el pensamiento anarquista, un pensamiento potencialmente peligroso por cuanto incita a actuar contra este mundo aqu铆 y ahora, un pensamiento que entre mil facetas no puede que abrazar la destrucci贸n del Estado y la erradicaci贸n de toda forma de autoridad y que no puede prescindir de la solidaridad a todxs aquellxs rebeldes que son o han sido prisionerxs por haber luchado.

SOLIDARIXS Y C脫MPLICES CON LXS ACUSADXS DE LA OPERACI脫N BIALYSTOK Y CON TODXS LXS PRISIONERXS AN脕RQUICXS
CONTRA CUARTELES, TRIBUNALES, COMISARIAS Y SUS ESBIRROS
CONTRA EL IMPERIO ENI, CONSTRUIDO SOBRE LA VIOLENCIA COLONIZADORA, LA EXPLOTACI脫N Y LA DEVASTACI脫N DE LA TIERRA
POR LA SOLIDARIDAD CAPARVIA Y BRILLANTE
POR LA LIBERTAD
POR LA ANARQU脥A
CON EL CORAZON, LA MENTE, LA MANO

Algunas enemigas y enemigos del Estado

Al d铆a de hoy nuestros compa帽eros y nuestras compa帽eras siguen encerradxs en las c谩rceles del pa铆s. Es importante hacer sentir nuestra cercan铆a rompiendo el aislamiento que impone la prisi贸n, aqu铆 de seguido est谩n las direcciones para escribirles:

Francesca Cerrone, CC Latina, via Aspromonte 100, 04100 Latina Italia

Nico Aurigemma, CC Terni, str. delle Campore 32 , 05100 Terni Italia

Claudio Zaccone, CC Siracusa, str. Monasteri 20, 96014 Cavadonna (SR) Italia

Flavia Digiannantonio, CC Roma Rebibbia, via Bartolo Longo 92, 00156 Roma Italia

Roberto Cropo, CC San Michele, str. Casale 50/A, 15121 Alessandria Italia

Fuente.

Notas:
[1] Reparto Operaciones Especiales de los carabinieri.
[2] ley del periodo fascista que hoy en d铆a todav铆a se aplica.
[3] fanzine-revista an谩rquica.

Categor铆as:Uncategorized




Fuente: Publicacionrefractario.wordpress.com