June 19, 2021
De parte de A Las Barricadas
218 puntos de vista


Consideraciones relativas a la Operaci贸n “Ritrovo” sobre las solicitudes de vigilancia especial

Un a帽o despu茅s de la “Operaci贸n Ritrovo”, llega una solicitud de 5 a帽os de vigilancia especial con obbligo di dimora [NdT] para 7 compa帽eros investigados en dicha operaci贸n. La audiencia ha sido fijada para el 12 de julio.

Las medidas nos parecen totalmente acordes a lo ocurrido tanto en el pasado reciente (Cagliari y G茅nova) como en un pasado m谩s lejano. Ante el fracaso o la dr谩stica remodelaci贸n del alcance de una investigaci贸n, se intenta golpear a las mismas personas con otros medios. La intenci贸n es claramente no soltar la presa: debilitar aquellos contextos en los que pensar y organizar tanto la cr铆tica como la oposici贸n a este estado de cosas es una pr谩ctica constante, aunque sea haciendo sentir a los compa帽eros que est谩n constantemente vigilados, con el aliento en el cuello, tratando as铆 de ponerlos bajo presi贸n.

La vigilancia especial y, de manera diferente, las medidas cautelares “menores” como las obligaciones y las prohibiciones de estancia son medidas tan tortuosas como infames. Se a铆sla a los afectados de una forma aparentemente mucho menos impactante que con medidas m谩s duras como las detenciones. Sin embargo, aunque con distintos medios, el objetivo del Estado sigue siendo el mismo: restringir el campo de los que act煤an, eliminar a los que se exponen y dar un toque de atenci贸n a cualquiera que pretenda hacerlo. Y puede conseguirlo tanto con la c谩rcel como con otras medidas, aunque sean m谩s suaves. Cuando los compa帽eros desaparecen de los contextos en los que estaban luchando hasta el d铆a anterior, precisamente por estas medidas, nos damos cuenta. Y si no nos sorprende que frente a ellos la respuesta solidaria no se exprese con el mismo 铆mpetu que frente a un arresto, s铆 nos gustar铆a destacar que el objetivo que persiguen suele ser el mismo: paralizar los procesos de lucha. Y eso no se lo podemos permitir.

Por lo tanto, nos parece esencial colectivizar el contenido de estas solicitudes y esperar que el debate y la resistencia a estas medidas se ampl铆en, visto el aumento de solicitudes de vigilancia especial en el territorio italiano de los 煤ltimos meses: 4 en Cagliari, 2 en G茅nova (una de las cuales est谩 actualmente activa), 1 en Tur铆n, 7 en Bolonia (precedidas por otras 2 en la provincia, una rechazada y otra concedida).

En cuanto a la estructura de estas solicitudes, podemos decir que, en consonancia con la investigaci贸n de la que proceden, son claramente chapuceras.

En primer lugar, se trata de medidas de vigilancia solicitadas no por una peligrosidad “gen茅rica”, sino por una denominada “cualificada”, es decir, destinada a personas sospechosas de determinados tipos de delitos, concretamente de delitos de terrorismo (cap铆tulo “d” del apartado del C贸digo Penal relativo a los destinatarios). Sin embargo, el 煤nico delito de terrorismo que se desprende de los papeles es el relacionado con la Operaci贸n Ritrovo 鈥 por la que siguen siendo investigados compa帽eros y compa帽eras 鈥 que hace un a帽o se sald贸 con siete encarcelamientos y cinco obligaciones de residencia. As铆 pues, tautolog铆a ya vista: el fiscal lanza primero la acusaci贸n de terrorismo 鈥 rechazada tanto por el Tribunal de Revisi贸n como por el Tribunal Supremo tras el recurso presentado por el fiscal 鈥 y luego utiliza la propia acusaci贸n para demostrar una peligrosidad basada en el terrorismo.

Entrando en el m茅rito del contenido, las 7 solicitudes son bastante individualizadas. Sin embargo, todas ellas comparten una introducci贸n com煤n que recuerda la 贸ptica preventiva ensalzada por el fiscal Dambruoso al inicio de la Operaci贸n Ritrovo y la concepci贸n represivo-pand茅mica seg煤n la cual en el transcurso del 煤ltimo a帽o se habr铆a producido una infiltraci贸n de anarquistas locales en el tejido social para “hacer explotar la rabia” derivada de las estrictas limitaciones impuestas por el Gobierno italiano para la contenci贸n de la pandemia de Covid-19 y canalizarla contra las instituciones democr谩ticas libres *.

Para algunos se cita principalmente ser el propietario del espacio de documentaci贸n “Il Tribolo” (dentro del cual se incautaron incluso pancartas y banderas, por lo tanto, se consideran a su disposici贸n personal), o la participaci贸n activa en la redacci贸n del bolet铆n anti-carcelario OLGA. Para otros, la participaci贸n a nivel nacional o internacional en concentraciones y protestas, especialmente en la lucha contra la represi贸n y en solidaridad con los compa帽eros encarcelados.

Obviamente, no faltan los pasajes contradictorios. Para algunos, la peligrosidad personal se deduce de la posesi贸n de instrumentos inform谩ticos para la protecci贸n de la intimidad. Para otro, los contenidos (transcripci贸n de cartas, folletos, informes de asambleas) extrapolados de comunicaciones transparentes, encontrados en soportes inform谩ticos no cifrados.

En algunas peticiones nos detenemos m谩s en el “curr铆culum” militante, desde las primeras denuncias (informadas superficialmente con inexactitudes y erratas); en otras en los acontecimientos ocurridos en el 煤ltimo a帽o, incluyendo las manifestaciones en solidaridad con los presos tras las revueltas de marzo de 2020 y la participaci贸n activa en la Asamblea en solidaridad con los presos, as铆 como la correspondencia con estos 煤ltimos, que se perfila para alguno como un papel de “conexi贸n” a nivel nacional con los compa帽eros dentro y fuera de la c谩rcel.

Y luego, este pasaje: La puesta en com煤n de din谩micas de lucha revolucionaria en el contexto anti-carcelario y en solidaridad con los presos insurrectos an谩rquicos pertenecientes a la FAI/FRI est谩 ideol贸gicamente ligada a una planificaci贸n subversiva destinada a llevar a cabo una insurrecci贸n violenta, explotando y fomentando tambi茅n las revueltas en las c谩rceles *. La adhesi贸n ideol贸gica ser铆a una condici贸n para proceder a las solicitudes de medidas preventivas. Dambruoso lo viene diciendo abiertamente desde el a帽o pasado y hoy sigue batiendo esta senda sin pensarlo dos veces. El fiscal, cuya execrable carrera en la fiscal铆a de Mil谩n fue construida sobre la represi贸n del llamado terrorismo isl谩mico, intenta ahora seguir los mismos pasos contra los anarquistas. Y esto ser铆a de risa, dada la falta de 茅xito, si no fuera porque con investigaciones similares por terrorismo, cuyo punto de apoyo es precisamente la adhesi贸n ideol贸gica, 茅l y otros fiscales imponen a帽os de prisi贸n o medidas preventivas a diestro y siniestro.

La contraparte ataca, y lo hace con constancia, manteniendo una especie de “est谩ndar punitivo”, como para decir que por debajo de un determinado nivel de represi贸n el Estado no baja, tanto en t茅rminos de a帽os impuestos, como de tipolog铆a de medidas aplicadas (preventivas y no). Si se baja el nivel del conflicto, la represi贸n avanza, o al menos no retrocede. Precisamente porque, como ellos mismos dicen, el objetivo es “prevenir”, evitar la vuelta de los “a帽os calientes”.

Y es precisamente aqu铆 desde donde pensamos partir. A su prevenci贸n queremos contraponer la nuestra, organizando y relanzando, ante esta en茅sima maniobra represiva, luchas y discursos que pretende romper.

*citas de las solicitudes de vigilancia especial

NdT.

Obbligo di dimora : Similar al arresto domiciliario pero en un barrio, ciudad o provincia. Tambi茅n se pueden establecer franjas horarias en las que se debe permanecer en el domicilio. Adem谩s se debe especificar donde se vive y los lugares que se frecuentan as铆 como avisar con antelaci贸n a los maderos sobre cualquier desplazamiento.

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A continuaci贸n el texto “Chi non muore si Ritrova” de Junio 2020

EL QUE NO MUERE LO ENCUENTRA

Consideraciones relativas a la Operaci贸n “Ritrovo”

Hacia las dos de la madrugada del mi茅rcoles 13 de mayo, los Ros de Bolonia, Florencia y Fidenza, junto con 200 carabineros, irrumpen en la vida de 12 anarquistas. El GIP Panza, a petici贸n del Fiscal Dambruoso, ordena para siete el arresto y para cinco la obligaci贸n de residencia con retorno nocturno (para cuatro de ellos tambi茅n la firma diaria). Un gui贸n que todos conocemos y que, gracias a las declaraciones de la Fiscal铆a, que revelan el car谩cter “preventivo” de las detenciones, hace a煤n m谩s expl铆cito el mensaje lanzado: que les quede claro a quienes esperan que la crisis abra la posibilidad de sacudir las actuales relaciones sociales que el Estado no cambia. Los cargos son asociaci贸n con fines de terrorismo y subversi贸n del orden democr谩tico, los cuales tienen el objetivo de incitar a cometer delitos, realizar algunos da帽os y un incendio.

270 bis: asociaci贸n con finalidad del terrorismo

Aunque en la fase de reexamen, la acusaci贸n fue considerada improcedente por el Tribunal de Libertades, nos aventuramos a decir unas palabras al respecto, viendo que las medidas cautelares se basaron en ella, y su corroboraci贸n por el GIP Panza.

Tambi茅n en esta operaci贸n, denominada “Ritrovo”, la luchas se sit煤an en el centro de las acusaciones. Concretamente dos: la lucha contra los CPR y el de la prisi贸n 鈥 estuviera o no destinada a compa帽eros y compa帽eras 鈥 . El Estado habla claro: un terrorista es aquel que se solidariza, que lucha, que no se calla la boca, que aprueba abiertamente la acci贸n directa y las formas radicales de oposici贸n a las estrategias de represi贸n y explotaci贸n 鈥 incluso las ilegales 鈥 . No solo eso, algo recurrente que podemos observar en otras operaciones represivas recientes es la utilizaci贸n del delito de instigaci贸n al crimen como argamasa de la hip贸tesis asociativa: la palabra, en estos tiempos, asusta y el Estado se mueve ahora con modalidades de r茅gimen. Lleva tiempo ocurriendo y se espera que vuelva a ocurrir.

Al menos, dicen las cartas, la “c茅lula” de Bolonia ten铆a la capacidad de activar acciones peque帽as pero replicables a escala nacional por grupos similares. Grupos con los que la citada “c茅lula” estaba en contacto: una ramificaci贸n capaz de “obligar a los poderes p煤blicos a realizar o abstenerse de realizar cualquier acto”.

Nuestra posici贸n al respecto es sencilla: si brindar solidaridad a quienes se rebelan y toman partido contra la injusticia es terrorismo, entonces todos somos terroristas. Aceptamos de buen grado la acusaci贸n si en este mundo los terroristas son aquellos que no se callan la boca y deciden atacar. Atacar a esas mismas instituciones que fundan el gobierno del pueblo sobre el miedo. Podr铆amos hablar de guerras, de bombas en plazas, de muertes en el mar y de porras, pero 驴de qu茅 servir铆a? 驴Los 煤ltimos tres meses no han sido suficientes para hacernos entender cu谩nto miedo necesita el Estado para gobernarnos? El miedo a los controles, a la arbitrariedad de las fuerzas del orden, al “abuso de poder”, el miedo a enfermar y hacer enfermar a la gente, a tener que ir a trabajar y no poder ser atendido adecuadamente ante el desmantelamiento de la sanidad. Un miedo que se vuelve cada vez m谩s aterrador si pensamos en las detenciones de huelguistas y en las catorce muertes en las c谩rceles.

La gesti贸n de las crisis por parte de Covid-19 ha revelado de forma descarada cu谩les son las vidas m谩s prescindibles para el poder en un r茅gimen de producci贸n tecno-digital como son los ancianos y discapacitados en residencias de ancianos o de discapacitados, antes que las personas encarceladas, los cuerpos criminalizados en las prisiones y los CPR.

Una parte cada vez mayor de la poblaci贸n sufre un nivel creciente de violencia y la reacci贸n se califica r谩pidamente de terrorismo.

Instigaci贸n al crimen

Hoy en d铆a, la acusaci贸n de instigaci贸n al crimen explica una contradicci贸n evidente, la injusticia y la arbitrariedad en las que se basa el poder. Para que se produzca la instigaci贸n 鈥揹ice el fiscal Dambruoso鈥 es necesario un contexto adecuado y receptivo; para que no se persigan las ideas es necesario, como en este caso, que el entorno econ贸mico y social sea el adecuado para ‘tomar’ la incitaci贸n al acto ilegal. El significado es: lo que ayer no era instigaci贸n hoy si lo es, porque los tiempos han cambiado. 驴Qu茅 m谩s se necesita para comprender que el c贸digo penal no es m谩s que una herramienta para el mantenimiento de la desigualdad de clases, destinada exclusivamente a la protecci贸n de la clase dominante que, seg煤n los aires que corran, se arriesga a que le vuelen el sombrero hoy y la cabeza ma帽ana?

Es desde este punto de vista que el “car谩cter preventivo estrat茅gico” adquiere todo su significado. En un momento como 茅ste, una operaci贸n que elimine doce cabezas pensantes, doce corazones libres, es muy 煤til, porque 鈥 como ellos mismos han dicho 鈥 la crisis es apremiante y los tiempos que vienen ser谩n oscuros para los que se sientan en el trono. De hecho, las seis medidas cautelares restantes (obligaciones domiciliarias con retorno nocturno) se refieren de hecho al delito de instigaci贸n.

Permitidnos un breve par茅ntesis sobre este car谩cter “preventivo”. La primera solicitud de las medidas cautelares inicialmente rechazada por el GIP [juez para las investigaciones preliminares] se remonta a julio de 2019; la segunda, aceptada, nos habla en cambio del 6 de marzo de 2020, en v铆speras de los disturbios en las c谩rceles. La operaci贸n estaba lista para desplegarse desde hace tiempo y el “valor estrat茅gico preventivo” se suma, junto con algunos informes recientes sobre las concentraciones ante la prisi贸n de Dozza, a un bot铆n ya denso.

Agitadores, instigadores, alborotadores, propagandistas, los anarquistas lo han sido desde siempre. Sin embargo, creemos que debemos aclarar una cosa: los anarquistas no le dicen a nadie que haga algo en su nombre. Defienden lo que creen que es correcto, act煤an en primera persona, solos o con otras personas, pero nunca se ponen por encima de los dem谩s, dispuestos a moldear su comportamiento y sus acciones. Es una estrategia propia de la pol铆tica y nosotros no creemos en la pol铆tica, creemos en la acci贸n directa, en sus m煤ltiples formas, que son exactamente lo contrario de la pol铆tica.

No se trata de devolver al remitente las acusaciones, ni mucho menos de entender si anarquismo e instigaci贸n van de la mano (disertaci贸n que dejamos gustosamente a los abogados), m谩s bien nos preguntamos cu谩les son las causas de la revuelta. Seg煤n algunos, la revuelta est谩 en las palabras instigadoras del agitador, en las insinuaciones del loco, que tendr铆an la capacidad de socavar este mejor de los mundos posibles. Seg煤n ellos, de no ser por el apoyo fuera de los muros de las prisiones y los CPR, no se habr铆an producido los disturbios en el interior. Como bien sabemos, los disturbios abundan en ciertos lugares, incluso sin la presencia de solidaridad en el exterior que act煤e como caja de resonancia. Y es que la toma de conciencia de la miseria en la que se vive, la identificaci贸n del enemigo y la necesidad de actuar no est谩n determinadas por los discursos instigadores, sino por la opresi贸n sufrida y las injusticias que se tornan insoportables.

Es un h谩bito en los CPR desde hace a帽os, lo era en las c谩rceles en marzo de 2020 y lo es en Estados Unidos estos d铆as, donde a la en茅sima injusticia, al en茅simo asesinato de un negro por parte de polic铆as blancos, parte de la poblaci贸n se levanta. La ira en Estados Unidos lo dice alto y claro: los anarquistas que instigan no son necesarios, el asco a este mundo es de por s铆 suficiente.

Herejes, socialistas, aut贸nomos, anarquistas, antifa… las categor铆as con las que los gobiernos siempre han intentado mistificar el fen贸meno de la oposici贸n radical, para no afirmar sus profundas ra铆ces, nunca han sido parcas. La verdad, sin embargo, es que la semilla de la revuelta est谩 en un terreno hecho de explotaci贸n, control, represi贸n, racismo, injusticia y, cada vez m谩s, de prevaricaci贸n gratuita. No es de extra帽ar que un d铆a decida germinar tambi茅n aqu铆, incluso en el m谩s absoluto y ensordecedor silencio de las voces opositoras. Tened la certeza de que ocurrir谩.

Lo hemos visto durante los meses de cuarentena. Mientras que en el exterior el gobierno del miedo ha ido domesticando a la poblaci贸n, en el interior de las c谩rceles ese mismo miedo se ha vuelto ingobernable para quienes siempre han construido su poder sobre 茅l. Ya el 26 de febrero, Roberto Ragazzi, director del Departamento de Medicina Penitenciaria del Ausl de Bolonia, orden贸 a sus empleados que no llevaran m谩scaras en las c谩rceles para no alarmar a la poblaci贸n reclusa.

El 9 de marzo, acorralados y exasperados, los reclusos decidieron que el miedo que se les hab铆a impuesto se hab铆a vuelto insoportable, la situaci贸n se escap贸 de las manos de las instituciones penitenciarias y estall贸 una revuelta en Dozza, siguiendo la estela de otras que hab铆an estallado en c谩rceles de toda Italia.

驴Qui茅n puede, ante esto, seguir pensando que la revuelta es en realidad producto de una conspiraci贸n o de alg煤n manifestante aislado? 驴La primera fuente de intigaci贸n son los anarquistas o es el rechazo a una vida basada en el miedo y el terror?

Acciones y sabotajes

Todo parte de aqu铆, o al menos eso dicen, tambi茅n porque las escuchas ambientales y telef贸nicas ya estaban activas desde hace tiempo, al menos desde 2016, a partir de la bomba colocada en el cuartel de Corticella. Todo, sin embargo, comenzar铆a a partir de una noche de diciembre de 2018, cuando se incendi贸 una antena en las colinas de Bolonia. Los enlaces radiof贸nicos de Santa Liberata eran utilizados por las emisoras de radio y televisi贸n locales, as铆 como por las fuerzas del orden y por empresas no especificadas dedicadas a la vigilancia por audio y v铆deo. Esa noche algunas cadenas de televisi贸n se quedaron sin se帽al y la Guardia di Finanza sufri贸 una interrupci贸n moment谩nea de sus comunicaciones por radio. Apagar las antenas, despertar las conciencias, en solidaridad con los anarquistas detenidos y vigilados fu茅 la pintada aparecida cerca. Esta fue una de las muchas acciones que se producen en Italia y Europa para da帽ar la infraestructura f铆sica del mundo inmaterial.

Durante el per铆odo de febrero a abril de 2019, al mismo tiempo que las manifestaciones en la calle, pero no s贸lo, hubo entonces manchado y da帽ado las ramas de los bancos BPER y BPM, ambos involucrados en la propiedad de la estructura del CPR de M贸dena en previsi贸n de la apertura, as铆 como contra las c谩maras, monumentos nacionalistas y una comisar铆a de polic铆a. 驴Qu茅 decir cuando a los responsables de la injusticia y la opresi贸n les retorna un poco de la amargura que nos hacen tragar cada d铆a?. No podemos evitar alegrarnos. Algunas acciones, por peque帽as que sean, tienen su propio significado para nosotros. Nuestro criterio de justicia no viene dado por un c贸digo que nunca hemos suscrito, sino por la no aleatoriedad de estas acciones y el significado del objetivo que eligen.

Aunque intenten callarnos con denuncias, golpear a los que explotan y reprimen es justo, y esto es un hecho.

Solidaridad

Afrontar la represi贸n significa intentar transformar la mierda en flores.

La magnitud de la solidaridad recibida fue una agradable sorpresa. No solo “militantes y activistas”, sino tambi茅n muchas personas que nadie habr铆a imaginado que se podr铆an del lado de una “banda de anarquistas”. En esto sin duda han tenido un peso nada despreciable las amistades, los conocidos, los encuentros y las personas que marcan el d铆a a d铆a. En definitiva, la vida cotidiana. Con esto no queremos decir que el “arraigo social” sea la receta contra la represi贸n, porque una definici贸n precisa de la misma es bastante dif铆cil, y porque los caminos de los anarquistas y anarquistas no la deben contemplar como una necesidad. Sin embargo, en esta situaci贸n espec铆fica se trata de un hecho que consideramos que debemos comentar.

Esta solidaridad recibida no es casual, como tampoco lo es el hecho de que tras meses de encierro en casa, miedo y acoso policial, algunos hayan pensado que este nuevo giro represivo, destinado a quienes en los 煤ltimos tiempos se han manifestado claramente en contra de la tendencia securitaria, era realmente demasiado. Las viejas relaciones sociales han cambiado a peor para los explotados y deben normalizarse de golpe; quiz谩 haya quien no tenga ganas de bajar la cabeza, aunque sea ante la afirmaci贸n del “car谩cter estrat茅gico preventivo”, como si sus amigos y conocidos fueran un virus a erradicar, personas inc贸modas de las que hay que deshacerse a toda costa.

Sin embargo, para ser sinceros, debemos se帽alar un hecho del que somos conscientes y sobre el que es necesario reflexionar de cara al futuro: la debilidad de la hip贸tesis de la acusaci贸n fue sin duda un factor importante para movilizar la solidaridad, sobre todo de personas alejadas de las luchas. Sin duda, ha contribuido al nacimiento de la idea de una injusticia del r茅gimen que se estaba produciendo. La situaci贸n contingente jug贸 su papel, lo reconocemos. Pero tambi茅n sabemos que la solidaridad debe ser revolucionaria, siempre del lado de los que luchan contra el Estado y la patronal y no condicionada por las acusaciones que se hagan. Debemos tener la honestidad de leer los contextos, pero tambi茅n la coherencia de mantenernos fieles a nuestras convicciones incluso en los momentos m谩s duros, tratando de mostrar una solidaridad fuerte y decidida incluso cuando la represi贸n golpea m谩s fuerte. Precisamente por eso nunca nos hemos permitido hablar de “montajes”, ni hemos optado 鈥揷omo era justo鈥 por un discurso inocent贸n, incluso ante el incremento de la solidaridad, tratando de seguir llevando el discurso radical al mayor n煤mero de o铆dos posible. “Apagar las antenas, despertad las conciencias“, as铆 abr铆a la procesi贸n del 30 de mayo, una declaraci贸n de c贸mo la acci贸n directa, el sabotaje y las pr谩cticas de ataque a las estructuras y servidores de este sistema son justas.

La primera respuesta ante todo esto fue volver a las calles, como antes, m谩s que antes, a pesar del miedo y las prohibiciones, para expresar lo que para nosotros es la solidaridad: las pr谩cticas.

La represi贸n, cuando secuestra a los compa帽eros de las luchas, tiene como objetivo limitarnos materialmente quit谩ndonos las fuerzas y atemoriz谩ndonos. Tenemos que ser conscientes de que nuestros caminos contemplan la posibilidad de que tarde o temprano el Estado llame a nuestras puertas, tenemos que estar preparados para la posibilidad de que la represi贸n llegue y en ese momento mantener la lucidez, para no ser aplastados y -puede ser trivial, pero- responder relanzando las luchas, no declarar la rendici贸n. Justo cuando la solidaridad es atacada -como en este caso- y justo cuando sus redes son cuestionadas, es necesario hacer de la represi贸n una condici贸n y una oportunidad de fortalecimiento y relanzamiento. La dificultad com煤n puede convertirse en una oportunidad y una condici贸n para conocerse, entenderse y organizarse mejor, para fortalecerse mutuamente y hacer de la solidaridad un arma.

El per铆odo que estamos viviendo muestra que el Estado ha tomado un camino claro y significativo, hemos comprendido bien que los pr贸ximos meses y a帽os ser谩n delicados y tensos.

M谩s conscientes y m谩s fuertes que antes, nos encontraremos en las calles.

芦 隆Y decidme! Qu茅 ser铆ais

sin dios, sin rey, sin amos,

sin tensiones, sin l谩grimas?

鈥 隆El finimondo!

芦Matricolati!禄, Cronaca sovversiva, 26 de mayo de 1917

Anarquistas de Bolonia.

* Poco antes de terminar el texto nos llega la noticia de la en茅sima operaci贸n represiva contra 7 compa帽eros y compa帽eras, 5 en la c谩rcel y 2 en domiciliarios, por parte de la Fiscal铆a de Roma [la denominada Operaci贸n Bialystock]. Las noticias todav铆a son un poco fragmentadas pero podemos ver varias similitudes con la de Bolonia. Tambi茅n se encargan los Ros de dirigirlo, con acusaciones de 270bis (para las personas encarceladas) adem谩s de numerosos casos espec铆ficos como atentado con finalidad de terrorismo, incendio e instigaci贸n al crimen, diversos episodios referentes a acciones en solidaridad con presos y presas. Lo hemos dicho, el Estado muestra sus m煤sculos en un momento hist贸rico que se augura lleno de posibles tensiones. La solidaridad es fundamental y la reafirmamos sin peros a nuestros compa帽eros y compa帽eras afectados en Roma




Fuente: Alasbarricadas.org