January 1, 2021
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M茅xico: Elementos hist贸ricos sobre la izquierda y la derecha

Pedro Echeverr铆a V.

1. Estas breves reflexiones y experiencias 鈥揳dem谩s de vividas- son interrogantes, una serie de afirmaciones o hip贸tesis preliminares que podr谩n servir como base para la elaboraci贸n de un trabajo m谩s amplio. He deseado investigar sobre la historia de la izquierda socialista o comunista en Yucat谩n, pero dado que 茅sta ha sido muy pobre, casi inexistente, porque los pocos individuos que en diferentes etapas participamos en ella no tuvimos presencia importante; por ello estoy buscando incidir en el pensamiento del llamado 鈥渟ector democr谩tico鈥 de la burgues铆a que -por su radical oposici贸n a la derecha cl茅rigo empresarial- ha coincidido con la ideolog铆a de izquierda.

2. La discusi贸n seria y fundamentada de los puntos que aqu铆 comienzan a hacerse p煤blico, es indispensable para un trabajo de investigaci贸n m谩s desarrollado. Me he hecho algunas preguntas: 驴Acaso no ser谩 mejor realizar una investigaci贸n colectiva, no acad茅mica, que aborde estos puntos y m谩s, con el objetivo de que contribuya al avance de las rebeliones anticapitalistas del futuro? 驴No ser谩n estos trabajos de investigaci贸n y 鈥渁n谩lisis鈥 parte del vejestorio academicista cuando las luchas deber铆an estar en las calles? o, por el contrario, 驴No ser谩 mejor armarnos te贸ricamente en las coyunturas dif铆ciles controladas por el derechismo de adentro y de afuera para luego, en otro momento, salir a la plaza p煤blica a dar la batalla ideol贸gica?

3. En las d茅cadas de los sesenta y setenta, cuando a煤n la burgues铆a mexicana manten铆a una feroz represi贸n contra la clase trabajadora y contra los grup煤sculos de izquierda radicalizada, y no sent铆a la necesidad de incorporar a otros partidos pol铆ticos 鈥揳dem谩s del PRI, PAN, PPS y PARM- al gobierno para ayudarla a mantener el poder, hubo condiciones para emprender investigaciones pol铆ticas colectivas de tipo partidario e independiente. En aquellas d茅cadas se escribi贸 mucho menos que ahora, pero se trabaj贸 con compromiso, independencia, pasi贸n por los sectores oprimidos, sin recibir salario alguno o puntuaci贸n para escalar en alguna jerarqu铆a acad茅mica.

4. A partir de los ochenta, con la incorporaci贸n de los partidos a los procesos electorales, pero sobre todo desde los d铆as en que se otorgaron miles de millones de pesos a los partidos pol铆ticos, jugosos salarios a sus legisladores, gastos multimillonarios a las campa帽as pol铆ticas y privilegios acad茅micos, las investigaciones dejaron de ser independientes y se convirtieron en acad茅micas realizadas generalmente por universitarios, divorciadas en su mayor铆a del quehacer pol铆tico. Desde entonces son muy pocas las investigaciones que se hacen desde el movimiento real, a partir de las luchas de los trabajadores o ciudadanos. Ahora casi todos esos trabajos se elaboran en los cub铆culos, con datos estad铆sticos y a partir de razonamientos te贸ricos librescos.

I. Definiendo t茅rminos

5. 驴Puede hablarse hoy del fin de las ideolog铆as, tal como lo han hecho algunos te贸ricos al servicio de grupos financieros internacionales? 驴Existe la ideolog铆a de izquierda, de centro y de derecha? A partir de la implantaci贸n del neoliberalismo en el mundo a principios de los ochenta, as铆 como de la ca铆da del llamado 鈥渂loque socialista鈥 a finales de esa misma d茅cada, los ide贸logos de los pa铆ses imperialistas no han dejado de difundir la idea de que las ideolog铆as han desaparecido, que 鈥渓a ca铆da del socialismo鈥 ha demostrado el triunfo y la justeza del capitalismo y que en este sistema social se han superado las clases sociales, la divisi贸n entre ellas y, por tanto, ha desaparecido la lucha de clases.

6. Poderosos empresarios, junto al gobierno y al clero, mediante el permanente uso de los medios de comunicaci贸n, tratan de convencer de que ahora lo que importa es la comprensi贸n entre las clases, que todo se puede solucionar con el di谩logo amoroso e incluyente entre todos los seres humanos, sean 茅stos ricos y pobres, entre terratenientes y campesinos o entre grandes propietarios de empresas y trabajadores. Sin embargo, la realidad es radicalmente distinta. El capitalismo sigue siendo un sistema de explotaci贸n en beneficio de un pu帽ado de latifundistas, industriales, financieros y pol铆ticos que acumulan las riquezas contra un ochenta por ciento de la poblaci贸n que vive en la pobreza y la miseria.

7. El neoliberalismo s贸lo es la expresi贸n m谩s brutal de ese capitalismo y el llamado sistema socialista nunca fue tal, pues desde el triunfo de la revoluci贸n rusa en 1917 茅ste comenz贸 a degenerar hasta convertirse en socialismo burocr谩tico o un nuevo capitalismo de Estado. Si por un lado, en el capitalismo, existen grandes propietarios de capital fijo y circulante, que crece aceleradamente mediante la acumulaci贸n de plusval铆a y, por otro lado, hay millones de trabajadores cuyos ingresos no les alcanza para vivir adecuadamente, 驴puede acaso decirse que no hay clases sociales ni lucha de clases? Se puede afirmar que la fuerza principal ha cambiado del sector secundario al terciario, que la lucha de los marginados, de los informales, de la llamada sociedad civil, supera ahora a la de los obreros, o que la batalla anticultural ha subordinado a las luchas econ贸micas; pero no puede hablarse de la desaparici贸n de la lucha de clases.

8. La derecha en M茅xico, del PAN o no, al estar conformada por los grandes propietarios y al defender de manera f茅rrea el derecho de propiedad, ha sido hist贸ricamente, por naturaleza, enemiga de los trabajadores y de las luchas que 茅stos han emprendido por salarios y menos malas condiciones de vida. Adem谩s, esa derecha, al tener ideolog铆a clerical, se ha constituido en la heredera de los principios difundidos por el alto clero que tanto le ha favorecido en su pr谩ctica expoliadora. La izquierda, por el contrario, cuando ha sido consecuente, ha tomado como principal objetivo de sus luchas la liberaci贸n de los explotados del campo y la ciudad. Aunque tambi茅n hay una 鈥渋zquierda democr谩tica鈥 muy cercana al centro pol铆tico, que mediante la v铆a electoral y/o la penetraci贸n en los cargos de gobierno pretende cambiar algunas pol铆ticas de Estado. Esta tendencia ha terminado no solo siendo asimilada sino incluso muchos, al convertirse en altos funcionarios del Estado, han llegado a transmutarse en los peores enemigos de los trabajadores.

9. En Yucat谩n, por lo menos en la historia de la segunda mitad del siglo XX, la izquierda honesta estuvo conformada en diferentes etapas por menos de 20 personas comprometidas y actuantes, aunque quiz谩 con m谩s de 100 simpatizantes y aplaudidores. La derecha en Yucat谩n, por el contrario, ha sido muy fuerte, por lo menos desde el siglo XIX cuando se opuso a la Independencia, cuando apoy贸 al clero contra la Reforma, cuando aplaudi贸 la visita de la emperatriz Carlota, cuando se transform贸 en grandes propietarios de haciendas henequeneras y, en el siglo XX, cuando luch贸 contra la revoluci贸n mexicana, cuando se enfrent贸 a la reforma agraria cardenista y cuando desde el PAN, pero tambi茅n desde el PRI, apoy贸 la implantaci贸n del neoliberalismo. La posici贸n pol铆tica deCentro, aglutinado primero alrededor de un discurso socializante, despu茅s atado a los distintos gobiernos del pri铆smo nacional, aprovech谩ndose de la casi inexistencia de la izquierda, pero tambi茅n aprovechando inteligentemente su asociaci贸n con los empresarios, logr贸 mantenerse en el poder yucateco desde los a帽os de Salvador Alvarado y de Felipe Carrillo Puerto.

II. Dificultades para el desarrollo de la izquierda

10. Yucat谩n no ha sido una entidad donde la izquierda pudiera tener una base pol铆tica importante porque la historia misma de la conformaci贸n social e ideol贸gica del pueblo yucateco la ha dificultado. Las rebeliones de indios contra la conquista espa帽ola en 1517-1542, la resistencia contra las encomiendas, el levantamiento de Cisteil y la sublevaci贸n de Can Ek en abril de 1761, as铆 como la gran guerra de castas a mediados del XIX, no s贸lo fueron sometidas con las armas, sino apabulladas por las 贸rdenes religiosas y la ideologizaci贸n permanente que estuvo a cargo del clero.

11. Al parecer la planicie territorial yucateca facilit贸 la profundizaci贸n del trabajo de las 贸rdenes franciscanas y jesuitas; sus doctrinas fueron determinantes para que el pueblo yucateco sintiera que no ten铆a necesidad de rebelarse ni de luchar para defenderse contra la explotaci贸n y la miseria en que viv铆a desde entonces. Las ideas de la esperanza por la justicia en el m谩s all谩, es decir, en el cielo, en la seguridad de que los pobres tendr谩n su recompensa y en que dios siempre premiar谩 sus sacrificios, calaron profundo en la mente de los explotados.

12. En los siglos XIX y XX pes贸 mucho la alianza de los poderosos hacendados con el clero como poder ideol贸gico. Por esta alianza surgi贸 el t茅rmino de 鈥渓a casta divina鈥 con que Salvador Alvarado la calific贸. De Los hacendados, para garantizar sus riquezas y su dominaci贸n, establecieron una estrecha alianza con la iglesia. Juntos evitaron el establecimiento de escuelas laicas, y donde 茅stas fueron fundadas por el gobierno lograron formas para controlarlas. El dominio ideol贸gico de la derecha fue total. (Echeverr铆a, 1996)

13. El anarquismo y el marxismo, que surgieron en Europa como corrientes rebeldes y revolucionarias en el siglo XIX, s贸lo se conocieron en ese 茅poca en algunos estados (Veracruz, Puebla, Sonora, Sinaloa, M茅xico) y en el DF, introduci茅ndose por medio de mutualidades, cooperativas, c铆rculos magonistas, comunidades ut贸picas como las de Chalco, Estado de M茅xico y Topolobanpo, Sinaloa. En Yucat谩n no se conocieron experiencias ligadas a esas corrientes internacionales de pensamiento en el XIX, aunque en el siglo XX, con el arribo del Alvarado y la apertura de una secci贸n de la Casa del Obrero Mundial (COM), surgi贸 el comit茅 anarquista de artesanos en el estado. (Garc铆a Cant煤)

III. La revoluci贸n mexicana y los hacendados

14. En 1901 Ricardo Flores Mag贸n, a la cabeza del Partido Liberal Mexicano, publicaba su peri贸dico antiporfirista 鈥淩egeneraci贸n鈥 que le serv铆a para organizar los C铆rculos de Obreros Libres. Luchaba frontalmente contra la dictadura de D铆az y la sociedad capitalista que convert铆a a los trabajadores en esclavos. En Yucat谩n, entre tanto, florec铆an m谩s de mil 500 haciendas y los trabajadores eran sometidos a la m谩s b谩rbara explotaci贸n, a las tiendas de raya y a una forma de esclavitud llamada peonaje. Mientras se registraban las huelgas de Cananea y R铆o Blanco, en la que se reprimieron con brutalidad y se asesinaron a decenas obreros magonistas, en 1906 en Yucat谩n los poderosos hacendados, encabezados por el gobernador Olegario Molina, junto al clero pol铆tico, recib铆an con gran lujo en sus grandes propiedades al general dictador Porfirio D铆az. En tanto el descontento en varios lugares del pa铆s comenzaba a manifestarse, en Yucat谩n la aristocracia de las familias de hacendados, estrechamente asociadas con poderosos grupos clericales, dominaba totalmente la situaci贸n.

15. La revoluci贸n mexicana estall贸 en el norte del pa铆s y se extendi贸 en el centro de la Rep煤blica mientras en Yucat谩n el control pol铆tico y econ贸mico se segu铆a disputando entre los poderosos arist贸cratas y hacendados encabezados por los cantonistas, los molinistas, los peoncistas y los morenistas; los primeros, ligados a los restos del viejo imperio de Maximiliano; los seguidores de Molina se entrelazaban con un poderoso sector comercial transnacional; los peoncistas a un sector de hacendados progresistas y los 煤ltimos 鈥揺ncabezados por Delio Moreno Cant贸n- buscaban recuperar el poder perdido por el general Francisco Cant贸n. Con todas las corrientes operaba el alto clero yucateco, sobre todo cuando se trataba de manipular la conciencia de los explotados.

16. El triunfo de la revoluci贸n maderista dar铆a el poder en Yucat谩n a Pino Su谩rez, pero los hacendados, el clero, los comerciantes y usureros, siguieron dominando la escena pol铆tica, econ贸mica e ideol贸gica. Mientras los arist贸cratas hacendados, el alto clero y los pol铆ticos se disputaban abiertamente el poder, los campesinos, los artesanos, los miles de trabajadores, permanec铆an al margen de los asuntos pol铆ticos. (Men茅ndez Hern谩n, 1995)

4. Alvaradismo, carrillismo y cardenismo

17. La revoluci贸n mexicana tuvo que introducirse por la fuerza al estado de Yucat谩n en 1915. Despu茅s que los poderosos hacendados pretendieron recuperar el gobierno mediante la sublevaci贸n del militar Abel Ortiz Argumedo -quien incluso, con el apoyo de los hacendados y arist贸cratas, pretendi贸 proclamar la autonom铆a del estado- el jefe de la revoluci贸n constitucionalista, Venustiano Carranza, le orden贸 al general sinaloense Salvador Alvarado tomar Yucat谩n y hacerlo part铆cipe de la revoluci贸n. Alvarado, para entrar a Yucat谩n, tuvo que librar sangrientas batallas en Pocboc, Blanca Flor y Halach贸, ubicados en el 鈥渃amino real鈥 (ruta corta Campeche-M茅rida). Muchos campesinos inocentes, soldados, as铆 como voluntarios armados e ideologizados por los hacendados, murieron en aquellos enfrentamientos defendiendo la 鈥渁utonom铆a鈥, el separatismo y la 鈥渋ndependencia yucateca鈥. Alvarado tom贸 el gobierno, el estado y decret贸 una gran cantidad de medidas, entre ellas la libertad de los peones, el fin de las tiendas de raya, as铆 como la anulaci贸n de las 鈥渄eudas en las tiendas de raya鈥 que aprisionaban a los trabajadores en las haciendas.

18. Estas medidas modernizadoras de la revoluci贸n burguesa mexicana fueron combatidas con sa帽a en Yucat谩n por los hacendados y sus ide贸logos, pero Alvarado logr贸 poner en pr谩ctica muchas de ellas. La revoluci贸n alvaradista en el estado lleg贸 a los o铆dos de Carrillo Puerto quien, perseguido por rencillas pol铆ticas violentas en Yucat谩n, se hab铆a integrado a las fuerzas zapatistas en el estado de Morelos. El regreso de Carrillo en 1916 y su integraci贸n al amplio sector que apoyaba al gobierno de Alvarado, as铆 como la organizaci贸n de la Casa del Obrero Mundial (COM) en Yucat谩n ese mismo a帽o, hizo surgir en el estado, por un lado, a una gran corriente de izquierda socializante que comenzar铆a a operar desde el poder, por otro, corrientes m谩s radicalizadas e independientes ligadas al anarcosindicalismo, integrada por obreros, artesanos y uno que otro profesionista.

19. Salvador Alvarado promovi贸, adem谩s de la fundaci贸n de la COM, la integraci贸n del Partido Socialista Obrero y, m谩s tarde la formaci贸n del Partido Socialista de Yucat谩n; pero al no poder continuar en la gubernatura porque la Constituci贸n de 1917 se lo imped铆a, dio paso al fortalecimiento del carrillismo y a la fundaci贸n del Partido Socialista del Sureste (PSS) en 1918. Carrillo Puerto se convirti贸 en el representante m谩s destacado de la izquierda oficial en el sureste de M茅xico, una izquierda radicalizada pero dentro y desde el poder del Estado capitalista. A finales de la segunda d茅cada y principios de los veinte -debe tomarse en cuenta- el pa铆s y el mundo viv铆an momentos revolucionarios: en octubre de 1917 hab铆a triunfado en Rusia la revoluci贸n bolchevique y en M茅xico el grupo de Agua Prieta y el obregonismo -el m谩s radicalizado de la revoluci贸n burguesa mexicana- empezaba a adue帽arse del poder.

20. Carrillo no pudo continuar su obra, pues fue asesinado en 1924 por la rebeli贸n delahuertista y los hacendados que se aliaron a ella; sin embargo su herencia, aunque muy deformada y degenerada, continu贸 levantando la bandera contra la derecha apuntalada por los hacendados y el clero. La izquierda nacional comenz贸 a integrarse en las luchas obreras, sindicales y entre los trabajadores del campo; los ideales del anarquismo y anarcosindicalismo, representados en el pa铆s por Flores Mag贸n hasta su asesinato en 1922, por la Casa del Obrero Mundial fundada en 1912 y por los principios b谩sicos del zapatismo de Morelos, fue lo m谩s combativo del per铆odo; pero fue la fundaci贸n en 1919 del Partido Comunista de M茅xico, por consigna de la III Internacional encabezada por Lenin, el que -por su nombre- dio identidad al pensamiento de izquierda y socialista en nuestro pa铆s.

21. Al morir Carrillo Puerto, un degradado oportunismo pol铆tico reclam贸 su herencia. Concluy贸 su per铆odo vacante de gobierno, Iturralde Traconis; vino despu茅s el derechista proempresarial Torre D铆az para luego dar paso al gobierno del radicalizado callista Bartolom茅 Garc铆a Correa, quien en su per铆odo realiz贸 tres congresos del Partido Socialista del Sureste. Eso hac铆a pensar que en Yucat谩n estaba en el poder la izquierda 鈥渟ocialista鈥 porque combat铆a contra la derecha encabezada por los hacendados y por el Diario de Yucat谩n. Sin embargo, nada m谩s falso o iluso, estaba en el poder un gobierno que mediante el uso de un discurso populista lograba enga帽ar a las masas; pero al tener frente a 茅l a una clase aristocr谩tica formada por hacendados, parec铆a que no hab铆a m谩s que dos caminos: una derecha agresiva, defensora de la explotaci贸n y la gran propiedad, y un centro populista que manipulaba a las masas campesinas. (Echeverr铆a V., 1985)

22. Al salir M茅xico de la profunda crisis econ贸mica que abarc贸 los a帽os de1929 a 1933, para calmar el descontento generalizado de los trabajadores frente a la pol铆tica econ贸mica que los hab铆a golpeado con mayor rudeza, al interior del aparato del poder se registraron importantes cambios que llevaron al debilitamiento del 鈥渕aximato callista鈥 o gobierno de El铆as Calles, y el fortalecimiento de nuevas corrientes que se aglutinar铆an para apoyar lo que ser铆a el cardenismo. Dentro del mismo partido oficial -entonces Partido Nacional Revolucionario- se manifestaron posiciones de derecha, de centro y de izquierda que pertenec铆an a ese mismo partido en el poder. Con base en ello se fortaleci贸 la corriente de centro izquierda que apoy贸 a L谩zaro C谩rdenas en la presidencia y fue sometida la corriente derechista que representaba al general El铆as Calles. Los discursos socializantes dominaron durante el sexenio, pero tambi茅n se registraron acciones de gobierno favorables a los intereses de los trabajadores.

23. En Yucat谩n, en 1934, despu茅s de que Garc铆a Correa le entreg贸 la gubernatura a C茅sar Alayola Barrera, surgi贸 un fuerte movimiento ferrocarrilero que se enfrent贸 a las viejas fuerzas del bartolismo callista. En 1935 cay贸 del poder C茅sar Alayola y subi贸 a la gubernatura, representando al cardenismo nacional, Fernando L贸pez C谩rdenas. Alrededor de esa batalla ferrocarrilera se publicaron desplegados y manifiestos que demuestran acomodamientos pol铆ticos: 1) los funcionarios de gobierno cambiaron de discurso y se acomodaron a los nuevos tiempos (Antonio Betancourt, Pedro Castro, Gonz谩lez Beytia, el joven Hern谩n Morales); 2. los pocos personajes de izquierda (Diego Rosado, Arturo Albertos, Mario Zavala, C茅sar Escalante), lucharon junto a los ferrocarrileros, pero no se deslindaron del apoyo de los hacendados que aprovecharon el movimiento para ajustar cuentas con el gobierno local. Betancourt ha dicho que 茅l, Diego Rosado y C茅sar Escalante, pertenec铆an al partido comunista. (Echeverr铆a V. 1999)

5. La izquierda en los a帽os cuarenta y cincuenta

24. A partir de la segunda guerra mundial iniciada en 1939, la corriente del presidente C谩rdenas en M茅xico perdi贸 fuerza por poderosas presiones de los EE.UU. Se dec铆a que hab铆a que hacer a un lado el enfrentamiento entre las clases para construir la 鈥渦nidad nacional鈥 frente a la guerra. C谩rdenas no pudo imponer a su sucesor (Francisco M煤jica), pero se vio obligado a aceptar al candidato presidencial que le impuso el gobierno yanqui y los conservadores mexicanos, al general Manuel Avila Camacho. Lo anterior demostr贸 que dentro del partido oficial (llamado entonces Partido de la Revoluci贸n Mexicana) las corrientes de centroderecha hab铆an ganado la batalla. Ese mismo a帽o, 1939, hab铆a nacido el PAN con el fuerte apoyo de grandes empresarios y el clero, partido que inmediatamente manifest贸 su apoyo a la candidatura del general Andrew Almaz谩n que se ubicaba a煤n m谩s a la derecha de Avila Camacho. El Partido Comunista se pronunci贸 por la pol铆tica de 鈥渦nidad nacional鈥, mientras la poderosa CTM, acaudillada por Lombardo Toledano, Fidel Vel谩zquez y los 鈥渃inco lobitos鈥, Valent铆n Campa y Augusto Velasco, hac铆an lo mismo. La izquierda oficial y paraoficial se entreg贸 al gobierno de 鈥渋zquierda鈥.

25. En Yucat谩n las batallas m谩s importantes se desarrollaron alrededor de los luchas del Sindicato de Cordeleros de Yucat谩n (SCY). Este sindicato, que conserv贸 durante casi toda su vida los principios del anarcosindicalismo de 鈥渁cci贸n directa鈥, prohibiendo la participaci贸n de sus directivos en partido o gobierno alguno, fue el que encabez贸 a otros sindicatos para organizar lo que ser铆a la Coalici贸n Sindical. Durante esas dos d茅cadas dominadas por la segunda guerra, por la postguerra y por la guerra fr铆a, los cordeleros del sindicato salieron a marchar a las calles por lo menos tres veces por a帽o: durante sus revisiones y los primeros de mayo. Dentro del sindicato participaban obreros de derecha, clericales, pero tambi茅n algunas gentes de izquierda que militaban en el Partido Comunista. Luis Pereira, Jos茅 Cisneros, Sixto Guti茅rrez, Felipe Alpuche y Leonardo Aranda fueron acusados en 1939, amenazados de expulsi贸n del SCY, por pertenecer al Partido Comunista Mexicano (PCM) (Echeverr铆a V, 1983)

26. En 1948 Vicente Lombardo Toledano, poseedor de un enorme prestigio nacional por haber sido el fundador y primer dirigente de la CTM, y porque antes se hab铆a distinguido como un destacado intelectual universitario, fund贸 con un grupo de intelectuales de alto renombre, el Partido Popular (a partir de 1960, Partido Popular Socialista). Desde varios a帽os antes Lombardo se hab铆a convertido en el hombre de confianza del primer ministro de la URSS, Jos茅 Stalin. La confrontaci贸n por el control de la izquierda oficial entre el PCM y el PP, as铆 como por lograr el apoyo oficial de Mosc煤, hizo trizas al movimiento de izquierda. Surgi贸 entonces el Partido Obrero Campesino de M茅xico (con S谩nchez C谩rdenas) donde ir铆an a parar los expulsados y disidentes de esos dos partidos que se disputaban la hegemon铆a en M茅xico. As铆 comenz贸 a surgir un tercer camino de izquierda en el pa铆s, al mismo ritmo en que en el mundo el stalinismo iba cavando su tumba y se iniciaba en el mundo el deshielo entre los partidos comunistas del mundo. (1)

27. El inicio del desplome del bloque sovi茅tico comenz贸 tras la muerte de Stalin en 1953 y se agudiz贸 luego del XX congreso del PCUS en 1956, donde se atac贸 por primera vez la pol铆tica staliniana y con mayor cautela al propio Stalin; ese a帽o estall贸 en Hungr铆a un descontento popular encabezado por Nagy, contra movimientos de tropas y tanques rusos dentro del territorio. La represi贸n rusa contra el alzamiento fue brutal. El gobierno sovi茅tico impuso a Kadar al frente del gobierno de Hungr铆a. (Echeverr铆a V, 1978)

28. En Yucat谩n, a fines de los cincuenta, mientras Dionisio Encinas (secretario general nacional del PCM desde 1940) aplicaba con todo rigor la doctrina stalinista en la pol铆tica del PCM, se hab铆a formado una fracci贸n de ese mismo partido stalinista en la que militaban Franti Carde帽a, Jos茅 Gamboa, Jos茅 Alonso, C茅sar Herrera, Gustavo Jim茅nez, el abogado Nemesio Pinto (y un numeroso grupo de obreros cordeleros, embotelladores, zapateros, que asesoraba jur铆dicamente 茅ste 煤ltimo), quiz谩 el Dr. Ram贸n Espadas y otros m谩s. Cuando conoc铆 a esa fracci贸n en 1960, inmediatamente me hice alumno de ellos y pude descubrir que eran duros cr铆ticos de la corriente sovi茅tica Jruschoviana de Arnoldo Mart铆nez Verdugo y Manuel Terrazas que se hab铆a apoderado del CEN del PCM.

29. Dado que la pol茅mica chino-sovi茅tica se hab铆a iniciado, aquellos compa帽eros yucatecos suscrib铆an las posiciones cr铆ticas del Partido Comunista Chino (PCCH), mientras el PCM nacional apoyaba incondicionalmente al Partido Comunista de la Uni贸n Sovi茅tica (PCUS). Adem谩s, en aquellos a帽os hab铆an surgido en M茅xico otras posici贸nes de izquierda radicalizada: la de los dirigentes cubanos, la de los trotskistas y la de los espartaquistas encabezados por Jos茅 Revueltas, Gonz谩lez Rojo, Jaime Labastida, Eduardo Lizalde. La izquierda se divid铆a a煤n m谩s en el permanente debate ideol贸gico. Hasta 1965, s贸lo se conocieron de manera un tanto superficial, las posiciones del PCUS, las del PCCH y las de los cubanos.

30. En 1960-61, a ra铆z del triunfo de la revoluci贸n cubana, de la brutal represi贸n contra el movimiento ferrocarrilero y de la formaci贸n en la ciudad de M茅xico del Movimiento de Liberaci贸n Nacional, encabezado por L谩zaro C谩rdenas, el PCM, el PPS, as铆 como otros sectores de lo que se llamar铆a 鈥渓a amplia izquierda鈥: Carlos Fuentes, Gonz谩lez Pedrero, Flores Olea, Aguilar Monteverde, Cuauht茅moc C谩rdenas, Heberto Castillo y muchos m谩s, se fue conformando en M茅rida un grupo de activistas. Por instrucciones del PCM encabezado por Arnoldo Mart铆nez Verdugo se form贸 en 1962 la Juventud Comunista por Luis Sosa, Pedro Echeverr铆a V., Jos茅 Acal y Humberto Escobedo. Se convirti贸 en el grupo oficial de PCM para avalar las posiciones pro-PCUS frente a los pro-PCCH y la posici贸n 鈥済uerrillerista鈥 de los cubanos. Este grupo estableci贸 magn铆ficas relacionales con el consulado cubano en M茅rida y lo ayud贸 a resolver muchos problemas de difusi贸n ideol贸gica, extendiendo un buen radio de acci贸n en muchas poblaciones del estado.

31. Durante la campa帽a electoral de 1964 se recibi贸 la visita de Ram贸n Danz贸s Palomino, candidato nacional del Frente Electoral del Pueblo; en Yucat谩n mantuvimos la candidatura de Gilberto Balam Pereira frente a Luis Torres Mes铆as del PRI. En 1964, despu茅s de las elecciones presidenciales, se nombr贸 a Pedro Echeverr铆a V. presidente del FEP yucateco ocup谩ndose como local la parte alta de la Librer铆a Burrel de la calle 59 que sirvi贸 para conferencias, entre las que destac贸 la de Mario Men茅ndez Rodr铆guez y sus muy recientes denuncias contra los fraudes en Cordemex, as铆 como el anuncio de su libro: Yucat谩n o el genocidio.

6. El vallejismo y la revoluci贸n cubana

32. En 1958-1959 la lucha guerrillera en Cuba y el triunfo revolucionario de Fidel Castro, el Che Guevara, Camilo Cienfuegos, etc., abren un nuevo horizonte, pero tambi茅n ense帽an otro modelo para la conquista del poder pol铆tico: a partir de un 鈥渇oco鈥 guerrillero, es decir, a partir de la instalaci贸n de una guerrilla con un pu帽ado de revolucionarios. Mientras la revoluci贸n francesa hab铆a sido el modelo cl谩sico de revoluci贸n burguesa, la revoluci贸n rusa propagaba el modelo de toma del poder por 鈥渆l partido de la clase obrera鈥; sin embargo, la revoluci贸n china de 1949 hab铆a ense帽ado el modelo de rodear la ciudad por el campo, es decir la revoluci贸n campesina. En los sesenta y parte de los setenta, la izquierda en M茅xico fue antielectoral, se entreg贸 a la discusi贸n ideol贸gica de los diferentes modelos de revoluci贸n y sus resultados, difundi贸 sus puntos de vista en peque帽os peri贸dicos y revistas de muy bajo tiraje y actu贸 tratando de desarrollar un modelo. El PCM siempre estuvo al servicio de la URSS.

33. Mientras tanto en M茅xico, en esos mismos a帽os de 1958-1959, los obreros ferrocarrileros, con el apoyo de los electricistas, telegrafistas, telefonistas, estudiantes y maestros, paran los ferrocarriles en todo el pa铆s y con sus manifestaciones invaden las principales calles y avenidas de la ciudad de M茅xico. El gobierno de Ruiz Cortines dio largas a la lucha esperando que L贸pez Mateos asumiera el poder y resolviera la situaci贸n por la fuerza: varios miles de trabajadores vallejistas se fueron a la c谩rcel despu茅s de que la polic铆a y el ej茅rcito tom贸 todos los locales sindicales. La derecha aplaudi贸 con mucho entusiasmo la brutal represi贸n, misma que exig铆a a diario para 鈥減acificar el pa铆s y garantizar la producci贸n鈥. Este hist贸rico movimiento fue silenciado o tregiversado por los medios de comunicaci贸n en Yucat谩n; s贸lo comenz贸 a informarse de 茅l cuando Vallejo ascendi贸a la secretar铆a general del gremio y se logr贸 el cambio del comit茅 ejecutivo en la secci贸n sindical yucateca. (M谩s sobre ferrocarrileros, en mi libro sobre los ferrocarrileros)

34. El triunfo de la revoluci贸n cubana el 1 de enero de 1959 y las luchas ferrocarriles en la rep煤blica mexicana ayudaron al surgimiento de muchos j贸venes que inmediatamente abrazaron las luchas por el socialismo en el mundo. Las guerrillas que entonces surgieron en Am茅rica, Asia y 脕frica, fortalec铆an el modelo cubano de la teor铆a del 鈥渇oco鈥. Los Partidos Comunistas en el mundo -que representaban el comunismo oficial- segu铆an fielmente la l铆nea trazada por la URSS que consist铆a en la llamada 鈥渃oexistencia pac铆fica鈥 y la 鈥渃ompetencia econ贸mica鈥 que 茅sta potencia y los EE.UU. ten铆an en el mundo. En medio del modelo guerrillero y el del pacifismo, el modelo de la lucha popular prolongada del PCCH, comenzaba a ejercer atracci贸n entre los j贸venes del mundo. La riqu铆sima pol茅mica chino-sovi茅tica, que dur贸 m谩s de 10 a帽os, junto a los an谩lisis de los anarquistas, los trotskistas y del grupo socialismo o barbarie, demostr贸 que el llamado socialismo nunca existi贸 en ninguna parte del mundo.

35. En aquellos a帽os surgieron en Am茅rica organizaciones guerrilleras tales como: Masetti en Salta, Argentina; Fuerzas Armadas Rebeldes dirigidas por Yon Sosa y Turcio Lima, en Guatemala; el Movimiento de Izquierda Revolucionaria encabezada por Luis de la Puente y Guillermo Lobat贸n, y el Ej茅rcito de Liberaci贸n Nacional dirigido por H茅ctor B茅jar, en Per煤; el Frente Sandinista dirigido por Carlos Fonseca, en Nicaragua; el Ej茅rcito de Liberaci贸n Nacional, de Camilo Torres, en Colombia; Fuerzas Armadas de Liberaci贸n Nacional; el Frente Guerrillero Jos茅 Leonardo Chirinos, de Douglas Bravo, y el MIR, de Moleiro, en Venezuela; Mariguela y Lamarca en Brasil; la guerrilla del Che en Bolivia, y finalmente, Lucio Caba帽as, con su Partido de los Pobres, y Genero V谩zquez y su Asociaci贸n C铆vica Guerrerense, en M茅xico.

36. A mediados de los sesenta hab铆an tres l铆neas muy notables: la mayor铆a de los partidos comunistas de Am茅rica Latina defendieron sistem谩ticamente la posibilidad de llegar al poder mediante formas de lucha no militares; estaban aliados a los llamados pa铆ses socialistas de la l铆nea sovi茅tica, que entonces les prestaban ayuda econ贸mica. Las organizaciones armadas se polarizaron entre organizaciones de tendencia pro cubana -cuya t谩ctica buscaba un desenlace m谩s r谩pido de la guerra a partir de la teor铆a del foco -y aquellas que defend铆an las tesis de Mao Tse-tung de la guerra popular prolongada. Estas 煤ltimas se presentaban m谩s por hacer un trabajo de masas, ya que conceb铆an la guerra con una mayor participaci贸n del pueblo.

37. En esos a帽os, en el Distrito Federal y en algunos estados de la rep煤blica comenzaba a conocerse el planteamiento trotskista que reivindicaba la teor铆a y la pr谩ctica del marxismo y del leninismo pero denunciaba a Stalin como asesino y enterrador de la revoluci贸n rusa. Tambi茅n surgi贸, a partir de la expulsi贸n de Jos茅 Revueltas, Enrique Gonz谩lez Rojo y Guillermo Rousset del Partido Comunista Mexicano, una amplia corriente espartaquista que luchaba por la construcci贸n del partido de la clase obrera mexicana a partir del marxismo leninismo y el acercamiento a las posiciones pol铆ticas de los comunistas chinos. Los espartaquistas mexicanos (Liga Comunista Espartaco y Partido Mexicano del Proletariado) batallamos durante la d茅cada de los sesenta y en los setenta unos se transformaron en guerrilleros urbanos, otros en acad茅micos universitarios, pocos en funcionarios y pol铆ticos del sistema y algunos m谩s en anarco zapatistas .

7. La disputa chino-sovi茅tica y la guerra de Vietnam

38. La disputa chino-sovi茅tica se inici贸 en 1956, tres a帽os despu茅s de la muerte de Stalin -quien hab铆a gobernado la URSS desde la muerte de Lenin en 1924- y el ascenso del grupo de Jruschov en el PCUS y en el gobierno de la URSS, quien se encarg贸 de lanzar cargos de brutal dictador y asesino contra Stalin. A partir de entonces, la enorme mayor铆a de los partidos comunistas del mundo adoptaron d贸cilmente la nueva l铆nea antistalinista, pero partidos como el de China, Albania y Corea se opusieron a la URSS. China comenz贸 a acusar de 鈥渞evisionista鈥 del marxismo a los sovi茅ticos y 茅stos acusaron de 鈥渄ogm谩ticos鈥 del marxismo a los chinos. El gobierno de la URSS se declar贸 por la coexistencia pac铆fica con el imperialismo yanqui y aconsej贸 movimientos por la paz a sus seguidores; el gobierno chino, por el contrario, radicaliz贸 sus ataques contra el imperialismo y, en nombre del internacionalismo, llam贸 a los pueblos a hacer la revoluci贸n.

39. Esta disputa se agudiz贸 durante los primeros siete a帽os de la d茅cada de los sesenta, acarreando una enorme divisi贸n entre la izquierda y los socialistas a nivel mundial. Pero al mismo tiempo, la invasi贸n de Vietnam por las tropas norteamericanas y los asesinatos en masa con bombas napalm impulsaron la organizaci贸n de miles de gigantescas manifestaciones en todo el mundo repudiando al gobierno norteamericano y en apoyo a los guerrilleros de Vietnam, a la revoluci贸n cubana, a las luchas armadas en Am茅rica Latina y a las posiciones pol铆ticas del gobierno chino de Mao Tse-tung. Adem谩s de los cientos de miles de estudiantes y sectores populares, a las enormes manifestaciones antiyanquis acudieron todo el movimiento de liberaci贸n femenina, el de las comunas hipies, los roqueros, los psicod茅licos, los homosexuales y artistas. As铆 creci贸 en M茅xico y en el mundo el movimiento de izquierda y as铆 se fue construyendo en gran a帽o 1968 en Francia, Alemania, EE.UU, M茅xico y.. Checoslovaquia.

40. Mientras suced铆a esto en el mundo, las clases altas y medias yucatecas segu铆an admirando el modelo de vida norteamericano, las universidad de Yucat谩n segu铆a siendo tan reaccionaria y clerical como siempre, el gobierno pri铆sta controlaba absolutamente la situaci贸n y no m谩s de 20 izquierdistas yucatecos est谩bamos enterados de los que suced铆a realmente en el mundo, porque la prensa derechista local se encargaba de silenciar o, de plano, tergiversar y calumniar todo lo que ol铆a a comunismo. Los trabajadores cordeleros, as铆 como los maestros y algunos sectores m谩s, luchaban por mejores condiciones de vida, pero hasta ah铆. Dentro del PRI de daban divisiones y fuertes presiones que llevaron algunas veces a la manipulaci贸n de campesinos y estudiantes, pero hasta ah铆. A principios de los sesenta unas sesenta gentes le铆amos quincenalmente la revista Pol铆tica, fundamos una secci贸n del Movimiento de Liberaci贸n Nacional (antimperialista, nacionalista, cardenista), algunos participamos en el Frente Electoral del Pueblo. De manera paralela los empresarios anticomunistas, encabezados por Omar D铆az y R铆os Covian, fundaron el alemanista Frente C铆vico de Afirmaci贸n Revolucionaria y el clero reparti贸 pescaditos con el lema de 鈥渁maos los unos a los otros鈥.

8. Movimientos estudiantiles y cr铆tica al llamada socialismo

41. Con los elementos cr铆ticos aportados en la disputa chino-sovi茅tiva, con la experiencia que arrojaba la guerra de Vietnam, con la teor铆a del 鈥渇oco鈥 guerrillero y las posiciones del Che Guevara, con la aparici贸n en M茅xico de las primeras organizaciones trotskistas y espartaquistas, as铆 como las permanentes denuncias de los anarquistas y el modelo que la juventud desmadrosa estaba ense帽ando en el mundo, los movimientos estudiantiles comenzaron a prender. Desde entonces comenzaron a rechazar a los partidos y grupos que buscaban manipularlos, hablar en su nombre o tranzar su movimiento. Se hablaba ya de dos imperialismos que buscaban el control mundial: el yanqui y el ruso; se dec铆a que el gobierno cubano ten铆a el coraz贸n en china pero el est贸mago en Mosc煤. Al morir en Che en 1967 se convirti贸, junto a Ho Chi-minh, Mao Tse-tung, Jean Paul Sartre, Herbert Marcuse, Bakunin y Fidel Castro, en uno de los personajes que agitar铆an los movimientos estudiantiles de 1968 en el mundo.

42. La entrada de los tanques rusos a Checoslovaquia en 1968, para aplastar lo que los comunistas liberacionistas checos llamaron la primavera de Praga, fue el inicio del desplome de la burocracia del kremlim ruso. El llamado pacto de Varsovia, integrado por gobiernos del bloque autollamado 鈥渟ocialista鈥 vino a demostrar una vez m谩s (despu茅s de Polonia y Hungr铆a) el car谩cter dictatorial y desp贸tico de aquel r茅gimen que desprestigiaba al socialismo. Las organizaciones mao铆stas, trotskistas y los seguidores del pensamiento anarquista demostraron una vez m谩s que la Uni贸n Sovi茅tica, sus pa铆ses sat茅lites y los partidos comunistas que fielmente la segu铆an, respaldaban otro sistema de dominaci贸n imperial que se disputaba el mundo mediante acuerdos sobre zonas de influencia con los EE.UU. Algunos partidos comunistas como el cubano y el mexicano criticaron t铆midamente la invasi贸n pero continuaron con la misma pol铆tica de dependencia. La derecha mundial llena de j煤bilo propagaba a los cuatro vientos su anticomunismo ensalzando al llamado 鈥渕undo libre鈥. (2)

43. El 20 de agosto de 1968 la izquierda a nivel mundial es golpeada por la invasi贸n de tropas del Pacto de Varsovia a Checoslovaquia, con el objeto de detener un proceso de dr谩sticas reformas pol铆ticas y econ贸micas iniciadas por el sector reformista encabezado por Dubcek.

9. Anarqu铆a y rebeld铆a

44. La posici贸n ideol贸gica que hoy manifiestan los j贸venes en el mundo debe analizarse dentro del contexto de una sociedad que ha abandonado la filosof铆a humanista y avanza r谩pidamente hacia la tecnolog铆a y el control ideol贸gico de los medios de comunicaci贸n, todo dominado por los centros financieros internacionales. Los j贸venes, de manera muy general, parecen estar renunciando a los medios de manipulaci贸n tradicionales: partido, familia, iglesia, escuela y dem谩s instituciones y, al mismo tiempo, reclamando su libertad, se est谩n someti茅ndose a una nueva droga conformada por la manipulaci贸n televisiva, las computadoras y el internet, la productividad y la dilapidaci贸n de recursos. El orden, la disciplina, la militancia pol铆tica, el respeto, se han convertido en c铆nicas formas de manipulaci贸n y control. Los procesos electorales institucionalizados, a pesar de los miles de millones de pesos que invierte la burgues铆a para legitimar su poder, pronto pasar谩n a formar parte de las ch谩charas llenas de cadaverina.

45. Las batallas que se libran en el mundo, encabezadas por los globalif贸bicos, por los antiparlamentarios, por los ecologistas, por las colectividades autogestivas, por los anarquistas, por la liberaci贸n femenina, por los derechos ind铆genas y de los grupos marginales: bandas, punk, homosexuales, locos, son batallas de rebeld铆a que han convertido las luchas de los de abajo en ideol贸gicas y anticulturales. Parecen encaminarse contra la vieja ideolog铆a que daba prioridad a las luchas econ贸micas o economicistas, electorales o electoreras, que a trav茅s de las d茅cadas han terminado castrando la conciencia, y muchas veces integrando a los trabajadores al modo de dominaci贸n capitalista. Hemos aprendido que las luchas por intereses gremiales, para que no sean absorbidas y derrotadas, deben transformarse en ideol贸gicas y unirse a la participaci贸n de todas las fuerzas posibles, tal como se unen los empresarios, el gobierno y el clero. 驴Tendremos capacidad para cambiar nuestras viejas formas de hacer pol铆tica? (Este document贸 continuar谩 elabor谩ndose. PEV) (13/XII/19)

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Fuente: Pedroecheverriav.wordpress.com