June 30, 2022
De parte de La Peste
96 puntos de vista

Hoy, como siempre, cualquier teor铆a verdadera de vida 鈥攄e interacci贸n aut茅ntica con el mundo social鈥 debe empezar por la mirada subjetiva, con el punto de vista del debido sujeto de esa vida. As铆 pues, cualquier teor铆a verdaderamente revolucionaria tiene que ser al mismo tiempo autoteor铆a 鈥 una teor铆a de c贸mo vivir cada d铆a, de como luchar contra las estructuras soberanas de miseria y su apariencia enga帽osa. Cualquier autoteor铆a efectiva debe clarificar y definir al menos una porci贸n de los m谩s importantes conceptos clave para tal entendimiento comprensivo del mundo moderno. Muchos de estos conceptos no son nuevos de ninguna manera. Pueden ser encontrados cuando cualquiera intenta entender la naturaleza de su mundo y cambiarla. Pero el uso general de estos conceptos es, muchas veces, ambiguo, mistificado y desnudado de cualquier agudeza radical. Por esto, estos conceptos tienen que ser constantemente redescubiertos y reinventados en el movimiento dial茅ctico de nuestras vidas diarias. A trav茅s de tal redescubrimiento y reinvenci贸n debemos construir un vocabulario viviente de conceptos compartidos con los que seamos capaces de colectivamente entender nuestras condiciones reales al mismo tiempo al que las vivamos, conceptos que armar谩n nuestra teor铆a al augmentar la precisi贸n de su prop贸sito y el poder de su impacto.

Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada 茅poca, o, dicho en otros t茅rminos, la clase que ejerce el poder material dominante en las sociedades, al mismo tiempo, su poder espiritualmente dominante. La clase que tiene a su disposici贸n los medios para la producci贸n material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producci贸n espiritual, lo que hace que se sometan, al propio tiempo, por t茅rmino medio, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir espiritualmente. Las ideas dominantes no son otra cosa que la expresi贸n ideal de las relaciones materiales dominantes, las mismas relaciones materiales dominantes concebidas como ideas, por tanto, las relaciones que hacen de una determinada clase la clase dominante son tambi茅n las que confieren el papel dominante a sus ideas.

-K Marx y F Engels, La Ideolog铆a Alemana (1845)

隆Hombre, tu cerebro est谩 encantado! 隆Tienes la cabeza llena de grillos!

Max Stirner, El 煤nico y su propiedad

La vida humana sin teor铆a es imposible. Entre la concepci贸n de un deseo y su satisfacci贸n siempre se encuentra la actividad humana necesaria para la unificaci贸n de ese deseo con su objeto. En todo caso esta actividad necesaria tiene dos aspectos coincidentes 鈥 lo pr谩ctico y lo te贸rico. Estos aspectos no son estrictamente separados y totalmente diferentes, sino que est谩n entrelazados y pueden ser concebidos como simples cristalizaciones a diferentes puntos de la misma actividad unitaria humana.

Toda teor铆a pr谩ctica (o al menos aquella que ocurre por encima del comportamiento puramente reflectivo) expresa teor铆a. Un ejemplo trivial puede ser: no puedes ir al centro sin tener ninguna idea, o teor铆a, de donde est谩 el centro.

Toda actividad teor茅tica es al mismo tiempo pr谩ctica. Hasta la interpretaci贸n m谩s contemplativa del mundo tiene innumerables consecuencias pr谩cticas 鈥 incluyendo por instancia, y muchas veces m谩s importante, la adopci贸n de una posici贸n de sufrimiento pasivo de las fortunas e infortunios de ese mundo.

Inevitablemente, la concepci贸n de una teor铆a sin relaci贸n a ninguna pr谩ctica, y de una pr谩ctica sin relaci贸n a ninguna teor铆a, es por s铆 misma una construcci贸n te贸rica que contiene una relaci贸n definida a una pr谩ctica definida. La teor铆a es inseparable de la pr谩ctica de la misma manera que las especificaciones de la teor铆a son inconcebibles sin la actividad de su producci贸n y uso.

Aun as铆, para muchos, la 鈥渢eor铆a鈥 parece ajena, porque para todos nosotros 鈥渢eor铆a鈥 ha significado normalmente que nuestro propio pensamiento sea producido por ide贸logos y autoridades 鈥 por padres, curas, profesores, jefes, pol铆ticos, expertos, consejeros, etc. Como resultado, la teor铆a que usamos en nuestro d铆a a d铆a vive para darnos cuenta de nuestros deseos, nuestra autoteor铆a, generalmente se ha separado de forma artificial en dos fragmentos cuyas formas refuerzan y ayudan a reproducirse ellas mismas.

Por un lado tendemos a apropiarnos como si fuera nuestro propio pensamiento toda una ideolog铆a (o religi贸n, o hasta fragmentos de las ideolog铆as) diciendo que 鈥渃reemos en鈥. Esto se convierte en lo que tendimos a identificar conscientemente como nuestra filosof铆a, religi贸n, ideolog铆a o teor铆a central sobre el mundo. Por mucha gente este n煤cleo corresponde a cosas como la Ciencia, el Marxismo, el Cristianismo, el Humanismo, el Capitalismo, el Socialismo, el Islam, el Budismo o similares. Estas ideolog铆as o religiones tienden a ser abstractas, idealistas y r铆gidas. Por el otro lado, permitimos a la parte m谩s inmediatamente pr谩ctica (la parte sobre nuestro d铆a a d铆a) de nuestra autoteor铆a permanecer a un nivel de asimilaci贸n y uso inconsciente. Aparece como una expresi贸n tan 鈥渘atural鈥 de 鈥渃omo son las cosas鈥 (por ejemplo, como sentido com煤n) que parece que no hay necesidad de cuestionar sus or铆genes, su base o su relaci贸n a nosotros. Muchas veces esta parte de nuestra autoteor铆a no se cuestiona conscientemente.

El pensamiento de mucha gente oscila entre los dos polos de esta separaci贸n en nuestro pensamiento. La teor铆a as铆 expresada puede ser clasificada seg煤n el lugar que usualmente ocupa en el espacio entre los dos polos. Algunos tienden a ser m谩s ideol贸gicos en su pensamiento. Intentan situarse a s铆 mismos en alg煤n tipo de relaci贸n m谩s o menos te贸ricamente coherente con su mundo en conjunto, pero usualmente intenta esto forzando sus vidas enteras a rotar alrededor de algunas 鈥渃reencias鈥 abstractas (dos ejemplos obvios son los cristianos fundamentalistas y muchos de los variados marxistas 鈥 especialmente miembros de todas las p煤tridas sectas leninistas, estalinistas, trotskistas o mao铆stas).

Otra gente tiende hacia la autoexpresi贸n no (auto)consciente. Toman el mundo como se les aparece superficialmente por hecho, como si fuese un entorno humanamente incambiable, e intentan arregl谩rselas con el pensamiento personal absolutamente m谩s m铆nimo. Funcionan casi completamente con t茅rminos de las im谩genes y esl贸ganes que les son sistem谩ticamente alimentados a la fuerza por la mass media y todas las instituciones dominantes cuya propaganda parece tan inescapable (las iglesias, los gobiernos, las escuelas, las corporaciones, etc). Cuando son forzados a pensar sobre sus vidas, su pensamiento siempre permanece fragmentario e incoherente ya que realmente no tienen idea consciente de donde est谩n en relaci贸n a la totalidad de la sociedad, sus instituciones, o el mundo natural.

Al final, si el modo de pensar de una persona pueda ser clasificado en este espacio, por defecto, de una manera u otra, entonces el pensamiento de esta persona en gran parte esta creado para 茅l o ella por otros.

Todos los pensamientos que aparentemente parecen tan naturales, todas esas creencias, tienden a expresar las necesidades, principios y relaciones sociales de los modos de organizaci贸n dominantes de la sociedad. Al mismo tiempo tienden a denegar la realidad subjetiva de los que los adheridos a estas creencias. Como tal, estas creencias son esencialmente expresiones de lo que mejor se nombra 鈥渋deolog铆a鈥.

La ideolog铆a siempre articula una defensa (impl铆cita o expl铆citamente) de nuestra alienaci贸n social. En nuestra 茅poca actual funciona en su mayor parte como una defensa de la cosa m谩s cercana que tenemos a un sistema mundial de dominaci贸n y explotaci贸n 鈥攅l capitalismo鈥 a trav茅s de propagar justificaciones de la mayor铆a de formas de organizaci贸n jer谩rquica y relaciones (compra y venda) de comodidades.

La Ideolog铆a asume que las formas m谩s b谩sicas de la pol铆tica-econom铆a existente, y de las relaciones sociales en general, son verdades puramente naturales en vez de productos de actividad social humana en un marco hist贸rico que pueden ser sujetas a cambios determinados racionalmente.

En nuestra era la ideolog铆a casi siempre constituye una aceptaci贸n te贸rica de la l贸gica del capital (la alienaci贸n de nuestra actividad vital vendida en un sistema social jer谩rquico) en alg煤n nivel. As铆, la ideolog铆a puede ser simplemente caracterizada como la forma tomada por el capitalismo en el reino del pensamiento. Es como si el capitalismo estuviese creando sus propias justificaciones a trav茅s de nosotros. En efecto, es como si los cuerpos de seres humanos no fueran solo las herramientas y recursos que el capitalismo necesita para la reproducci贸n de sus relaciones f铆sicas sociales (corporaciones, las instituciones de propiedad privada, polic铆a, judicios, leyes, etc.) sino tambi茅n como si nuestras propias mentes se hubieran convertido en gran parte ap茅ndices de este sistema tambi茅n.

La ideolog铆a es siempre la forma tomada por la alienaci贸n en el reino del pensamiento; cuanto m谩s alienados estemos, menos entendemos nuestras situaciones reales. Cuanto menos entendamos donde estamos y que estamos haciendo realmente, m谩s dejaremos que nuestras vidas sean controladas por las instituciones dominantes, y menos existiremos como nosotros de manera significativa. I como menos afirmemos nuestra existencia aut贸noma, m谩s de nuestra existencia palpable ser谩 tomada por el capitalismo, por las im谩genes congeladas de nuestros roles en las varias jerarqu铆as sociales y transacciones de comodidades. Es como si todas las comunidades realmente humanas previas hubieran sido invadidas, conquistadas por una raza extraterrestre de m铆micos, y suplantada por una forma de vida totalmente diferente y desalmada.

La separaci贸n involucrada en nuestra autoteor铆a (mencionada antes) es en realidad una separaci贸n en autoteor铆a ideol贸gica. Es un reflejo en el pensamiento de la separaci贸n b谩sica que vemos en nuestras propias vidas diarias, entre la m谩s inmediata realidad personal que vivimos y experimentamos como nuestra cada d铆a, y la m谩s abstracta y alienante realidad ideol贸gica en la que hemos dejado encerrarnos. Refleja el conflicto entre nuestros deseos m谩s 铆ntimos y personales, y el contexto social alienante que siempre parece confrontarlos.

En vez de una relaci贸n transparente entre un individuo y su mundo en el cual 茅l es un sujeto consciente y el mundo constituyendo los objetos de deseo, en la actualidad existe una relaci贸n mistificada. El sujeto social real desplaza su deseo en beneficio de los de una abstracci贸n te贸rica que exige sumisi贸n a sus deseos. Y esta abstracci贸n es, al mismo tiempo, la proyecci贸n de la dominaci贸n real del sujeto individual por parte del capital a trav茅s del reino del mito, la met谩fora o la superstici贸n. Sin darse cuenta, los seres humanos dan el consentimiento a ser conquistados y usados como herramientas por Dios, el Progreso, o la Necesidad Hist贸rica, o el Mercado, la Autoridad, la Democracia, el D贸lar, etc. Y por mucha gente, esto significa en realidad dejarse torcer en muchas direcciones diferentes por varios (o montones de) diferentes 贸rdenes y demandas hasta parecer locos por estas abstracciones. 驴En tal situaci贸n, puede ser sorprendente que tanta gente est茅 confusa sobre casi todo?

La ideolog铆a incluye todas esas teor铆as sobre la actividad humanas en las cuales las ideas parecen escapar sus conexiones reales con el mundo humano subjetivo de donde supuestamente provienen y en lugar de eso son percibidas como puramente objetivas, ahist贸ricas, y o bien con un valor m谩s alto que nuestros propios valores, o bien como entidades libres de valor que se mueven seg煤n sus propias (o naturales) leyes. Inevitablemente, estas abstracciones ideol贸gicas en realidad terminan apoy谩ndose en una relaci贸n inconsciente, desapercibida y mistificada con el mundo al cual intentan comprender.

La resoluci贸n al dilema presentado por la divisi贸n que acompa帽a todos los ejemplos de teor铆a ideol贸gica es el camino dial茅ctico hacia el pensamiento unificado 鈥 la autoteor铆a cr铆tica. La autoteor铆a cr铆tica intenta restaurar al individuo alienado y aislado a una posici贸n de sujeto realmente social en la vida del mundo. Mantiene un conocimiento constante de su propia relaci贸n a sus or铆genes en subjetividad individual y los objetos que desea comprender.

En contraste con la teor铆a ideol贸gica, que tiende a ignorar o suprimir cualquier conocimiento de nuestra experiencia en la dominaci贸n institucional y explotaci贸n, la autoteor铆a cr铆tica se posiciona directamente en estos conflictos como la teor铆a de todos los elementos de oposici贸n a la autoridad, la alienaci贸n y la explotaci贸n. Mientras la teor铆a ideol贸gica surge de la naturaleza de la sociedad capitalista como su expresi贸n positiva, la teor铆a cr铆tica surge como su expresi贸n negativa, la expresi贸n de todas las fuerzas trabajando hacia su reemplazo. Esto significa que el pensamiento cr铆tico 鈥渘o es la funci贸n de ni el individuo aislado ni la suma de otros individuos. Su sujeto es, en cambio, un individuo definido en su relaci贸n real a otros individuos en grupos, en conflicto con una clase particular, y finalmente, en la resultante red de relaciones con la totalidad social y su naturaleza. El sujeto no es un punto matem谩tico como el ego de la filosof铆a burguesa; su actividad es la construcci贸n del presente social鈥. (Max Horkheimer, Critical Theory, pp. 210-1)

La autoteor铆a cr铆tica, pues, no est谩 basada en ninguna limitada oposici贸n pol铆tica, econ贸mica, o cualquier otra fragmentaria oposici贸n al status quo. Su base es inseparable a toda actividad humana 鈥攄entro de cada individuo y grupo social鈥 ya que dentro de cada contradicci贸n de cada persona y grupo social, la sociedad capitalista contiene las semillas desde donde una sociedad libre y humana construida racionalmente pueda nacer alg煤n d铆a.

Antes que nada, la autoteor铆a cr铆tica es el cuerpo unitario de pensamiento que conscientemente construimos para nuestra propia utilizaci贸n. Lo construimos cuando hacemos un an谩lisis de porque nuestras vidas son como son, porque el mundo es como es, y cuando simult谩neamente desarrollamos una estrategia y t谩cticas de pr谩ctica 鈥 de como obtener lo que realmente deseamos para nuestras vidas.

Aquellos que asumen (normalmente de manera inconsciente) la imposibilidad de hacer realidad los deseos de su vida, y por eso de luchar por ellos mismos, acaban o bien luchando por causas o ideales ajenos (como si fueran los suyos), o bien se mantienen como la relativamente pasiva v铆ctima de las ilusiones o decepciones de otros. El te贸rico cr铆tico 鈥渁traviesa una inversi贸n de perspectiva en su vida y el mundo. Nada es verdad para elle sino sus deseos, su voluntad de ser. Rechaza toda ideolog铆a en su odio por las miserables relaciones sociales de la sociedad capitalista global. Desde su perspectiva invertida es f谩cil de ver con una renovada claridad el mundo al rev茅s de la reificaci贸n [la cosificaci贸n de aspectos de la vida diaria], la inversi贸n del sujeto y objecto, de lo abstracto y lo concreto. Es el paisaje te谩trico de las comodidades fetichizadas, proyecciones mentales, separaciones, e ideolog铆as: arte, Dios, planos urbanos, sentido com煤n, 茅tica, botones sonrientes, estaciones de radio que dicen que te quieren, y detergentes que tienen compasi贸n por tus manos鈥 (Negations, Self-Theory, pp.4-5)

Cuando una persona como esta no puede continuar viviendo seg煤n los dictados de tal locura, cuando cada rol forzoso se convierte demasiado absurdo para actuarlo, entonces cada restricci贸n y alienaci贸n requerida por la organizaci贸n jer谩rquica capitalista de las relaciones sociales se hace sentir demasiado como lo que es 鈥 una negaci贸n de la subjetividad personal y la vitalidad, como una situaci贸n que de ser saboteada y subvertida. El te贸rico cr铆tico siente constantemente la necesidad de enfrentarse y cambiar el sistema que le destruye cada d铆a [1]. El m茅todo de la autoteor铆a cr铆tica es dial茅ctico y contrario a los dual铆sticos y unilaterales m茅todos anal铆ticos[2] de teor铆a positivista e ideol贸gica que siempre presentan cada problema (y en consecuencia su soluci贸n) en t茅rminos de dos alternativas abstractamente separadas y mutualmente exclusivas. La base filos贸fica de la autoteor铆a cr铆tica radica en una fenomenolog铆a radical y tiene sus or铆genes en la realidad fundamental de nuestra experiencia vital, contraria al dualismo[3] ontol贸gico de la teor铆a ideol贸gica.

Mientras que la teor铆a ideol贸gica debe siempre mantenerse dual铆stica en su nivel m谩s importante, incorporando la divisi贸n entre sujetos individuales y sus estructuras sociales alienadas como suposiciones completamente incuestionables e inconscientes, la autoteor铆a cr铆tica intenta ense帽ar la verdadera relaci贸n y unidad de sus elementos 鈥 c贸mo una parte de una separaci贸n abstracta no puede existir sin la otra. As铆 pues, donde la teor铆a ideol贸gica sostiene que el valor y el conocimiento son siempre entidades separas (y busca la 鈥渙bjetividad鈥), la autoteor铆a cr铆tica revela que todo conocimiento es social y ahist贸rico, y que siempre es generado humanamente con un prop贸sito (o constelaci贸n de prop贸sitos), aun si estos prop贸sitos son desconocidos a sus creadores. La autoteor铆a cr铆tica revela que el valor es siempre inmanente en el conocimiento humano. Demuestra que hay valores inherentes en la elecci贸n de que preguntas hacer, como mostrarlas, el criterio para las respuestas satisfactorias, el rango de m茅todos aceptables para encontrar estas respuestas, etc.

Y donde la teor铆a ideol贸gica insiste en la fragmentaci贸n, especializaci贸n y compartimentaci贸n del conocimiento, la autoteor铆a cr铆tica es siempre unitaria. Escoge y utiliza todas las formulaciones ideol贸gicas que valgan la pena (sus verdades parciales) mientras rechaza cualquier aspecto in煤til o irrelevante junto con su n煤cleo ideol贸gico. Las verdades parciales son entonces apropiadas, junto con nuevas observaciones, y despu茅s sintetizadas con el cuerpo actual de la autoteor铆a cr铆tica propia para formar una nueva totalidad. La autoteor铆a cr铆tica es un intento siempre en evoluci贸n de conceptualizar la unidad te贸rica y pr谩ctica. Es una totalidad din谩mica en construcci贸n, siempre trascendi茅ndose dialectalmente (aboli茅ndose y a un as铆 preserv谩ndose) a ella misma.

La desmitificaci贸n de uno mismo y la construcci贸n de la autoteor铆a cr铆tica no erradica inmediatamente la alienaci贸n de alguien. Por desgracia, el mundo de la alienaci贸n contin煤a reproduci茅ndose d铆a a d铆a. Pero es un comienzo en el camino hacia la actividad individual y colectiva requerida para esa erradicaci贸n.

La alienaci贸n debe primero ser percibida y entendida antes de hacer nada para eliminarla. Esto significa que cada uno tiene que convertirse en su propio te贸rico. Debemos cesar de permitir que otros piensen por nosotros. Debemos criticar despiadadamente todo pensamiento, especialmente el propio. En vez de dejar que el punto de referencia de nuestras vidas sea otro, debemos convertirnos en el centro consciente de nuestras propias autoteor铆as cr铆ticas. Una vez todas las capas de mistificaci贸n ideol贸gica hayan sido despellejadas, nos expondremos al descubierto a nosotros mismos, y nuestras relaciones hacia otros y hacia el universo se pueden hacer progresivamente m谩s transparentes. Podemos ver entonces todas las abstracciones innecesarias y mistificadoras eran solo proyecciones de nuestros propios poderes individuales y colectivos, nuestros propios poderes alienados y los poderes de otra gente como nosotros.

La 煤nica autoteor铆a realmente cr铆tica existe donde no hay morales, ideales abstractos, o represiones escondidas que tapen el cielo. Facilita nuestra unidad con otros como individuos conscientes de sus deseos, decididos a no dar un paso atr谩s contra la mistificaci贸n y la coacci贸n, y sin temor de actuar libremente en nuestros intereses.

T铆tulo original: Critical self-Theory, Towards an anarchist critical theory of the self and society.




Fuente: Lapeste.org