April 16, 2022
De parte de ANRed
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Fragmento de She represents (1927). Jeanne Mammen.

El trabajo de Jeanne Mammen destaca especialmente por su forma de presentar a las mujeres. La mirada de la pintora es profunda, no se conforma con representarlas como seres accesorios, pasivos y poco complejos, sino que muestra a estas mujeres como sujetos. Las mujeres de Mammen est谩n vivas, fuertes, son valientes y se abandonan al sexo y a la sexualidad. Su interpretaci贸n de lo l茅sbico es innovadora porque lo hace desde una perspectiva de mujer, al tiempo que ignora los tab煤es de la 茅poca y rompe con el clich茅 de la mirada masculina. Las acuarelas de Mammen a menudo reflejaban una calidad narrativa muy humor铆stica, al retratar a las mujeres simplemente disfrutando de la compa帽铆a de otras mujeres. Est谩n ah铆 y existen para ellas mismas, ajenas a las ret贸ricas y lecturas masculinizantes. Sus cuadros son uno de los primeros lugares seguros en los que pudimos ser, cuando ser era casi un imposible. Por Deborah Garc铆a.


En mi 煤ltimo viaje a Berl铆n, cerca de Charlottenburg, encontr茅 una placa que recordaba a una pintora desconocida, olvidada y ninguneada por la Historia: Jeanne Mammen. Durante d茅cadas su obra permaneci贸 muda, pero gracias a los c铆rculos feministas alemanes su trabajo fue recuperado, sobre todo a partir de los a帽os noventa. En Berl铆n pude visitar su taller-museo donde muchas de sus obras est谩n expuestas al p煤blico. Su obra es especialmente importante, por sus observaciones en un per铆odo fundamental de la historia alemana. Sus cuadros e ilustraciones son un espacio para lo que est谩 al margen, para lo latente y lo contracultural.

Jeanne Mammen en su estudio.

Jeanne Mammen fue una mujer privilegiada, ser hija de un comerciante hizo que pudiera crecer en diferentes ciudades europeas. Los a帽os de formaci贸n de Mammen estuvieron inmersos en el amor por la literatura francesa y las artes de la 茅poca. La posici贸n privilegiada de la familia de la artista le permiti贸 estudiar pintura y dibujo en varias academias en Par铆s, Bruselas y Roma. Sus primeros trabajos en el mundo del arte fueron a trav茅s del dise帽o de moda, empez贸 su vida art铆stica como ilustradora de revistas como Junggesellen, Simplicissimus o Ulk. Aquellas ilustraciones eran pinturas cercanas estil铆sticamente a la caricatura, en ellas ya se percib铆a el ambiente de las calles. Su obra gr谩fica de esta 茅poca podr铆a compararse con la nueva objetividad de Otto Dix o George Grosz, pero mientras que las obras de estos pintores tienden hacia lo sat铆rico, con una cr铆tica pol铆tica subyacente, expresando l谩stima o desd茅n en sus temas, los dibujos y acuarelas de Mammen son mucho m谩s emp谩ticos.

Ash Wednesday (1926). Jeanne Mammen.

Hacia 1930 su obra llam贸 la atenci贸n de la cultura berlinesa y Mammen pudo celebrar su primera exposici贸n en la galer铆a Gurlitt. Esta exposici贸n ya marca el tono de su obra, su compromiso pol铆tico e identitario con las mujeres lesbianas. Entre sus trabajos m谩s apreciados de aquella 茅poca encontramos las litograf铆as que dedic贸 a Las canciones de Bilitis. Para quien lo desconozca, es todo un homenaje al amor l茅sbico salpicado de poemas de Pierre Lou每s.

Montaje con cuatro desnudos. Jeanne Mammen.

Entre mediados de la d茅cada de 1920 y mediados de la d茅cada de 1930, Mammen comenz贸 a crear muchos bocetos y acuarelas que capturaban los ruidosos clubes nocturnos, cafeter铆as y cabarets de la ciudad. Aqu铆 Mammen pod铆a observar, esbozar y representar en silencio la vitalidad de un mundo habitado por intelectuales, compa帽eras artistas, bohemios y una floreciente escena l茅sbica. Mammen siempre expres贸 c贸mo las condiciones que vivi贸 beneficiaron su experiencia, ya que pudo relacionarse con personas de diversos or铆genes, un mundo ecl茅ctico que permanec铆a oculto a la clase media a la que pertenec铆a. Sin duda, estos c铆rculos marginales fueron inspiraci贸n para sus obras.

Transvestite Hall (1929). Jeanne Mammen.

El trabajo de Mammen destaca especialmente por su forma de presentar a las mujeres. La mirada de la pintora es profunda, no se conforma con representarlas como seres accesorios, pasivos y poco complejos, sino que muestra a estas mujeres como sujetos. Las mujeres de Mammen est谩n vivas, fuertes, son valientes y se abandonan al sexo y a la sexualidad. Su interpretaci贸n de lo l茅sbico es innovadora porque lo hace desde una perspectiva de mujer, al tiempo que ignora los tab煤es de la 茅poca y rompe con el clich茅 de la mirada masculina. Las acuarelas de Mammen a menudo reflejaban una calidad narrativa muy humor铆stica, al retratar a las mujeres simplemente disfrutando de la compa帽铆a de otras mujeres. Est谩n ah铆 y existen para ellas mismas, ajenas a las ret贸ricas y lecturas masculinizantes.

Aqu铆 la obra de Jeanne Mammen conversa a la perfecci贸n con la producci贸n de Toulouse Lautrec, creada cuando el pintor decidi贸 mudarse a una casa de la tolerancia y convivi贸 con las prostitutas. El trabajo del pintor de aquella 茅poca es honesto y retrata a las prostitutas en su d铆a a d铆a. Toulouse-Lautrec, como Jean Mammen, pinta a mujeres que se deleitan con otras mujeres, mujeres que se dan placer porque as铆 lo quieren. Toulouse-Lautrec, incluso, lleg贸 a usar a Jane Avril como su alter-ego, algo ins贸lito en la Historia del Arte, un pintor que se proyecta en la representaci贸n como una mujer bisexual capaz de burlar las convenciones sociales.

Carnaval (1931). Jeanne Mammen.

En Mammen vamos un paso m谩s all谩. Parece balad铆 pero no lo es, una artista no heterosexual que pinta a otras mujeres queer. En el mundo de Mammen todas tienen cabida: mujeres masculinas, mujeres femeninas, mujeres vestidas de hombres, juego de identidades, mujeres vestidas de cuero.  Lo cierto es que Mammen dibuj贸 a todos los tipos de mujeres modernas de los a帽os 20: la vampiresa glamurosa, y la diva; las flapper, las de estilo art d茅co con el pelo corto, maquillaje blanquecino y bocas peque帽as y rojas, tambi茅n las pelirrojas de ojos oscuros con lunares. Captur贸 y narr贸 la ciudad de Berl铆n en los dorados a帽os 20, con sus teatros, cabarets y esa floreciente subcultura l茅sbica de los girl clubs. El rojo vibrante de She Represents (1927) captura el calor y la emoci贸n de uno de esos bares, donde la pareja principal representa la din谩mica butch-femme como nadie hasta Mammen hab铆a hecho. En su obra podemos sentir lo real de la m煤sica, del humo, del alcohol y del baile. Algo que me resulta curioso es que en sus representaciones de parejas heterosexuales bes谩ndose y bailando, la mujer casi siempre mira hacia abajo, sin poder relacionarse con su pareja masculina. En cambio, las obras de dos mujeres suelen ser mucho m谩s 铆ntimas y ellas parecen estar m谩s conectadas.

She represents (1927). Jeanne Mammen.

Todo su mundo es un canto a la libertad que iba siendo sesgada en el d铆a a d铆a berlin茅s. En su obra Carnaval (1931) observamos una obra t铆pica de Mammen. Dos mujeres en primer t茅rmino, una de ellas sostiene en su mano una polvera, la otra, de est茅tica queer, lleva pantalones de cuero, corte de pelo a lo gar莽on y una camisa en forma de uve que nos permite ver su espalda desnuda. Ambas permanecen ajenas a la fiesta que tiene lugar en el local. Sus cuerpos tienden el uno hacia el otro, conversan. Sentimos el dinamismo y la vida. Estas mujeres, sean quienes sean y sientan lo que sientan, no est谩n tuteladas por ninguna figura masculina. Ni siquiera fuera del cuadro, porque quien las pinta es otra mujer. Existen por y para ellas mismas. Algo que realmente me encanta de su obra y que tambi茅n es muy contempor谩neo son los t铆tulos de sus trabajos, que a menudo parecen el comienzo de una conversaci贸n: Tienes unas manos muy bonitas.

Tras el ascenso del nazismo, Mammen no se uni贸 a la m谩quina de propaganda art铆stica del r茅gimen, y durante gran parte de la Segunda Guerra Mundial la artista no realiz贸 m谩s obras de arte. Para sobrevivir lleg贸 a vender libros en un carro. Los nazis prohibieron su trabajo por l茅sbico y lo calificaron como degenerado y 鈥渏ud铆o鈥. La llegada del nazismo trunc贸 su carrera, no solo su arte era considerado monstruoso, tambi茅n su vida. Desde el ascenso del nazismo sus condiciones de vida fueron a peor, tuvo que aislarse en su casa y durante a帽os vivi贸 sumida en la pobreza. No dej贸 de pintar pero su obra pas贸 a ser cada vez m谩s abstracta. En sus 煤ltimos a帽os, Mammen comenz贸 a usar s铆mbolos m铆sticos en sus pinturas y se obsesion贸 con el color blanco. En una de sus 煤ltimas entrevistas mir贸 hacia atr谩s y dijo: 鈥淪iempre he querido ser solo un par de ojos, caminando por el mundo sin ser vista, solo para poder ver a los dem谩s鈥. Tal vez sea el momento de deso铆r sus palabras y comenzar a mirarla. Quiz谩 deber铆amos mirar sus cuadros como uno de los primeros lugares seguros en los que pudimos ser, cuando ser era casi un imposible.

Fuente: CTXT





Fuente: Anred.org