March 11, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
5 puntos de vista


Tras la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, los titulares de todo el mundo occidental comenzaron a hacer referencia a un Estados Unidos 鈥渞esurgido鈥, que volver铆a a ocupar su trono vacante en la escena mundial.

El interregno de Donald Trump fue, seg煤n la narrativa, un per铆odo de menor autoridad de Estados Unidos en los asuntos mundiales. Ahora que 鈥淓stados Unidos ha vuelto鈥, como dijo Biden, los negocios pueden seguir como siempre en lo que respecta a los asuntos de pol铆tica exterior de la primera potencia mundial.

Pero, 驴a qu茅 se refiere exactamente este asunto? Trump era ciertamente una figura despreciable, un hombre con inclinaciones supremacistas blancas y de extrema derecha, lo que hac铆a que su presidencia fuera peligrosa en muchas facetas. Sin embargo, sus iniciativas en materia de pol铆tica exterior fueron a menudo una mezcla, ya que su administraci贸n continu贸 con la agresividad habitual de Washington hacia pa铆ses socialistas como Venezuela, Cuba y China. Tambi茅n increment贸 significativamente las sanciones a Ir谩n, y en este sentido fue en la direcci贸n opuesta a la de la anterior administraci贸n Obama-Biden.

Al mismo tiempo, denunci贸 el concepto de guerra interminable, especialmente en Afganist谩n, Irak y Siria, y finalmente puso a Estados Unidos en pie de guerra para negociar un acuerdo que pusiera fin a la Guerra de Corea. Por estas acciones, fue denunciado por el establishment de la pol铆tica exterior como alguien que actuaba de forma contraria al poder de Estados Unidos, o incluso peor, una marioneta de Mosc煤.

Sin duda, la presencia de Estados Unidos en Oriente Medio -como en cualquier otro lugar- no cumple una funci贸n progresista, aunque sus motivaciones se vean siempre empa帽adas por la ret贸rica humanitaria y de los valores democr谩ticos. Si la guerra de Irak de 2003 se libr贸 con el pretexto de llevar la libertad al sufrido pueblo iraqu铆, la presencia estadounidense en Siria se ha justificado por el propio terrorismo islamista que ayud贸 a desatar durante esa debacle de Irak y las primeras fases de la guerra siria.

驴Biden como el presidente m谩s 鈥減ro-kurdo鈥?

Uno de los aspectos a menudo incomprendidos y complicados de la pol铆tica exterior estadounidense ha sido -y probablemente seguir谩 siendo- la relaci贸n de Washington con la naci贸n kurda, que se encuentra dividida entre Siria, Irak, Turqu铆a e Ir谩n.

Cuando Trump decidi贸 retirar las tropas estadounidenses del norte de Siria, en octubre de 2019, lo hizo como una expresi贸n de buena voluntad hacia el presidente de Turqu铆a, Recep Tayyip Erdogan, dando efectivamente luz verde a una campa帽a de limpieza 茅tnica contra la regi贸n kurda conocida como Rojava.

Las tropas estadounidenses nunca estuvieron all铆 por una preocupaci贸n genuina por el pueblo kurdo, sino para promover los propios intereses geoestrat茅gicos del Pent谩gono en la regi贸n, especialmente teniendo en cuenta el absoluto desorden en el que hab铆an ca铆do sus apoderados preferidos en el Ej茅rcito Sirio Libre (ESL).

Las fuerzas kurdas de las Unidades de Protecci贸n Popular (YPG) que recibieron armas estadounidenses, no se hac铆an ilusiones sobre el papel de Estados Unidos, pero dadas las condiciones genocidas a las que se enfrentaban, no les qued贸 m谩s remedio que participar en esta 鈥渃ooperaci贸n militar t谩ctica鈥 que hab铆a comenzado con la batalla de Kobane en 2014 y 2015.

La invasi贸n turca a Siria en 2019, apoyada por Trump, se convirti贸 en una guerra de la OTAN, aunque fuera denunciada por muchas potencias europeas y gran parte del establishment estadounidense, Biden incluido.

Desde la victoria de Biden, han surgido art铆culos sobre su relaci贸n con 鈥渓os kurdos鈥. Un art铆culo, escrito por Aykan Erdemir y Philip Kowalski para The National Interest (TNI), proclama que 鈥淏iden ser谩 el presidente m谩s pro-kurdo de Estados Unidos鈥.

Por supuesto, habr铆a que tratar de entender exactamente qu茅 significa ser 鈥減ro-kurdo鈥, dado que decir que es 鈥減ro-谩rabe鈥 o 鈥減ro-latinoamericano鈥 dif铆cilmente podr铆a calificarse como decir mucho. La cuesti贸n sigue siendo qu茅 fuerzas sociales apoya el individuo en cuesti贸n en esos contextos.

TNI se帽ala que Biden es un amigo cercano del ex-presidente del Gobierno Regional de Kurdist谩n (KRG) en Irak, Massoud Barzani. A continuaci贸n, menciona que Biden arremeti贸 contra Trump tras decidir la retirada de las tropas estadounidenses de Siria, diciendo que el Comandante en Jefe hab铆a traicionado a los kurdos. Para ser m谩s espec铆ficos, quiso decir que Trump hab铆a traicionado a las Fuerzas Democr谩ticas Sirias (SDF), el grupo paraguas liderado por las YPG.

El problema de ser amigo de los nada monol铆ticos kurdos comienza aqu铆. El gobierno de Barzani (ahora dirigido por su sobrino, Nechirvan) y las YPG apenas se ponen de acuerdo. De hecho, ser铆a m谩s adecuado decir que, en sentido general, representan proyectos pol铆ticos opuestos. Esto se ha expresado en la imposici贸n de un embargo por parte del KRG a la Administraci贸n Aut贸noma del Noreste de Siria (AANES), dirigida por los kurdos, desde hace m谩s de seis a帽os.

Para Estados Unidos, esto ha significado jugar un juego muy poco claro y delicado de colaborar militarmente con las YPG y las SDF, mientras se niega a conceder el reconocimiento pol铆tico al proyecto de Rojava. Reconocer a Rojava no s贸lo enfurecer铆a al KRG, sino que tambi茅n inflamar铆a a Turqu铆a, el pa铆s que en muchos sentidos -a pesar de su arraigado racismo antikurdo- es un entusiasta partidario de la entidad colaboracionista e hipercapitalista de Barzani.

Es evidente que a Estados Unidos no le entusiasma apoyar un proyecto con inclinaciones socialistas. Sin embargo, esto ha significado que Estados Unidos ha intentado influir en la pol铆tica de Rojava a trav茅s de varios m茅todos, incluyendo las negociaciones de 鈥渦nidad nacional鈥 entre el Partido de la Uni贸n Democr谩tica (PYD) -vinculado ideol贸gicamente al Partido de los Trabajadores de Kurdist谩n (PKK), y que encabez贸 la Revoluci贸n de Rojava- y los partidos kurdos liberales, centristas y reaccionarios, sobre todo la rama siria del Partido Democr谩tico del Kurdist谩n (PDK) de Barzani.

El plan para liberalizar el proyecto pol铆tico de Rojava -es decir, hacer que cualquier gobierno de orientaci贸n socialista sea simplemente parte del proyecto y no un aspecto definitorio- va de la mano de la estrategia de intentar cercenar el Kurdist谩n sirio de sus fraternales compa帽eros de armas del PKK.

Mientras Estados Unidos intenta elaborar un r茅gimen 鈥渁ceptable鈥 en Siria, tambi茅n est谩 trabajando para 鈥渞estaurar la seguridad鈥 en la regi贸n iraqu铆 de 艦engal, que se encuentra cerca de la frontera con Siria, proporcionando el marco legal para disolver las Unidades de Resistencia de 艦engal (YB艦), afiliadas al PKK, y sustituirlas por una fuerza de seguridad conjunta del PDK y el gobierno iraqu铆.

En tercer lugar, Estados Unidos sigue comprometido con la destrucci贸n total del PKK, ayudando a Turqu铆a y al PDK en su guerra contra la organizaci贸n.

Estas tres 谩reas, con implicaciones regionales y no simplemente locales, son clave para entender por qu茅 -a pesar de sus declaraciones en sentido contrario- Estados Unidos no est谩 interesado en ayudar realmente al pueblo kurdo.

De hecho, Estados Unidos est谩 inmerso en un esfuerzo multifac茅tico para debilitar a los elementos revolucionarios de toda la regi贸n, liberaliz谩ndolos e intentando instrumentalizarlos para sus propios objetivos geoestrat茅gicos. Al intentar despojar a los movimientos de cambio de su contenido progresista, los kurdos nunca podr谩n ser verdaderamente libres, sino que ser谩n piezas de una esfera de influencia estadounidense que impulsa el neoliberalismo.

Estados Unidos quiere liberalizar el proyecto de Rojava, desvincul谩ndolo del PKK

La relaci贸n entre las YPG y Estados Unidos siempre ha estado llena de contradicciones, pero la formaci贸n de las fuerzas de autodefensa en 2015 demostr贸 ser una forma valiosa de cambiar la imagen de las fuerzas kurdas como algo m谩s que una rama del PKK. Esto empujar铆a la ideolog铆a confederalista democr谩tica de las YPG a convertirse simplemente en una facci贸n -si bien sigue siendo la principal- dentro de un paraguas cada vez m谩s amplio de grupos mayoritariamente 谩rabes que tienen poca consideraci贸n por la pol铆tica de tendencia socialista.

En el plano pol铆tico, las fuerzas reunidas en el Consejo Nacional Kurdo (ENKS), que tienen una lealtad hist贸rica al Gobierno Regional del Kurdist谩n de Irak, hab铆an desestimado a la AANES por ser una mera dictadura del PYD.

Bajo los auspicios de Estados Unidos, este a帽o se desarrollaron negociaciones entre los Partidos de Unidad Nacional Kurda del PYD y el ENKS, en un intento de alcanzar la 鈥渦nidad nacional鈥 que pondr铆a fin a las relaciones hostiles entre los bloques.

Hay que decir que el intento de encontrar la unidad nacional es ciertamente un objetivo admirable para las fuerzas kurdas, que llevan mucho tiempo fragmentadas. Sin embargo, como ocurre con cualquier tipo de unidad, la cuesti贸n es siempre sobre qu茅 base se apoyar谩. 驴Ser谩 una en la que domine la ideolog铆a del PYD, es decir, de una econom铆a cooperativa arraigada en la democracia de base y en las comunas, y que d茅 expresi贸n a la liberaci贸n de la mujer? 驴O ser谩 la visi贸n del ENKS, que quiere la organizaci贸n capitalista de la sociedad sin ning煤n papel para los derechos de las mujeres? Estos dos proyectos parecen bastante irreconciliables, sobre todo porque el ENKS sigue formando parte de la oposici贸n siria respaldada por Turqu铆a, que ha sido totalmente hostil a Rojava.

En tiempos de guerra, los principios son a menudo un lujo, y son tan variables como las condiciones existentes. Para las revolucionarias de Rojava, las condiciones en las que operan siempre han estado a miles de kil贸metros de ser ideales. Al bloqueo del Gobierno Regional de Kurdist谩n se suma el de Turqu铆a, las amenazas de los restos del Estado Isl谩mico y un gobierno sirio que, hasta ahora, ha dejado claro que tiene poco inter茅s en cambiar el car谩cter chovinista del Estado como parte de una soluci贸n pol铆tica. Esto, combinado con la reticencia de Rusia a sofocar los ataques turcos que violan el alto el fuego de 2019, ha tenido el efecto de hacer que la AANES dependa cada vez m谩s de Estados Unidos como moneda de cambio.

Para sorpresa de muchos, en agosto se anunci贸 que las SDF hab铆an firmado un acuerdo petrolero con una peque帽a empresa estadounidense, llamada Delta Crescent. Al parecer, el acuerdo fue promovido por legisladores republicanos y anunciado por el ex secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo.

El acuerdo debe considerarse en el contexto de las asfixiantes condiciones en las que existe la AANES. Sin el reconocimiento pol铆tico, la administraci贸n de Rojava est谩 sujeta a las sanciones de Estados Unidos en forma de la Ley de Protecci贸n de Civiles de Siria, que tiene un efecto desastroso para su pueblo, al igual que para el resto de la poblaci贸n siria. A pesar de la presencia de Estados Unidos en el norte y este de Siria, el Movimiento para una Sociedad Democr谩tica (TEV-DEM), que es efectivamente el comit茅 directivo de la revoluci贸n, se ha opuesto resueltamente a la Ley C茅sar por perjudicar al pueblo sirio en su conjunto.

Cuando habl茅 con un ministro de econom铆a en Am没d锚, Siria, en 2017, me dijo que la administraci贸n considerar铆a proyectos econ贸micos conjuntos s贸lo si la mayor铆a del proyecto (al menos el 51%) estaba controlado localmente, y no violaba los principios fundamentales de la revoluci贸n, como explotar y degradar la naturaleza, o impulsar modelos de propiedad incompatibles con una econom铆a cooperativa.

Al mismo tiempo, me cont贸 que, debido al embargo, todas las piezas necesarias para la producci贸n de petr贸leo se hab铆an introducido trabajosamente de contrabando a trav茅s de Irak-Siria en mochilas durante meses, o incluso a帽os.

Un acuerdo petrolero firmado con Estados Unidos s贸lo tiene el efecto de empujar a Rojava m谩s hacia la 贸rbita estadounidense, y alienar a muchos de los partidarios progresistas y de izquierda que la revoluci贸n ha generado. Aunque hay que verlo en su contexto, no es una decisi贸n defendible, y parece que el PKK tambi茅n lo piensa as铆.

En una entrevista con St锚rk TV pocos d铆as despu茅s de que se anunciara el acuerdo, el miembro del comit茅 ejecutivo del PKK, Cemil Bayik, expres贸 tajantemente su desacuerdo con el mismo, afirmando que 鈥淪iria es un Estado reconocido internacionalmente. Por eso, todos los recursos subterr谩neos y superficiales de Siria pertenecen a todo su pueblo, y no a nadie en particular. Es decir, nadie puede quitarles estas cosas鈥 No s茅 qu茅 es lo que ocurre exactamente en la realidad鈥 (Pero) nadie tiene derecho (a convertir) estas cosas en propiedad privada鈥.

En una entrevista concedida tambi茅n a St锚rk TV, Bese Hozat, miembro del comit茅 ejecutivo del PKK, critic贸 en Septiembre la trayectoria de la administraci贸n de Rojava. En particular, critic贸 que la AANES diera prioridad a las conversaciones de paz internacionales, que han sido infructuosas hasta la fecha, diciendo: 鈥淟as conversaciones de Ginebra y Astana son un teatro. De vez en cuando, se re煤nen personas para supuestamente discutir una soluci贸n a la cuesti贸n siria鈥 Est谩n tratando de imponer un nuevo dise帽o en Siria y Oriente Medio鈥.

Continuando, Hozat dijo: 鈥淓n este contexto tambi茅n critico a la administraci贸n de Rojava. Se toma este teatro muy en serio y habla constantemente de Ginebra鈥 Todo esto son juegos de Estados Unidos y Rusia. Y en este caos, la guerra contin煤a. En esta guerra se quiere dar a Siria un nuevo dise帽o seg煤n sus intereses, y eso requiere tiempo. As铆 se enga帽a al pueblo鈥.

El acuerdo sobre el petr贸leo y los intentos de Estados Unidos de perseguir alg煤n tipo de democracia liberal en Rojava, que aleje al PYD de un papel de vanguardia en la pr谩ctica, es un hecho preocupante. En teor铆a, el proyecto confederalista democr谩tico se opone a las fuerzas de vanguardia del modelo leninista, aunque yo dir铆a que, en general, el PYD hab铆a asumido algo de este tipo de papel de liderazgo desde 2012. La construcci贸n de los fundamentos radicales de la sociedad de Rojava sin 茅l habr铆a sido en gran medida un cuento de hadas, y desarrollarla m谩s en este momento sin estas 鈥減ol铆ticas revolucionarias al mando鈥 tambi茅n parece bastante inviable.

El reconocimiento pol铆tico de la AANES por parte de Estados Unidos puede o no tener lugar bajo una administraci贸n Biden. Podr铆a argumentarse que tal reconocimiento constituir铆a en realidad un grave peligro m谩s que algo significativamente progresista.

El reconocimiento en estas condiciones inflamar铆a casi con toda seguridad la regi贸n, y sobre todo irritar铆a y agravar铆a al gobierno sirio. Damasco se sentir铆a cada vez m谩s amenazado por los ocupantes imperialistas, lo que podr铆a asestar un golpe mortal a cualquier perspectiva de soluci贸n negociada.

Adem谩s, el reconocimiento por parte de Estados Unidos significar铆a que Washington ha sentido que ha degradado y distorsionado significativamente cualquier inclinaci贸n socialista de la administraci贸n, hasta tal punto que ya no constituye un obst谩culo para sus ambiciones imperiales. Pasar de una cooperaci贸n militar 鈥渢emporal y transaccional鈥 a una cooperaci贸n pol铆tica ser铆a esencialmente el fin del camino para la 鈥渞evoluci贸n鈥 de Rojava, que ser铆a sustituida por un r茅gimen liberal-reformista.

Estados Unidos pretende desvincular Shengal del PKK

Una segunda forma en la que Estados Unidos est谩 librando su guerra contra el Movimiento por la Libertad del Kurdist谩n se encuentra en su manejo de los asuntos de seguridad en Irak, principalmente en las zonas donde el PKK tiene influencia y 谩reas de operaci贸n.

El genocidio yezid铆 de agosto de 2014 a manos del Estado Isl谩mico se permiti贸 cuando las fuerzas militares Phesmerga, asociadas al PDK de Barzani, abandonaron sus posiciones. Como resultado, la protecci贸n de la comunidad recay贸 sobre los hombros de las guerrilleras del PKK, que bajaron de las monta帽as de Qandil, as铆 como de las fuerzas de las YPG, que cruzaron la frontera desde Siria.

Tras el genocidio, el PKK y las YPG formaron una nueva fuerza que proporcionara seguridad a la regi贸n. Adoptando la ideolog铆a del confederalismo democr谩tico del fundador del PKK, Abdullah 脰calan, las Unidades de Resistencia de 艦engal (YB艦) y la fuerza exclusivamente femenina Unidades de Mujeres de 艦engal (YJE), han estado protegiendo la regi贸n desde entonces. Sin embargo, seg煤n Turqu铆a y su cliente, el PDK, las YB艦 y las YJE no son m谩s que fuerzas del PKK renombradas que no s贸lo deben ser desplazadas de la regi贸n, sino eliminadas por completo.

Hasta qu茅 punto se puede considerar claramente que Estados Unidos no es sincero en su compromiso con el pueblo yezid铆, se hizo notar en agosto de 2018, cuando un ataque a茅reo turco -cometido con ayuda de la inteligencia estadounidense- mat贸 a Zeki 艦engal卯, un comandante del PKK yezid铆, que hab铆a sido parte activa de la defensa de Shengal en 2014, y revolucionario desde hac铆a tiempo.

Bajo los auspicios de Estados Unidos, a principios de este a帽o se celebraron negociaciones entre el PDK y el gobierno central iraqu铆 sobre el futuro de Shengal. Lo m谩s indignante fue el hecho de que estas conversaciones se produjeron sin el consentimiento ni la participaci贸n de un solo organismo que representara al pueblo yezid铆 de la regi贸n.

El resultado de las conversaciones fue un acuerdo de seguridad dado a conocer en octubre, elogiado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, que dijo: 鈥淓speramos que el acuerdo anunciado el 9 de octubre cree condiciones que fomenten la reactivaci贸n de Shengal y el retorno seguro y voluntario de los desplazados por el ISIS鈥.

El acuerdo significa que los cuerpos de seguridad locales -es decir, sobre todo las YB艦 y YJE- van a ser disueltos. La seguridad 鈥揺xtra帽amente- se conf铆a al mismo PDK que huy贸 del Estado Isl谩mico en 2014. El acuerdo de Shengal, por lo tanto, es un regalo, mediado por Washington, para el PDK y Turqu铆a.

La disoluci贸n de las YB艦 no s贸lo afectar铆a a la poblaci贸n de Shengal, abri茅ndose posiblemente a otro genocidio, sino que erosionar铆a las rutas en la frontera entre Siria e Irak, que unen a la entidad de Rojava con sus camaradas de Shengal. Esto s贸lo podr铆a funcionar para empujar a Rojava a煤n m谩s a un aprieto en el que ve a los Estados Unidos como su 煤nica garant铆a de una apariencia de seguridad.

Estados Unidos apoya a Turqu铆a y al PDK en su guerra contra el PKK

Biden, que fue uno de los m谩s entusiastas partidarios de la guerra de Irak en el lado del Partido Dem贸crata en el Congreso, mostr贸 una vez un grado similar de entusiasmo por la reaccionaria familia Barzani del Gobierno Regional de Kurdist谩n, diciendo en un discurso ante el parlamento con sede en Hewl锚r, en 2002, en el per铆odo previo a la guerra, que 鈥渓as monta帽as no son sus 煤nicos amigos鈥.

Se trata de una declaraci贸n bastante desconcertante, que se recuerda en un momento en el que el PDK est谩 introduciendo material militar y miles de tropas Peshmerga en las zonas del Kurdist谩n iraqu铆, controladas por la guerrilla del PKK. Esto est谩 ocurriendo al mismo tiempo que Turqu铆a est谩 comprometida en una guerra de aniquilaci贸n contra el PKK, por lo que no es descabellado asumir que los dos movimientos son casi seguramente parte de un impulso coordinado y conjunto.

Son las fuerzas guerrilleras HPG y YJA-Star, del PKK, las que realmente conocen, entienden y son una sola cosa con las monta帽as. Sin embargo, Biden no se refer铆a a ellas cuando dijo que estaba ofreciendo su apoyo a 鈥渓os kurdos鈥. De hecho, Biden ha sido muy expl铆cito sobre c贸mo ve al PKK. En una visita a Estambul, en enero de 2016, en calidad de vicepresidente de Barack Obama, dijo a los periodistas y a su p煤blico turco que el PKK 鈥渆s un grupo terrorista lisa y llanamente. Y lo que siguen haciendo es absolutamente indignante鈥.

Es poco probable que esta designaci贸n cambie en el transcurso del mandato de Biden, que comenz贸 en enero. En contra de lo que dicen los peri贸dicos turcos progubernamentales, su probable renovado apoyo a las fuerzas de autodefensa y su oposici贸n al PKK no estar谩n en contradicci贸n, sino que ambos deber谩n considerarse en el marco de los intentos de Estados Unidos de influir y elaborar las pol铆ticas de las fuerzas con las que trabaja, a las que ha dado una apertura, y a las que sigue considerando irreformables.

Todo esto deber铆a llevar a la cautela a quienes sienten que Estados Unidos acaba de investir a su presidente m谩s 鈥減rokurdo鈥. Una vez m谩s, es vital entender qui茅nes son estos kurdos que est谩n lejos de ser monol铆ticos. En el libro de Biden parece saber qui茅nes son los kurdos 鈥渂uenos鈥 (el PDK), qui茅nes son los 鈥渕alos鈥 (el PKK), y qui茅nes son los que est谩n a caballo de la l铆nea divisoria que podr铆a ir en cualquier direcci贸n (YPG).

驴Un futuro sin la injerencia del imperialismo estadounidense?

A principios de este a帽o, el Consejo Democr谩tico Sirio (MSD, brazo pol铆tico de Rojava) dirigido por Ilham Ehmed firm贸 un memorando de entendimiento con el ex viceprimer ministro sirio y l铆der del Partido de la Voluntad Popular, Qadri Jamil. El acuerdo presenta una hoja de ruta para una soluci贸n pol铆tica a la crisis siria, que fue respaldada por el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, cuando se firm贸 en su presencia en Mosc煤.

Parte del documento explica c贸mo las SDF deben ser absorbidas por el ej茅rcito sirio tras el reconocimiento del pa铆s como una entidad multi茅tnica y diversa en la que kurdos, turcomanos, armenios, laz y otras minor铆as tienen plenos derechos, y se concede autonom铆a a la AANES.

En la pr谩ctica, el documento parece estar muy lejos de aplicarse. El gobierno sirio tiene mucha raz贸n al condenar la presencia de las fuerzas estadounidenses en el pa铆s. Por su parte, la AANES ha afirmado sistem谩ticamente que el di谩logo intrasirio es decisivo y que todas las fuerzas extranjeras deben abandonar finalmente Siria.

Apoyar la soberan铆a de Siria, as铆 como la autodeterminaci贸n de la poblaci贸n kurda oprimida de la regi贸n, son principios indispensables del internacionalismo socialista. Ser谩 importante recordar esto, ya que es probable que Biden intente posicionarse como un viejo amigo de los kurdos. Como siempre, deber铆amos preguntarnos qu茅 significa eso realmente y se帽alar por qu茅 no es amigo de los movimientos revolucionarios, ni en Kurdist谩n ni en ning煤n otro lugar del mundo.

FUENTE: Marcel Cartier / GreenLeft / Fecha original de publicaci贸n: 26 diciembre 2020 / Traducido por Rojava Azadi Madrid

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org