December 4, 2021
De parte de Nodo50
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Imagen de un itinerario de reparto

Cuando nos incorporamos a la subcontrata de Amazon en Cantabria, no nos imagin谩bamos donde nos met铆amos. En la entrevista de trabajo nos dijeron que trabajar铆amos para una importante empresa a nivel nacional nueve horas diarias durante cuatro d铆as laborales a la semana. A ello tendr铆amos que a帽adirle un fin de semana y medio, pero s贸lo una vez al mes.

Tras un curso de formaci贸n, comenzamos los repartos. Desde el inicio sufrimos m煤ltiples dificultades: la aplicaci贸n no ten铆a geolocalizado (por coordenadas) a ninguno de sus clientes; por tanto, hab铆a que buscar muchas direcciones a ojo. Ello alargaba a menudo las jornadas hasta medianoche para que la empresa 鈥渇uncionara鈥 y pudi茅ramos conservar nuestro trabajo. Aunque en repartos posteriores la aplicaci贸n ya hab铆a grabado las coordenadas y nos conduc铆a derechos al domicilio del cliente, ello no supuso una reducci贸n de las jornadas. 

Nos exig铆an dos visitas por cliente: si no lo localiz谩bamos a la primera, deb铆amos volver al acabar la ruta. Para la empresa era primordial un alto porcentaje de entregas. Por ello nos conminaba a llamar por tel茅fono al cliente y realizar la entrega si respond铆a. Ello nos obligaba en ocasiones a recorrer veinte kil贸metros hasta una periferia urbana o a atravesar una ciudad de punta a punta para una sola entrega.

A los encargados (dispatchers) s贸lo les importa el porcentaje de entrega de paquetes. Su misi贸n consiste en presionar a los conductores para que la entrega se realice sin importarles la situaci贸n del conductor. Tras ocho horas en ruta, si un cliente exige que le lleves el paquete a 30 km. de la direcci贸n acordada, el encargado no te deja alternativa: 鈥渧e y entr茅galo鈥. Los conductores soportamos as铆 un exceso de horas no pagadas, cientos de kil贸metros extra y un estr茅s constante. 

Las rutas pueden ser de cien paradas -no paquetes-. Cada parada puede suponer tres o cuatro portales cercanos. Y la picaresca de los clientes a帽ade tensi贸n y carga de trabajo. Dicen: 鈥渆stos de Amazon son estupendos, te llevan el paquete donde haga falta鈥, y piden que se les realice la entrega donde quieren, en la playa, la cafeter铆a鈥 Llegamos incluso a entregar los paquetes a los clientes en las calles en que estuviesen: 鈥渆stoy en tal calle, tr谩emelo鈥. Por supuesto, eso a帽ade una enorme carga de trabajo a los conductores: si se resisten, los encargados les amenazan con el despido.

Los abusos de clientes y encargados se basan en el sistema de penalizaciones de Amazon, conocido como 鈥渃oncesiones鈥. Cada queja de un cliente -paquete en mal estado, no entregado, no conforme con la entrega, etc.- supone una concesi贸n. Ha habido casos en que el cliente se ha molestado porque el conductor le pidi贸 que se pusiera la mascarilla y puso una queja, gener谩ndose una concesi贸n. Con cuatro concesiones, Amazon te permite 鈥渞ehabilitarte鈥 asistiendo a un curso de 鈥渂uena conducta鈥. Pero si siguen llegando concesiones, Amazon proh铆be a la subcontrata que ese repartidor toque paquetes de Amazon, lo que supone su fulminante despido.

Los conductores nos encontramos as铆 en la tesitura de entregar el m谩ximo de paquetes bajo cualquier circunstancia, buscando al cliente donde estuviere y bajo la presi贸n continua de que cualquier tipo de problema con la entrega supondr谩 una sanci贸n y, a la postre, el despido 鈥揳lgo que utilizan continuamente los encargados para presionar: la culpa siempre es del repartidor-. A 茅ste se le pueden acumular las concesiones sin tener ning煤n recurso para discutirlas, para defenderse, e incluso para saber si se est谩n acumulando o se levantaron.

A ello se le a帽ade la propia incertidumbre de horarios, completamente ilegal. En funci贸n de los paquetes y rutas, la empresa calcula d铆a a d铆a los conductores que necesita y les avisa la noche previa para que lleguen al almac茅n a las 7 de la ma帽ana. Pero si a las 6 de la ma帽ana el cami贸n llega con menos paquetes de los previstos, la empresa llama a los conductores 鈥渟obrantes鈥 para decirles, con minutos de antelaci贸n al inicio de la jornada, que se queden en casa: ya recuperar谩n esas horas cuando la empresa les diga. 

La situaci贸n es tan poco sostenible para el conductor que la rotaci贸n es alarmante: pocos repartidores aguantan. Seg煤n nuestros c谩lculos, por nuestra subcontrata pasan unos 48 repartidores al mes. 

Ante los continuos abusos, extorsiones, injusticias y vulneraciones de derechos de que 茅ramos v铆ctimas, tres compa帽eros decidimos organizarnos sindicalmente. Acudimos a un sindicato, donde se nos inform贸 que necesit谩bamos ser cinco para crear una secci贸n sindical. Ten铆amos que buscar dos personas m谩s, algo nada f谩cil debido a la alta rotaci贸n y dispersi贸n de la plantilla. Para evitar que la empresa se enterara antes de la constituci贸n legal de la secci贸n sindical, nos aproximamos a los compa帽eros con los que ten铆amos m谩s relaci贸n. Pero no tuvimos suerte: alguno de ellos nos delat贸 y en el plazo de diez d铆as los tres compa帽eros recibimos cartas de despido.

Afortunadamente en el sindicato nos hab铆an hecho firmar la creaci贸n de la secci贸n y el documento se hab铆a entregado en Trabajo. Ello permiti贸 al sindicato demandar a la empresa por vulneraci贸n de los derechos fundamentales de libre sindicaci贸n. La empresa ni siquiera se present贸 a la conciliaci贸n.

El juicio tuvo lugar siete meses despu茅s, durante los que varios de nosotros estuvimos desempleados. En el juicio la empresa aleg贸 que nuestros despidos fueron ocasionados por una baja productividad, porque ten铆amos un porcentaje de efectividad del 99%. Preguntados por el juez cu谩l era para ellos el porcentaje m铆nimo exigible, respondieron que era del 100%.

La sentencia declar贸 nulo el despido por vulneraci贸n de derechos fundamentales y reconoci贸 la secci贸n sindical, obligando a la empresa a nuestra reincorporaci贸n inmediata y a pagarnos los salarios de tramitaci贸n y la indemnizaci贸n. La empresa ha recurrido los despidos, manifestando as铆 su intenci贸n de obstaculizar cualquier tipo de organizaci贸n para defender los derechos de los trabajadores.

Tras reincorporarnos -bien acogidos por muchos compa帽eros-, decidimos, asesorados por el sindicato, convocar elecciones al comit茅 de empresa (76 empleados) y presentar una candidatura sumando otros dos trabajadores para tener los cinco candidatos exigibles. La empresa no ces贸 en su proceso de extorsi贸n: cre贸 una candidatura 鈥渁marilla鈥. El sindicato nos recomend贸 unir a todas las personas posibles a nuestra candidatura para hacer m谩s fuerza. 20 personas se apuntaron. La empresa, al enterarse de quienes eran, los fue entrevistando uno a uno en la oficina, 鈥渟ugiri茅ndoles鈥 que se borraran de la lista y que votaran a su candidatura, si no quer铆an ser despedidos. Las veinte personas se borraron y quedamos de nuevo los cinco candidatos solos.

La empresa creo su candidatura de 鈥渢rabajadores independientes鈥 totalmente af铆n a sus intereses -hubieron de presentarse como 鈥渋ndependientes鈥 al no conseguir que ning煤n sindicato nacional acogiera la candidatura-. Hizo todo lo posible por promocionar su candidatura demonizando la nuestra, grit谩ndoles a los trabajadores que nuestra 煤nica intenci贸n era cerrar la empresa. Ello nos gener贸 numerosas discusiones y broncas y la animadversi贸n de la mayor铆a de nuestros compa帽eros.
Desde la convocatoria de elecciones, en mayo, hasta su celebraci贸n en julio de 2021, sufrimos dos meses repletos de dificultades y situaciones muy inc贸modas con la plantilla. A pesar de ello, nos mantuvimos firmes en nuestros objetivos.

En las elecciones obtenemos 9 votos (5 nuestros) de los 76, lo que nos daba un delegado en el comit茅, frente a 4 de la candidatura 鈥渋ndependiente鈥. Pero la empresa cometi贸 el error de meter en la candidatura a personas que no llevaban en la empresa ni el m铆nimo legal de seis meses necesario para ser candidato. El sindicato impugna exitosamente las elecciones. Estas deben repetirse, pero sin la candidatura ilegal -la de la empresa-. En septiembre se celebran, siendo nosotros la 煤nica candidatura: obtenemos de nuevo 9 votos y ganamos las elecciones.

Desde entonces intentamos ejercer nuestra labor sindical planteando cuestiones de condiciones laborales, convenio colectivo, vulneraciones del Estatuto de los Trabajadores鈥 La empresa continua con su estrategia de presi贸n. Ante nuestras reivindicaciones y peticiones formales de reuni贸n con la empresa no obtenemos respuesta por parte de 茅sta. A fecha de hoy s贸lo hemos tenido una reuni贸n informal con uno de los socios de la empresa, el jefe de RRHH, que vino s贸lo a tantear al comit茅 sin traer ning煤n tipo de propuesta.

Nuestra labor sindical nos ha llevado a ponernos en contacto con otras subcontratas del territorio nacional. Este intercambio nos ha permitido conocer que nuestra situaci贸n es id茅ntica a la que se vive en la mayor铆a de subcontratas de Amazon. 

Firmado: Comit茅 de empresa de AT Operalia  (Cantabria), subcontrata de Amazon Spain.

Miembros:

Marcos Javier Palazuelos

Eduardo Gonz谩lez Ca帽as      

Ra煤l Olave

Alberto Arce

Jesus Borja




Fuente: Abusospatronales.es