October 25, 2021
De parte de Avispa Midia
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En portada: Manifestantes chilenos con banderas nacionales participan en una manifestaci贸n contra migrantes en el puerto de Iquique el mes pasado. Fotograf铆a: Reuters

El reciente debate presidencial realizado en Chile, en el cual participaron seis de los siete  candidatos que estar谩n presentes el pr贸ximo 19 de noviembre, dej贸 en evidencia una vez m谩s el profundo desprecio de uno de ellos por los Derechos Humanos en el pa铆s, los cuales fueron violados por el Estado de Chile durante la revuelta social del 2019.

Me refiero al candidato del Partido Republicano y perteneciente al Movimiento Apost贸lico de Schoenstatt, Jos茅 Antonio Kast Rist, hijo de un oficial del ej茅rcito nacionalsocialista alem谩n (Michael Kast Shindele) y hermano de uno de los integrantes de los llamados Chicago Boys y ministro de Pinochet (Miguel Kast Rist), quien haciendo honor a su familia, mostr贸 su fanatismo ideol贸gico a todo un pa铆s.

Si bien no es novedad su mirada negacionista (colonizaci贸n del Wallmapu, dictadura, violencia de g茅nero, transfobia, crisis clim谩tica, racismo hist贸rico) y de propuestas que van contra todo derecho internacional (creaci贸n de zanjas para migrantes), que haya planteado expl铆citamente que de ser presidente se saldr铆a del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y que cerrar铆a el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), lo hace tan impresentable pol铆ticamente, que hasta fue criticado fuertemente por el otro candidato de derecha presente, Sebasti谩n Sichel.

Asimismo, como buen fan谩tico que defiende su doctrina, Kast minti贸 descaradamente, planteando que se saldr铆a del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ya que este organismo no ha condenado las violaciones a los derechos humanos en pa铆ses como Cuba, Venezuela y Nicaragua, lo que es de una falsedad f谩cilmente contrastable.

Siguiendo los pasos de su amigo Jair Bolsonaro, otro negacionista como 茅l, pareciera estar dispuesto a todo con tal de tener notoriedad en los grandes medios, apelando constantemente a su  derecho de libertad de expresi贸n para burlarse y denigrar a minor铆as y grupos perseguidos hist贸ricamente, y en una cruzada contra un supuesto complot mundial de izquierda, liderado por la ONU y China.

Es conocida su mirada ultra nacionalista, contraria a cualquier tipo de reconocimiento de los pueblos originarios y su postura fundamentalista cat贸lica, como buen disc铆pulo de Jaime Guzm谩n, que lo ha llevado a aponerse y a rechazar la ley de divorcio, ley de aborto, matrimonio igualitario, ley antidiscriminaci贸n, ley de identidad de g茅nero, ley de educaci贸n sexual integral, ley de tenencia responsable de mascotas y animales de compa帽铆a, y por supuesto el cambio de la constituci贸n neoliberal de 1980.

En otras palabras, Kast busca ser el l铆der de una Nueva Derecha en Chile, pura, racional, con car谩cter y sin complejos, la cual intente reemplazar a la derecha institucional actual, que seg煤n 茅l con el tiempo solo se dedic贸 a administrar el modelo econ贸mico, al creer en el fin de la historia, no siendo capaz de acompa帽arlo con un relato que permitiera defender los valores de la patria.

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En consecuencia, Kast sostiene que los partidos de la derecha institucional en Chile, se subordinaron al llamado globalismo, tomando las banderas de la nueva izquierda, marxismo cultural  o filosof铆a de la desconstrucci贸n (feminismo. LGTBIQ+, ecologismo, anticolonialismo), llevando su argumentaci贸n a una simplificaci贸n te贸rica y pol铆tica brutal, sacada de un manual conspiracionista de ultra derecha.

De ah铆 que de verguenza ajena que en su programa de gobierno cite y denoste a alguien tan relevante para el pensamiento cr铆tico, como lo es Michel Foucault, para as铆 sostener una tesis de que nos encontrar铆amos sometidos a una supuesta dictadura de lo pol铆ticamente correcto, construida por esta nueva izquierda radical, que estar铆a intentando corromper y destruir a la sociedad chilena.

Aunque parezcan bromas de mal gusto tales afirmaciones, son parte de un discurso que se est谩 instalando en varios pa铆ses del mundo, y que ha crecido con la pandemia, en donde grupos de corte nacional-libertarios ven todo como comunista y colectivista, aunque sean muchas veces pol铆ticas liberales y simplemente sanitarias, como pasa con el uso de mascarilla, la vacunaci贸n y el confinamiento.

Asimismo, es un discurso que al pararse contra la correcci贸n pol铆tica, cree estar por fuera del establishment y ser anti-elite, lo que recuerda mucho a la ret贸ricas fascistas y nacionalsocialistas de la primera mitad del siglo XX, en donde se construye una narrativa populista de guerra, creando un enemigo con poderes totales a vencer, como lo puede ser la ONU en estos tiempos.

En el caso de Kast, si bien tambi茅n constantemente apela a que habla desde el sentido com煤n y contra las corruptas elites gobernantes, en la pr谩ctica se le hace imposible desligarse de ellas, ya que justamente 茅l viene de los sectores m谩s privilegiados y acomodados del pa铆s, ligado a los poderes militares, religiosos, pol铆ticos y econ贸micos imperantes, lo que lo lleva a ser incapaz de diferenciarse de ellos.

Un ejemplo claro de ello, es lo investigado el a帽o 2019 por el diario La Tercera (no precisamente un medio de izquierda),  que incluy贸  a Kast en la lista de pol铆ticos y empresarios chilenos que ten铆an sociedades an贸nimas en para铆sos fiscales, lo que no hace otra cosa que mostrar que su discurso patriota, finalmente se subordina a sus propios negocios particulares.

Para que hablar de su lealtad e incondicionalidad absoluta con los violadores de los derechos humanos en Chile, llegando a defender a un torturador como Miguel Krassnoff, condenado de por vida por m煤ltiples secuestros y desaparici贸n de personas durante el terrorismo de Estado de la dictadura de Pinochet.

En fin, Jos茅 Antonio Kast, se podr谩 creer el guardi谩n de la Rep煤blica y un guerrero defensor del patriotismo/nacionalismo versus el globalismo/multiculturalismo, pero sus tres pilares a defender (familia tradicional, estado subsidiario y libertad econ贸mica), son lo que ha sostenido un modelo excluyente de pa铆s que se impuso precisamente por una peque帽a elite hace 40 a帽os, y que gracias a la revuelta del 2019,  se cambiar谩 inevitablemente con lo que se escribir谩 en la nueva constituci贸n, aunque 茅l no quiera aceptarlo.




Fuente: Avispa.org