July 17, 2021
De parte de La Haine
357 puntos de vista


El exministro de la presidencia de Bolivia, Juan Ram贸n Quintana, alerta en una entrevista con Sputnik que “estamos asistiendo a nuevas formas de golpismo dirigidas desde EEUU” que incluyen entre otros m茅todos la contrataci贸n de mercenarios de empresas privadas de seguridad para cometer magnicidios.

A su vez, Quintana sostiene que “la derecha en Am茅rica Latina “ha allanado el camino para la intervenci贸n estadounidense” y asegura que m谩s all谩 de qui茅n est茅 en la Casa Blanca, el objetivo de EEUU hacia Am茅rica Latina sigue siendo el mismo: “mantener el tutelaje territorial, pol铆tico, ideol贸gico” sobre la regi贸n.

鈥擝olivia present贸 pruebas sobre el apoyo que dieron los entonces gobiernos de Argentina y Ecuador al golpe de Estado en Bolivia y a la posterior represi贸n contra el pueblo boliviano. 驴Fueron acciones unilaterales de cada Gobierno o estuvieron coordinadas?

Mi apreciaci贸n es que el golpe de Estado en Bolivia ha sido tramado desde una entidad extra hemisf茅rica con intervenci贸n de pa铆ses de la regi贸n, pero, adem谩s, con el acompa帽amiento y el papel de aliados de la Uni贸n Europea, con algunos representantes diplom谩ticos de la Uni贸n Europea y, por supuesto, con la participaci贸n de otros pa铆ses como el Reino Unido.

Este ha sido, at铆pica o in茅ditamente, un golpe de Estado que ha sido acompa帽ado por una comunidad internacional pol铆tica de derecha, obviamente aliada a Washington y que su matriz fundamental ha sido la OEA, con los miembros m谩s destacados de la derecha pol铆tica de la OEA, como Argentina, Brasil, Ecuador, Colombia, Chile y, por supuesto, Paraguay. Cada uno ha colocado su cuota no solo para apoyar el golpe, sino en el sostenimiento del r茅gimen golpista.

Pero todo esto, insisto, ha estado dirigido, comandado, tanto por entidades extra regionales y, por supuesto, como no pod铆a ser de otra manera, por organismos e instituciones militares que tienen bajo su cargo la tutela geogr谩fica de Am茅rica Latina y el Caribe. Me estoy refiriendo concretamente al Comando Sur.

Existen muchas evidencias acerca de la participaci贸n de los pa铆ses de la regi贸n de filiaci贸n ideol贸gica pro estadounidense en el golpe, en el caso del entonces Gobierno argentino con el env铆o de equipos y materiales antimotines, armas letales y equipos policiales altamente entrenados, no en manejo de turbas o de disturbios civiles, sino en t茅cnicas mucho m谩s complejas y especializadas para el manejo de conflictos.

Estas dos evidencias: la de Ecuador y la del Gobierno de Mauricio Macri en Argentina certifica una intervenci贸n regional contra un gobierno legalmente constituido, como el de Evo Morales.

鈥擡l expresidente Evo Morales denunci贸 que est谩 en marcha un Plan C贸ndor 2, nuevamente bajo la direcci贸n de EEUU. 驴C贸mo ve usted el escenario en Am茅rica Latina y qu茅 papel estar铆a jugando EEUU?

La declaraci贸n de Evo es correcta a partir de los hechos hist贸ricos. En Am茅rica Latina y en el Caribe no se ha producido un desenganche hist贸rico de los golpes de Estado. Los golpes han sido pr谩cticamente la herramienta pol铆tica e ideol贸gica desde la segunda mitad del siglo XX, que ha colocado a EEUU en el centro de las operaciones encubiertas de las pol铆ticas de cambio de r茅gimen a partir de la guerra contra el comunismo.

Es decir, la Guerra Fr铆a ha sido una de las etapas m谩s cruentas que le ha permitido a EEUU destruir gobiernos progresistas, de izquierda, nacionalistas, empezando por Jacobo Arbenz, en Guatemala en 1954, V铆ctor Paz Estenssoro [en Bolivia] en 1964, Jo茫o Goulart en Brasil y otros gobiernos de signo progresista, que han sido derrocados a trav茅s de golpes de Estado militares dirigidos, comandados, organizados y financiados por EEUU a trav茅s de la CIA, del Comando Sur, USAID y otras agencias de los EEUU.

Estos golpes de Estado durante su lucha contra el comunismo se han recompuesto, reconfigurado frente a gobiernos progresistas. Por lo tanto, hay una continuidad hist贸rica, pol铆tica de esta hermen茅utica de derrocar gobiernos que defienden la soberan铆a nacional, que recuperan la soberan铆a de los recursos naturales, que recuperan el territorio y, a partir de los primeros a帽os del siglo XXI estamos asistiendo a nuevas formas de golpismo, estamos asistiendo a un ciclo neogolpista con estrategias golpistas distintas, pero cuyo objetivo sigue siendo el mismo: el de mantener tutelaje territorial, pol铆tico, ideol贸gico desde Washington sobre Am茅rica Latina.

EEUU no ha dejado de lado la Doctrina Monroe, no ha dejado de lado la filosof铆a de dominaci贸n imperial de creerse superior, de considerar que su naci贸n es la que gu铆a el destino del mundo, tampoco ha dejado de lado su pol铆tica de considerar a Am茅rica Latina como su patio trasero. Si bien Kerry, durante el Gobierno de Obama, se帽al贸 que ya Am茅rica Latina no era considerada el patio trasero de EEUU, sin embargo, esta pol铆tica de Am茅rica Latina como patio trasero se ratifica con Mike Pompeo, quien fue secretario de Estado de Donald Trump.

Hoy d铆a esa pol铆tica, estos tres ejes que gu铆an la pol铆tica exterior y la pol铆tica de seguridad de EEUU sobre Am茅rica Latina, no han cambiado para nada, lo que est谩 cambiando, simplemente, es la forma, la apariencia, y esa es una caracter铆stica del Partido Dem贸crata.

No olvides que durante el Gobierno de Obama se ejecutaron la mayor parte de los golpes de Estado en el siglo XX. Te recuerdo, el golpe de Estado contra el presidente de Honduras Manuel Zelaya en 2009, el golpe contra el presidente Rafael Correa en 2010, el golpe contra el presidente Fernando Lugo en Paraguay en 2012 y el golpe de Estado contra Dilma Rousseff en 2016, todos al amparo de la pol铆tica del presidente Obama.

Las huellas son demasiado evidentes, hay una l铆nea de continuidad de los golpes de Estado desde la d茅cada de los 50 hasta el d铆a de hoy. Simplemente hay que hacer un recuento de estos ciclos golpistas y hay que tratar desentra帽ar las modalidades de ese golpismo.

鈥擯ero algunos aseguraron que con Joe Biden y Kamala Harris vendr铆an unos nuevos tiempos. 驴Usted qu茅 piensa?

Yo creo que, en realidad, es una ratificaci贸n de la pol铆tica del Partido Dem贸crata. La pol铆tica de ese partido estadounidense es la misma: es apariencia, diplomacia p煤blica, es un lenguaje coloquial, es el gesto franco, ben茅volo, pero es la misma pol铆tica imperial, que es la pol铆tica de Trump, de Bush, de Reagan o de Nixon.

Eso no ha cambiado, porque no estamos hablando de gobiernos democr谩ticos en los EEUU, estamos hablando de un gobierno imperial, de una presidencia imperial detr谩s de la cual est谩 el complejo militar industrial, est谩n las entidades financieras, las grandes empresas de la energ铆a, est谩n las grandes empresas de la producci贸n de armas, pero fundamentalmente las que est谩n vinculadas a la extracci贸n de los recursos naturales.

Por lo tanto, Biden no ha cambiado absolutamente nada la pol铆tica de Donald Trump. Hoy se siguen aplicando las mismas pol铆ticas unilaterales de sanci贸n contra Venezuela, hoy d铆a se est谩 promoviendo un cambio de gobierno en Cuba financiado abiertamente con recursos de USAID, hoy d铆a se est谩 tratando de aplicar la pol铆tica de cambio de gobierno en Nicaragua y hoy d铆a se sigue asediando al Gobierno de Luis Arce [en Bolivia] que gan贸 con el 55% de los votos.

Esto no va a cambiar y, con toda seguridad, la mano nefasta de EEUU est谩 tratando de influir en el escenario del Per煤, como seguramente lo est谩 haciendo en el caso de la Asamblea Constituyente en Chile. Lo que pasa es que, si nosotros nos perdemos en estos mensajes de apariencia ben茅vola de una amistad aparente, vamos a perder la perspectiva hist贸rica.

La historia es la que nos est谩 se帽alando de manera categ贸rica que EEUU, con Bush, con Obama, con Trump o con Biden va a seguir aplicando una pol铆tica contra Am茅rica Latina, m谩s all谩 de la ingenuidad de los an谩lisis pol铆ticos.

Desde mi punto de vista, hay una guerra permanente de Washington contra Am茅rica Latina porque Am茅rica Latina est谩 hoy d铆a en una disputa geopol铆tica, fundamentalmente desde el surgimiento de estas potencias medias como Rusia y China y, por lo tanto, hay una disputa gravitante en el campo de la geopol铆tica y, en ese contexto, se est谩 haciendo hoy d铆a lo que EEUU ha acostumbrado a hacer para mantenernos sometidos a ser su patio trasero.

鈥斅緾贸mo analiza la situaci贸n en la regi贸n tras el asesinato del presidente de Hait铆 Jovenel Mo茂se, en el que estar铆an involucrados m谩s de 20 colombianos, varios de ellos militares retirados del Ej茅rcito colombiano, y dos estadounidenses?

鈥擬e preocupa much铆simo el magnicidio del presidente Mo茂se en Hait铆. Me preocupa demasiado a partir del m茅todo que se ha utilizado para este asesinato cruel de un presidente de una naci贸n caribe帽a y me preocupa, no solamente el magnicidio, sino la crueldad con la que se le ha asesinado, la manera y, fundamentalmente, los actores de este crimen ruin. Particularmente tambi茅n por estos personajes nefastos, criminales, como estos exmilitares colombianos.

Primero, tengo la impresi贸n de que est谩 empezando a surgir una sombra siniestra sobre Am茅rica Latina y el Caribe vinculada a la privatizaci贸n de los conflictos, a la privatizaci贸n de la guerra, y esto tiene que ver con lo que ha sucedido en Hait铆, con lo que ha estado ocurriendo en Am茅rica Latina, particularmente en Colombia.

Y Colombia es un pa铆s en el que se ha ido experimentando el reclutamiento de mercenarios, de militares y polic铆as que se transforman en mercenarios para servir a empresas privadas de seguridad que tienen sede en EEUU. Hay una tendencia extremadamente peligrosa al empleo de estas empresas privadas para fines pol铆ticos estrat茅gicos como es el caso de Hait铆.

Segundo, hay que recordar con perspectiva hist贸rica que eso no es nuevo. Recuerda el reclutamiento de mercenarios centroamericanos, particularmente, y tambi茅n cubanos, para la invasi贸n de Playa Gir贸n en 1961. Tambi茅n recuerdo este mismo m茅todo de entrenamiento de mercenarios en los conflictos civiles en Centroam茅rica, como lo hicieron con La Contra para enfrentar al Gobierno del Frente Sandinista de Liberaci贸n Nacional en Nicaragua en la d茅cada de los 80.

Ellos fueron financiados por el Gobierno estadounidense y luego se destap贸 ese gran esc谩ndalo internacional de la venta de armas Ir谩n Contras al mando de un coronel de EEUU, Oliver North. Por lo tanto, hay un antecedente extremadamente peligroso en las propias guerras centroamericanas.

Tambi茅n hay que recordar lo que ha ocurrido en Bolivia. La denuncia que ha hecho The Intercept respecto al exministro de facto, Luis Fernando L贸pez, para contratar mercenarios en Miami para que realizaran el segundo golpe de Estado despu茅s de la victoria de Luis Arce y del MAS con 55% de los votos.

Creo que nos debe llamar poderosamente la atenci贸n estos nuevos m茅todos de intervenci贸n contra gobiernos legalmente constituidos, y aqu铆 el papel tenebroso de las fuerzas militares o policiales que han sido entrenadas por los estadounidenses, ya sea en Colombia, en Per煤 o en Honduras. Se est谩n construyendo nuevos m茅todos que no solamente son los nuevos golpes de Estado, sino nuevas formas de intervenci贸n para derrocar Gobiernos o para promover estas experiencias terribles, como los magnicidios.

鈥擯ocos d铆as antes del asesinato del presidente de Hait铆, los jefes de la CIA y del Comando Sur estuvieron de visita en Colombia. El de la CIA tambi茅n estuvo en Brasil, y seg煤n Bolsonaro, hablaron de Bolivia, de Venezuela, de Argentina. 驴Qu茅 cree que buscaban estos personajes en Colombia y Brasil?, 驴qu茅 esperar?

鈥擳engo la impresi贸n de que estamos viviendo, despu茅s de los ataques a las Torres Gemelas en Nueva York, una fase de militarizaci贸n de la pol铆tica exterior de los EEUU que no tiene l铆mite alguno. En nombre de la presunta lucha contra el terrorismo, en nombre de la presunta lucha contra el narcotr谩fico, en nombre de la presunta lucha contra la corrupci贸n y la promoci贸n de la democracia se est谩n ejerciendo pr谩cticas absolutamente antidemocr谩ticas y que violan la soberan铆a de los Estados, que viola la Convenci贸n de Viena y que tienen que ver con la injerencia en asuntos internos en los pa铆ses en Am茅rica Latina.

Por cierto, estas pr谩cticas no solamente dependen del inter茅s estrat茅gico de los EEUU, sino que estas pr谩cticas de injerencia tambi茅n hoy d铆a dependen de la voluntad pol铆tica de los gobiernos de derecha, que aceptan de manera indecorosa esta injerencia expl铆cita en los pa铆ses. Insisto, de filiaci贸n ideol贸gica de derecha, como el caso de Bolsonaro, quien no tiene el menor reparo de que los servicios de inteligencia de EEUU sustituyan a los servicios de inteligencia brasile帽os.

Bolsonaro no tiene ning煤n reparo de que la Amazon铆a se internacionalice, no tiene ning煤n reparo en que la CIA y el FBI puedan operar con el Ministerio P煤blico o que puedan influir en las decisiones judiciales. Es decir, Bolsonaro pr谩cticamente ha destruido los m铆nimos de la soberan铆a del pueblo brasile帽o, lo mismo con Macri, que facilit贸 una injerencia vergonzosa del Comando Sur en Argentina, o el caso de Ecuador, que es un caso tan pat茅tico donde hemos visto la restituci贸n de las islas de Gal谩pagos como base militar del Comando Sur para la vigilancia a茅rea regional, a partir de la domesticaci贸n por el Fondo Monetario Internacional, la domesticaci贸n y la sumisi贸n al Comando Sur.

O el caso del Per煤, donde se ha vivido una crisis profunda en los 煤ltimos 10 a帽os y que se ha convertido en territorio de nadie y, por lo tanto, de una presencia muy vigorosa de agencias de los EEUU, de la presencia del Comando Sur, centros de entrenamiento policiales, facilidades que han otorgado los Gobiernos peruanos a los EEUU.

En conclusi贸n, los Gobiernos de la derecha en Am茅rica Latina han allanado el camino para la intervenci贸n estadounidense simplemente en aras de preservar el poder pol铆tico y, por lo tanto, han capitulado ante la soberan铆a de sus naciones.

Las fuerzas pol铆ticas de derecha lo que han hecho en Am茅rica Latina en la 煤ltima d茅cada ha sido promover la injerencia estadounidense en distintas esferas, estatales: en la Justicia, en la Polic铆a, en las Fuerzas Armadas e incluso en entidades tan importantes como los Parlamentos.

De tal forma que hoy d铆a las fuerzas pol铆ticas de derecha se han convertido en una verdadera amenaza a las soberan铆as estatales y en un gran peligro para la capitulaci贸n de los Estados en el control de los recursos naturales y, por supuesto, en una gran amenaza para los movimientos populares que protestan legal y leg铆timamente por sus derechos. Y, obviamente, tenemos que tambi茅n advertir la conducta de los gobiernos de derecha en Am茅rica Latina para en el retroceso de las pol铆ticas en favor de la sociedad.

Hay una reconversi贸n de las pol铆ticas, fundamentalmente en pol铆ticas sociales de ampliaci贸n de derechos, ahora hay un retroceso de esos derechos que se hab铆an logrado durante los Gobiernos progresistas, como en el caso de Correa en Ecuador, N茅stor y Cristina en Argentina o Lula en Brasil. Ahora hay un retroceso peligroso que est谩 da帽ando severamente el tejido de nuestras sociedades, y por eso este clima de convulsi贸n.

Por cierto, esto a su vez tiene sus propios efectos pol铆ticos y es que cada d铆a las sociedades est谩n adquiriendo m谩s conciencia de sus derechos y, por lo tanto, tambi茅n, un comportamiento y un compromiso mucho m谩s intenso, antiimperialista, anticapitalista. A medida que vamos conociendo la semblanza de las fuerzas pol铆tica de derecha, nuestras fuerzas progresistas tambi茅n multiplican sus esfuerzos para resistir la ocupaci贸n del Estado por fuerzas de derecha.

Sputnik / La Haine




Fuente: Lahaine.org